Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.
Había quebrantado el derecho al espacio personal. Pero no me importó, no me importa.
Vaya que me había costado robarle un beso aunque fuera en la mejilla, me sentí triunfador, pero después volví al mundo real, tal vez ella lo había visto como algo malo, por eso entró tan deprisa a su casa. ¡No! quería aclararlo pero sería mañana, ahora debía pensar que debía decirle.
Pasé el resto de la tarde con la mente en mil lugares, no podía olvidar ese roce, me pregunto si ella estaría pensando en lo mismo.
- Hey! Luna llamando a Tierra - Dijo Itachi mientras desayunábamos, había derramado la leche de mi tazón y seguro parecía un retrasado.
- ¡Ah! - dije y me puse a limpiar la leche con una servilleta.
- Yo lo haré jovencito - dijo el ama de llaves, Chiyo.
- ¡No, no!, fue mi culpa, yo lo limpio - Dije, pues me parecía injusto que limpiara por mi torpeza.
- Ningún problema – me respondió con una sonrisa. Chiyo-basama había sido, desde que recuerdo, nuestra ama de llaves, algo así como la nana, era parte importante de nuestra familia, estuvo con nosotros desde que era un bebé y mucho antes, desde que Itachi era pequeño, estuvo con nosotros cuando pasó… aquello, era como la abuela.
- Andas en las nubes ¿te pasa algo? - Dijo Mi Padre examinando mi semblante, supuse que debía ser el de un gran idiota, pues quedé pasmado.
- ¡No! - Dije alarmado y me concentré en comer.
- Parece que a alguien le pasó de todo ayer.
Me molesto Itachi con picardía.
- No sé de qué hablas - dije enfadado, Chiyo-basama soltó una risita cuando fue a la cocina; mi padre rió también.
- ¡Ah! si, es verdad ¿Qué tal la salida con tu amiga Sakura? – Me pregunto con voz áspera.
- Bien - Me apresuré a tomar un gran bocado de cereal para que me dejara en paz.
- ¡Fue una cita! - dijo Itachi dándome un codazo.
- No lo fastidies, ¿Se divirtieron? - dijo mi padre sin poder ocultar su interés.
- ¡Sí! - dije cortante.
- Ushh, vaya que eres comunicativo; dinos más, que pobre descripción - Itachi era tan molesto, no pude soportarlo, me puse de pie y…
- En vez de andar metiéndote en mi vida ¿por qué no sales a perder el tiempo con una chica? - dije cerrando los puños, intenté reprimir mi furia, pero no sirvió.
- Hmp, tal vez, pero ya sabes… soy un alma incomprendida – Me respondió agachando la mirada, me importaba un comino sus sentimientos ahora.
- Y que lo digas, ya me voy - dije mientras iba al baño, cepillé mis dientes todavía con furia, tomé mi mochila y me fui sin despedirme.
Sólo alcancé a escuchar…
- Seguro que se llevó un chasco y por eso anda de malas – Le dijo Itachi a mi padre que reía por ello.
Llegué a su casa ya más tranquila, ella salió al oír la bocina, procure ser puntual y no parecer ansioso por llegar antes, medía cuidadosamente los tiempos.
- Ya vez que no pude evitar la petición del Audi R8, ¡Buenos días!- Dijo con total indiferencia a lo de ayer, eso me alivió.
- Buenos días Sakura - Dije con una sonrisa y conduje hacia la escuela.
- ¡Ah! ya le dije a mi padre sobre lo del proyecto de hoy, me dio permiso - dijo con una sonrisa cautivadora.
- Genial - dije distraído, demonios, lo había olvidado, hoy mi padre llegaba tarde pero Itachi… ese dolor de cabeza universitario; me estaría fastidiando quien sabe con qué, y después de lo de esta mañana, peor... mucho peor.
- ¿Estás bien? Pareces enfadado.- Di un suspiro, ella puso atención a mi rostro.
- Antes que nada… ponte el cinturón.
Ella se lo puso a regañadientes y sonreí, luego con una voz tenue y clara dijo...
- Listo, agente de tránsito Uchiha, ¿qué pasa? - dijo con voz tenue y clara.
- Sólo mi hermano que me molesta un poco y mi padre… por lo de ayer, ya sabes, la salida - dije y ella captó al instante.
- Si, mi padre estuvo igual, ¿Qué les pasa a los padres?, no es nada de otro mundo.
- Hmp, es exactamente lo mismo - dije tocándome las sienes con el dedo pulgar y anular.
- Que bello día.
- Sakura, sobre lo de ayer… yo.
Ella se sobresaltó por el cambio tan radical de tema.
- ¿Eh? - dijo con ingenuidad.
- Yo, lo que hice ayer… - pero me cortó y prosiguió ella.
- Sasuke; descuida, no me molestó, somos amigos ¿no? eso está bien ¿no crees? - dijo y me percaté de lo madura que podía llegar a ser en momentos incómodos como ese, suspiré.
- ¿No te molestaste? - dije dubitativo y ella me sonrió, mi corazón dio un vuelco.
- No, no me molestó de hecho… - dijo con sinceridad en los orbes jade.
- ¡Oh! Entonces eso significa que puedo hacerlo más a menudo ¿no? - dije con suficiencia y tono divertido, ella puso los ojos como platos.
- ¿Cómo?! - dijo alarmada.
- Era una broma, yo jamás haría nada que tú no quisieras – dije y recordé lo que paso en su habitación, demonios, en ese momento no pensé con claridad y me deje llevar. Tomé su mano por unos cuantos segundos, entrelacé sus dedos con los míos, su mano era cálida y suave, las mías eran tan frías, pero no replicó; la sostuve por unos segundos más mientras conducía con la mano izquierda y la solté, volví mi mano a la palanca de velocidades situada al lado del volante.
Era verdad, yo nunca le haría daño, sentía que debía protegerla; que debía estar allí para ella cuando me necesitara, era extraño pero era la verdad, era... valiosa para mí. Por instantes me hacía recordar sentimientos que alguna vez sentí, era como el recuerdo de algún tipo de lazo… algo que había estado en mi corazón, algo que necesitaba.
No quise mirarla durante ese tiempo; ella se quedó callada, pero al poco tiempo habló.
- Gracias - dijo con la mirada gacha.
- ¿Por? - intenté sonar de lo más jovial.
- Por esto…- dijo sosteniendo mi mano y volviéndola a entrelazar en la suya, me puse muy nervioso, lo disimule, eso creo.
- Gracias por ser mi amigo Sasuke; gracias por aceptarme a pesar de ser una pueblerina ingenua, que hace cosas sin pensar - dijo y soltó mi mano en el asiento, yo la retiré de nuevo a la palanca.
- No hay de qué, además, lo mismo digo.
- Sasuke… ya llegamos - me había estacionado y todo sin darme cuenta, me quedé sentado contemplando a Sakura, sus cabellos rosas, sus ojos jade, su boca, sus cejas, sus labios. También otro rostro invadió mi mente, cabello largo y negro, ojos grises, labios carmesíes, hermosa sonrisa, y sus labios perfectos… sus labios.
Despejé mi mente y caí en la cuenta, cerré los ojos y…
- Dame un segundo, me atonté - dije arrugando el ceño, ella se rió de mí.
- De acuerdo - dijo y después bajamos, caminamos juntos a clase de Matemáticas. Millones de recuerdos me invadieron, la sensación al sostener una mano fina y suave, pero fría. Tome la mano de Sakura, para experimentar la sensación e intentar recordar a quien pertenecía ese recuerdo, al tomarle su mano eso la sobresaltó por un segundo pero no la retiró.
- ¿Te molesta?- dije preocupado.
- No, no me molesta - dijo un poco avergonzada por las miradas de todos.
- Si algo te desagrada sólo dímelo ¿sí? - dije y seguro le debí parecer encantador, me correspondió la sonrisa y apretó aún más mi mano, me sentí completo...
Sasuke Uchiha
