Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.
- ¡Sakura!
Ino me gritaba desde el interior de la habitación haciéndome salir de un sueño, un patético sueño rosado. La gripe me estaba afectando.
Salí de la ducha para vestirme pero al entrar a la habitación me sorprendí de ver tres pares de ojos mirándome con ansias y con ganas de preguntar algo.
- ¿Qué les pasa a ustedes? – Pregunte incomoda.
- ¿Cómo lo lograste, como lo has conseguido? – Ino me preguntaba con insistencia.
- ¿Conseguir qué?
- Principalmente que Sasuke Uchiha te hablara, pero lo que no nos esperábamos era que ayer te defendiera de Karin – Tenten parecía muy tranquila después de todo.
- No me defendió, solo evito una pelea. ¿Y qué tiene de raro que me hablara? ya me había saludado en clases.
Ese comentario me había irritado.
- ¿Te saludo en clases? – pregunto Ino confundida.
- V-verás Sakura-san… - Comenzó Hinata – Sasuke-kun no suele hablar con ninguna chica. Y eso nos hace pensar que… -
Miro a las otras dos indecisas, y lo vi todo venir como agua fría.
- ¿Piensan que está interesado en mí? No malinterpreten las cosas, están locas – les respondí con una expresión dura – No hablemos más sobre esas ideas suyas, eso es todo.
- Vamos Sakura, no seas bruta… solo estudia las opciones entre Tú y…
- Ino cállate… no estoy interesada en tener ningún novio, y no me gusta Sasuke-kun… él tampoco siente nada por mí, es evidente que ustedes malinterpretan todo.
- Sakura no seas así – intervino Tenten – Si fuera cierto…
- Pero no lo es, ya dejen su jueguito de Chicas Cupido.
Saqué mi maleta con mi uniforme de deportes y me dirigí rápido al baño para cambiarme de ropa, el uniforme deportivo consistía de una playera azul marino con una raya roja cruzando el pecho y un short del mismo tono de azul. Ignore por completo el tema de las chicas cuando salí del baño, ellas ya tenían el Short y la Playera puesta así que nos dirigimos a la cancha, era gigante, quedaba tiempo aun antes que tuviéramos que irnos a la primera clase de Gimnasia así que nos sentamos en las gradas y los demás se fueron a los vestidores.
Esperamos a que salieran y comenzó la práctica. Estaba Naruto-kun ahí, sentí culpabilidad de no haber cumplido mi palabra de No seguir el Juego pero este no se había dado cuenta de mi presencia, era obvio que ya sabía todo… toda la escuela lo sabía.
En un intento de llamar la atención, se lanzó a la portería y se golpeó la cabeza con los barrotes, todos rieron, hasta Sasuke, aunque con mayor brevedad.
- ¡No te rías teme!- Le dijo sobándose la cabeza.
- Eres un idiota Naruto – le respondió con arrogancia.
Era increíble que esos dos fuesen amigos, eran tan distintos, pero parecían llevarse bien así.
Sasuke me miró fijamente e hizo ascender el color rojo a mis mejillas, solo nos miramos a la distancia, él no podía ver dentro de mi mente, sin embargo por un lapso de segundo sentí una conexión entre él y yo, como cuando nos miramos en clases de Literatura, quien sabe porque, algún extraño fallo en mi cerebro, no lo sé, Si él supiera lo que había pensado minutos antes, pero mantendría mis pensamientos en secreto. Era simplemente muy vergonzoso considerar la alternativa de… ¿Qué? Solo hablo tonterías. Me miró aún más penetrante que antes y luego me sonrió fugazmente, mi corazón dejo de palpitar, ya no lo sentí más, no tenía nada aquí, mi corazón se ausento por completo.
- ¿Sakura-chan?
Naruto estaba frente a mí agitando una mano, claro, de eso se reía Sasuke… Naruto me hablaba y yo estaba pegada a su mirada. Que patética.
- ¿Naruto-kun?, oh lo siento… estaba distraída.
Le quite la mirada asustada a Naruto y luego eche un vistazo rápido a Sasuke, este me miraba con el ceño fruncido pero luego se levantó junto a Neji que le preguntaba sobre algo.
- Sakura-chan, ya supe lo que paso ayer con Karin… ¿Estas bien?
Esa mirada de nuevo, esa mirada de preocupación
- S-sí, lo siento Naruto-kun, no pude cumplir mi promesa… veras es que…
Naruto se sentó a mi lado y puso su barbilla afirmada en sus manos mirando hacia un punto fijo, con la mirada en cualquier parte menos en mí.
- Lo sé, insulto a Ino, Hinata y Tenten… lo que hiciste estuvo bien.
Pude notar su sonrisa aunque no me mirara, sonreí agradecida por que se preocupara de mí.
- Eres un gran amigo Naruto-kun, me recuerdas a alguien a quien quiero mucho.
Naruto me miro contrariado, como si le hubieran dado un golpe repentino.
- ¿Tienes Novio Sakura-chan?
Tenía los ojos como platos y se había volteado un poco para mirarme frente a frente, esa pregunta hizo que me pusiera colorada y me apartara un poco de él agitando mis manos en gesto de No, No, No
- ¿Naruto? No, entendiste mal… no tengo novio, me refería a un amigo.
Estaba muy colorada.
- Ahhh lo siento, lo siento es solo que… solo pensé que tu… - pude ver su nerviosismo, se rascaba la cabeza y volvía a mirar a un punto fijo – Lo que hiciste con Karin, yo hubiera hecho lo mismo… claro… si ella fuese hombre, a una mujer nunca le respondería de una manera que la hiciera sentir mal, incluso si es Karin.
Sonreí y nos quedamos en silencio, aun sintiendo nuestra presencia, nos acompañábamos aunque no nos habláramos.
Dieron el toque y nos dirigimos clase, yo entre al gimnasio y el siguió hacia los pasillos.
- Sakura-san, ¿lista para deportes?- me dijo Hinata con jovialidad.
- En realidad no, no se me dan esas cosas- le respondí con cara de sufrimiento.
- ¿En serio? Yo tampoco, ya somos dos, pero con suerte estamos en el equipo de Ino, ella siempre me defiende en Voleibol, Karin es una abusona – dijo sin poder contenerse, se sonrojó al instante pero la miré con comprensión.
- ¿Compartimos clases con Karin? Vaya, descuida, ya se lo abusona que es.
- Ya notaste lo especial que es – dijo con cara de pocos amigos.
- Algo así; pero más bien creo que lo hace porque está loca por Sasuke-kun.
- Si, dime algo que no sepa, casi todas en el Instituto mueren por él; es el rompecorazones, nunca ha salido con alguien.- dijo mirándome de reojo.
- Hum; ¿sabes por qué sólo somos chicas las que tomamos esta clase?
Fue lo único que se me ocurrió decir, ella respondió que sólo una vez por semana nos toca deportes con los chicos.
Hinata y yo nos encaminamos a la cancha para iniciar con la clase, habíamos creído que era en el Gimnasio pero tuvimos que volver. Primero la sensei Anko nos dijo que corriéramos quince vueltas alrededor de la cancha, a las once ya estaba exhausta; Hinata parecía tener la misma pésima condición física que yo aunque solo llevaba ocho.
- Ya… no… puedo… más – dijo roja como un tomate y sujetándose el pecho en busca de una bocanada de aire.
- ¡Vamos, vamos, vamos! No se detengan jovencitas; Hyuga, no se tire al suelo, ¡Continúe rápido! – La sensei de cabello café oscuro y mirada inquisitiva se acercó a nosotras; como pude levanté a Hinata del suelo y la ayudé a continuar, la profesora pidió mi nombre y se lo di.
- Sakura Haruno – dije dirigiéndome a la sensei.
- Mmm. Ya veo, eres la nueva. Por favor, sigue corriendo, Hyuga siempre es la peor de la clase de deportes – dijo mirando con gesto reprobatorio a la chica que se puso colorada y esquivó mi mirada.
- De acuerdo – dije regulando el ritmo de mi respiración, obviamente la sensei creía que iba así de lento por Hinata, pero era porque yo tampoco podía más.
- Gracias – me dijo Hinata en un susurro cuando la puse de pie.
- Hinata, ¿Dónde están Ino y Tenten? – le pregunte al percatarme que no estaban.
- Sensei Anko las envió donde el Director a preguntar algo… no se sobre qué.
- Ahhh – solo eso le respondí y continuamos corriendo.
Al finalizar volvimos al Gimnasio para jugar voleibol, mi peor deporte; encabezaba la lista de los peores porque siempre había salido lesionada y mi equipo perdía por mi evidente torpeza; siempre esquivaba el balón y gritaba como una loca para que no me golpearan, bueno eso fue hace años atrás, no sé si habrá aumentado mi valor de hacerle frente al balón.
Hicimos los equipos; pero antes las capitanas escogían los integrantes, en eso llegó Ino, corriendo por el gimnasio junto a Tenten, parecían sofocadas.
- ¿Qué horas son estas de llegar Yamanaka? La clase empezó hace casi media hora, el recado no era tan largo como para que demoraran tanto- dijo pegando un grito estremecedor, como orden militar.
- ¡Ushh! Lo lamento Anko sensei, es que había mucho tráfico estudiantil – dijo Ino rascándose la cabeza con una sonrisa de disculpa.
- Como sea, tome su puesto y elija a sus compañeros.
- ¡Ah! Si, bien, elijo a Hinata.- dijo señalando a la ojiperla que le dedicó una sonrisa de alivio.
- ¿Segura? Siempre la escoges y no hace nada – dijo la Sensei mirando a Ino con perspicacia.
- Si – dijo con seguridad, era evidente que le importaba muy poco las habilidades de Hinata; más importante era su amistad.
- Muy bien, Karin, escoge.- dijo dirigiendo su mirada a la chica de cabello rojo.
Me limite a no mirarla, con eso pasaría la hora tranquila.
- Elijo a Lily – dijo con una sonrisa a su amiga de la derecha, una bastante alta y que imponía con sólo verla.
Por un segundo Karin posó sus ojos severos en los míos, me evaluó de pies a cabeza y soltó una risita desdeñosa; más atrás las demás chicas me miraban con mala cara; hubiera deseado no escuchar pero su conversación era perfectamente audible.
- ¡Ey! ¿Ya viste a la nueva?- dijo a la de al lado.
- Si, me dijeron que ayer se había peleado con Karin y Sasuke-kun la había defendido ¿no crees que es extraño? – dijo mirándome de reojo.
- ¡Si, yo los vi…!
- ¡Imposible! Apenas llegó hace poco y ya anda tras de él, que pesada, nosotras llegamos primero y ni siquiera nos habla – dijo con furia contenida, estaba muy incómoda, fijé mi vista en el suelo e intenté concentrarme en una mancha sobre él.
- No lo sé, no parecía muy interesada; cuando nos acercamos a Sasuke-kun se puso muy enojado y nos ignoró; él iba muy deprisa a Literatura.
- Ya, no creerás que le guste ¿cierto?- dijo restándole importancia.
- ¡Bah! Por supuesto que no, hay chicas más lindas aquí que esa – dijo y entonces la sensei siguió cediendo los lugares a las líderes de equipo.
- Escojo a Sakura – dijo Ino mirándome con una radiante sonrisa y me sentí aliviada de alejarme de esos cuchicheos.
Una vez que formamos los equipos decidimos posiciones.
- Hinata atrás, igual que tú Sakura – dijo Ino guiñándome un ojo, parecía que Hinata le había dicho que yo tampoco era buena en deportes.
- ¡Yo defensa! – dijo Tenten animada.
El transcurso del juego fue normal, Ino resultó ser de lo más buena en voleibol, razón por la cual era la preferida de Anko sensei; aunque Karin no se quedaba atrás, parecía que libraban una batalla silenciosa con pases y manotazos al balón.
- ¡Ese es el espíritu chicas! – dijo la Sensei en un ataque de ánimo profundizado.
- ¡Demonios! Maldita Karin, ¡eso fue falta!- grito Ino a la Pelirroja.
- No es verdad rubia tonta; eres una mentirosa.
- ¿Cómo? – Ino estaba hecha una furia.
- Nunca la llames de esa forma, o la pagarás bien caro – reclamo Tenten mientras soltaba el balón que tenía en sus manos y se acercaba a la malla.
- Esto es la guerra cabeza de zanahoria mi equipo les pateara el trasero, Tenten vuelve a tu lugar, esas son unas malas en voleibol.
No pude evitar echarme a reír al ver el rostro de Karin todo rojo de la ira y eso la enfureció aún más, me callé al instante poniendo semblante de susto fingido.
- ¿Te parece divertido pelo de chicle? Ya verás.- dijo apuntado hacia mí.
- Descuida, yo te cubro – dijo Ino con aire protector.
La pelota voló por los aires pero Ino no pudo golpearla, en defensa propia alce mi mano dándole un golpe impresionante, el balón fue a dar al extremo norte del otro lado de la malla divisoria, quedé impresionada por la repentina fuerza que salió de mi brazo, solo termine curvando mis labios en una sonrisa complaciente.
Karin se quedó como piedra, no supo cómo detener el balón al igual que su equipo.
- Se supone que eras mala en Voleibol – me dijo Ino desde su lugar.
- Lo soy.
La pasé bien después de todo, solo quedaba una clase más… corrí a mi habitación a ducharme nuevamente y a buscar mi remplazo del uniforme que tenía, fue una gran idea de mi padre comprarme dos, solo cambiaría la blusa y ya estaría lista; no me demore nada en hacer todo, fue muy rápido, Me tocaba clase obligatoria de no sé qué… ya ni lo recordaba pero era junto a Ino y Hinata.
Al salir del baño y vestirme baje rápidamente al pasillo principal…
Pero vi la repisa de anuncios y los talleres extra que había y me desconcentre; posé la mirada en uno que decía Taller de música, era justo lo que buscaba, tocaba bien el piano y el violín, eran mi pasión, de alguna manera pensaba que era una de las formas más eficaces de alejarme del mundo, desconectarme totalmente de él, de ser yo misma sin complejos.
- ¿Te gusta la música? – dijo una voz detrás de mí, me hizo temblar y volverme deprisa. Era él, Sasuke.
- Pues… si – dije recobrando la compostura.
- Mmm… ya veo, yo soy miembro de ese club. Lo que paso antes… bueno… supongo que nos hemos saltado las presentaciones, soy Sasuke Uchiha – dijo con voz seria y tendiéndome la mano.
- Sakura Haruno – dije correspondiendo el saludo algo confusa, él pareció notarlo.
¿Qué le pasaba? ¿Por qué tan de repente era cordial? Habíamos tenido todo el tiempo para presentarnos pero no lo hizo hasta ahora… incluso cuando le salude en clases y me ignoro, incluso cuando hablamos en Biología. Era un chico bastante extraño.
- No te inquietes – añadió, todavía en un tono serio – Se en que estás pensando – separo su mano, yo me encogí, un escalofrío recorrió mi espina dorsal.
- ¿Lo sabes? – Quizás el creía que lo encontraba extraño – Nadie puede saber lo que pienso; hasta que yo se lo digo.
- Bueno, he supuesto… que crees que soy un raro – sonrió fugazmente y luego miro la repisa de anuncios.
- Para nada – le dije irónicamente.
- De acuerdo, de acuerdo, tengo entendido que tienes que pasar apuntes de otras materias ¿no? Puedo prestarte los cuadernos si quieres – dijo con una sonrisa torcida en su rostro.
- Muchas gracias Sasuke-kun pero creo que ya he abusado demasiado, ya me prestaste la de biología.
- No hay problema, no tengo tarea.
Y era verdad, para mi buena suerte no había tarea ese día, lo cual me daba tiempo de pasar los apuntes.
- De acuerdo, muchas gracias –dije y él abrió su mochila para extraer las libretas, me las dio y las guardé en la mochila.
- Quería aclararte algo sobre lo que te dije antes… - Pero fue interrumpido por el cuchicheo de un grupo de chicas que lo miraban embobadas.
Una chica de lentes de montura cuadrada se acercó corriendo y lo abrazó por la espalda, Karin; Sasuke-kun puso cara de fastidio y la intentó apartar.
- Oh, Sasuke-kun ¿Cómo estás? – dijo con voz empalagosa, se detuvo al mirarme, me fulminó de pies a cabeza y lo mismo hicieron sus amigas.
- Vaya Sakurita, así que resultaste ser buena en Voleibol, mira tú – solo la ignore.
- Haz el favor de soltarme, por favor Karin – dijo Sasuke perdiendo la poca paciencia que le quedaba.
- ¿No quieres ir a tomar un helado con nosotras?
Esa Pelirroja hacia todo eso para molestarme, quería ponerme incomoda, se acercó con la intención de interrumpir nuestra conversación, Hmp claro, ahora todo cuadraba, ella junto con ese grupito de niñas no eran ni más ni menos que su club de fans; Es una Molesta.
- No gracias, al salir de clases debo ir con mi padre al hospital – dijo evadiendo la evidente súplica. Decidí que lo mejor sería que me alejase y lo dejara sólo, recogí mi mochila y…
- Adiós, y… nos vemos en clases, mañana te entrego tus libretas, gracias de nuevo.
Ni siquiera esperé la reacción del Despreocupado, salí a paso veloz del vestíbulo y me encaminé a las escaleras.
Ino y Hinata, las dos me esperaban, las clases transcurrieron muy rápido, fue un alivio.
Por fin me iré a casa a descansar, pensé
- ¿Que harás esta tarde Sakura? – Pregunto Ino mientras metía sus libretas a la Mochila.
- No me quedare a dormir aquí, me iré a casa de mi padre, tengo cosas que hacer.
- Ah, te tengo una noticia interesante – Ino me miraba entusiasmada, eso era inquietante.
- ¿Qué cosa?
- Hay un chico, Armin. Él me hablo cuando iba a la Habitación y me conto sobre una propuesta muy interesante – esta sonreía de forma maliciosa.
- ¿Propuesta Interesante?
- Si, él quiere invitarte a salir, ¡Sakura! Él es muy guapo, no seas tarada y dile que sí.
Los que estaban cerca se dieron cuenta del horror en mi rostro, ¿Salir? ¿Con un chico que ni conozco? ¿En que estaba pensando Ino cuando vio la opción de decir que si? Me di cuenta que malinterpretaron mi silencio.
- Y-yo…
- Te dije que diría que si Hinata, ¿lo ves?, lo sabía – la rubia gritaba de emoción, sabía que había tenido una visión de yo y ese tal Armin saliendo juntos.
- Ino ya cállate, yo no lo conozco, ¿cómo puedes decir eso?
- Armin El chico Sexi ¿Que juega Futbol? Já, todas quieren salir con él… como si ese musculin fuera la gran cosa.
Naruto ponía cara de pocos amigos.
- Supongo que aceptaras como toda una irresponsable.
Sasuke se movía como una sombra mientras pasaba a mi lado sin mirarme, me sorprendí que opinara respecto a mi Cita y tuviera esa actitud. Solo salió del salón ante mi mirada atónita con Naruto que lo seguía.
Al principio su furia era injustificable y yo creía que era por mí. Estaba demasiado descompuesta como para preocuparme por ello. Yo podía hacer lo que quisiera dadas las circunstancias. Y entonces la confusión de pensamientos empezó a sincronizarse.
¿Por qué dijo eso? ¿Estaba molesto? ¿Qué le pasaba?
Entonces lo comprendí, es porque No es seguro. No es correcto. Es peligroso una mujer convincente se negaría.
- No Ino… no lo conozco, no es correcto que acepte, debo irme a mi casa – camine hacia la puerta pero las tres chicas me siguieron acompañándome en silencio, hasta que la rubia hablo.
- Lo siento Sakura, tienes razón – pude ver su cara de arrepentimiento.
- Descuida, no le tomemos importancia al asunto.
Comenzó a vibrar el celular de Ino, pude ver que esta leía un texto y enarcaba una sonrisa.
- ¿Vamos al Centro comercial? – nos miró interrogante.
- ¿Qué sucede Ino? – le preguntaba Hinata mientras esta le respondía…
- Considerando que Sakura solo conoce desde su casa al Internado… Hoy tendremos una Tarde de Chicas.
- ¿Tarde de Chicas? – dijimos todas a coro.
- Ya… sin reproches, a las cinco y media nos vemos en la entrada del Centro Comercial, Adiós.
Vimos como la rubia se alejaba por el aparcamiento sin mirar atrás, estaba muy convencida que iríamos. Tenten se ofreció para llevarme hasta mi casa y luego pasaría a dejar a Hinata, eso fue fantástico, al llegar a la entrada se despidieron con: Nos vemos a las cinco y media, Adiós. Esa fue una mala jugada, no me dieron opción de responder, estaba obligada a ir.
Subí a mi habitación y estudie las opciones… ¿Qué me pondría? Algo no muy recatado ni muy destapado, ese era mi estilo.
Me pondría un vestido rosa casual por arriba de la rodilla y algo abombado con un moño al centro que me hacía lucir muy tierna.
¿Y bien Sakura? Ahora podrás pensar las cosas claramente.
Porque en ese momento vi algo al decir eso, algo en lo que había intentado no pensar. Ese pensamiento no me abandonaría. Esta era una de las cosas que me negaría a hacer, hoy y siempre.
Eran ya las cinco y Hinata como era de esperarse se encontraba allí, traía un hermoso vestido azul cielo de tirantes que le llegaba un poco arriba de la rodilla, un gran complemento para su belleza natural.
- Hinata – se giró para mirarme.
- Sakura-san, que bueno verte…
- ¿Ino todavía no llega?
- No – dijo Hinata consultando su reloj y al percatarse que ya eran pasadas las cinco hizo una mueca de desaprobación.
- ¡Llegue! – grito Ino que corría hacia nosotras.
Vestía con un vestido color azul oscuro sin tirantes, por arriba de la rodilla y llevaba el pelo tomado un poco de la mitad izquierda dejando caer a la derecha, se veía muy linda.
- ¿Y Tenten? – pregunte algo molesta ya que se le había hecho tarde.
- Entremos, ella no vendrá. Tuvo que salir con sus padres.
No pasaron ni cinco minutos antes que nos encontráramos todos cara a cara, Ino de inmediato saludo a Naruto con una sonrisa cómplice y este nos saludos a todas.
¿Naruto?, ¿qué hacen ellos aquí? Sería una Tarde de Chicas, ¡Ino!, pensé.
Yo y Hinata comenzamos a retroceder lentamente como acto involuntario, era tan evidente ahora… el texto, la insistencia de Ino, que no viniera Tenten…
¿Era una Cita en Grupo?, ¿en qué pensaba Ino?, tres chicos y tres chicas.
- Hola Sakura-chan, te ves muy linda hoy, igual tu Hinata – Hinata enrojeció y yo salude a Naruto con naturalidad y una sonrisa fingida, quería matar a Ino.
- Hola Sai-kun, que bien que estés aquí – Saludaba Ino y caminaba junto a él.
- Pensé que hoy tenías una cita – me susurro Sasuke, no me miraba pero pude notar que tenía el ceño fruncido.
- Actos comunes de una irresponsable, yo no lo soy, "No es seguro. No es correcto. Es peligroso", aparte no soy muy buena con las citas.
- Hmp – torció una sonrisa.
- ¿Sabías sobre esto? lo de la Cita en Grupo – le pregunte mirándolo disimuladamente ya que los demás no se habían dado cuenta que charlábamos.
- A mí no me culpes, Naruto me dijo que viniéramos por unas cosas y luego sale con que vendrá Sai, y ahora ustedes, vaya dilema. – me miró fijamente.
- Sí claro- Murmuré, parpadeé, prácticamente olvidando como abrir los ojos de nuevo.
- Bueno, bueno, vamos a tomarnos un Café – Ino nos guio.
Caminamos en silencio, no teníamos mucho que decir, éramos unos extraños caminando quien sabe a dónde, Ino no paro hasta llegar a un Café que frecuentaban constantemente, ya que los empleados las conocían, pidió La mesa de siempre solo que con sillas extras.
Naruto pidió un expreso, fue allí cuando comprendí porque era tan hiperactivo, Ino un Moka, Sai pidió también un expreso, Hinata un Cappuccino, Sasuke un descafeinado y yo un Frappe.
- Pero que silencio, vamos que alguien cuente algo… el silencio es incómodo – Decía Ino con una sonrisa clásica.
- ¿Porque no nos cuentas como fue que tú y Naruto se pusieron de acuerdo para que viniéramos? – no pude evitarlo pero tenía que hacer que Ino aclarara su propósito a todo esto. Naruto se puso rojo y soltó una risita nerviosa, había sido descubierto.
- Ay Sakura… no te imagines cosas que no son, solo es una salida de amigos…
- Si, como no. Ah y creo que el silencio es excelente, a mí me gusta, si no hay nada bueno o mejor que el silencio para decir… que no interrumpan el momento, así que cállate Ino – todos miraron graciosamente a Ino que se sonrojaba, vi como Sasuke bajaba la cabeza y sonreía.
- Sakura ¿Vives con tu papá? – Hinata había establecido una conversación para romper la tensión, pude darme cuenta.
- Sí. Mi madre está constantemente viajando con su esposo, fui víctima de eso muchos años, pero ahora me vine a vivir aquí.
- Woh, Sakura-chan, debes conocer muchas partes entonces, que envidia – Naruto me miraba muy emocionado.
- Mmm… conozco muchas partes… pero por culpa de eso no conozco casi a ninguna persona, no vivir con mi madre me sienta muy bien ahora, hubo veces en que pensé y pedí que ella no estuviera allí, sé que es un pensamiento…
- No deberías decir eso… - me interrumpió Sasuke, vi como tensaba la mandíbula y mostraba una mirada de desaprobación – No hables inconscientemente, si no sabes, si no haz experimentado… si no tienes idea de lo que es vivir sin una madre no hables de ello…
Solo pude bajar la vista, por más que intente hacerme la fuerte mi vista se nublaba. Sus palabras retumbaban en mi cabeza, ese sentimiento con que lo dijo…
- Lo siento, iré al baño – mi voz salió ronca y me levante, corrí hacia el baño… no quería hacer una escena de llanto, tropecé con algunas personas pero logre llegar.
Soy una patética, solo fue un comentario de una persono fría y distante… ¿Reaccionar así? ¿Qué le pasa?, no… ¿Qué me pasa a mí? ¿Cómo voy a llorar como una estúpida? Un calor inmenso me sofocaba, no podía respirar bien, sentí la ausencia de aire en mis pulmones y me quemaba la garganta.
Recupérate, pensé.
- Miren lo que encontramos aquí – Karin entro con dos chicas más – Si es la rata, ups perdón, me equivoque… es nuestra amiga Sakurita.
- Déjame salir Karin – trate de escabullirme pero las tres se interpusieron.
- Claro que no, cometiste un grave error al meterte conmigo, ¡Sujétenla! – Me estremecí, me sujetaron por los brazos y me pusieron de rodillas en el piso – Querida, veras que bien te voy a dejar.
Saco unas tijeras de su bolsa. ¿Que planeaba hacer?
- ¿Karin?, No espera… no lo hagas – Poco a poco pude ver como mi cabello caía, mechones rosas cubrían el piso, mis lágrimas comenzaron a caer, ¿Por qué?, fácil, a Sasuke Uchiha le gustaban las mujeres de cabello largo, o al menos eso se comentaba.
- ¿Dónde quedo la Sakura desafiante? Mírate ahora… ¿Aun quieres golpearme? – Karin se alejaba de mí y observaba su escena, soltó una carcajada y luego escuche a sus amigas hablar…
- No se Karin, creo que te pasaste.
- No se ve nada bien.
- Ya nada se puede hacer… - escuche como salían del baño y me dejaban ahí.
Me levante como pude, pretendía esperar y replantear la situación, mire con nostalgia mi cabello en el suelo… no era mucho pero aun así…
Me mire en el espejo, intente ignorar lo que veía, cerré mis ojos e intente concentrarme. Le enviare un texto a Ino, me iré a casa de Asashi, buena idea.
Sakura:
Ino, me iré a mi casa, no me siento muy bien, un resfriado repentino, solo di eso. Las cosas no salieron como te lo imaginabas, intentare remediar la situación. Cuídate, mañana hablamos.
Sentía como el aire temblaba a mí alrededor y ese espantoso efecto de la ira de Karin, tres veces ya que me humillaba.
- ¿Estas bien? – Aquella voz, fría arrogante, era irónico escucharla pronunciar una palabra de preocupación. Sabía perfectamente quien era pero preferí no confirmarlo, ya era demasiado denigrante encontrarme allí arrodillada en el suelo, inconscientemente había vuelto a caer. ¿Pretendía burlarse de mí? – Vamos, levántate… te acompañare a que te arreglen el cabello – me sujeto de los brazos y trato de levantarme – Vaya, sí que eres pesada.
- Suéltame – Me desenganche de su brazo – Yo puedo sola.
Fui directo a enjuagarme al cara, mire lentamente el espejo, ahora si pude notar todo lo que Karin había cortado, por encima de los hombros, no tan corto pero considerando que antes estaba unos centímetros sobre mis caderas…
Comencé a llorar de nuevo, pero esta vez fue solo unas lágrimas, ya nada más.
- Te llevare a tu casa.
- ¿Y tú no estabas con los demás?
- Estaba, vi a Karin marcharse rápido junto a sus amigas, luego tu texto a Ino… lo supe de inmediato.
- Mira qué sentido común tienes, pero puedo irme sola.
- No te estoy preguntando, te dije que te llevaría a tu casa – me tomo del brazo y me llevo hacia la puerta – Vámonos ya.
Sasuke tenía un Audi R8, negro con algunas partes rojas, lo sabía porque era el sueño frustrado de Yuto, siempre hablaba de ese auto como su adquisición a futuro, no pude quedarme a admirarlo ya que la situación era… inapropiada.
Había un ambiente muy tenso en el auto, avanzamos unas calles pero luego no pude más, sentía tanta impotencia por todo esto y el lugar no me ayudaba en nada. Tenía que ser Sasuke Uchiha el que entrara en el baño de chicas a sacarme de ahí, ¿no pudo ser Naruto?, al menos el sabría que decir para hacerme sentir mejor, aunque fuera inútil ya que no podría contrarrestar esto que sentía.
- Por favor detente aquí Sasuke-kun – le dije apenas, ya que estaba casi ahogada.
- Supongo que no hay nada más que decir por mí parte, nada que pueda hacerte sentir mejor…
- No por ahora, veremos después, solo necesito respirar, todo esto es tan… - y ahí estaban las lágrimas, inundándome de frustración, tape mi cara y sollocé a ocultas; El aceptaba mi silencio… lo respetaba, por eso sonrió en la Cafetería, el silencio también era de su agrado. Sonreí y solo un segundo después se giró a verme, ya no me miraba como antes, reflejaba alivio en sus ojos.
- ¿Te sientes mejor?
Miraba hacia el frente con los brazos cruzados y apoyando su espalda en el asiento del auto.
- Un poco – intente bajar la ventanilla del auto pero no vi ningún botón, palanca o algo para hacerlo, hizo un sonido tan familiar para mi "Hmp" y la bajo desde su lugar – Gracias – me había sonrojado un poco.
- Te llevare a un lugar – encendió el auto y avanzamos unas calles más allá.
- Sasuke-kun…
- Claro, no es asunto mío de todas formas. No me pertenece hacer esto pero creo que no querrás ir así a clases mañana, tranquila, te agradara donde iras.
No proteste solo saque la cabeza un poco de la ventana para sentir el aire raspar mis mejillas y para que la velocidad se llevara esos tristes pensamientos lejos…
Mi cabello, pensé.
- ¡Llegamos! – bajo del auto y se dispuso a abrir mi puerta, me acompaño a un local muy lindo "Una peluquería", era muy amplia, de alto nivel hubiera dicho mi madre; una mujer miro a Sasuke, un poco más alta que él, de cabello largo y de un dorado hermoso, sus ojos eran color miel y su cara era perfecta, luego me miro a mí y me sonrió con jovialidad, parecía ignorar mi cabello.
- Buenas tardes Sasuke-kun, ha pasado un tiempo desde que no venía – Él la miro y le sonrió, luego puso su mano en mi hombro y miro a la mujer, ella pareció comprenderlo, su cara ahora era de terror, bravo, eso me ayudaba bastante, ahora tendría un trauma de por vida, ¿Tan malo era mi aspecto?
- ¿Pero qué te han hecho?, ven… sígueme.
Me tomo de los hombros y me dirigió a una silla frente a un espejo… muchas cosas sobre un mueble de madera negra, todo era tan hermoso, confiaba en que la mujer arreglaría este desastre, su cabello era fantástico, una gran referencia.
- Es un poco arriesgado intentar arreglar esto, pero me crece rápido… - intente evitar esos par de ojos que estaban sobre mí, ¿es que acaso Sasuke no podía sentarse a esperar?, estaba parado un poco detrás de las dos observando todo lo que la mujer haría. Mis ojos se estrecharon y lo observe, el me miro con una sonrisa torcida.
- Sasuke-kun, tu novia es muy hermosa, esto es solo un detalle… su cabello quedara fantástico.
Eso me tomo desprevenida, ¿Su novia? Sentí como el color ascendía a mis mejillas… era más potente que antes, Sasuke me dio una mirada fugaz y sonrió con burla, aun así no dijo nada.
¿Es que me dejaría a mí para aclarar la situación?, esa era una broma estilo Sasuke Uchiha… Já, no haría lo que él quería, tampoco diría nada, total ella lo conocía a él no a mí.
- ¿Dije que mi pelo crecía rápido? Haga lo que crea pertinente, intente disminuir este desastre… por favor – le suplique, luego mire a Sasuke para ver su expresión… este me miraba fijamente, se preguntaba porque no corregí a la mujer y le dije lo contrario, no soy tan predecible después de todo. Frunció el ceño con entendimiento, ya lo comprendía y me sonrió, ya no tenía burla en su rostro, acepto mi desafío… sé que el tampoco diría nada, y no me molestaba.
- Okey, comencemos.
La mujer tomo unas tijeras y una peineta y comenzó con su trabajo, veía su cara de concentración y eso me puso nerviosa, caía aún más cabello, si ya estaba corto ¿Era necesario seguir cortando?, la miraba disgustada con una pequeña arruga que se me formaba entre los ojos.
La maraña ya iba tomando forma, aceptable. Mire a Sasuke a través del espejo y se reía al ver mi rostro, le parecía gracioso verme así de preocupada lo cual hacia peor mi carácter.
- ¡Ya está!, hermosa… nada más que decir, tu cabello es fantástico, ni aunque lo hubieran dejado más corto no lograrían hacerlo parecer feo, imposible.
La mujer me tomo de los hombros y agacho su cabeza para ponerla sobre la mía, me sonreía con los ojos… era tan amable, había logrado que me sintiera mejor, y si… mi cabello no se veía mal, hasta podría decir que el corte me iba bien.
- Estiloso – le sonreí sonrojándome y haciendo que mi risa se escuchara, una sonrisa cantarina, note que Sasuke se estremeció y luego retomo la compostura.
- ¿Qué te parece, Sasuke-kun? – eso fue con intención, quería incomodarlo por la bromita que hizo.
- ¡Me gusta!
No, eso era estúpido. Enserio lo dijo… es que como podía hacerlo, solo para molestarme, lo vi en su cara. Fue una respuesta. Lo mire y le sonreí ampliamente, una de esas sonrisas falsas pero que no muchos descubren… me di cuenta que la mujer nos veía como dos enamorados y nos sonrió también.
- Muy bien, estas tomo de los hombros y me levanto de la silla, tambalee un poco por los nervios.
- Muchas gracias Nira.
Sasuke la miro y luego me tomo de la mano para irnos, no le pago ni nada… ¿era un servicio gratuito? Uchiha y sus contactos, seguía con su jueguito pero ya no me sentía incomoda, la fachada de novios no venía al caso, estaba llegando muy lejos pero así lo dejaría. Me volteé para despedirme, estaba muy agradecida.
- Pero Sasuke-kun, ¿no le pagaras? – dije confundida.
- Eres tan ingenua. Ya lo he hecho y no te has dado ni cuenta, ¿estabas desconcentrada? – se burló de mí, si… había estado desconcentrada mirándolo y sonrojándome como una patética, ridiculizarme no era necesario, lo pagaras Sasuke.
Lo mire inquisitivamente y le sonreí, puse mis manos en su cara y pude darme cuenta como había duda en su rostro, luego me miro con comprensión… él sabía lo que haría pero en mi solo vio determinación.
Si Sasuke, eso hare, pensé.
Lo bese despacio en su mejilla, un beso en el lugar equivocado pero que aun así me detuvo el corazón… por unos segundos sentí algo extraño en mi estómago y espina dorsal, como una corriente eléctrica, nuestro contacto había sido como el del Hielo y el Fuego, y él era el Hielo esperando ser derretido. Mi instinto me pedía que lo besara en los labios pero no pude.
Me aparte despacio de él con una sonrisa y pude darme cuenta del color en sus mejillas, estaba desprevenido y le había sorprendido… jamás se había esperado eso, lo sabía.
- Si, estaba desconcentrada – le susurre y eso lo estremeció – Muchas gracias, fue muy amable, adiós – me di la vuelta y lo arrastre de la mano hasta la salida. Aire fresco, se estaba oscureciendo, ya estaba tranquila pero no me atreví a mirarlo, pude suponer cuál era su rostro en ese momento, con eso era suficiente.
Me dirigí al auto y el me abrió la puerta sin mirarme, una vez adentro quise no irme tan luego a mi casa, debí haber sugerido eso, pero tenía miedo de que me escuchara.
- Ya estas mejor que antes, ¿te gusto el arreglo?
Me preguntó mientras encendía el auto, su tono era neutro y no se molestó en mirarme, ¿así es como le hacía frente a los problemas? ¿Evitándolos o simplemente olvidándolos?
- ¿No me pedirás explicaciones por mi actitud infantil? – le pregunte buscando su mirada, algo había cambiado en él.
- No, ya se la respuesta.
- ¿A si?, vaya que eres adivino – mire al frente enarcando una ceja.
- Por supuesto y no necesito ser adivino, solo eres muy predecible… eso es todo – sonrió y presiono el acelerador, ya estábamos andando hacia mi casa.
- ¿En dónde vives? – Se limitó a preguntarme.
- En Haramihama. Y ni siquiera me has preguntado porque Karin ha hecho esto, es extraño que me ayudaras sin pedir una explicación, preguntar sería algo lógico.
- Soy prudente eso es todo, y lógico no es solo preguntarte o pedir explicaciones, no haberte puesto incomoda en tu condición anterior igual era lógico.
- Vaya, Creo que solo eres un cobarde que finge ser prudente… eso pienso – eso fue muy mal educado de mi parte pero tenía que ser sincera con él.
- ¿Eso crees?, te diré que si pero tu consuelo solo será momentáneo, después te darás cuenta que no soy un cobarde.
- ¿Entonces porque no me has preguntado porque te bese? No es porque ya sabias la respuesta, es porque sientes miedo que la intención haya sido otra, admítelo Sasuke.
No me respondió nada, lo que le había dicho lo había sorprendido… o solo quería ser prudente.
- ¿Por que Karin te ha hecho esto?
Se detuvo en señal de rojo y me miró fijamente frunciendo el ceño.
- ¿Sabes porque? Porque te gustan las mujeres de cabello largo, y al tener el cabello corto no tendría alternativa de gust… - pero me interrumpí en seco.
Hubo un silencio, uno de esos que te hacen esperar con ansias una respuesta…
- ¿Tan superficial me crees? Da igual. ¡Llegamos!
Estábamos frente a mi casa, no quise preguntarle como sabía cuál era pero ya nada importaba. Claramente teníamos muchas diferencias, eso nos hacía muy lejanos. Abrí la puerta y baje, antes de cerrarla lo mire y le dije…
- Muchas gracias Sasuke-kun y encontrare la manera de devolverte el favor, sé que me dirás que no hace falta, pero quiero hacerlo – le sonreí con la mirada y luego cerré la puerta.
Ya estaba en la entrada de mi casa cuando el Audi R8 se alejó, y ahí en el asfalto las luces traseras desaparecían en la oscuridad.
Fue débil de mi parte dejar a mi instinto hacer las cosas a su manera en esto, solamente para mantenerlo satisfecho ahora. Esto no resultaría bien. Lo que me hizo pensar que Sasuke probablemente no esperaba que yo tomara esta actitud solo para poner en práctica "mi loco plan"
Trague saliva y entre a mi casa con mucho coraje, seria bombardeada en preguntas cuando mi padre viera mi repentino cambio de look, no se tragaría el hecho de que lo hice porque quise, pero no le diría la verdad.
- ¿Sakura? – ya había llegado, su voz venía desde la cocina.
Al verme no pudo ocultar su cara de asombro, eso me puso incomoda y él lo noto.
- Vaya, que diferente te ves, pero te queda muy lindo – miró hacia abajo y siguió comiendo, algo como… ¿Pastas?
- ¡Papá! ¿Te has cocinado? Woh, hoy muchas cosas cambiaron parece – me miro un poco avergonzado.
- Creí que hoy te quedarías en el Internado, recibí tu texto, me alegro que hayas salido con tus amigas.
- A mi igual papá, me iré a dormir, estoy muy agotada…
- Claro, claro… en la mañana nos vemos. Adiós Hija.
Subí a mi habitación, me lance sobre la cama y los recuerdos volvieron a mi mente…
Estaba desconcertada. No podía entender, no tenía sentido lo que me estaba pasando. Mi mente trató de rechazar las dudas, y fui absorbida una y otra vez en una oscuridad que recortaba segundos enteros o incluso hasta minutos de frustración, haciendo mucho más difícil mantenerse en la realidad.
Traté de separarlos. La no-realidad era blanca, y no costaba mucho. La realidad era negra, y se sentía como si hubiese sido separada en dos, atropellada por un Audi R8, golpeada por una Karin luchadora profesional, pisoteada por muchos estudiantes y sumergida en ácido, todo al mismo tiempo.
Yo era como el modelo de mi vida, nunca había sido lo suficientemente fuerte como para lidiar con cosas que están fuera de mi control, atacar a mis enemigos, o superarlos.
Evadir el dolor. Siempre humana y débil, la única cosa que era capaz de hacer, era mantenerme, durar y sobrevivir.
A la mañana siguiente recogí mi mochila y vi una nota de mi padre en la mesa:
Perdona por no llevarte a la escuela, un percance en la oficina, nos vemos en la tarde, te quiero, ten un bello día mi princesa.
Papá.
Eso me desconcertó, él no solía usar palabas como princesa pero supongo que era aceptable después de todo; ya me iba cuando pasé por la mesita de centro de la sala y a la izquierda vi un buró del que nunca me había fijado antes, sobre el descansaba una fotografía de la boda de mis padres, mi madre lucía un vestido blanco de novia, su cabello iba suelto, era rosa como el mío y largo hasta la cintura, el mío era algo más corto centímetros sobre la cintura, mentía… ahora era más corto. Mi padre llevaba un esmoquin negro y ambos se abrazaban.
Sonreí por un segundo; supongo que había recuerdos de los que mi padre aún no podía desprenderse, tomé mis llaves alejando pensamientos de tiempos pasados y cerré la puerta de la casa.
Sólo había caminado cerca de veinte pasos hasta la calle principal cuando escuché la bocina de un auto detrás de mí, asustada me di la vuelta y el Audi R8 se situó a mi lado izquierdo, la puerta se abrió automáticamente hacia arriba como los autos de carreras al igual que el día anterior y entonces vi al pelinegro, con su cabello desordenado y su sonrisa de suficiencia para indicarme que subiese. No supe que hacer.
- ¿Qué pasa? Sube – dijo como si nos conociéramos de toda la vida.
- Emm…- vacilé un segundo y accedí.
- Sales temprano ¿eh? – dijo mientras cerraba la puerta con un botón automático y pisaba el acelerador.
- En verdad no debiste molestarte; creí que estabas molesto…
- ¿Molesto? – dijo sorprendido mirándome por un segundo a los ojos.
- Ok, no es eso, en verdad te agradezco pero…
- Para ser una pueblerina eres bastante extraña – dijo con una de sus sonrisas torcidas.
- Hm, pues para ser un chico de cuidad pareces demasiado educado – dije a la defensiva ¿en serio era una pueblerina extraña? Pueblerina ya lo sabía pero ¿tan extraña era?
- No me malinterpretes ¿quieres? No soy como todos, aunque ya sé que me crees superficial – dijo resoplando y volviendo la vista al volante.
- Supongo – dije sin estar muy convencida, él lo notó.
- No me crees ¿verdad?
- ¿Disculpa? – dije al ver cómo había visto a través de mi expresión de escepticismo.
- Hmp – dijo en tono amargo – Es bastante obvio, supongo – dijo bajando la mirada pero sin cambiar su estado de arrogancia.
- No entiendo – dije buscando su mirada.
- Hmp, has de creer que soy el chico popular que trae de rodillas a las chicas y que es un amanerado del dinero y los lujos, es por eso que te lo piensas dos veces antes de subir al auto, ayer tuve que obligarte – dijo posando en mí sus fríos ojos negros, igual de despreciables que la primera vez que me miró, esa era sin duda, una de las miradas que me ponían los pelos de punta, decidí sonreír con amargura.
- Pues ya que lo pones de esa forma, supongo que si – dije con crueldad.
Al parecer no esperaba que dijera otra cosa, por eso fue que lo mencioné, para comprobar su reacción
- No es verdad, era una broma, la verdad no te conozco mucho Sasuke-kun, apenas y nos hablamos ayer, me tomo mi tiempo para juzgar a los demás.
- ¿Quieres saber cómo me pareces tú, Sakura-chan?
Me quedé quieta ante tal expectativa, era la primera vez que se dirigía a mí por mi nombre, claro está, con sus reservaciones.
- Mmm… supongo – dije mientras se detenía al ver luz roja.
- Creo que eres una pueblerina bastante escéptica, desconfiada y que se ve bien con su nuevo corte de cabello, pero al contrario de lo que dices yo sí creo que juzgues a la primera impresión – dijo con una sonrisa retadora, la misma que hizo ayer en la Peluquería.
Eso me enfadó de sobremanera, recordar lo que había pasado, mi instinto que me confundía de sobremanera y el… que vaya que era fastidioso.
- Da lo mismo, ya llegamos – dije cuando se detuvo en el estacionamiento escolar.
- Si –dijo más serio que nunca.
- Gracias por traerme. ¡Ah! Aquí está la libreta de Biología, no pude pasar las otras en limpio pero si las necesitas con urgencia me las pides – ya me disponía a bajar del auto cuando me detuvo, apenas me tocó el brazo y lo retiró de inmediato.
- No te preocupes, tengo libretas de borrador, pero no te habrás molestado ¿verdad? – dijo entre serio y amistoso.
- En absoluto – dije con una sonrisa bien falsa que lo desconcertó, no era una de mis típicas sonrisas, era una que se extendía por todo mis rostro: Ayumi decía que denotaba un "déjame en paz" bien claro.
- Hmp – dijo y bajó del auto, lo mismo hice y me dirigí a las puertas del Instituto con mis cosas sin decirle nada más, mi primera hora era Deporte "general", un verdadero suplicio para mí, no era para nada buena en deportes, lo de ayer fue solo un reflejo de supervivencia.
Al entrar al vestíbulo un montón de chicas que cuchicheaban se apilaron y nos vieron llegar juntos desde el estacionamiento; eso no me gustó para nada ¿Qué pensarían?
Karin me miró altanera, tenía una risita de suficiencia al verme llegar con ese cabello, desvié la mirada con arrogancia, ¿Pensaría que iría a acusarla y quedar como una Llorona?, que soñara. Me alejé lo más que pude de Uchiha y ella.
Entonces las chicas corrieron entre gritos y empujones para situarse al lado de Sasuke-kun y admirar su "belleza".
¡Já! Ese fue el momento culminante de mi éxito, yo tenía razón, él era el chico popular del Konoha Daigaku Todai y ahora no podría negarlo, o quizás no lo negaba, pero no le gustaba reconocerlo; me di la vuelta para mirarlo con la burla remarcada en mis ojos, enarqué una ceja y le dije:
- ¿Sabes? Tenías razón en todo lo que creías que pensaba; eres adivino.
Y me di la vuelta, salió perfecto, por lo general cuando me retiraba con dignidad y me salía con la mía, terminaba tropezando o haciendo el ridículo, pero eso no pasó, y tal como quería, se quedó mirándome con furia mientras yo soltaba una carcajada y me iba.
Llegué a las gradas y dejé mi mochila; saqué mi otra maleta con mi uniforme de deportes y me dirigí a los vestidores.
Estaban llenos, así que esperé a que se desocupara uno; entonces vi a Hinata, haciendo fila para entrar en uno, me situé detrás de ella y la saludé con cordialidad.
- ¿Sakura-san? Vaya, buenos días, te vez…- dijo con jovialidad.
Oh, verdad… mi Cabello.
- ¿Mi Cabello?, es una larga historia… luego te contare juntos a Ino y Tenten – dije con cara de sufrimiento.
- Comprendo – me miro con comprensión.
- Descuida, saque algo bueno de todo esto.
-Te ves linda Sakura-san.
- Gracias –dije mientras me sonrojaba y avanzaba la fila.
Cuando se hubieron desocupado dos vestidores entramos y nos cambiamos; el uniforme deportivo… tendría que verlo seguido.
Esta vez fuimos directo al gimnasio para jugar voleibol, dos días continuos.
Hicimos los mismos equipos de ayer Ino me miro sorprendida y llego corriendo a mi lado junto a Tenten, sabía lo que se venía… pero estaba preparada, Karin no dejaba de mirarme y me sentí mejor aún.
- ¿Sakura?, ¿Qué te has hecho?, me gusta tu cambio de Look… ¡te ves bien! – decía Tenten entusiasmada y tocando mi cabellos, inspeccionaba cada pelo con los ojos entrecerrados.
- Si, gran cambio, es como si llegaras incluso más radiante, y dime… ¿Qué ha pasado Sakurita? – Ino ponía una cara extraña… no logre identificar a que se refería pero añadí naturalmente.
- Es una larga historia chicas, prometo contárselas después.
No dijeron nada más, solo miraron y luego asintieron; sabía que no se quedarían con la duda, al menos me dieron tiempo de ordenar mi mente.
- ¿Ya viste a la nueva?, se ha cortado el cabello e incluso llego con Sasuke-Kun – murmuro una chica a mi lado.
- Si, no le queda mal, pero me dijeron que llegó en su deportivo ¿no crees que es extraño? – dijo mirándome de reojo.
Esto me era tan Familiar, es como un Deja Vu.
- Si, yo los vi, Vinieron juntos a la escuela.
- Imposible… no creo que esté interesada en Sasuke-Kun, ¿o sí?
- No lo sé, no parecía muy interesada; cuando nos acercamos a Sasuke-kun lo miró con burla y le dijo algo que no logré comprender; cuando se fue, Sasuke-kun se puso muy enojado; dieron el toque y todas nos fuimos; él iba muy deprisa a Trigonometría.
- Ya, no creerás que le guste ¿cierto?- dijo restándole importancia.
- ¡Bah! Por supuesto que no, hay chicas más lindas aquí que esa – dijo y entonces la sensei ordeno juntarnos en nuestros grupos.
O eran las mismas de ayer, o se copiaban el guion unas con otras, eran tan extrañas.
Al igual que ayer formamos los equipos con las posiciones anteriores, yo atrás.
El transcurso del juego fue normal, Ino resultó victoriosas en varios en frentones silenciosos con Karin, me reí muchas veces por lo bajo.
Entonces algo pasó, en la puerta verde estaba un chico mirándome quien sabe desde cuándo, puse los ojos en blanco y evadí su mirada de arrogancia, me concentré en el juego; parecía cien por centrado en mis movimientos.
- Demonios, pelos de Zanahoria, eso fue falta, siempre haces trampa – grito Ino a Karin.
- No es verdad rubia tonta; eres una mentirosa.
- Y me vuelves a llamar así, cobarde, esto es la guerra cabeza de tomate, ahora verás lo que es bueno – alzó el balón y dándole un golpe impresionante.
Esta vez me eche a reír para que Karin me viera y eso la enfureció aún más, me callé al instante fingiendo una disculpa, pero luego volví a reír, voltee a la puerta y vi a Uchiha riéndose de mi reacción, lo ignoré.
- ¿Te parece divertido pelo de chicle?, ¿No aprendiste la lección de ayer verdad? Ya verás – dijo apuntado hacia mí.
- Sakura, muévete de ahí – dijo Tenten con aire protector.
La pelota voló por los aires pero Ino no pudo detenerla, Tenten, otras chicas del equipo y hasta Hinata intentaron detener la trayectoria pero fue imposible, el balón cayó cerca de mí pero no me dio, un alivio realmente. Luego sonó la campana y nos dispusimos a salir; las agujetas de mi tenis se habían desatado y me agaché para anudarlas; cuando lo hice Karin tomó el balón y me lo lanzó a la espalda, cayó justo en mi cabeza, sentí un dolor punzante y abrí los ojos de golpe.
- ¡Maldita! ¿Cómo te atreves? – dijo alguien detrás de… la distinguí como Tenten, un montón de chicas me rodearon, entre ellas la sensei.
- ¡Suspendida Karin! Eso ha sido muy cobarde – dijo reprendiéndola; ya no pude escuchar nada más, mis ojos se nublaron y lo vi todo negro.
Sentí un dolor punzante en mi cabeza, me incorporé demasiado rápido, quizá habia sido por eso.
¡Vaya! ¿Qué pasó? ¿Dónde estoy? Sasuke me ve y se pone serio.
- ¿Sasuke-kun?
Le pregunte que sucedía y me recordo el balonazo en mi cabeza, al principio me molesto el saber que Karin había atentado contra mi, pero luego recorde que ya me habían jugado bromas de ese tipo en secundaria.
Pero luego de unos segundos llegue a la espantosa conclusión de que él me habia traido cargando hasta la enfermería, genial, estaba enfadada con él y ahora debía agradecerle.
- Sasuke-kun, yo…
Se dio cuenta de lo que diría, se acercó a la camilla lo suficiente como para evaluar mi mirada; tuvo que encorvarse demasiado, eso hizo olvidar mis rencores y al final termine dandole las gracias ¿Qué más iba a hacer?
Lo que más me molesta es que de todos los cientos de estudiantes tenía que ser justo él quien me trajera hasta aquí.
- ¿Ya te sientes mejor, o quieres descansar un poco más? – dijo evaluando mi estado.
- ¡Ahhh no! Dios, ¿desde hace cuánto tiempo estoy así? – pregunte alarmada, esperaba que no fuera demasiado, no queria tener que perder clases.
- Solo veinte minutos, descuida, los maestros ya saben lo que pasó, si quieres…
- ¡No! No, no, no, tengo que ir a clase – dije poniéndome de pie.
- No te esfuerces demasiado, es más, deberías esperar a la enfermera.
- Tienes razón – dije impaciente y me senté en la camilla.
- Te tomas muy en serio la escuela ¿no? – Dijo con una sonrisa torcida, justo era esa la que me ponía nerviosa – Ya llego la enfermera…
Shizune se acercó y me hizo un chequeo para luego dejarme ir.
- De acuerdo jovencita, puedes volver a clase – dijo sonriéndome y abriendo la puerta para salir con Sasuke a mi lado.
- ¿Acaso no tienes clase? – dije mirándolo con suspicacia.
- Nos toca literaturas juntos, Guy-sensei nos dejara entrar ya que hoy toca lectura de poemas libres – dijo poniendo los ojos en blanco.
- ¡Ah! Bueno… voy por mis cosas al gimnasio, adiós - dije pero él me tomó del brazo y me di la vuelta con sobresalto, de nuevo esa sensación, al igual que en la peluquería.
- Espera, te acompaño – dijo y no me animé a replicar, cuando tuve mis cosas a la mano nos encaminamos al aula 8.
- ¿Puedo preguntar por qué no estabas en clase a la primera hora? – dije observándole de reojo.
- Hmp, eso… bueno… no vino el maestro de Trigonometría y tuve hora libre.
- ¿Por qué veías la clase de gimnasia? – dije disimuladamente para que no se notara mucho el interés.
- Mmm… sólo pasaba por ahí.
- Ah – dije sin evitar el escepticismo en mi voz y solté una risa cantarina – Fuiste a ver chicas, ya lo sé.
- ¿Qué? Hmp, supongo que me descubriste… - solo sonrió y fingió ser descubierto.
Solté una carcajada de ironía y eso lo sobresaltó.
- ¿Qué te ocurre? – dijo poniendo cara de pocos amigos.
- Nada, es sólo que… ¿así es como demuestras tu egocentrismo? Sin ofender – me apresuré a añadir.
- Sakura…- dijo enfadado.
- Si, lo lamento; no lo haré de nuevo – Dije ocultando una sonrisa.
Llegamos al aula 8 y Guy-sensei nos hizo pasar.
- ¡Adelante chicos! No se preocupen porque ya haya iniciado la clase, ya nos pasaron el reporte de lo ocurrido ¿estás bien jovencita? – dijo con voz animada.
- Eh… si, gracias – dije con nerviosismo.
- ¿Podemos sentarnos? – Le pregunto Sasuke un poco enfadado.
- ¡Claro, claro! Bien hecho chico, así se comporta un caballero – le dijo el Sensei enseñándole el pulgar, pero luego huimos de su admiración para buscar nuestros pupitres; en todas las clases que compartíamos nos sentábamos juntos; aunque claro está, no teníamos el mismo horario, otras veces me sentaba con Sai-kun, el chico de pintura o con Ino, Hinata o Naruto-kun.
Todos nos miraban expectantes porque venía junto a Sasuke y por mi nuevo look, muchos murmuraron a nuestro alrededor y sólo me encogí en mi asiento.
- ¡Bien! Ahora que el poder de la juventud se vea reflejado en la lectura de poemas, ¡Quiero ver pasión, emoción, drama! Sobre todo eso, si no hay drama, actuación, ¡no sirve! – dijo moviéndose a cada palabra que decía.
- Claro Guy sensei ¡Pasión! – Lee le decía al Sensei y a leguas se veía que era su admirador #1.
- ¡Esa es la actitud Lee!, ahora… ¿quién es el primero?, el primero será voluntario pero luego elegiré uno guiándome por la lista, así que no se preocupen, todos escucharemos con atención sus poemas – dijo mirando a los demás que miraron a otro lado.
- ¡Yo por favor! – Lee se puso de pie y recitó un poema sobre la importancia de sobreponerse a las dificultades, sobre la resilencia y esas cosas.
- ¡Me has conmovido Lee!... ahora, el que sigue - dijo muy entusiasmado.
Nunca me ha gustado eso de pasar a leer una poesía en frente de todos, lo de la clase anterior fue solo para salvar a Hinata…
- ¿Habías leído un poema Sakura-chan? – Me dijo despacio Sasuke para que nadie más lo oyera.}
- Fue solo para salvar a Hinata, jamás me había sentido tan observada, casi me desmayo – sonreí nerviosa – Sufro de pánico escénico y con mi buena suertes seguro me nombraban a ahora.
Sólo miré fijamente mi libro de texto tratando de hundirme en él y no pensar nada más.
Entonces puse los ojos como platos al ver que Sasuke se ponía de pie, solo tomaba su libro de texto. ¿En serio iba a hacerlo?, ¿En frente de todos? ¡Qué valor!... cielos, que celosa estoy, ya quisiera yo tener esa determinación.
Todos parecieron impresionados, hasta el profesor lo estaba, lo cual me dio pistas de que eso no era muy común en él, no me miró ni por un segundo cuando clavé la vista en él; se aclaró la garganta y…
- La nieve que ayer caía como pétalos de cerezo...
Es agua de nuevo.
Caed, pétalos del cerezo, caed.
Y dejad el recuerdo del aroma.
Las sombras de un prolongado sol se desdibujan en el crepúsculo.
Caen los pétalos del cerezo.
Aunque te marchites, seguirá amaneciendo.
Una hoja se va, y otra se suma.
Al viento.
Si no dejo rastro alguno...
En este mundo fugaz
¿Qué podrías reprocharme?
No vine de ninguna parte
Y no voy a ninguna parte.
Quedé impactada, cuando leyó la recopilación de los haikus, los recitó de una manera tan "perfecta", sin exagerar la voz de más, con las pausas correctas, con esa voz tan grave que por un momento quedé enamorada de sus palabras; de sus palabras, no de algo más. Además, los haikus eran de… mi nombre, Sakura, flor de cerezo, me hizo ponerme colorada, quizás era simple coincidencia; entonces las chicas a mi alrededor dieron un suspiro al unísono a excepción de Hinata, que parecía mirar a Sasuke-kun con suspicacia, luego me miró a mí y se dio la vuelta con una sonrisita.
Los chicos por su lado pusieron los ojos en blanco y Shikamaru dijo:
- Ah, que problemático, lo hizo perfecto, gran cosa, sólo ve como deja a todas, vaya tipo – dijo a Naruto-kun con pereza, éste se dio vuelta y dijo en un susurro:
- ¡Teme! ¿Que fue eso? – Tenía frustración en la mirada, luego puso cara de impotencia.
Sasuke-kun lo miró con desconcierto y contestó…
- Un Poema Tarado, ¿Qué más va a ser?, No sé a qué quieres llegar – dijo con indiferencia y el sensei prosiguió.
- ¡Vaya! Sasuke-kun. No tenía idea de que… te gustara la poesía – dijo sorprendido y atontado.
- Hmp, mi hermano me hace leer eso – dijo encogiéndose de hombros y volviendo a sentarse.
¿Tiene un hermano?, pensé.
- ¡Oh! Itachi-kun, si, vaya que tiene genio para la literatura; eres cómo él.
Sasuke-kun se limitó a quedarse callado y mirar justo al frente; estaba serio, demasiado; todos seguían en shock, yo igual, hasta que me acordé que era de mala educación quedarse como bobo mirando a alguien y esperé a que pasara el siguiente.
- ¡Hey! Sensei ¿puedo leer un poema de mi creación? – dijo Naruto emocionado, apenas y había escrito la última frase cuando alzó la mano.
Mire a Sasuke fijamente, como queriendo buscar una información en sus ojos... No supe que hacer cuando el deposito su mirada en mí también, lo miré con suspicacia y me devolvió una sonrisa arrogante.
- ¿Por qué lo has hecho? – Le pregunte disimuladamente.
- Bueno… con tu mala suerte quizás te nombraban a ti – Sonrió fugazmente.
- Gracias.
- ¡Tu rostro… un aspecto más pasable ahora! Ya no te desmayaras.
Puse los ojos en blanco, se burlaba tan fácilmente de mí.
- Claro – le dijo el Sensei a Naruto con emoción.
Naruto-kun se puso de pie y me miró de reojo, después comenzó el poema…
- ¡Oh! Parece que fue ayer
Cuando te vi por primera vez
Estabas guapa, Me gustaba tu antiguo cabello, pero este es mejor.
Te pedí que le quitaras el "kun" a mi nombre
¡Oh! Cuando me pegué con los barrotes
De la cancha de futbol
Me quedó un chichón
El teme se río, Pero tú no
Eres bonita
Este poema es para ti
Me señaló y no supe que hacer; por un lado me moría de la vergüenza y por el otro de la risa, pero me contuve. Soy una malvada por haber pensado en eso.
Entonces todos se quedaron en silencio y Naruto-kun…
- ¡Eso es todo, gracias!- dijo y se sentó en su pupitre.
Nadie pudo soportarlo por más tiempo y soltaron la carcajada, hasta Sasuke se rió un poco pero se puso serio cuando Naruto lo volteó a ver, sólo meneó la cabeza y lo miró con gesto de complicidad fingida.
- ¿De qué se ríen?
- ¿Qué clase de poema ridículo es ese? Parecía que escribiste las cosas sin pensar – le dijo Kiba desternillándose de risa.
- Que mal, no me gustaría estar en su lugar – pude percatarme que Shino había dicho eso escondiendo su rostro en el libro de texto, con su voz profunda y lo miré por un segundo; ya no me causaba ni pizca de risa, pobrecito; todos reían, Ino, Shikamaru, Lee, Tenten, Neji, aunque en menor proporción y Sai, además de todo el montón de atrás. Agaché la mirada y me quedé quieta.
- ¡Ya basta! No se burlen de los sentimientos de su compañero, al menos él tuvo el valor, la fuerza de la juventud, cobardes – dijo el sensei en tono reprobatorio, todo el salón enmudeció y el timbre sonó, ¡qué alivio!, tomé mis cosas y me dirigí al receso, las chicas me esperaron, seguramente para enterarse del chisme completo sobre lo ocurrido en la enfermería y mis explicaciones por mi nuevo look.
Al salir Ino me llamó y caminamos juntas a la salida, Sasuke se alejó y salió sólo al comedor.
- ¡Vaya! Que penoso – dijo con la mano en la boca.
- ¿Qué penoso? Al menos tuvo el valor, ¡Ushh! En serio que son malos – ahora que lo notaba, además de Shino y yo, Hinata tampoco se había reído.
- Ya Hinata, pero ¿Cómo es que aguantaste? – Tenten volvió a reír y se tapó la boca enseguida.
- No me causó risa – Le respondió Hinata muy seria.
- ¡Wow! Gracias Hinata – dijo Naruto-Kun poniendo su mano en el hombro de la chica y le dedicó una sonrisa, era increíble lo rápido que se reponía de la vergüenza, Hinata estaba muy roja.
- Respira Hinata – le dijo Kiba con impaciencia mientras se alejaba al comedor.
- Salió patético – dijo mirándome en gesto de disculpa.
- No, fue… muy bello – Mentí, lo sé, pero tenía que hacerlo, fue una mentira blanca.
- ¡Oh! ¿En serio? No me importaría leerte más.
- ¡No lo hagas por favor! – le suplico Lee.
- ¡Ahhh! Son unos amargados – Frunció el ceño y entramos al comedor, servimos los alimentos en las bandejas y nos sentamos; Ino me desplazó a otra mesa, no quería que los chicos se enteraran de lo que iba a preguntarme de seguro.
- De acuerdo, ahora dime ¿Qué pasó? – dijo con una notita aguda en su voz.
- Eh… pues – dije tartamudeando.
- Ino, no la abrumes demasiado, tal vez no quiera decirnos – me apoyo Tenten mientras se sentaba a nuestro lado acompañada de Hinata.
- Ahhh, anda, dinos – dijo haciendo caso omiso.
- ¿Sobre qué? - ¡Si me hacía la tonta y funcionaba, que bien!, si no…
- Pues de Sasuke-kun – Interrumpió Hinata dando un golpe en la mesa con impaciencia, tenía la cabeza agachada en la mesa y los ojos bien abiertos, eso me sobresaltó, pensé que era muy tímida, pero estaba igual que Ino y Tenten.
- Pues desperté, fuimos por mis cosas cuando la enfermera me dejó salir y entramos al aula 8.
- ¿Sólo eso? – dijeron decepcionadas.
- Si – y no les mentí, era la verdad.
- Ahora sobre tu nuevo look – Ino me miraba desafiante, no se tragaría la idea de que solo fue porque quise, Hmp… no quedaba de otra, tendría que contarlo.
- Bueno verán. Ayer cuando estábamos en la Cafetería y me fui al baño… Karin apareció.
Estaba muy nerviosa, no sé cómo reaccionarían las tres al oír que Karin se había acriminado conmigo.
- ¿Karin? – El terror inundo la cara de Hinata y Tenten se quedó muda.
- Sakura… dime… ¿qué paso entre tú y esa? – mire la mesa buscando las palabras perfectas para contarles y quitarle importancia al tema, no quería que ellas se metieran y fueran el blanco de los abusos de Karin…
- ¿No me digas que… - Tenten se espantó y puso la mano sobre su boca, ahora su expresión cambio a ira… me evaluó con la mirada y respondió con furia…
- Esa te corto el cabello… ¿Y no piensas hacer nada?
Ino se levantó de la mesa, en unos segundos ya buscaba con la mirada a alguien en el comedor, ¿Que iba a hacer?
- Ino-chan… - dijo Hinata quien se paraba nerviosa.
Ino comenzó a alejarse de la mesa, de pronto la idea llego a mi mente como una estrella fugaz…
- ¡INO!– Grite ahogada los que estaban en la mesa de al lado se asustaron y luego se volearon a ver a Ino, me pare de golpe para seguirla, Tenten iba a mi lado mientras Hinata corría hacia Naruto-Kun…
Ella seguía caminando, decidida y sin importarle que nosotras fuéramos detrás… hasta que la vi, hasta que ella la vio… Karin miro a Ino confundida por unos segundos pero luego puso una cara de sorpresa, ya sabía lo que venía y no estaba preparada.
- Así que te las das de cobarde y atacas a Sakura mientras esta sola. Ah, ahora si veras lo que soy capaz de hacerte cabeza de Zanahoria – Ino le hablaba a Karin mientras se acercaba, no pude verle la cara, pero la imagine, y el terror me inundo por completo… mis piernas flaquearon, creí que caería al piso pero seguí andando a pura fuerza de voluntad.
- ¿Quieres hablar conmigo Ino Cerda? – Fue lo único que dijo Karin.
Y sucedió, lo vi todo en cámara lenta… Ino se lanzó sobre la Pelirroja tirándola del pelo, Karin soltó un grito ahogado… hasta yo me sorprendí de la actitud de Ino, la tiro al suelo y se posiciono sobre ella dejándola boca arriba.
- Ahora dime… ¿Creíste que podías herir a Sakura y que nosotras no te hiciéramos nada? – Ino le sujetaba las manos, una a cada lado - ¿Qué te crees? ¿Qué puedes ir por ahí con aires de grandeza? Me Aburriste estúpida, podías hablar lo que quisieras… pero pasaste a mayores y ahora las pagas.
Karin intento levantarse pero fue estúpido, Ino le dio dos golpes certeros en la cara haciendo que las gafas saltaran a otra dirección. Con la mano ya liberada de Karin esta la agarró del cuello pero Ino se zafo con facilidad, intente agarrar a Ino por los hombros pero no pude moverla…
- Ino, por favor… - le dije casi al límite de llorar.
Todos observaban, algunos se habían acercado para presenciar mejor la escena, eso me frustro, ¿Acaso nadie intentaría separarlas?, una de las amigas de Karin agarro a Ino por la espalda y la tiro hacia atrás haciendo que la Pelirroja pudiera levantarse, intento agarrar a Ino por el moño pero ahí todo empeoro.
Tenten agarro a la otra y la empujo hacia un lado, la mujer enloqueció, era más grande que Tenten y la miro de forma asesina, mire hacia un lado, Ino y Karin se seguían peleando,
Ino podía sola pero ¿Y Tenten? Fui con furia hacia la grandota, al menos entre dos podríamos. Tenten intento apartarme pero no hubo reacción de mi parte… la pelea había sido por mi así que yo la terminaría, se acercó hacia nosotras y por un instante tuve terror, me temblaron las manos y se pusieron sudorosas, pero ya no sería una cobarde, ya nunca más.
Levanto un brazo para golpearme pero Tenten la agarro por la muñeca y logro que bajara un poco, tuvo que doblarse por completo para lograrlo y ahí estaba mi oportunidad, levante en seco mi puño y lo posicione con fuerza en su mejilla, sentí como los huesos de mi muñeca se movieron un poco, lo admitía, muchas películas de Ninjas me habían hecho querer ser una peleadora frustrada, la grandota logro zafarse del gancho de Tenten y la empujo hacia un lado, toco el lugar de impacto y no tuve que imaginar el dolor que había sentido, su cara fue suficiente. Lanzo un golpe poco certero con su brazo derecho hacia mi cara que esquive sin mayor problema dejando posicionarme a su lado, la agarre por la muñeca y no sé de donde saque las fuerza pero logre equilibrar su peso hacia delante y lanzarla al suelo… era grandota pero torpe, sonó duro el piso cuando esta cayó y Tenten me miraba con una ceja enarcada… luego su mirada fue hacia Ino, ¿Ino? Me gire en un segundo y corrí hacia ella que seguía agarrada de Karin, intente alejarla de ella... esto ya había ido demasiado lejos. Todos nos miraban… pude escuchar no muy lejos que alguien gritaba ¡Sakura-chan! Vi cómo se acercaban hacia nosotras y me desconcentre, Karin intento tirarse sobre mí para agarrarme del cabello. Ay no, ¿Mi cabello otra vez? Me hice a un lado, está ahora fue donde Ino, la di vuelta por el hombro dejándola frente a mí. Debía pensar en ellas como enemigas por un largo tiempo. Podía hacerlo ahora una y otra vez. Solo debía importarme que Ino, Tenten y Hinata estuvieran protegiendo lo mismo que yo protegía, nuestra amistad.
- ¿Recuerdas cuando en el baño te dije que no lo hicieras Karin?, ¿Lo recuerdas? – Karin me miro con miedo, yo solo pude enarcar una ceja como respuesta – Veras que ahora no seré la que no te sigue el juego.
Levante y mi puño con más fuerza aun… pude sentir la respiración entrecortada de Ino y Tenten atrás mío, Lo levante y esta vez fue más certero que el que le di a la grandota que todavía estaba aún en el suelo, dio seco en su mejilla haciendo sangrar su labio y cayendo al suelo, estaba inundada de furia y no pretendía parar.
Me balance sobre ella pero sentí como un brazo me rodeaba por la cintura y me movía hacia un lado, como reflejo le pegue un codazo en el estómago, golpee algo duro pero no sentí que se quejara, ahora sentí como me abrazaba con más fuerza y tomaba mi mano vacía, la tomo con aprensión y me susurro en el oído…
- Detente Sakura…
- ¡Sasuke! – Dije apenas audible y abriendo los ojos como platos, sentí un escalofrió en todo el cuerpo mientras me sostenía con fuerzas, sentía su calor abrazador y su boca cerca de mi oreja…
- ¿Me escuchas?
- Sakura-chan ¿Estas bien?
No podía hablar, estaba en estado de shock y ahora Naruto me hacía señas y me tomaba el rostro.
Sentí como el brazo de Sasuke me movía alejándome un poco más, no sé si de Naruto o de Karin… pero me soltó y le respondió a Naruto con ironía.
- ¿Que si está bien? ¿No tienes una pregunta más ingeniosa Naruto?, No tiene nada… pero mira como dejo a Karin.
Seguí sin responder, mire a Tenten que abrazaba a Ino. Luego a Karin que era levantada por otro grupo de chicas desconocidas para mí, y me miraron con miedo. Vi como Sasuke se acercaba un poco más a Naruto para responderle quedando de espaldas a mí, le tome la mano con urgencia, fue un reflejo repentino, disimuladamente la apreté y la quite después de unos segundos… él no hizo nada en ese momento solo como respuesta apretó un poco la mía y luego la quito al igual que yo.
Escuche como comentaban en voz baja…
- ¿Viste como la golpeo?, Karin es una abusona, ¿Qué le habrá echo?
- ¿Viste como llego Ino?, Creo que Karin le hizo algo a Sakura Haruno, creo que le corto el cabello…
- ¿Enserio?, que mal, tenía bien merecido los golpes.
- Pero esa chica pudo contra las dos, es perfecta, ¡Quiero que sea mi novia! – eso me incómodo.
- Sakura-chan, Sakura-chan… - A mi lado ahora estaba Ino y Tenten, pude ver a Neji acercarse y mirarme con asombro junto a Sai, Shikamaru llego y me guio a un lugar más alejado del alboroto, todos lo seguimos, Naruto-kun me tomo de los hombros y me dijo "Todo estará bien" sonreí confundida.
- ¿Que paso aquí?, todos vuelvan a sus clases. Haruno, Yamanaka, y las otras dos chicas golpeadas acompáñenme.
El Prefecto Iruka-Sensei me miro sorprendido y luego nos hizo una seña para que lo siguiéramos, ya sabía lo que se venía… "El Castigo", me costó zafarme de los brazos de Naruto, este me miro y me dijo…
- Calma Sakura-chan, no te preocupes.
Su sonrisa era tan perfecta para calmar mis miedo, siempre fue muy valorada por mí y siempre lo será, Naruto era un gran Amigo.
Caminamos por un pasillo largo, ya lo conocía… pasamos por la Oficina de Shizune, pude ver cómo nos miraba con asombro, al igual que Iruka-sensei.
Ino me tomo de la mano… no nos miramos pero sabíamos que estábamos ahí para apoyarnos en todo, eso me hizo sentir bien, a pesar de las consecuencias.
Mire hacia atrás, dos chicas nos seguían el paso pero un poco más lento… Karin, no tenía muy buen aspecto pero seguía con su actitud arrogante, cuando la vi a la cara quito la vista y miro hacia otro lado, Hmp.
Tome una gran bocanada de aire y me dispuse a ingresar al despacho del Director junto a Ino.
Intente entender lo que me dijo el Director Sarutobi pero solo asentí con la cabeza.
- No respeto el tratado Srta. Haruno.
Mi vista era fija en el suelo… no lo miraría, mucha vergüenza sentía por lo que había sucedido.
- ¡No puedo creerlo!, ¿Qué te hizo la otra Alumna para que comenzaran una pelea?
- Nada – fue lo único que respondí, no quería alargar más la charla pero Ino me interrumpió.
- Mentira Sr. Director, esa Alumna a estado molestando constantemente a Sakura.
- ¿Y eso justifican los golpes? – Su voz retumbo en todo el despacho golpeando con fuerza en mi cabeza, era calmada pero decisiva.
- Por supuesto que no, pero ella ayer hizo algo muy cobarde… aprovecho que Sakura estaba sola en el centro comercial y se acrimino contra ella, un acto muy bajo de su parte, ella junto a otras más agarraron a Sakura y la humillaron de la peor forma… a la fuerza le cortaron el cabello, ¿Para qué?, solo para hacer daño. Demasiado terrorista para aguantarlo.
- Srta. Haruno, ¿eso es cierto? – no le conteste nada, solo seguí mirando el suelo reteniendo las lágrimas que estaban a punto de salir.
- Claro que es cierto, y eso no es todo, hoy en clases de Deporte la misma Alumna golpeo a Sakura con un balón de voleibol por la espalda, una cobarde. El dejo inconsciente, fue a parar a la enfermería con la ayuda del Alumno Uchiha. De testigo esta sensei-Anko y todas nosotras que estábamos en su clase, incluso la enfermera que la atendió. Sensei-Anko la suspendió de su clase pero siguió haciendo de las suyas.
- Es cierto eso Director – escuche como Iruka-sensei apoyaba la versión de Ino.
- Muy bien, en unas horas más les llegara una notificación de su castigo, solo eso… será algo severo considerando la situación, pero Srta. Haruno… - levante la cabeza para mirarlo – Se le había informado que contábamos con una Sicóloga que la ayudaría en cualquier problema… ¿Por qué no hablo con ella?
- No quise tomarle importancia al asunto, para mí solo era una niña que quería llamar la atención de los demás, eso pensé hasta ayer – volví a agachar la mirada.
- Retírense, y estén a la espera de la Notificación.
Ino me tomo de la Mano y me arrastro a la salida, le pego una fulminada a Karin que estaba apoyada en la pared pero esta entro al Despacho del Director, ahora sería su turno.
Camine en silencio, ¿En qué líos me había metido?, ¡Yo no era así!, ¿Qué le diría a Asashi?, ¿Y si me cancelaban la beca?, ¡No!, el Directos comprendió la situación perfectamente y Karin no tiene como justificar su abuso. Pero… y si realmente…
Entonces mire a Ino que caminaba muy seria y tomaba mi mano con fuerza, ella me apoyaba al igual que mis otros amigos, tenía a Tenten y a Hinata junto a mí, incluso Naruto me comprendía y no me abandonaría, incluso estaba Sasuke-kun.
Yo era tan frágilmente humana, tan propensa a los accidentes, tan víctima de mi propia peligrosa mala suerte, pero aquí algo había cambiado, ya no me sentía vulnerable, ya no estaba sola.
- ¡Sakura-san!
Vi como Hinata corría hacia mí llorando, me abrazo con impotencia y luego comenzó a pedirme disculpas por no estar ahí para defenderme, que tonta… sabía que ella había ido a buscar a Naruto-kun y a Sasuke para que detuvieran la pelea, eso había sido suficiente. Mi rostro aún era inexpresivo, de verdad que estaba en estado de shock, no quería hablar. Le suspiré como respuesta.
- Ino, Sakura ¿Están bien?, ¿Qué les ha dicho el Director?
Tenten corrió a nuestro lado y comenzó a preguntar porque no la habían llamado a ella… ella igual había estado involucrada.
- Tenten… no te preocupes, solo tenemos que esperar a la Notificación del castigo – Ino respondió entre suspiros y luego nos arrastró para que siguiéramos avanzando hacia el caminito empedrado, lo recordaba… era el lugar más apartado que conocía y era donde había recibido la primera bienvenida.
- ¿Están bien? – Naruto se levantó, estaba apoyado en la pared frente a la pileta y corrió junto a nosotras, siempre tan preocupado.
- ¡Sí! – le respondió Ino
- ¿Estas bien? – Oí como Sasuke me preguntaba un poco más frio que Naruto pero igual de preocupado.
- No te preocupes Sasuke, está igual que siempre. No quiere hablar, aunque puede oírnos. Está tratando de no pensar mucho en lo que sucedió, me imagino porque esta así de atormentada, tendrá que dar muchas explicaciones a su padre y también lo del castigo y suspensión de su Beca – Tenten se ganó a nuestro lado respondiéndole un poco más silenciosa, era como una charla privada de los demás.
- ¿Suspensión de su beca? No es para tanto – Sasuke-Kun se alejó un poco de mi dándome la espalda.
Estaba contenta de que hubiese pensado eso, no quería dar explicaciones así que la respuesta de Tenten había sido de lo más certera y Sasuke pareció comprenderlo y se alejó un poco.
Levante un poco la cabeza y observe la escena, estaba Sasuke-kun, Naruto-kun, Sai, Neji, Shikamaru, El chico de las cejas pobladas y Kiba. Mire a mis amigas y tuve que apretar la mandíbula para no llorar.
- No te preocupes guapa, puedes contar conmigo para lo que necesites… tendrás mi apoyo incondicional.
Mire al chico de las cejas pobladas mientras me hablaba y se dirigía hacia mí, ¿Guapa?, eso había estado fuera de lugar y pude darme cuenta como Sasuke-Kun fruncía el ceño y miraba hacia otro lado y a Naruto-Kun responderle con furia.
- No te pases de listo cejas pobladas…
Le sonreí un poco, ya era la hora de hablar…
- No se preocupen, lo bueno es que ahora Karin ya no molestara más – me reí de mi propio chiste y me encogí de hombros... Los demás hicieron lo mismo, pude ver como se reían.
Sentí vibrar mi celular y lo vi todo negro. Era Asashi, ya lo sabía todo… me imaginaba la charla que se venía. Ino miro la pantalla y se puso pálida al igual que Tenten.
- Es su padre – Ino le decía a los demás, se removieron un poco y luego se justificaron que tenían que ir a clases… querían darme tiempo a solas y eso era excelente, no querían ser testigos de la escena.
Naruto-Kun pasó a mi lado y me toco el hombro, señal de "Despreocúpate" lo comprendí de inmediato y le sonreí.
Y ahí estaba el, acercándose a mí y dándome una sonrisa torcida, no era de burla… era de comprensión.
- Todo estará bien – me susurro al pasar como una sombra a mi lado y se alejó con prisa.
- ¿Hola? – Conteste con los ojos cerrados y alejándome hacia la escalera, quería poner distancia entre mis amigas pero fue inútil, ellas me siguieron, malinterpretaron mi frustración con "Necesito apoyo moral" pero no era así.
- ¿Sakura?, ¿Qué ha sucedido? – ¿Para qué lo preguntaba?, era una pregunta retórica, el ya sabía la respuesta pero aun así quería escucharlo de mí, eso me hizo sentir impotencia.
- Veras que…
- Hija ¿porque no me has dicho lo que paso en el centro comercial?, fue irresponsable de tu parte, me dejas a raya de lo que te sucede, estoy para apoyarte, ¿Por qué no…
- ¿Por qué no te conté?, es inútil decirte que no quería darle importancia al asunto porque me moría de miedo… solo fue ayer que sucedió… aparte que no estaba en mis planes empezar una pelea como venganza – Mire a Ino y está bajo la mirada con culpabilidad.
- Lo sé. Sé que tú no eres así, me imagino como te debes hacer sentido hija… pero no te preocupes
¿Qué no me preocupara? Todos me decían lo mismo… aunque era inútil considerarlo, lo que más sentía en estos precisos momentos era preocupación.
- Papá… - solo pude decir eso y mis lágrimas comenzaron a salir, escuche a través del auricular como Asashi se removía incomodo de su asiento.
- Hija no llores, ya hable con el Director y no cancelaran tu beca, sin embargo esa Alumna… - hubo un silencio, sabía que el buscaba las palabras correctas para dirigirse a ella – Hablare con sus padres… esto no puede quedar así, ellos son responsables de ella así que…
- No papá, ya no importa, por favor no les digas nada… suficientes golpes recibió hoy – Escuche la risa ahogada de mi padre y eso me puso más furiosa.
- ¿Cómo se llama tu amiga?, ¿la que te defendió?... Ah, Sakura… debes llamar a Ayumi.
- ¿Ella lo sabe?, debe estar histérica… papá, te cortare, iré a mi habitación a mandarle un Mails.
- Adiós hija, y… el Director dijo que te quedaras en el Internado ahora así que… solo por una semana para que reflexiones sobre lo sucedido, no te preocupes, después hablamos, Adiós.
- Adiós.
Mire a mis Amigas y estas me sonrieron, Tenten y Hinata se miraron aliviadas y luego se fueron a clases, yo he Ino nos fuimos a la habitación ya que teníamos a tarde desocupada para "Reflexionar por lo sucedido" Así le llamo el Director a ese tiempo, que apropiado.
Saque mi Laptop que me había comprado Asashi y me dispuse a enviarle un Mails a Ayumi.
Me sorprendió que hubiera una bandeja de quince mensajes de mi madre preguntándome por qué no le mandaba ningún correo, decidí responderle de inmediato con una respuesta convincente:
Mamá:
Mil disculpas por tardar en responder, es porque he estado muy desconcentrada últimamente. Mi Papá te conto ya lo que sucedió. Bueno he hecho varios amigos al igual que enemigos, una chica Pelirroja de actitud altanera se ha empeñado en burlarse de mí, no sé porque… creo que es porque necesita atención y la tuvo.
Ayer en el centro comercial después de pensar y decidir no seguirle el juego me encerró en el baño y se acrimino con mi cabello… al principio me sentí muy desconcertada pero ya estaba bueno… no sería una cobarde.
Una Amiga, Ino Yamanaka… supo lo que paso y fue a encararla hoy, las cosas se salieron de control, al principio no supe que hacer mientras se peleaban… pero eso era por mi… así que actué… me avergüenzo al decirte que golpee a dos chicas incluyendo a la Pelirroja.
No me suspendieron ni mucho menos me cancelaron la beca… no sé qué le habrá dicho el Director a "Karin la abusona" pero ya no me importa, quedo lo suficientemente golpeada como advertencia a que no se vuelva a meter conmigo.
Tendré que pasar varios apuntes de la escuela para estar al corriente, la escuela es genial; demasiado grande pero simplemente maravillosa, mi padre me ha remodelado la habitación y ahora tengo una Laptop.
No te preocupes, estoy muy bien ahora; les mando un saludo a ti y a Yuto. Suerte en el trabajo ^^
PD: Mi primer día ha sido de lo mejor, y este ha quedado en la memoria de todos los que estaban presentes en el comedor, aún no sabía si considerarlos mis amigos pero ahora tengo las cosas muy claras, Hinata-chan, Ino-Chan, Tenten-chan, Naruto-kun y Sasuke-Kun han sido de lo más cordiales durante mi estadía y me he encariñado mucho.
Los quiero ^^ Sakura
- ¿Sakura?, ¿Ya estas mejor?
Me pregunto Ino desde su cama, había estado observándome todo el tiempo.
- Mucho mejor, Ino… muchas gracias por todo, te has convertido en una gran amiga.
- Descuida, no lo agradezcas, tu igual eres una gran amiga y por nada en el mundo dejaría que te lastimaran, tu harías lo mismo por mí, lo sé.
Suspiré.
Ella tenía razón, no era mujer de dar golpes pero al ver la situación en el comedor no lo dude… no dejaría que las lastimaran, compartíamos el mismo sentimiento.
- Bien, no pretendo quedarme aquí encerrada, iré a clases… me fastidia tener que pasar en limpio después, aparte quiero ver la expresión de los demás cuando me vean llegar – soltó una risita emocionada – Aparte sé que necesitas tiempo para pensar a solas, yo no puedo callarme… solo hare que te vuelvas loca, Adiós. Después llegare con la Notificación del castigo.
Y se fue, cerró la puerta con urgencia y escuche como se alejaba.
Pasare en limpio las libretas de Sasuke-kun para entregárselas lo más rápido posible.
Pasé casi por tres horas los apuntes, me dolía tremendamente la mano después de eso.
¿Cuando llegara Ino?, Mmm ya sé que es lo que are ahora , Pensé.
Baje las escaleras muy rápido con el mapa de aulas en mi mano, no quería que nadie me viera, no quería ver sus expresiones de "Ella es la que golpeo a Karin y a la Grandota"
Escribí en el taller de música…
Sakura Haruno.
Di la vuelta en el pasillo, fui directo los más rápido posible y no me percaté de que alguien estaba recargado en la pared derecha…
- Te inscribiste – dijo una voz grave y profunda, ya conocida, y me di la vuelta.
- Si – dije asustada por la repentina llamada.
- ¿Te asusté? – dijo con semblante preocupado.
- No, es que… no sé qué – dije a lo tonto y el torció el gesto en una sonrisa que dejaba ver las comisuras de sus labios al moverse.
- Naruto me dijo que te gustó su poema – dijo en tono burlón, al parecer no quería hablar e incomodarme por sobre lo que paso en el comedor.
- Por favor no se lo digas – dije suplicante.
- ¿Y destrozarle el corazón? No, creo que no – dijo mirando a la ventana grande de al lado, se acercó a ella y asomó su rostro, el viento movía sus cabellos, me concentré en el paisaje de fuera.
- Después del receso toca música ¿cierto? – dije para abrir la conversación.
- Si, Kurenai sensei ya debe saber que quieres ingresar a este taller; mira, ya se llevaron la lista – dijo señalando la pizarra vacía.
- Si – dije sin más ideas en la cabeza.
- ¿Te regaño tu papá? – dijo distraído.
- Emm… algo así, en realidad creía que sería más aprensivo pero creo que me entendió a la perfección.
- Eso es bueno, boxeadora – sonrió sin mirarme.
- Oh, Sasuke-kun, por lo de… perdona por golpearte, es que…
- Fue defensa propia, lo sé.
- Pero es que no debí… pero parece que ni te habías percatado mucho.
Lo mire muy concentrada, era verdad… cuando lo hice ni siquiera sentí una reacción por parte de él, es como si no hubiera sentido nada.
- Solo fue un golpe de niña, ni lo sentí
Esta vez me miro por unos segundos con burla pero después la desvió.
- ¿A si?
- Claro.
- Hm, me encargare de que para la próxima te duela.
Sonó la campana y él se incorporó de la ventana.
- Es el aula 43 ¿no? – dije examinando mi mapa.
- Si, pero… ¿iras a clases?, creí que…
- Ni pienso quedarme encerrada – puse cara de pocos amigos.
- Ven, deja ese crucigrama – dijo mirando mi gran mapa de la escuela.
Al llegar al salón vi una amplia sala con piso de madera, un piano y numerosos instrumentos musicales; muchos… muchos violines. Clarines, trombones, guitarras, xilófonos, etc.
- ¡Wow! – Dije asombrada.
- Bienvenida – Dijo una mujer muy bella de cabello negro y ojos color carmín, me sonrió y se acercó.
- Buenos días sensei, soy Sakura Haruno y me gustaría entrar al taller.
- Se quién eres y me parece excelente, mi nombre es Kurenai, soy la que imparte esta clase ¿tocas algún instrumento?
- Si, el piano y el violín – dije entusiasmada, Sasuke-kun se acercó y saludó a la profesora.
- Buenos días sensei, ¿puedo iniciar la práctica? – dijo con educación.
- Por supuesto – le respondió con una sonrisa y Sasuke-Kun se alejó para buscar una guitarra, se sentó en un banco y ajustó las cuerdas del instrumento.
- ¿Debo hacer una prueba? – Pregunté nerviosa.
- Si, ¿deseas tocar el violín primero?
- Si, de acuerdo.
Me sentía bien así, aún no llegaban alumnos y me hizo sentir de lo más contenta; aquello implicaba menos presión, sin embargo no duró mucho; se abrieron las puertas y los alumnos llegaron, eran bastantes, me dio pánico, todos se quedaron pasmados, me miraron sorprendidos y algunos me sonrieron, otros empujaban en la puerta para que los de adelante avanzaran… estaban como piedra, se sentaron evaluándome, unos ya me había visto en el comedor y otros habían escuchado el rumor. Grandioso.
Sí, soy la boxeadora, ya lo sé, pensé.
Entonces tomé el instrumento; tragué saliva, todos me miraban; inspiré hondo, tomé el violín y él me miró… Sasuke-kun paró de tocar la guitarra y me vio, me sonrió de forma extraña, no sé por qué, pero me inspiró confianza.
Sakura Haruno
