Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.
Tomé su rostro entre mis manos y me detuve a decirle…
- Vamos a comprobarlo - Por supuesto que no tenía que comprobar nada, me gustaba, esa era la verdad, pero quería que… con el beso, ella fuese la que se sintiera segura de todo esto, ya no puedo ocultarlo más. Desde que la conozco no deja de maravillarme; de quitarme el sueño, ahora lo entiendo, la canción, la canción que escribí era para ella; fue infantil engañarme a mí mismo con lo contrario; y me siento… mal por eso, porque no quiero terminar como Itachi, creo que me estoy enfrascando demasiado, pero no me puedo detener.
Estábamos muy cerca, demasiado; pude notar como se sonrojaba y eso me fascinó, sonreí para tranquilizarla pero…
- Emm… no, no creo que esto sea buena idea - dijo y se echó para atrás; estaba confundido, pensé qué ella también sentía lo mismo que yo por lo que me había dicho con anterioridad; me alegró de sobremanera el hecho de que no le importase lo que dijeran los demás de nosotros, hasta le importaba el hecho de que eso significase algo malo para mí, Hmp, somos tontos, ¿Cómo pudimos pensar algo así? Como pude callarla, reprimirla, ¿cómo pude reprimir lo que sentía ese día en mi habitación?, quizás por eso ella… quizás ella si sentía algo… quizás ahora ya no, si es así… seria por mi culpa.
Pero ahora toda esa inmensa paz se disolvió en mi interior y llegué a la cruda realidad, ella no quería que la besara, ella no me quería, no me veía de otro modo que no fuera una mera amistad; no le intereso, no de esa forma.
- De acuerdo – Le dije y solté su rostro; vaya, tan cerca que estuve, pero no la besaría a menos que ella quisiera, los dos teníamos que estar mentalmente preparados para eso; no podía actuar por mi cuenta.
- Yo…necesito tiempo para pensarlo, Sasuke, gracias por ayudarme - dijo y se reclinó en el asiento; yo alcé la mirada, no podía disimular el gran peso que me obstruía la garganta; es extraño, siempre fue tan fácil para mí el reprimir mis verdaderos sentimientos, pero ahora, soy tan vulnerable…¿Qué más he de haber cambiado?, ¿Qué he cambiado en ella?
- No te preocupes - dije con una falsa sonrisa, ella se percató de eso; se acercó a mí y… me besó en la mejilla, quedé atolondrado.
- Esto es todo lo que puedo hacer por ahora, al menos hasta que descubra si está bien o no, Sasuke… tú me dijiste que… - Salió deprisa del auto, quedé en shock, ella entró a su casa y mi cuerpo reaccionó de inmediato, no sé ni cómo fue que llegué a casa, estaba con la mente en otro sitio, estaba… confundido, pero a la vez, esperanzado, ella dijo "por ahora".
Me recosté en la cama pensando en lo ocurrido; ¿en qué clase de lío me había metido?, ¿Qué cosas había cambiado en ella desde que aplaste sus palabras con mis manos?, fui un cobarde.
Apenas en la mañana todo iba bien, ella iba a venir a mi casa a hacer el trabajo de historia; que mal. Lo arruiné todo desde el momento en que salí enfurruñado en la clase de Biología.
Sentí que alguien tocaba la puerta… quise ignorarlo pero insistió.
- ¿Quién es? - dije algo molesto, eran como las diez pm.
- Itachi - dijo una voz familiar desde afuera, ¿qué demonios?, no quería hablar con nadie ahora.
- Largo, estoy cansado - dije y me froté las sienes con el dedo pulgar.
- Gracias – me respondió y pasó como si nada a mi habitación, todo estaba muy oscuro, no tenía ganas de ver la luz en ese momento, él pareció comprenderlo y no encendió el foco.
- ¿Qué quieres? - dije algo fastidiado.
- Tenemos que hablar - Estaba muy serio y se sentó en la silla al lado del escritorio de la computadora.
- ¿De qué? - dije levantándome de la cama y mirándolo con acritud, seguro sabía lo que me pasaba, es increíble, ni siquiera me vio llegar, pero debió sospechar porque no llegué a casa temprano y porque… Sakura no vino.
- De ti, de ti y de lo que te sucede, mira, tus amigos me han dicho que andas algo apartado de ellos, que te la pasas todo el tiempo con Sakura Haruno y que sus charlas se limitan a las clases, el entrenamiento de futbol y la banda, Sasuke, ¿Qué te sucede?.- dijo con semblante preocupado, la luz de la luna se reflejaba en su rostro, las cortinas estaban descorridas por lo que pude ver a la perfección su rostro, nunca lo hubiera pensado, él estaba preocupado por mí, eso me hizo sentir mal.
- No me sucede nada - dije cortante.
- ¿Por qué no trajiste a Sakura-chan a la casa? - dijo y se reclinó en la silla.
Oculté mi rostro, cerré los ojos y después los abrí lentamente, esto me iba a tomar tiempo.
- Hicimos el trabajo en la biblioteca - dije en voz baja y a él pareció no bastarle con eso.
- ¿Acaso discutieron? - dijo y se acercó a la cama donde me había sentado, ¿para que ocultarlo más?. Le tenía demasiada confianza, era mi hermano, seguro que me entendería… además, necesitaba aclarar mi mente, necesitaba hablar con alguien sobre eso.
- Algo así, es que… es una historia bastante larga - dije y fruncí el ceño.
- Me gustan las historias largas - dijo y me golpeó con el codo para animarme a hablar, di un suspiro, tal vez, él me ayudaría a saber qué es lo que sucede conmigo.
La noche se me hizo bastante larga, a pesar de que estuve hablando mucho tiempo con mi hermano, no tenía sueño, estaba nervioso por lo que iba a hacer al día siguiente; me desperté en una maraña de sueños sin sentido; me duché y bajé a desayunar, ya nada sería lo mismo, la charla con Itachi me hizo reflexionar sobre mis sentimientos hacia él, jamás lo volvería a insultar de ningún modo.
- Buenos días - dijo alegre, era impresionante lo bien que fingía su estado de ánimo, como si nunca hubiéramos charlado nada ayer.
- Buenos días - dije sin ganas y sin verlo al rostro, mi padre llegó y…
- Sasuke, ayer no trajiste a tu amiga a casa, llegué temprano del trabajo para conocerla pero nunca llegaron ¿Qué pasó? - dijo inquisitivo.
- Es que… surgió un inconveniente, avanzamos el proyecto en la biblioteca, tenía que llegar temprano a su casa - dije e intenté parecer convincente, funcionó, mi padre se puso a leer el periódico.
- Que mal, bueno, en otra ocasión será ¿no? - dijo con la mirada perdida en las letras del diario.
- Si - dije y me dispuse a desayunar en silencio, mi padre sospechó algo pero calló; era casi costumbre que Itachi me molestase con lo de Sakura pero como no lo hizo... esta vez se quedó desconcertado.
- Ya me voy, que les vaya bien en la escuela - dijo y tomó su maletín, salió en su auto y mi hermano y yo quedamos solos.
- Sasuke… ¿lo harás? - dijo mirándome de reojo.
- Si, lo haré - dije mirando la mesa, me lo había pensado toda la noche, pero es lo que debía hacer, era lo correcto, no sería lo mismo, pero…
- No lo hagas, te lo digo como hermano, Sasuke, ella necesita tiempo, nunca ha tenido novio ¿no?. Es común el que se sienta de ese modo, no apresures las cosas, si lo haces… la perderás - dijo agachando la mirada a su plato de cereal; apretó la cuchara y después continúo comiendo.
- Yo ya no la puedo ver más tiempo como sólo una amiga, podría fingir que todo sigue igual pero… se daría cuenta enseguida - dije muy serio.
- Haz lo que creas correcto Sasuke, eres grande, ya sabes lo que te conviene y lo que no, pero… si no te funciona no la hagas sentir mal por eso.
- Yo jamás haría nada que la lastimara - antes que eso me lastimaría a mí mismo, no era la clase de cosas que yo diría, pero… ¿Acaso no he cambiado muchas cosas ya?
- Estás cambiado hermanito, ya no eres el mismo - dijo con una sonrisa.
- ¿Se supone que eso debe ser bueno? - dije frustrado.
- Claro que lo es, si la gente no cambiara se quedaría en el mismo escalón, no avanzaría, no maduraría, no… entendería el mundo.
- ¿Créeme que no lo entiendo?.- dije con una sonrisa de amargura.
- ¿Sabes por qué no lo entiendes? - dijo mirándome a los ojos.
- ¿Por qué? - dije vacilante.
- Porque tu mundo ahora es ella, no lo entiendes porque te cuesta saber lo que piensa, lo que siente, te frustra el no saber si te ama o no, pero eso lo sabrás después de hoy, cuando lo hagas; entonces todo se va a aclarar y…
- Si me rechaza, yo… hare como si nunca paso nada - dije cortando lo que estaba diciendo, ¿era ella mi mundo en verdad?.
- Lo mejor en ese caso sería que le dijeras que te gustaría que nada cambiara, que todo siguiera igual… que lo olvidara - Se levantó de la mesa.- Ya me voy, suerte.- dijo y salió de la casa, me quede plantado en la silla, no quería ir a la escuela, pero… la quería ver; me colgué la mochila después de desayunar y ver mi reflejo en el espejo.
¿Por qué no caía en mis "encantos"? pensé y me reí por lo estúpido que soné en mi fuero interno, pero… es que, es un misterio, ella nunca había hecho más que sonrojarse cuando le sonreía, recuerdo que al principio me gustaba el que no se fijase mucho en mí, pero ahora… es una necesidad.
Conduje a su casa, justo a la hora de siempre, ella salió algo seria y subió al auto, no tuve que pedirle que se ajustara el cinturón, ya lo sabía.
- Buenos días, Sakura - dije mirándola como todos los días, ella sonrió un poco.
- Buenos días - dijo y aceleré.
¿Debía ser ahora el momento? No… Itachi dijo "no te apresures", pero requiere mucha paciencia, es lo que menos tengo.
- ¿Sabes? Anoche… anoche estuve pensando en… lo que pasó ayer, y… yo; no entendía por qué me protegías de esa forma, me siento agradecida contigo, Sasuke yo… te quiero - dijo y ocultó su rostro entre la mochila; mi corazón se aceleró; doblé una calle y me detuve, íbamos con tiempo de sobra para llegar al Instituto, me quedé sorprendido, era eso, justo eso lo que yo quería, una oleada de júbilo me llenó por dentro, me sentía tan bien.
- Sakura yo también te quiero… - Pero me cortó y tomó mi mano, yo la sostuve y la acaricié con cuidado.
- Por favor no lo digas, yo… te quiero pero, no te amo - dijo y mi mundo se rompió en pedazos, me sentí solo, en una oscuridad donde sólo estaba yo, nadie más.
- Entiendo - dije y soné más convencido de lo que me hubiera imaginado.
- Lo lamento pero yo… no quiero darte falsas ilusiones ni nada por el estilo, sería muy cruel si lo hiciera y no quiero… no quiero lastimarte - dijo y apretó más mi mano.
- Gracias por decírmelo - Si claro, gracias, hubiera sido feliz con esa falsa ilusión, como ella decía, con eso me bastaba, estar a su lado y nada más, pero como siempre, tomaba en cuenta los sentimientos… los míos, seguro pensaba que me afectaría cuando ella decidiese no seguir con esto.
- Pero, podemos ser amigos, esto no tiene que cambiar - dijo con una sonrisa.
- Es verdad, no tiene por qué cambiar - Estaba listo para afrontarlo.
- Gracias - dijo ella y besó mi mejilla, esa fue la gota que derramó el vaso, no me hacía ni una pizca de feliz… para ella ese beso no tenía el mismo significado que para mí… tendría que aprender a verla de otra forma ahora.
Se separó de mí y conduje de vuelta a la escuela, no mostré emoción alguna con el beso, estaba tan frío… como mis manos, ella lo notó y bajó la cabeza, sin duda esos besos me deberían hacían mal, pero… más daño me hacía que no me los diera, comencé a entender esto poco a poco…
Llegamos y bajamos del auto, no había nadie allí, me acerqué a ella y… la abracé. Una ráfaga de viento inundó el escenario y sus cabellos ondularon al viento, se quedó estática, no pude evitarlo, la necesitaba, no importaba si éramos sólo amigos, yo tenía la opción de amarla en secreto aunque ella no a mí, ¿estaba dispuesto a pagar el precio del rechazo?.
- Voy a intentar olvidarme de esto que siento, no quiero perderte - dije susurrándole en el oído, ella se estremeció ante aquello.
- Sas…uke - dijo atolondrada y la solté.
- Vamos a clase, no querrás llegar tarde.
No la tomé de la mano, ya lo entendía, al fin entendía eso, nunca podría ser, nunca en la vida.
Sasuke Uchiha
