Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.
Me desperté por la mañana y me arreglé para ir a la escuela, ayer había sido un día difícil, reflexionar, reflexionar y reflexionar. No sé con qué otra cosa me iba a salir Sasuke cuando viniera por mí, el viernes estuvo de lo más raro, queriendo guardar silencio y… que rabia.
Últimamente ambos estamos cambiando de humor demasiado rápido, sabía que su confesión nos traería problemas, pero… esto es diferente.
Hoy voy a ir al cine con Naruto, le había confirmado para el lunes, hoy.
Hasta Asashi había malinterpretado las cosas…
- Claro que te doy permiso hija, ese chico ya me demostró que es todo un caballero - dijo con una sonrisa mientras cenábamos.
- No, papá, no saldré con Sasuke, es con Naruto, otro amigo del Instituto.
- Oh!, pero ¿a qué se debe que quieras salir con él? - dijo arqueando una ceja.
- Es un amigo, ¿Acaso no puedo salir con mis amigos? - dije algo molesta.
- Por supuesto que sí, pero… siempre estás con Sasuke, me extraña que de repente salgas con otras personas - dijo confundido, al parecer él igual pensaba que sólo me la pasaba con Sasuke, que exageración.
- Sólo iremos al cine ¿sí? – Le aclare y recogí los trastes de la mesa.
- De acuerdo - dijo mirándome de reojo.
- Bien, buenas noches - dije una vez que lavé los trastes.
- Sakura, ¿estás bien?, ¿discutiste con tu amigo Sasuke? - dijo y su semblante se tornó serio.
- No, papá… no discutimos, es que estoy cansada, me voy a dormir ¿sí? - fingí un bostezo para que no me siguiera llenando con preguntas.
- De acuerdo, pero sabes que puedes confiar en mí, ya sé que no es lo mismo, que esto sería más fácil de hablar con tu madre porque son mujeres y esas cosas… pero si hay algo que quieras contarme pondré todo mi empeño para ayudarte - dijo con una sonrisa tímida.
- Mira Papá, sé que tú piensas que esto es realmente serio, que Sasuke y yo somos algo más que amigos y créeme que no lo es; agradezco infinitamente tu ayuda pero no tengo ningún problema; sé que paso demasiado tiempo con él pero estoy por explorar nuevas amistades… sé que es repentino pero, no siempre voy a estar pegada a su lado, tengo que conocer a más personas - dije y se me hizo un nudo en la garganta.
- Lo sé hija, perdón por imaginar cosas así; descansa - dijo soltando una risita y me fui derecho a mi dormitorio, apenas y pude dormir esa noche; pensé en todo lo que pasó ese día, en Naruto, en Sasuke, en la mirada inquisitiva de Tenten y su repentina desaparición a los jardines y sobre todo en…el abrazo, aquel abrazo, me sentí extraña, nunca nadie me había abrazado de esa forma… era tan protectora, tan sincera.
No había querido pensar mucho en lo que le había dicho a Sasuke, él quería guardar el secreto, quería que si lo recordaba lo hiciera por mi sola. Quizás es la mejor opción.
Saqué de mis pensamientos aquella sensación de confusión y bajé con intenciones de desayunar pero ya no me quedaba tiempo. Tomé mi mochila y la bocina del auto de Sasuke sonó tras la puerta de la casa. Respiré hondo, esto debía ser como un día normal, nada más.
- Buenos días - Le dije con una sonrisa en el rostro.
- Para ti - Me dijo dejando claro que para él no lo era.
Cerré la puerta al subir, me puse el cinturón y él condujo a la derecha como siempre, había bastante tráfico a pesar de ser tan temprano.
- ¿Dormiste bien? - Me pregunto en tono cortante.
- Algo… salí demasiado apurada, no alcance a tomar desayuno, pero sobreviviré.
- Traigo esto para ti - Continuo en tono cortante mientras se acomodaba en el asiento del conductor.
Esto era una taza de espuma de poliestireno llena de café humeante, la aferre y le sonreí con agradecimiento.
- ¿Dormiste bien Sasuke? - Le pregunte mientras miraba el Café.
- Algo.
Al llegar a la entrada estaba Naruto esperándome.
- ¡Wow! ¡Buenos días florecita! - dijo y me dio un abrazo que me dejó atontada.
- Buenos días Naruto - Le dije y nos separamos.
- ¡Hola Teme! – Saludo Naruto a Sasuke, Lo mire para darme cuenta si la actitud que tenía era solo dirigida hacia mí, pero no.
- Hola, Adiós - Tomo su mochila y se fue…
- ¿Qué le pasa? - Me pregunto Naruto un poco extrañado.
- Creo que no ha dormido bien.
- Sakura, que bien que tu padre te dio permiso de ir hoy al cine - dijo brincando de felicidad.
- Si, que bien - dije simulando entusiasmo.
Las clases estuvieron aburridas, sólo repasos para los exámenes y esas cosas, en el receso me senté con las chicas y Sasuke con Neji y Sai.
- ¿Hoy también? – pregunto Hinata alarmada.
- Si, pero ¿Así no es mejor?, ¿Qué les parece si vamos al cine hoy? - dije y las chicas se me quedaron viendo como si estuviera loca.
- ¿Al cine? - Pregunto Ino algo confundida.
- Si, Naruto me invitó y creo que no le molestará que lleve a más personas.
Al decir eso me di cuenta entonces que el semblante de Hinata cambió, agachó la mirada y se quedó quieta.
- No lo creo conveniente – Dijo Tenten y me miró con perspicacia, luego miró a Hinata y de nuevo a mí, entonces lo comprendí, Hinata… ella estaba enamorada de Naruto; no lo había dicho abiertamente pero no era un misterio averiguarlo. Me sentí mal por haber aceptado, es decir… Naruto me coqueteó desde el primer día, se me insinuaba continuamente pero lo evadía.
- ¡Ah! bueno… está bien, yo tampoco tenía muchas ganas, le diré que no a la salida - dije para destensar la situación.
- Si ya le dijiste que si no puedes hacer eso – Me dijo Tenten evaluando mi reacción.
- Mmm… Sasuke-kun está muy raro - Me indico Ino y luego miré en la dirección en que ella miraba, Sasuke se reía de algo que no pude escuchar, nunca lo había visto reírse de esa forma, fue extraño, después Tenten miró también al igual que Hinata y un segundo después volvieron a su humor habitual.
Después las clases siguieron como siempre hasta que llegó la hora del segundo receso, Sasuke y yo debíamos entregar el proyecto.
- Vamos por la maqueta a la biblioteca - dijo y caminamos juntos por los pasillos sin decir más palabra.
Al llegar buscamos en la repisa donde la habíamos dejado pero no había nada, dimos un rodeo por los pasillos y estantes y nada, alguien la había movido, ¿Quién?, preguntamos a la bibliotecaria y nos dijeron que no sabían.
- ¿Qué vamos a hacer? - Pregunte en un ataque de desesperación, la clase comenzaba en diez minutos y no encontrábamos el proyecto, para nuestra suerte el resto del material estaba en la maqueta también.
- Perdiendo la calma no la harás aparecer. Tranquila, lo vamos a solucionar - No me podía tranquilizar, era demasiado aprensiva, me estresaba con facilidad.
- ¡Sasuke, si no lo entregamos hoy reprobaremos!- Le dije como una desquiciada; Asuma-sensei había sido muy claro con el trabajo, si no lo llevábamos no importaba quienes fueran, reprobarían.
Eso no me lo podía permitir, si llegaba a pasar perdería la beca por completo y adiós Konoha Daigaku Todai.
- Lo sé, lo sé.
Ahora se mostraba un poco más preocupado, pero claro, no de la misma forma, él no estaba becado y si reprobaba no sería gran cosa, no perdía nada.
No pude más y me derrumbé en la silla al lado de la dirección, íbamos a explicarle nuestro problema al Director.
- Tranquila se solucionará - dijo tomando asiento a mi lado.
No se solucionaría, faltaba apenas unos minutos para la clase y estaba muy nerviosa, tapé mi cabeza con ambas manos y me agaché colocándola entre las piernas; quería llorar, no debía, pero…
- Sakura…
Seguro debió sospechar.
No pude contestarle, si lo hacía se quebraría mi voz y entonces no podría parar de llorar. Así era mejor, en silencio, donde nadie escuchara.
- Mírame… - Me dijo y cerré mis ojos con fuerza, pude percibir que se había puesto de pie y se ponía en cuclillas enfrente de mi silla, movió un poco mi cabeza para que alzara la miraba pero mantuve mis brazos aferrados.
- No, por favor - Fue lo único que pude lograr articular en esos momentos, nunca me había gustado compartir mis penas.
- ¿Estás llorando? - dijo preocupado, yo sólo me quedé quieta y…
- No, es sólo que… no quiero hablar ahora - dije pero las lágrimas cayeron al suelo y él las logró divisar.
- Ya, no llores, no vale la pena.
Me quedé helada cuando acarició mi cabello y alzó mi rostro.
Me había sorprendido, pero más que eso me había preocupado. Sus orbes negros me veían directo a los ojos, en un intercambio visual bastante complicado; con uno de sus dedos pulgares me limpió las lágrimas de una en una y no tuve tiempo ni de sonrojarme.
- Pues no me veas llorar entonces – Fue un arranque de dignidad, estaba por ocultar mi rostro de nuevo cuando me tomó de las mejillas.
- No seas terca, si no encontramos el proyecto hablaremos con el sensei para que lo posponga, estoy seguro de que nos entenderá - Me sostuvo con firmeza, me tomó de las manos y me puso de pie, en un instante me rodeo con fuerza para ocultar mi cabeza en su pecho, entonces una tranquilidad inmensa me inundó por completo, una calidez indescriptible que recorrió hasta la última de mis terminaciones nerviosas. Aspiré su aroma y me relajé, él lo notó y le dio un escalofrío.
Mi mente podía divagar durante horas, mientras el me mantuviera abrazada.
¿Que era importante? Decirle a Sasuke…
- ¿Sakura?
Decirle a Sasuke… algo. Algo…, lamento…
Abrí los ojos de golpe y me aferre a él con fuerzas, había recordado algo, pero no lo suficiente para hacerlo sentir satisfecho, había algo más… algo más.
No pude parar de llorar, en voz baja pero audible, él me estrechó aún más contra su cuerpo, lo creí imposible ya que no sé cómo podíamos estar aún más juntos, pero se pudo. Mis manos se posaron en su pecho duro como el mármol y me separó a los pocos instantes para evaluar mi mirada.
- No tengas miedo, que si algo malo pasa ya me encargaré yo de que no te quiten la beca – hubiera sido capaz de besarlo en ese momento, pero no debía – Sakura, si te la quitan pues… yo pagaré tus estudios; bueno, estoy seguro que mi padre aceptará. Pero ahora tranquilízate, que no es el fin del mundo.
No lo podía creer, quedé en shock. ¿Pagar mis estudios? Eso era demasiado, era tan descabellado como repentino, negué con la cabeza pero él me acurrucó más para que no replicara.
Entonces, en un momento inesperado se fue acercando más y más a mi rostro, lo tomó con ambas manos, tan gélidas que di un respingo. Estaba helado.
- Sakura, yo…..- dijo y se quedó quieto a pocos centímetros de mí, yo estaba paralizada, ¿me iba a besar ahora?
- Sasuke, casi recuerdo lo que te dije.
Necesitaba decirle pero el solo sonrió.
- Sakura, no sé cómo logras hacer esto pero…
Pero se detuvo, me miró y después acarició mi cabello de nuevo; sonrió y me besó en la mejilla, no me negué, me quedé quieta y pude sentir sus labios, se quedó así varios segundos, cerré los ojos y al abrirlos él ya se había separado. Entonces supuse que debí ponerme del color del granate porque un calor molesto empezó a picar en mis mejillas.
Sasuke lo notó y compuso una sonrisa, me abrazó de nuevo y dio un suspiro. Me soltó después de unos segundos más que me parecieron fugaces y...
- ¿Ya estás mejor? - Pregunto una vez que nos hubimos separado.
- Si, gracias - dije algo ruborizada de nuevo, me sentí realmente extraña; hace unas horas estaba enfurruñada por su repentino cambio de actitud y ahora esto.
- Sasuke-kun ¿Qué haces aquí? – Pregunto Karin paseándose por los pasillos.
Ella de nuevo, sería capaz de volver a golpearla para que dejara de interrumpir.
- Esperamos a que nos dejen pasar a la dirección – Le respondió Sasuke
- ¿Qué pasó?
Tan mojigata, como si le preocupara el ¿Qué paso?
- Alguien robó nuestro proyecto – Le respondió en voz baja.
- ¡Oh! Que mal, pero si quieres podemos decirle a Asuma-sensei que los dos juntos hicimos el proyecto que yo hice y así no tendrás que reprobar – Le propuso a Sasuke mientras se acercaba más a él, éste cambió su semblante confundido por uno más perspicaz. Por supuesto, la oportunidad estaba en frente de sus ojos, dejarme ahí sentada o irse con Karin, inventar un cuento y sacar buena nota, estaba tan histérica que sólo me quedé quieta sin verlos a ambos.
- ¿Qué hiciste? - dijo cambiando su tono de voz por uno más duro.
- ¿Qué de qué? - dijo Karin alarmada.
- ¿No será que tú….? - dijo apartándose de ella, alcé la vista y contemplé a la chica cabeza de zanahoria, había algo raro en esa mirada que parecía tan calmada.
- ¿Qué? - dijo perdiendo la compostura, ahora el rompecabezas estaba armado.
Estaba en la biblioteca con Sasuke haciendo la maqueta cuando entra Karin y se le cuelga como siempre, ya era bastante tarde como para que estuviese en el Colegio, me extrañó el que se quedara a tales horas.
- Sasuke-kun, ya vámonos, recuerda que tenemos una cita - Esa no podía ser más empalagosa, Sasuke puso cara de pocos amigos y se soltó de su agarre.
- No tenemos una cita Karin, deja de inventar cosas – Le dijo molesto.
Entonces Karin se acercó peligrosamente al rostro de Sasuke y estuvo a punto de tomarlo por las mejillas cuando…
- ¿Qué haces?, Karin… no te pases - Dijo sorprendido por el atrevimiento de la chica.
- Ush, todavía con la pelo de chicle, en serio que no te entiendo Sasuke, pero ya sabes, si te aburres de ella yo siempre estaré allí para ti, cuando quieras y para lo que quieras - dijo en un tono seductor que daba a entender un millón de cosas perturbadoras.
- Gracias pero… no creo que pase eso ¿sí? lo lamento – Sasuke ya estaba perdiendo la paciencia…
- Emm… ya vuelvo – Me levante bastante incómoda al ver que Karin se sentaba en la mesa de trabajo y alzaba unos cuantos centímetros más el borde de su falda, que ya de por si era bastante corta.
Sasuke puso cara de enfado cuando salí por la puerta sin decir nada más pero no me apetecía formar parte del show que estaba por comenzar. Me hice la tonta en los pasillos pero a los pocos minutos salió Karin bastante molesta. Se acercó a mí con paso decidido, vacilé pero al final no tuve más remedio que verla a los ojos.
- Adiós, tonta, espero que disfrutes de tu momento a solas con Sasuke-kun. Muy poco te durará el gusto pelo de chicle. Pero me vengaré, lo juro, y entonces verás.
- ¿Qué? No te he hecho nada – Le dije al borde de la confusión.
- Como sea, buscaré una forma de arruinarte la carita de niña estudiosa, te lo aseguro – Me amenazo y luego se marchó con paso decidido.
- ¿De qué hablas? - dije en voz alta para que me escuchara.
- Buscaré una forma de hacértelas pasar negras - Grito con malicia y salió por las puertas de la derecha.
Regresé a la biblioteca un poco confundida
- ¿Qué te dijo? - Me pregunto Sasuke cuando me senté a su lado.
- "Buscaré una forma de hacértelas pasar negras" - dije imitando torpemente el tono de su voz, el rió.
- No le tomes importancia - dijo y continuamos el proyecto.
- ¿Que le hiciste? – Le pregunte con curiosidad.
- Sólo la aparté, le dije que ya no te molestara y que nos dejara en paz – Me respondió en voz baja.
Estaba tan claro todo, esa era la forma de vérmelas pasar negras. Ella era la responsable
- ¡Tú la tienes, tienes la maqueta! – Le dijo Sasuke acusador.
- ¿De qué hablas? - dijo alarmada, a leguas se notaba que la habían descubierto.
- ¿Cómo pudiste? – Camino hacia ella pero Karin se alejó - ¿Dónde está?.
- Yo… yo, no la tengo – Grito y salió corriendo.
Oímos unos pasos dar la vuelta y aumentar de volumen, era Kakashi-sensei, que iba con algo recubierto de una tela negra.
- ¿Qué pasa aquí? Karin salió corriendo de este mismo pasillo y estaba llorando - dijo examinando la cara de Sasuke.
- Ella robó nuestro proyecto – Le respondió Sasuke más calmado, entrecerró los ojos y dio un suspiro lleno de frustración.
- ¿Proyecto? - dijo Kakashi-sensei y después me miró.
- De Historia, una maqueta del paisaje colonial del Renacimiento – Le dije para que Sasuke se calmara.
- ¡Oh! Pues…. Debe ser esta, me la encontré en la basura cuando iba a tirar unas bolsas y creí que sería un verdadero desperdicio dejarla ahí.- entonces mi corazón dio un vuelco, ¡por Dios!, era nuestra maqueta, Kakashi sensei descorrió la tela y ahí estaba, intacta, me alegré de que Karin no la destruyera y solo la botara sin más, en serio que estaba desesperada por conseguir la atención de Sasuke, atentar contra el proyecto había sido para deshacerse de mí, para que reprobara y me sacaran de la escuela.
- ¡Oh! Muchas gracias – Le dijo Sasuke mientras el Sensei le pasaba la maqueta.
Una sonrisa radiante brotó de mis labios, estaba tan aliviada, ese pesar en mi estómago se había desbancado por completo.
- Bueno, ya me voy, que les vaya bien – Nos dijo el Sensei mientras se retiraba para entrar en la prefectura.
- Deprisa, vayamos a Historia.
Llegamos a la clase justo cuando sonó la campana, Karin estaba en la esquina llorando mientras sus amigas la consolaban y me lanzaban miradas del más puro odio, no tomé importancia y me senté en mi pupitre.
- Buenos días chicos, hoy empezaremos con las exposiciones, Uchiha y Haruno van primero – Dijo Asuma-Sensei mientras nosotros tomábamos nuestros materiales y comenzábamos la exposición. Las chicas se quedaban como idas cuando Sasuke hablaba, eso molestó al profesor y tuve que continuar yo; Sasuke parecía contrariado y eso me divirtió.
- El renacimiento se destaca entre otras cosas por la exaltación del "yo" en la poesía, donde se sitúa al hombre como el centro del universo. En cuanto a la temática del amor en los poemas renacentistas se idealiza a la mujer de tal modo que llega a considerarse como un reflejo de la belleza divina. Este amor idealizado se conoce con el nombre de amor platónico.. A continuación mi compañero recitará un poema que ejemplifica el pensamiento humano de esta época.
Lo mire divertida y este me miro con complicidad y se aclaró la garganta, todas las chicas se acomodaron en sus sillas para escuchar la poesía, muchas abrieron los ojos como platos y se recargaron en sus manos para escuchar la voz de Sasuke, él no se puso nervioso.
Sasuke me devolvió la mirada como si pudiese hacerlo todo el día, era un maestro en lo de sostener miradas.
De pronto llego la idea a mi cabeza, ¿me la iba a recitar a mí? ¡No! qué vergüenza, pero mis peores temores fueron confirmados cuando comenzó a hablar y no apartó la vista, Asuma- sensei soltó una risita y yo quería que me tragara la tierra…
- No, no aparta a dos almas amadoras
Adverso caso ni cruel porfía:
Nunca mengua el amor ni se desvía,
Y es uno y sin mudanza a todas horas.
Es fanal que borrascas bramadoras
Con inmóviles rayos desafía;
Estrella fija que los barcos guía;
Mides su altura, mas su esencia ignoras.
Amor no sigue la fugaz corriente
De la edad, que deshace los colores
De los floridos labios y mejillas.
Eres eterno, Amor: si esto desmiente
Mi vida, no he sentido tus ardores,
Ni supe comprender tus maravillas.
Al terminar sonrió y todas las chicas se pusieron de pie para aplaudir, hasta Hinata, que quedó anonadada; se olvidó de Naruto por una vez en su vida y al igual que las demás aplaudió como una desquiciada. Después se dio cuenta de lo que había hecho y se sentó algo apenada, Naruto estaba a su lado y la miró receloso.
Yo me quedé estática, él no despegaba los ojos de los míos hasta que recuperé el habla y continuamos con la exposición, debí haber estado del color del granate porque muchos chicos se rieron. Sasuke continúo con la exposición de lo más normal…
- Y esta es la maqueta del paisaje colonial del Renacimiento. Un dato importante en la definición de espacialidad del Renacimiento es la incorporación de la perspectiva como instrumento del proyecto arquitectónico y la noción de diseño como forma de conocimiento. La principal ruptura con el espacio medieval se produce en el momento en que los arquitectos del Renacimiento pasan a diseñar en sus edificios un desarrollo en el que las reglas del diseño son fácilmente asimilables por los usuarios del mismo. A partir de un análisis objetivo del espacio, presidido por un cierto sentido empírico, llegan a conclusiones que impondrán el propio ritmo del edificio y su entorno.
Hablamos de unas cuantas cosas más y mostramos la maqueta al grupo, al sensei le encantó y nos puso la calificación máxima, después de todo no nos había ido mal.
Al terminar las clases Ino comenzó a decir toda la admiración que sentía por Sasuke.
- ¡Ay! Sasuke-kun siempre me hace temblar con sus poesías.
- ¿Qué esperabas?, quizás su hermano le enseño.- Dijo poniendo los ojos en blanco.
- Fue increíble - dijo Hinata asombrada.
Al salir de la multitud jalé a Hinata y me la llevé al pasillo más lejano.
- Hinata, debemos hablar - Le dije muy seria.
- ¿De qué? – Me dijo confundida.
- De… Naruto - Ella bajó la cabeza con tristeza.
- ¿Qué pasa con él? - Pregunto con voz aguda.
- No quiero que malinterpretes nuestra salida, él… me lo pidió pero de antemano te digo que yo no siento nada más excepto a una amistad con él, y hoy pienso dejárselo claro, yo sé lo que sientes y no quiero interponerme, además, él no me gusta - dije y una sonrisa surcó su rostro.
- Gra- gracias por decírmelo Sakura - dijo con voz dulce.
- De nada, y ya sabes...si quieres ir con nosotros sólo dilo, entre más vengan será mejor, así me evito situaciones incómodas.
- ¡Oh no!, yo no podría, gracias pero no.- dijo con timidez.
- De acuerdo, bueno…. Ya debo ir a clase de geografía, nos vemos.- Me despedí y me fui por el pasillo contrario con Tenten, mi compañera de asiento, llegamos y ocupamos nuestros lugares, el profesor se había ausentado y tuvimos la clase libre, por suerte, me daba vueltas la cabeza con tanta información histórica.
- Sakura ¿Qué te pareció el poema de Sasuke? – Me pregunto mientras garabateaba en un cuaderno.
- Pues… bien, lo hizo perfecto – Le respondí poniendo los ojos en blanco.
- Dejó a todas como bobas – soltó una risita.
- ¿A sí? - Dije atolondrada, yo contaba dentro de esas bobas.
- Y te lo dedicó especialmente a ti - dijo riendo de forma perspicaz, no supe que decir al instante.
- No creo… es que creo que lo hizo para no ver a los demás o ponerse nervioso.- dije excusándome.
- Hahahahaha claro - dijo con sarcasmo.
- ¿Crees que fue para mí? – Le pregunte con curiosidad.
- Pues… el otro día lo vi en un aula vacía ensayando el poema, parecía muy decidido, Kurenai sensei estaba allí y dijo "estoy segura de que le encantará", por supuesto me escabullí por el otro pasillo y no supe nada más.
- Eso no quiere decir que….
- No, seguro que fue para otra, es un donjuán - dijo con voz reprobatoria.
- ¿Qué cosa? -dije alterada.
Tenten me echó un vistazo y prosiguió…
- Es que el otro día… lo vi en actitud sospechosa con una chica de la banda musical.
¡No podía ser!, su compañera de equipo, ¿Cómo era eso?
- ¿Le coqueteó? - dije algo desesperada.
- Él no, pero ella sí, le lanzaba miraditas de amor, y le hacía ojitos - dijo imitando los gestos de la otra chica.
- ¿Qué más? - dije inquisitiva.
- Calma, Sasuke no te interesa de esa forma ¿oh si? - dijo divertida.
- Emm… pues…. No, claro que no.- dije y no me sentí segura de ello.
- Pues yo creo que… no lo sé, quizás están saliendo juntos o algo así, la otra vez caminaban juntos desde matemáticas y la chica dijo: "me divertí mucho Sasuke-kun" - dijo imitando de nuevo un nuevo tono de voz chillón como el de Karin.
- Humm….
Que mal, Sasuke era un desgraciado, maldito, idiota. Se me estaba declarando hace unos días y andaba coqueteándole a otra. Esa facha de niño bueno era sólo un disfraz, era un mentiroso. Rabié por dentro pero intenté disimular por Tenten, ella siguió conversando de otros temas hasta que se terminó la clase, yo estaba enfadada, ella no me siguió, salió y se perdió en la multitud.
Sakura Haruno
