Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.


- ¿Habrá llegado Sasuke-Kun?
- ¿Dijiste algo Sakura? – Me pregunto Ino mientras entraba a la Habitación.
- Oh, no, no… hablaba sola.
Qué vergüenza, si me hubiera escuchado…
- ¡Ino-chan!, ¡Sakura-san! He traído la Notificaciones…
Escuchábamos como Hinata gritaba desde el pasillo, luego se apoyó en el marco de la puerta muy sofocada y con la respiración entrecortada.
- Entra Hinata, no estorbes en la entrada. ¿Ya estas mejor Sakura?
Tenten me tomo de los hombros y me sentó en la cama.
- C-Claro… mucho mejor
Le sonreí para que se tranquilizara pero esta me miro con los ojos entrecerrados.
- Ya, Sakura… leamos el castigo.
Me puse muy nerviosa, la idea de un castigo no era normal en mí, siempre evite meterme en líos, claro… hasta ahora.
- Srtas. Ino Yamanaka, Sakura Haruno… bla, bla, bla… "esto no", "esto no importa" Aquí está. Se incluirán desde el horario, cinco y media hasta… siete de la tarde a clases extras, hasta nuevo aviso o retirada de castigo…
- ¿Clases extras? – dije asustada.
- Los días… martes y jueves. Pf! ¿Y ese es el castigo? ¿Clases extras?
- Sigue leyendo Ino-chan, eso no es todo – Dijo Hinata mientras se acercaba junto a Ino para leer el papel y me miro frunciendo el ceño.
- Srta. Yamanaka, sus alumnos que la acompañaran en las Clases extras de estudio y comprensión son
¿Alumnos?, pensé.
- Kiba Inuzuka, Chouji… y…
- Ya habla – dijo Ino tomándose la cabeza.
- Shikamaru Nara.
- ¿Qué? – decía Ino enojada.
- Uy le toco con el flojito – Se burlaba Tenten.
- Srta. Haruno, sus alumnos que la acompañaran en las Clases de estudio y comprensión son…
Sentía como mi corazón se aceleraba.
- ¿Hinata Hyuga? – dijo Hinata mientras se ponía colorada y me miraba con una sonrisa.
- Pero si esto es injusto… tu eres aplicada, eso no se vale – protestaba Ino mientras se tiraba arriba de la cama.
- Naruto- kun también Sakura-chan – Hinata se puso aún más colorada y luego me miro sorprendida.
- ¿Quién mas, quien más? – preguntaba Tenten mientras saltaba emocionada en la cama.
- Sasuke Uchiha.
- ¿Qué? – Grito Ino mientras se sentaba de golpe en la cama, se levantó y le arrebato el papel a Hinata – Pero si te han tocado puros aplicados… excepto de Naruto el Idiota.
Tome las libretas de apuntes y le quite la hoja a Ino para luego salir de la Habitación.
- ¿Para dónde vas?
- Enseguida vuelvo.
¿Enserio era con Sasuke Uchiha?, él no tendría por qué estar en clases extras, estaba segura que se molestaría al saber…
Baje las escaleras y cruce al siguiente edificio, me preocupe que nadie me viera… era el sector de los hombres… y no podía estar ahí.
"Los tiempos han cambiado" Correr a escondidas por pasillos prohibidos y meterme a la habitación de un chico para entregarle algo no es nada que no pueda hacer… "Los tiempos han cambiado"
Corrí lo más deprisa que pude hacia la escalera del fondo… primero fui a la oficina de Shizune-neechan y úrgete las carpetas mientras ella no estaba. Lo sé. Estoy loca… pero tenía que saber cuál era la habitación de Sasuke-kun, no lo podía preguntar. Hubiera sido muy obvio… me escondí detrás de la pared y mire en dirección al pasillo, no había nadie.
Subí las escaleras deprisa y eche una ojeada hacia arriba, nadie.
Corrí al otro extremo del pasillo… y me volví a esconder detrás de la pared porque pasaron unos chicos, no podían verme, no me arriesgaría.
Habitación trecientos uno, habitación trecientos uno. Aww… volví a subir cuatro escaleras sin que me vieran hasta que llegue a su pasillo… estaba Shikamaru saliendo de su habitación… el no diría nada si me viera pero no quería que tuviera una mala impresión de mí, podría mal interpretar las cosas, demasiado problemático diría el y demasiado con lo que paso en el comedor.
Se fue y golpee con urgencia la puerta de Sasuke-kun, no habría y ya estaba desesperada, alguien podía aparecer y me vería no solo en el edificio de hombres, sino que también frente a la puerta de Sasuke.
Seguí golpeando con urgencia, ¿Y si no estaba?, tendría que estar Naruto-kun por ultimo. Sentí que caminaban en la habitación, quise gritar "Ya sé que hay alguien ahí, abre la puerta" pero me escucharían los demás igual, escuche pasos subiendo en la escalera. Maldición. ¡Habreeeee la puertaaaaa! Hasta que bajo mi mano sentí que se movía la manilla. Por fin.
Se abrió la puerta un poco y mire hacia la escaleras… ya podía ver a la silueta aparecer. Quien quieras que seas lo siento. Empuje la puerta y entre lo más rápido que pude mientras me deslizaba por el pequeño espacio que quedaba en la abertura y la cerraba detrás de mí. Quise no haber hecho lo que hice… el color ascendió sobre mis mejillas y mis piernas flaquearon. Baje la mirada sin querer, un acto involuntario, pude ver a Sasuke-kun descubierto hacia arriba y no quedo nada a la imaginación, estaba duchándose por eso no abría la puerta.
- ¿Sakura-chan? – Sasuke-kun se puso un poco colorado y yo me di la vuelta de inmediato.
- Lo siento, lo siento… es que estaban por verme y tuve que entrar así de rápido… no sabía que estabas solo rodeado con la toalla, Ay dios… perdóname Sasuke-kun.
Ya era demasiado por hoy.
- Espérame aquí, vuelvo enseguida.
- Si claro… ni me moveré de esta posición.
Escuche como Sasuke-Kun se reía mientras se metía al baño.
Fueron los minutos más largos de mi vida, aun podía sentir el calor en mis mejillas y no podía sacarme la imagen de Sasuke-kun. Sentí que me tomaban el hombro y me volteaba…
- ¿Y bien, que sucede Sakura-chan para que quisieras botarme la puerta? – se rio de su propio chiste, Hmp.
- E-Es solo que… te traía esto y… - le extendí sus libretas de apuntes y el enarco una ceja.
- Gracias por sentir tan importante entregármelas hoy – hizo una reverencia y luego me miro… - ¿Sabes que está prohibido andar por estos sectores, cierto?
- Oh si, te burlarías de mi si supieras todo lo que tuve que hacer para llegar hasta aquí.
- Ven, siéntate.
Supuse que nos sentamos en su cama ya que era la parte más ordenada, la de Naruto-kun era un desastre.
Pase mi mano con delicadeza sobre su cobertor y luego me tire hacia atrás…
- Estoy tan cansada Sasuke-kun, parecía Sherlock Holmes evitando a los Alumnos y corriendo cuatro pisos, si me hubieras visto como husmeaba y revisaba a escondidas las carpetas en la Oficina de Shizune-neechan.
Había dicho demasiado, eso no tenía que saberlo, abrí los ojos como platos y me tape la boca.
- ¿Qué hiciste qué?, ¿Solo para llegar a mi habitación?, vaya me halaga Srta. Haruno – No quise ver su cara pero sabía que era de burla - ¿Cómo lograste que no te vieran?
- Hmp – fue lo único que dije… me sentía muy relajada, no quería hablar.
- ¿Y a mí porque me han castigado en las Clases extras de estudio y comprensión?
Eso me tomo desprevenida, me levante de golpe y el me miraba con una ceja enarcada y con la Notificación en su mano.
- ¿En qué momento me la has… - Me mire las manos, no me había dado cuenta que me la había sacado, Sasuke-kun…
- Bueno, tú no eres la única con complejos de Skerlock Holmes aquí – Se acomodó mejor en la cama mientras se sentaba y se apoyaba en la pared.
- Creo que es porque te metiste a apartarme de Karin, igual estabas involucrado. Tiene que ser eso, ¿Qué más?
- Mmm si, tienes razón. Pero solo fue por fuerza mayor. Nada más.
Eso me desconcertó, ¿acaso se sintió obligado?
- No quise causarte problemas, solo vine a decirte lo de la Notificación nada más.
Me sentí enojada, es que acaso…
- No te molestes Sakura-chan.
Me tomo del brazo para que no me fuera, no lo mire.
- No lo estoy, ya es tarde y llegara Naruto-kun, puede malinterpretar las cosas, ¿No quieres eso o sí? – Lo mire desafiante y el solo me sonrió, eso me cabreo aún más.
- Hmp, que piense lo que quiera, ¿Te preocupa?
El me devolvió la mirada aún más desafiante y se levantó de la cama.
- En absoluto – le respondí como si se atropellaran las palabras en mi boca, debía escupirlo con urgencia.
- Es una de las razones por las que cuestiono tu juicio, te contradices sola. ¿Cómo pretendes que comprenda lo que dices si haces lo contrario?
- ¿A qué te refieres? – le respondí confundida, él se posiciono frente a mí y pude ver sus ojos negros con facilidad, me sentí mareada por un instante.
Pero no le demostraría debilidad, yo también podía mostrarme carente de emoción, incluso mis profundos ojos podían llegar a adquirir un destello glacial, propio de él.
- No me provoques Sakura-chan. Te niegas todo en tu cabeza rosada y aun así…
- No te entiendo.
Y era verdad, no lo entendía, como él podía decirme eso si…
- Olvídalo – me ordeno, fui consciente de la falta de calidez en su voz, aquel tono no era solo desapasionado sino realmente frio. Me soltó del brazo y se dirigió hacia la puerta como reprimiendo todo lo que alguna vez hubiera querido decir, ya no podía más.
- ¿Me dices a mí que me niego todo y que lo olvide?, ¿Quién es el que tiene más cambios de actitud que cualquiera?, ¿y para qué?, solo para alejar a la gente de ti. No te entiendo, eres como un repelente… pero conmigo tú, yo… ¿Acaso no lo comprendes Sasuke? Acaso eres tan ciego y no te das cuenta que…
- Solo eres mi amiga Sakura-chan, no te ilusiones.
Esas palabras retumbaron en mi mente… me hicieron dar un giro de 360° y volver a mi condición actual. Me hicieron despertar de un sueño rosado que solo yo podía tener, el no. Esas palabras apagaron la luz que tenía en el pecho, eso me hizo descender y deshacer la confusión, despertar de una falsedad larga y fría.
Solo eres mi amiga Sakura-chan, no te ilusiones. Solo eres mi amiga Sakura-chan, no te ilusiones, no te ilusiones, no te ilusiones, Pensé.
No supe que decir.
- No planeaba decir lo contrario.
Camine con decisión hacia la puerta y el quedo como un fantasma mirando hacia el suelo con los ojos cerrados, ausente pero presente a la vez.
- Adiós Sasuke-kun.
- Adiós.
Lo había hecho. Había escondido lo que estaba pensando y sintiendo, ahora era muy tarde para que Sasuke pudiera detenerme. Ahora no me podía escuchar y ahora no podía volver a encender esa luz. Sasuke había hecho una muy clara orden. Había dicho que no me ilusionara, solo amigos, solo eso.
Fue más fácil que antes volver a mi habitación, cerré la puerta de golpe y vi tres pares de ojos que me miraban inquisitivamente.
- Te estábamos esperando – dijo Ino que se ponía de pie.
- ¿Ah sí? ¿Y para qué?
- ¡Vamos a Salir! – las tres sonrieron como cómplices.
- ¿Y para qué?
- Para que despejes tu mentes, y no vengas con el que "no lo necesito y bla, bla, bla" – No había caso negarse, yo igual quería salir y "despejar mi mente" así que…
- Ok.
Me cambie de ropa, me puse un short negros y tenis que podían ser confundidos fácilmente con zapatos, me puse una polera sin tiras de color azul, muy sensual hubiera dicho Ayumi, y un poleron negro.
- ¿Y dónde iremos?
- Sorpresa.
Las tres miramos a Ino con cara larga, sabíamos que las ideas de la rubia siempre iban más allá de lo que teníamos permitido hacer.
- ¿Qué les parece si llevamos a Sakurita junto con unas Linternas y unas mantas a conocer el Cementerio?
- ¿EL CEMENTERIO? – protestaron Tenten y Hinata.
- Vamos, si es una buena idea, no sean unas cobardes, dicen que a las nueve se presenta una mujer en el sendero… un alma que busca a su amado.
Resople, demasiado Falso para mí.
- Que romántico – dijo nerviosa Hinata.
- Yo ya había escuchado esas historias y rumores Ino, pero en eso quedan, en rumores, historias fantasiosas que inventan los de último curso para imponer miedo.
Tenten ponía los ojos en blanco.
- Tu eres una miedosa al igual que las otras, niegan lo que no ven porque es más fácil decir no existe que arriesgarse a cambiar de opinión, si son rumores debemos salir de la duda, ¿No creen?, aunque sé que no harán nada.
- Vamos - me hartaba esta Ino con sus aires de aliente – Ahí veremos quién es la Cobarde.
- Si queremos ir tenemos que hacerlo ahora, se hará más tarde y el Cementerio está más o menos lejos, el Internado lo cierran a las once y media y son las… - decía Tenten mientras salía de la duda en su reloj.
- Las ocho y media – decía Ino impaciente.
- Tenten, Hinata… vayan por algo que nos pueda servir, linternas lo que sea.
Esa orden hizo que Hinata se alarmara y me mirara con dudas.
- Vamos Hinata – Tenten arrastro a Hinata hasta la puerta.
- ¡En la salida en quince minutos! – Grito Ino mientras se abrigaba un poco – Vamos Sakura, nosotras estamos castigadas así que debemos salir antes.
- Vamos.
Me apresure a salir lo antes posible, Ino tenía razón, estábamos castigadas… no podían descubrirnos.
- Le dije a Shikamaru que tenía un montón de deberes pendientes, tú y las chicas me ayudarían en nuestra habitación… así que no iríamos a cenar después.
- Entonces… si alguien preguntaba por nosotras creerían que estamos ocupadas, no habrían sospechas de que estamos fuera del Internado, bien pensado Ino.
A simple vista era evidente de que Ino no mentía… esperemos que Shikamaru le crea.
Una vez abandonamos el edificio y cruzáramos el patio ya vacío y corriéramos hacia el edificio de enfrente, no queríamos que ningún conocido nos viera así que actué de Sherlock Holmes nuevamente, corrimos a la salida y nos topamos con Tenten y Hinata que ya estaba ahí.
- Ino, Sakura – dijo con nerviosismo Tenten que tenía las manos en las caderas y luego avanzo calles al frente.
Era una caminata bastante larga, casi a las afueras. Cruzamos al otro lado de un puente y ascendimos una colina, había un sendero rodeado de faroles que dirigían a un pequeño valle situado más abajo, era un cementerio muy acogedor, aunque fuera irónico decirlo, eso sí… el sendero resultaba espeluznante ya que parecía no tener fin.
- Ya, ¿Por qué no esperamos aquí?, son las ocho treinta y cinco… hace frio y estoy cansada. Protestaba Tenten con cara larga.
- ¡Bien, bien como quieran! – Ino se sentó junto a una gran lápida de mármol.
Acto seguido por Hinata y yo que doblamos las piernas bajo el cuerpo y quedamos sentadas.
Las sombras se alargaban y el viento se había vuelto fresco, intercambiamos miradas y luego Hinata murmuro inocentemente.
- Ino, ya deberíamos Irnos, esta de noche y si hay algún fantasma lo encontraremos por el camino, ya vámonos.
- Mmm, resultaste ser la primera cobarde, no nos iremos – respondió esta inflexible – Recién llegamos, tenemos que salir de la duda.
Una ráfaga de aire frio soplo a través del cementerio echando hacia atrás nuestros cabellos y haciendo revolotear las hojas secas por el suelo. Tenten lanzo una exclamación ahogada y se echó hacia atrás; todas miramos a nuestro alrededor, y luego soltamos risitas nerviosas.
- Ya oscureció – Observe sorprendida.
- Ya, si tienen razón, será mejor que nos pongamos en camino hacia el internado – dijo Ino preocupada
- Vaya cobarde – dije burlona pero la rubia me ignoro.
- Ya son las nueve y no ha pasado nada, mejor movámonos de aquí – decía Hinata muy nerviosa.
En silencio nos dirigimos sendero arriba en dirección a la colina, con la puesta de sol, la temperatura había descendido bruscamente y aumentaba el viento.
Cada ráfaga enviaba susurros por entre las hierbas y hacia que los viejos robles a nuestro alrededor agitaran ruidosamente las hojas.
- Estoy helada, Ino… saca las linternas – Le dije mientras me detenía por un instante para mirar a mi alrededor.
La Luna no había salido todavía, apenas y distinguíamos unas lapidas por el lado del sendero, la colina parecía no estar ahí.
- Tiene un aspecto distinto, ¿Verdad? En la oscuridad, quiero decir – comento Ino con voz vacilante.
- Los faroles no han sido encendidos, está demasiado oscuro, vamos Ino, danos las linternas – Decía Tenten con mucho miedo.
- Podríamos ir por el camino largo, ahí si están encendidos los faroles – propuso Ino mientras nos daba una linterna a cada una – Pero no me importa ir por aquí, siempre dije que quería ser enterrada aquí, en el sendero.
- No seas estúpida Ino, no digas nada de ser enterrada, menos aquí.
Me di la vuelta para alumbrar lo que ya habíamos recorrido.
Seguimos avanzando por el camino estrecho, estábamos muy incomodas. Me fui adelante para no hacerles caso e ignorar su tensión.
Entre ráfagas de viento, cada sonido parecía amplificado de un modo horrible; el crujido de los cuatro pares de pies sobre el sendero cubierto de hojas resultaba aterrador.
- Maldición, todavía no llegamos a la colina.
Ya estaba aterrada.
Hay lapidas lo bastante grandes para que algo se ocultara detrás, Pensé. Y mi corazón empezó a latir violentamente.
- ¿Por qué nos detenemos? – me protesto Tenten.
- Yo solo… lo siento – le murmure.
Pero cuando me obligue a dar la vuelta me quede rígida al instante.
- Ino.
- ¿Qué sucede? – me pregunto.
Las tres alumbramos a su espalda ya que tenía la vista fija en lo que habíamos avanzado del sendero, con los labios entreabiertos y los ojos tan desorientados e inexpresivos.
El miedo recorrió mi estómago.
- Ino, para ya, ¡Para! No es divertido – Tenten empezó a gritarle y tomaba mi brazo con urgencia pero Ino no contesto.
- ¡Ino! – Le grito Hinata tomando mi mano. Estábamos demasiado confundidas mientras alumbrábamos a nuestro alrededor.
Ino depositaba su luz a algo lejano en el sendero, algo que solo ella podía ver pero no sabíamos si estaba realmente ahí.
Tenten, Hinata y yo seguimos su luz con nuestras linternas pero no vimos nada. Solté a las otras dos y tome a Ino de los brazos, la sacaría de ahí aunque tuviera que arrastrarla.
- ¡Espera, detente! – Articulo palabra por primera vez – Hay algo ahí… la vi, la vi – Ahora temblaba en mis manos.
- ¡Ya Ino, esto no es chistoso… vámonos de aquí! – Estallo Hinata en un Grito desgarrador dejando de lado toda su tranquilidad, pánico puro emanaba de sus ojos.
- ¡Oh, dios mío… está ahí!
Esta vez las cuatro la vimos. Una Joven apareció dando traspiés en la trayectoria de los faros y se quedó allí, tambaleante mientras nos observaba.
Los cabellos castaño claro de la muchacha estaba desordenados por el viento, y los ojos… y sus ojos miraban vidriosos en un rostro tizado y sucio de tierra.
Nos miramos fijamente, y de pronto ya todas sabíamos lo que teníamos que hacer.
Giramos en redondo para correr a la colina, pero una voz desconocida hablo a nuestras espaldas.
- Ayúdenme.
Sabíamos que era la voz de la joven, de la pálida en la oscuridad, Ino seguía con la mirada puesta en ella.
- ¿Eres el fantasma? – le pregunto Tenten temblorosa.
- Ino, reacciona, vámonos de aquí.
- El insecto… el insecto… – Repitió la voz, pero tenía una cara sin expresión, no era de auxilio.
Nunca supe del todo lo que sucedió en los minutos siguientes. Algo pareció moverse por entre los oscuros arboles detrás de la desconocida, agitándose y alzándose a seguirnos.
Llore y Tenten lanzo un grito, y acto seguido las dos corríamos ya, y Hinata con nosotras, llorando también.
Mis pies se aporreaban al estrecho sendero, tropezando con rocas y terrones de tierra.
Tenten sollozaba intentando recuperar el aliento a mi lado, e Ino, la tranquila y cínica Ino jadeaba violentamente.
Se oyó una repentina agitación y un llanto en un roble que se alzaba por encima de nosotras, en ese momento me di cuenta que podía correr más rápido.
- Hay algo detrás de nosotras – grito Tenten con voz aguda – Oh, dios… ¿Qué está sucediendo?
- Tenemos que llegar al puente – grite por entre el fuego que sentía en los pulmones.
- ¡No te detengas Hinata, no mires atrás! – Ino agarro la manga de la ojiperla y la obligo a correr más rápido.
- No puedo hacerlo, Ino, te dije que era mala idea, no puedo seguir corriendo – grito Hinata mientras se llevó una mano a la cara y dejaba de correr.
- Sí, claro que puedes – Le rugí agarrándola de la otra manga y obligándola a seguir corriendo – corre Tente, no te detengas.
Vi el destello plateado del agua al otro lado. Y allí estaba por fin el final de la colina, el puente, justo más allá.
Me flaquearon las piernas y me faltaba la respiración, pero no podía detenerme.
- ¡Lo conseguimos! – Jadeo Ino mientras sus pies sonaban fuerte en la madera.
- ¡No se detengan!, Sigan, sigan
Tenten se tapó la cara mientras seguía corriendo y alumbraba lo que quedaba aun de camino.
- ¡CUIDADO TENTEN! – Grite con todas mis fuerzas.
Solté la manga de Hinata y empuje a Tenten a un lado.
- ¡SAKURA! – Tenten soltó un grito ahogado y desesperado mientras me veía caer.
- ¡SAKURAAAA!
Me encontré estrellándome contra la barandilla, la madera podrida del puente cedía bajo un peso que no podía soportar.
Tuve una escalofriante sensación de que gire como un trompo y caí contra el agua.
Oí gritos, pero no eran míos. El rio se alzó a mí alrededor y todo fue ruido, confusión y dolor, quedando sepultada bajo el agua. No había aire, tenía que respirar. Tenía que salir de ahí.
- Ayúdenme – grite.
Pero mi grito no emitió ningún sonido. En su lugar el agua helada penetro mis pulmones, invadiéndome.
Mis esfuerzos se volvieron más frenéticos, más desesperados y más faltos de coordinación, y luego se detuvieron.
Entonces todo quedo negro.
Tuve la sensación de que camine por horas. No hacía frío allí, pero el ambiente era fresco. No estaba oscuro, pero había poca luz. En lugar de la constante luz carmesí que vi en un principio ahora caminaba bajo una penumbra constante. Me resulto inquietante mirar siempre arriba en busca del cielo y no ver nunca la luna, ¿Dónde estaba?
- Sakura, ¡Sakura! ¡Sakura, despierta!
¿Estaba muerta?, ya no sentía nada… ya no tenía frio ni dolor… ¿Dónde estoy? Intente preguntar pero mis labios no se movían, ¿Estoy viva?
- Sakura, ¿Puedes oírme?
Si, si puedo oírte, ¿Dónde estás?
- ¡Tenemos que llevarla más a la orilla.
¿Qué orilla?
- ¿Esta viva?
No, no lo estoy, ¿Dónde están?
- Sakura, despierta, ya estas a salvo.
Si, ya estoy a salvo.
Había advertido que me sentía más ligera aquí y que incluso mis pasos parecían bastante largos. ¿Podría? Tense las piernas, solté la mano de quien me sostenía, y salte. Entonces comencé a sentir frio de nuevo, y dolor, y desesperación. Estaba en un mar de sentimientos en el que me ahogaba, nadie podía ayudarme porque ya estaba muerta, estaba sola.
Sentí como una mano acariciaba mi rostro, eso me hizo estremecer y dudar. ¿Es que acaso esta era una prueba para ver si estaba loca?, ¿Por qué estaba todo negro?, ¿estaba loca en verdad?
- ¡Sakura!
- ¡Hay que darle boca a boca, no está respirando Teme!
- ¿Estás loco Naruto?, si está respirando… solo esta inconsciente.
¿Naruto-Kun?, ¿Que hace el aquí?, esa voz… la conocía.
Esas palabras retumbaron en mi mente… me hicieron dar un giro de 360° y volver a mi condición actual. Me hicieron despertar de un Sueño Rosado que solo yo podía tener, él no.
Esas palabras apagaron la luz que tenía en el pecho, eso me hizo descender y deshacer la confusión, despertar de una falsedad larga y fría.
¡No estaba muerta! Y eso era lo último que había pensado antes de decirle adiós.
- ¿Sasuke-kun?
Fue lo único que pude decir, me dolía demasiado el pecho.
- ¡Sakura! Ya puedes abrir los ojos. No querrás quedarte aquí para siempre, ¿O sí?, vamos… levántate.
- ¿Por qué eres tan molesto Sasuke-kun?, estaba muerta y me despertaste, no quiero levantarme nunca.
- ¡Esta delirando Teme, deberíamos llevarla al hospital!
- ¡Sakura! ¡Despierta! – Esa voz era de Tenten, la había salvado de caer al agua, Hmp. Ahora estoy viva de nuevo.
- ¡Ya puedes abrir los ojos, por favor no te mueras!
- ¿Morirme?, ya deja de zamarrearme Tenten, no me dejas respirar…
Ya no tenía miedo de abrir los ojos y ver lo que estaba frente a mí, no me había ido después de todo. Siempre estuve aquí.
- Esta viva, Sakura, estas vivas, me salvaste…
Tenten lloraba apoyada en mi estómago, intente levantarme pero un pito resonó en mi cabeza y me hizo caer de nuevo, un brazo me sostuvo e impidió que volviera a caer en seco.
- ¡Ay!… Sasuke-kun… ¿Por qué me despertaste?, eres un metiche – Le dije mientras me enderezaba y quitaba a Tenten de mi estómago.
- Sasuke-kun te saco de agua frentesota, ¿Qué pretendías? ¡Ni siquiera nadaste para salir de ahí!, muerta querías estar, Já. Ni que fuera tan fácil alejarte de nosotras.
Ino tenía el cuerpo doblado, con las manos sobre los muslos y respiraba fatigosamente, mientras Hinata lloraba en el pecho de Naruto-kun.
- ¿Quién era? ¿Quién era Ino? – Pregunte desesperada - ¿Todavía viene?
- No era nadie, pero deberías levantarte de ahí para irnos, ¿Puedes moverte?
Tenía lágrimas en los ojos y temblaba de pies a cabeza, ¿No era nadie?, eso era mentira… las cuatro la habíamos visto, no me tragaba la idea de "No era nadie" Mire a Sasuke-kun quien me afirmaba la espalda, su pelo desordenado y mojado, su ropa empapada y sucia por el barro.
- ¿Por qué ustedes están aquí? ¿Cómo supieron…
- Que problemático, Ino fue tan obvia al explicarme que tenía deberes… como si no supiera que es una floja igual que yo, luego Sasuke que me pregunta si te he visto ya que en tu habitación no estabas, no me preguntes como es que llego hasta tu habitación, yo solo sé que estaba desesperado buscándote… por no sé qué.
Shikamaru salió de las sombras del camino al lado del puente, al parecer estaba llamando a alguien…
- Hmp, no exageres Shikamaru – decía Sasuke-kun mientras miraba a Shikamaru enojado.
- ¿Pero cómo sabían que estábamos aquí? – mire a Ino y esta levanto los hombros.
- Ahhh, porque dejaste tu celular en mi habitación por accidente Sakura-chan y te llego un texto de Hinata diciendo que ya estaban en la puerta y que el Cementerio estaba lejos – me dijo Sasuke-Kun disimuladamente, pude comprender que para que no escucharan mi complejo de Sherlock Holmes.
- El Teme sabia, y no nos ha dicho porque… - replicaba Naruto mientras caminaba hacia mí.
- ¿Puedes levantarte? – me pregunto Sasuke-kun mientras ayudaba a ponerme de pie.
- Si, gracias… ¿y cómo es que salí del agua? – le pregunte pero este evito mi mirada.
- Cuando llegaron vieron que corríamos por el puente, y cuando te caíste Sasuke-kun se lanzó de inmediato a sacarte – decía Tenten mientras tomaba del brazo a Hinata.
- Vaya, así que te debo la vida…
- Algo así, pero no lo agradezcas… - me tomo de la cintura y puso mi brazo sobre su cuello, sentí una punzada en mi pierna pero ya el dolor no me importaba.
- ¿Fuerza mayor? – le pregunte recordándole lo que me había dicho en su habitación.
- Hmp, para nada… no me sentí obligado a sacarte.
- ¿Seg… - iba a preguntarle pero este me puso una mano en mi boca y luego seguimos caminando.
- Seguro Sakura-chan, eso hacen los amigos, ¿No?
- Por supuesto, eso hacen los amigos.
Sonreí y luego me limite solo a caminar junto a él.
Caminamos en dirección al Internado, sentía como Sasuke me ayudaba a sostenerme en pie… todos ignoraron la existencia de una herida en mi pierna, la oscuridad ayudaba a esconderla. Sentí cada vez más fuerte una punzada pero no quería que nos detuviéramos.
- ¿A quién llamas Shikamaru? – pregunto Naruto-Kun mientras se ganaba a su lado.
- Chouji está en la entrada vigilando que no nos vean… debemos apresurarnos antes que llegue Iruka-sensei.
- Ino, ¿Y las Linternas? – solo se me ocurrió preguntar eso, que inconveniente.
- Se quedaron en el sendero y Tenten voto la de ella al Agua.
- ¿Las Linternas?, Tenten… ¿es la Linterna que me pediste? – preguntaba Naruto-Kun a Tenten.
- Hmp, y así querían pasar desapercibidas. Me alegro que no hayan pensado bien las cosas – Dijo Sasuke-kun mientras acomodaba mejor mi brazo sobre su cuello.
- Teme, fue tu Linterna la que le pase a Tenten – Decía Naruto mientras acomodaba mi brazo vacío detrás de su cuello para ayudarme a andar más rápido.
- No importa.
Parecía una invalida apoyada en ambos chicos, ¿es que acaso no podía andar sola?, la verdad es que no.
No dije nada, solo me mantuve muy junta a los dos. Nadie comento sobre la desconocida, pero teníamos muchas preguntas.
La luna se podía ver cuando estábamos a solo cuadras del Internado, estaba mareada, casi tambaleante, tanto por la fatiga como por lo empapada que iba. Y Sasuke-Kun a mi lado… empapado y concentrado en el camino.
Subimos las escaleras de la entrada y las tres se apoyaron en las grandes puertas de cristal. Shikamaru pasó despacio entre las puertas y le hablo a una sombra en las escaleras…
- Ya puedes salir.
- Shikamaru, me has asustado… pueden pasar. Iruka-Sensei está hablando con Neji al otro lado de pasillo.
- ¿Neji nisan lo sabe? – Hinata entro en pánico y se tambaleo en la puerta.
- Si… está haciendo tiempo para que pasen.
- Ohhh, ¿qué le diré ahora? – Hinata se escondió detrás de Tenten y no pude evitar soltar una risa.
- Que problemático todo esto, no sabe dónde estaban… solo cree que se les hizo tarde y no podían llegar a tiempo, suponiendo que no hay otra opción – Suspiro – No diré nada, ahora entremos – Shikamaru abrió la puerta y se rasco la cabeza.
Naruto-kun miro a Sasuke dudoso mientras subíamos a las habitaciones y entendí todo.
- Iré sola a mi habitación, puedo hacerlo – Sasuke me miro vacilante y luego miro a Naruto.
- Vamos, si ella puede hacerlo… que lo haga.
Me soltó y necesite de toda mi concentración para caminar sin matarme, me sentí aliviada cuando se fueron sin decir nada… no quería pasar más tiempo ahí, ya habían sido demasiadas emociones por hoy.
Vi como Tenten, Hinata e Ino se sintieron aliviadas al llegar a la habitación.
Por fin un lugar seguro, Pensé.
Trague saliva fuertemente, aun sentía el ardor en mi garganta. Me quite la ropa apresuradamente y me vi la herida… no era profunda pero era aterradora, porque me recordaba lo que había pasado en el puente, y a la mujer.
Tenten y Hinata retrocedieron despacio para sentarse en la cama de Ino. Se limitaron a mirarse fijamente por un instante.
- Creo que deberíamos dormir aquí. Las cuatro juntas, por lo menos hoy – Finalizo casi en un susurro Tenten.
- Si, es una buena idea – Le indique.
Intentaba comportarme con normalidad, pero, ¿Qué era normal en esta situación? Hinata no decía nada, se limitaba a mirar el suelo. Ino se mostraba como si nada, intentando mantener la calma. Y Tenten… me observaba pensativa.
- Me iré a las regaderas, por lo visto a esta hora el agua es helada en las habitaciones, suficiente agua helada por esta noche – Me rodee el cuerpo con una toalla y me dispuse a salir.
En los pasillos no había nadie, al menos eso creía ya que aún había luz
Una vez en las duchas eche una ojeada al sector de los hombres, todo se veía normal. No quería incomodar a nadie viendo a una chica solo en toalla, eso hubiera sido… Inapropiado.
Okey, tranquila… solo apresúrate, todo estará bien, Pensé.
No estuve ni veinte minutos bajo el agua pero fue suficiente, las luces ya comenzaban a parpadear, pronto se apagarían, me seque un poco el cabello y me volví a rodear con la toalla finalmente al cuerpo, me dirigí a la salida pero hubo un corte de luz.
- Maldición.
Me apoye en la pared intentando mantenerme consiente. Respire de forma brusca por la nariz y eso me provoco un dolor en el pecho, ¡Fantástico! Luego lo volví a hacer, estaba mareada.
Intente mirar fijamente al frente pero todo se veía igual… todo negro. Pase la mano por la pared para guiarme y no caerme pero luego escuche a alguien que caminaba por el pasillo.
- ¿Sakura-chan? – me llamo una voz a lo lejos.
¡No! Por favor, que esa voz sea mi imaginación, Pensé.
La bombilla volvió a parpadear estabilizando un poco la luz y mostrando a una silueta acercándose, un joven de pelo negro y ojos indiferentes.
- ¿Qué te sucede? ¿Estas herida?
Ahora la voz sonó más cerca, no me lo estaba imaginando. Apreté los parpados con fuerza, me quería morir, desee haber quedado bajo el agua para ya no despertar más, como mínimo no quería vomitar… pero mi cabeza daba vuelta en círculos y el calor me quemaba en la pierna.
- ¡Sakura! – Ahora la voz se sentía cada vez más cerca - ¿Me oyes?
- ¡No! – Me queje - ¡Solo vete!
Escuche como se reía de mi respuesta.
- Solo quiero ayudarte, como siempre.
- ¡Mira tú!, que convincente – Le gruñí mientras apoyaba mi cabeza a la pared, la hubiera azotado si hubiera sido más valiente, pero no lo era.
- Tienes un aspecto espantoso, te deberías haber quedado en la habitación.
- Justificando tu actitud creí que no estabas acostumbrado a ayudar, pero últimamente has hecho varios trabajos de caridad por mí.
Abrió los ojos sorprendido.
Me rodeo nuevamente la cintura y con su brazo puso el mío en su cuello, esta vez me apoye pesadamente sobre él, que me sostenía con cuidado y lejos de su cuerpo, y luego me dijo…
- La verdad es que te vi y una de mis opciones fue dejarte aquí, pero ya sabes que premian las buenas acciones, así que no me quedo de otra – Dijo entre risas.
- Como si te interesara el premio – Le respondí de mala gana.
- Sakura-chan… ¿por qué te paseas en toalla?, ¿sabías que a esta hora varios chicos vienen a las regaderas? – Me miró fijamente, estaba incomodo conmigo así, pude ver y este separo su vista de la mía para luego doblar al final del pasillo.
- Solo fue fuerza mayor, no me creas muy a gusto estando así.
Caminamos lentamente escaleras arriba, un silencio nos acompañó, un silencio que no era incomodo hasta que me decidí a hablar.
- Quería pedirte disculpas por mi actitud Sasuke-kun, he sido una pesada, aunque solo haya sido una reacción – Me justifique – Muchas gracias por salvarme… un par de veces, unas cuantas.
Sonreí y este me miro con burla, luego añadí:
- ¿Sabes?, tenías razón. Somos buenos amigos, gracias.
El no dijo nada, solo agacho la cabeza, quizás se estaba burlando pero no quise averiguarlo, me sentía protegida a su lado; con eso bastaba.
Me dejo en la puerta y me entrego mi celular luego me miro por un instante y me dijo…
- Hay un problema…
- ¿Qué ha pasado?
- Lo que pasa es… Shikamaru me dijo que si quería que guardara el secreto de lo que había sucedido… debía contarle como es que sabía dónde estaban…
- ¿Y? ¿Qué le has dicho?
- Bueno, la verdad Sakura-chan… que tu habías ido a mi habitación.
- Ah, pero eso no es malo el entiende que…
- Eso no es todo.
Eso me dejo helada, vi su rostro y algo no estaba bien.
- ¿Qué más paso?
- Una Amiga de Karin cruzo por el pasillo y escucho la conversación, ¿ya lo entenderás, no?, lo que paso entre tú y ella en el comedor… la han suspendido…sabes que no se quedaría como si nada.
- ¡No entiendo! – de verdad no entendía nada, ¿Qué había pensado esa chica?
- Hmp, malinterpreto las cosas, pude verlo cuando se dio la vuelta y se dirigió a la oficina de Shizune-neechan.
- ¿Malinterpreto?, o sea que ella…
- ¡Sí!, y a estas alturas creo que ya lo sabe…
- Pero como Sasuke-kun, pudiste ser más discreto… no era necesario que… como…
Me lleve una mano a la cara para no ver como su rostro iba cambiando, estaba enfadada… de todos los problemas que habían surgido se sumaba otro más, quizás hasta sabrían lo del Cementerio, ¿Quién sabe?, quizás lo había escuchado, como pudo.
- No fue mi culpa. Yo no sabía que…
- Sasuke-kun… nunca sabes nada.
- ¿A si? – Me miro dudoso.
Quería evitar gastar más tiempo en una conversación estúpida, sentí como sus ojos examinaban los contornos de los míos, la idea de no sentir furia y estar agradecida por lo que había hecho no podía juntarlas en mi cabeza, conseguí tranquilizarme un poco y aclarar mi mente pero lo que le había dicho causo algo en el que lo desconcertó.
Sentí como me perforaba con los ojos, ya había ido demasiado lejos esto, estaba molesta, por su problema y hablar sin cuidado mañana todos creerán que… tendría un foco sobre mí que atraería la mirada de todos, necesitaba hacer algo para que no le tomaran importancia al asunto. Quizás si…
- No te pediré disculpas no tengo porque…
Se detuvo y luego y se dio vuelta para irse a paso apresurado.
Entre furiosa a la habitación, Hinata estaba acostada en mi cama y luego se levantó enseguida.
- ¿Qué sucede Sakura-chan?
Ino salió del baño y se quedó de pie mirándome, me imagino como era mi cara en ese momento.
- ¿Quién de aquí tiene el Numero de Sasuke Uchiha?
Las ideas ya estaban claras en mi mente… ya sabía lo que debía hacer. Estaba claro.
- Mmm… yo, ¿porque? – Me respondió Tenten desde la cama de Ino.
- Hmp, mañana será un día interesante – Dije de forma maliciosa y luego esboce una sonrisa que dejo heladas a las tres.


Sakura Haruno