Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.


Todo se había vuelto extraño e irreal, ya nada tenía sentido. ¿Que era importante? Decirle a Sasuke…
- ¿Sakura?
Decirle a Sasuke… algo. Algo…, lamento…
- Sasuke… y-yo… yo sí quiero…
- ¿Qué quieres?
- A ti Sasuke, a ti.
Muy dentro de las inconsolables pupilas de Sasuke, pupilas que habían contenido incontables cielos estrellados había un destello, un destello que me mareaba…
- ¿Ahora qué es lo que sientes? – Me pregunto mientras me sostenía.
- Yo… siento, algo extraño, no sé cómo decirlo, fue…- dije perdida en un mar de sensaciones que nunca antes había experimentado, aunque ya estaba clara de
lo que quería.
- Por favor dímelo - Se acercó a mí y me acarició la mejilla con las yemas de sus dedos fríos como el hielo.
- Como una… descarga eléctrica - dije sin detenerme a pensarlo más, fue justo así, una descarga que despertó todas mis terminaciones nerviosas y me hizo estremecer.
- Sakura, yo te quiero, de verdad. Nunca sentí nada parecido por nadie, no de esta forma tan… extraña. Sakura yo no quiero lastimarte, quiero cuidarte y quiero estar contigo.
- Ya se lo que quiero Sasuke. Te quiero a ti.
Me abrazo con fuerzas y me susurro…
- ¿Ya lo recuerdas?
- ¡Sí!
- Yo… no quiero presionarte a nada, iremos con calma si eso es lo que deseas ¿de acuerdo? - dijo y quedé atontada.
- Ok, como quieras…
- A menos que quieras ir más deprisa – Me dijo entre risas.
- Humm… así está bien – Le respondí con nerviosismo; por supuesto que me encantaba eso pero no tenía experiencia en noviazgos, y si resultaba un desastre…
- Me parece bien, y perdona si fui muy impulsivo, no volverá a pasar - dijo con sinceridad y un sonrojo apareció levemente en sus mejillas pálidas.
- No hay problema - dije igual de apenada.
- ¿Quieres dar una vuelta? - dijo emocionado, me lo pensé pero mi padre llegaría tarde, además… sentía una necesidad de estar con él.
- Vamos – Lo tome de la mano y tomé las llaves de debajo del tapete del porche.
Subimos a su auto y fuimos a un café bastante lindo y con buen ambiente.
- ¿Qué quieres? – Me pregunto mientras me tendía la carta.
- Sólo un café, gracias, comí mucho en el cine - dije y el me miró de reojo.
- ¿Qué tal te fue?
Estaba perspicaz, me lo esperaba, seguro eran celos…
- Pues bien, pero al pobrecillo de Naruto un loco le aventó un bote de palomitas con refresco, se puso furioso, pero después de eso estuvo más tranquilo.
- Un loco - dijo con una sonrisa y me sorprendió su reacción.
- ¿Qué es tan divertido? - Le pregunte curiosa…
- Nada, es que ya me lo imagino - dijo entre dientes.
- Hay que hablar sobre eso Sasuke, él es tu amigo y creo que yo le gusto ¿Qué vamos a hacer?.- dije con preocupación.
- No lo sé, supongo que hablar con él y ver qué pasa. No pienso ocultarle nada.
- Pero es tu mejor amigo ¿está bien esto? - dije dudando, él lo notó y se apresuró a añadir.
- No, se lo diré. Sé que lo entenderá, además no pienso mentirle - dijo con decisión y eso me tranquilizó un poco, aunque un día después de haber salido con él y al otro ser novia de Sasuke me pareció grosero y fuera de lugar, yo no era así…
- ¿Es necesario que se lo cuente a mi padre? - pregunté con cautela, él abrió los ojos como platos y la mesera dejó el café en la mesa.
- Por supuesto, yo me encargaré personalmente…
- Descuida, yo se lo diré - dije con un nudo en la garganta, ¿podría mi padre entender esto? Hace apenas un día que estaba algo enfadada por la reciente actitud de Sasuke y él lo había notado.
- ¿Sucede algo? – Me pregunto al ver cómo me debatía en una discusión interna.
- No, no pasa nada, es que… te tengo una pregunta - dije y él centró su atención.
- ¿Qué cosa? - Me miró con detenimiento, me puse algo nerviosa pero él no apartó la vista, tendría que acostumbrarme a sus miradas profundas.
- Si todo este tiempo dijiste que me querías… ¿Por qué te comportaste de esa forma tan extraña? tu interés por hablar con la chica de música y… - Le dije y entonces di en el blanco, su semblante se tornó serio y apartó la vista.
- Eso, pues… la verdad es que yo…
- Querías ponerme celosa ¿no? - dije divertida pero él no me contesto.
A los minutos después le pedí que me llevara a casa ya que estaba oscureciendo, me tomo de la mano y me llevo hasta su Audi R8, ya no lo admiraba, Sasuke ocupaba todo mi campo de visión.
- Te quiero Sasuke – Le dije cuando llegamos a mi casa y este me miro con dulzura.
Todo esto era como un sueño, últimamente me era fácil soñar.
- Cuando le digas a tu padre lo de nosotros, ¿Podremos salir a algún lado? – Me pregunto mientras acariciaba mi mejilla.
- Donde quieras – Le respondí inconscientemente, aunque iría donde él me llevara, a cualquier lado.
- Te llevaré a un lugar especial. Estoy seguro que te gustará…
Estaba quieta observando cualquier detalle de su rostro, quedaría grabado en mi corazón y cada noche lo besaría y le desearía las buenas noches, porque él estaría conmigo, aquí o donde sea.
- Gracias – Le dije cuando reaccione, bajamos del auto y el me acompañó a la entrada, supuse que vendría lo que era común, la despedida. Mis mejillas llamearon de sólo imaginarlo, él lo notó y sonrió.
- Hmp, te ves hermosa cuando te sonrojas – Me beso en ambas mejillas con admiración y delicadeza, el color aumentó aún más y aunque él estaba frío no disminuyó mi temperatura. Mi corazón latió con violencia cuando… - Buenas noches, mi flor de cerezo.
Eso me dejó flácida y no supe que contestar, él se escuchaba justo como un actor de cine en medio de una película de amor, me sentí como en Romeo y Julieta. El un verdadero Romeo, mil veces mejor que el original y yo... como una pobre imitación de Julieta.
- Buenas noches – Le dije torpemente, él me tomó por las mejillas aún más demandante, me preparé mentalmente para lo siguiente… tiritaba y él como lo notó me susurró algo al oído.
- No te pongas nerviosa, me es más difícil hacerlo.
Sentí su respiración cálida y acompasada en mi cuello, se me puso la piel de gallina.
- Hazlo Sasuke – Le exigí, él me sonrió y luego me beso, fue incluso mejor que el primero… cada segundo que duraba el beso era como fundirme en él y quedarme ahí para sentir su aroma y calor, era como… era como… era inexplicable.
Se separó de mí y yo seguí sus labios inconscientemente, el soltó una risita y luego me beso en la frente.
- Paso por ti mañana – Me dijo y me estremeció el tono grave y profundo de su voz, que tonta había sido, me había olvidado por completo de Naruto. Me había olvidado de todos.
- ¿Y Naruto? – Le pregunte con preocupación.
- Hablaré con él y le diré la verdad.
Estaba decidido.
No pude evitarlo y me acerqué a él, me puse de puntillas ya que era bastante baja para él y lo bese brevemente, un beso tierno y de despedida. Me daba vergüenza ser yo quien tomara la iniciativa en esto. Él me sonrió y se dirigió a su auto, no entré hasta que lo vi irse.
Suspirar era algo anticuado después de un beso pero no me quedaba de otra… Suspirar era la forma más clara de demostrar lo feliz que estaba.
Entre a la casa, encendí las luces y preparé la cena para Asashi, me quedé leyendo un libro en la sala hasta que llego y me saludó; venía cansado así que esperaría hasta… hasta que fuera prudente darle la noticia.
Me duché y rememoré todos los acontecimientos del día, fueron demasiados. No podía creer lo que acababa de hacer, aceptar ser la novia de Sasuke había sido una locura, pero una de la que al menos hasta ahora… no me arrepentía.
Al recostarme en la cama y contemplar el techo me di cuenta que no me podría dormir, recibí un texto de Sasuke…

Sakura, ya hablé con Naruto, mañana te cuento los detalles, no te preocupes… todo está bien; nos vemos mañana, te quiero.

Sasuke

Mi corazón dio un vuelco, ese era nuestro primer mensaje con un Te quiero, me emocioné y me apresuré a contestar…

Sasuke, me alegra mucho saber eso, espero que no te haya causado demasiados problemas; nos vemos mañana. Yo también Te quiero.

Sakura ^^

Mi Flor de Cerezo:
No muchos, él lo entenderá; nos vemos mañana Sakura, recuerda siempre que te quiero, y cuando estés lista daremos formalidad a nuestra relación… posiblemente no quieras decirlo aún, a Naruto ya se lo dije, él no le dirá a nadie más por si tenías pendiente.

Sasuke:
Sólo dame más tiempo, se lo diré a mi padre, perdona que demore pero… necesito algo de tiempo para decírselo adecuadamente; en cuanto a los demás, gracias por pensar en ello. Creo que lo conveniente es que lo sepa mi padre y mi madre primero antes que todos en el Instituto.

Mi Flor de Cerezo, esperaré todo el tiempo que quieras.

Eso me hizo pegar un gritito ahogado, a pesar de todo era una chica sentimental; no pude evitar emocionarme con eso.

Gracias Sasuke, nos vemos mañana, te quiero…

Mi Flor de Cerezo:
Yo más, ¡Y no te rías! Sé que ya es muy usada esa frase y podría parecer algo tonta, disculpa. Y muchas gracias

Sasuke, ¿Por qué gracias?

Por decirme que si, por… estar conmigo.

Eso me dejó helada, estaba por escribir el mensaje hasta que…

Ya no contestes, es tarde… espero que duermas bien, nos vemos mañana mi Sakura, te extraño.

Quedé pasmada, eran las doce y treinta pm. Me acurruqué y mi cuerpo se relajó, mi cuerpo mi mente y mi corazón, me sentí muy bien, me sentí espectacular.

A la mañana siguiente desperté más temprano de lo común, bienvenido Martes, mi padre ya se había ido.
Tendré que hablar con él en la tarde, pensé.
- Buenos días – Me saludo el hombre que me había quitado la mayor parte del sueño, ahora estaba frente a mi… como siempre, pero claro, ya no es lo mismo.
-Buenos días – Le respondí algo torpe.
- Me disculpo por desvelarte anoche.
Se veía bastante tranquilo, esa disculpa supuse que era por los textos, pero si supiera que había estado toda la noche visualizándolo… imaginando como seria nuestro primer día de… si supiera eso la disculpa sería aún más apropiada.
- Descuida, no tenía sueño.
Cuando te emocionas y te mandas mensajitos con el enamorado ya no puedes parar de mandar más y te da insomnio, eso me dijo una amiga de Yukazawa.
- Yo tampoco - Me aclaró mientras se detenía a la luz roja del semáforo.
- Vaya – Dije mientras miraba por la ventana – Y este es el comienzo de Sakura en Novia por primera vez…
- Y este es el comienzo de Sakura – Me interrumpió – Como Mi Novia – Corrigió.
Lo mire y decidí quedarme así todo el día, mirándolo y sintiendo que cada segundo que transcurría era como la primera y la primera y la primera vez que lo miraba, contemplando su rostro perfecto, su cabello negro en el que nunca dejaría de pasar mis dedos, sus labios que nunca dejaría de besar, sus ojos que nunca dejarían de encajar con los míos, su voz que diría mi nombre y me haría caer en un sueño en el que solo estaríamos él y yo, él y yo solos en el mundo para amarnos. Porque seriamos uno, nos fundiríamos en un abrazo eterno que no dejaría espacio entre nuestros cuerpos, demasiado perfecto para ver donde comenzaba uno y terminaba el otro.
- Perdona, no te he saludado como es debido - Se acercó a mí y mis ojos se abrieron de par en par, un escalofrió recorrió mi espalda e hizo que me temblaran los brazos, pero no era miedo… y si lo fuera seria por creer que al besarme me haría despertar y darme cuenta que nada de esto es real – Sakura, si no dejas de hacer eso, de temblar – Sonrió fugazmente – Me harás muy difícil besarte.
- L-Lo siento – Le dije ruborizándome.
Sus brazos se envolvieron a mí alrededor, su cabeza se inclinó hacia adelante y me fundió en un beso interminable. Interminable hasta que el Auto de atrás nos hizo ruido con su bocina para indicarnos que debíamos avanzar. Esos eran los síntomas de una enfermedad que tenía solo al estar cerca de él, porque lo quería, lo quería de todas las formas posibles. Me besó la mejilla y respondí con una sonrisa, olía muy bien, como siempre
- Te quiero – Le declare en un susurro.
- Yo mucho más.
Después de unos segundos de analizar toda la escena no creía que quedara lugar para esto pero debía preguntarlo…
- Sasuke, ¿Qué pasó con Naruto? – Le pregunte mientras el conducía unas calles antes de llegar al Internado. Sasuke se puso serio, eso no podía ser bueno.
- Él y yo… - Evito mi mirada - Él y yo discutimos por teléfono, me dijo muchas cosas sobre sus sentimientos hacia ti.
- ¿Qué más paso? – No quería incomodarlo aún más al abrir la herida pero esto era algo que yo debía saber, algo de lo que era culpable.
- Piensa que soy totalmente un egoísta, que siempre acaparo la atención y que no me basta con las demás chicas, que quiero todo lo que él quiere - dijo con una nota amarga – Él no entiende que no eres como las demás chicas…
- ¡Oh no! eso quiere decir que…
Un nudo se posiciono en lo más profundo de mi estómago y arrastro a mi mente a convulsionar y a sumergirse en un mar de culpabilidad.
- En efecto… ya no somos amigos.
- Pero eso no puede ser - Estaba aterrada, por mi culpa habían abandonado una amistad de años.
- Descuida, esperaremos a que se limen las asperezas y todo volverá a la normalidad - dijo en tono tranquilizador pero no me sirvió de nada.
- Es mi culpa…
- ¡No, no te atrevas a culparte Sakura! – Se puso rígido, habíamos llegado al Internado pero aún quedaba tiempo para aclarar esta charla.
- No te atrevas a dejarme fuera de esto Sasuke – Me negué a la idea de verlo cargar todas las consecuencias de esto - Es por mí que ahora ya no son amigos.
- ¡No! Sólo era cuestión de tiempo para que esto sucediera… y no pienso cambiarte por nada
¿Tanta importancia le causaba como para abandonar una amistad? cerré los ojos y tome respiración.
- No quiero que eso pase, no quiero convertirme en algo a lo que tendrás que preferir por sobre otras cosas – mis ojos se pusieron llorosos, pero no le causaría más situaciones difíciles – No quiero que sacrifiques a otras personas para estar conmigo, no quiero que tú y Naruto dejen de ser amigos, haré lo que esté a mi alcance para arreglar las cosas.
Ya había tomado una decisión, aunque tuviera que arrodillarme frente a Naruto éste tendría que perdonar a Sasuke, aunque tuviera que golpearlo hasta la muerte y luego revivirlo y volver a golpearlo. Tendría que meterse en la cabeza la idea de que yo fui quien no le aclaro las cosas y permití que sus ilusiones conmigo crecieran día a día sin motivos y sentimientos correspondidos.
Yo era la culpable y admitía toda la culpa.
- No te esfuerces demasiado – Me pidió - Él necesita tiempo para asimilar las cosas - dijo con una sonrisa nerviosa, sabía que él suponía lo que yo estaba pensando.
- De acuerdo, pero creo que esto es un error y se debe aclarar ahora.
El y Naruto no se debían separar.
- ¡No! ¡Sakura! No es un error…
- Oh, ¡No Sasuke!, lo de nosotros no es un error, me refiero a… a que separarte de Naruto es un error…
Por un momento él había malinterpretado lo que dije, pero ahora su rostro se había calmado y me brindaba su mejor sonrisa de consuelo.
- No me arrepiento de nada, no me arrepiento de quererte como lo hice ayer, ahora y lo hare mañana, ni de elegirte a ti y no a otra, no me arrepiento de nada Sakura, de nada, lo volvería a hacer una y un millón de veces, aquí y en cualquier lugar.
Cerró sus ojos y mientras tomaba mi rostro entre sus manos frías besaba mis labios con delicadeza y ternura, nuestros ojos se cerraron por un largo e intenso momento, hasta que el ruido a nuestro alrededor nos despertó.
Al bajar del Auto caminamos algunos pasos hasta que él me tomo del brazo y me volteo para estar frente a él.
- ¿Sasuke? - dije con mucha vergüenza acumulada al imaginar lo que volvería a hacer pero esta vez frente a los ojos expectantes.
- ¿Los amigos se abrazan, no? – Me dedico una sonrisita fugas mientras observaba a nuestro alrededor – Los amigos se abrazan, no nos iremos al infierno por esto.
Todo lo que podía hacer en este momento era mirarlo y abrazarlo con fuerzas mientras el cedía bajo mi demandante voz…
- Abrázame… y no te atrevas a soltarme.
Mi celular comenzó a vibrar, ¿Quién molestaba?
Me revise los bolsillos rompiendo el abrazo entre Sasuke y yo. Mi madre se dignaba a llamar.
- ¿Ayu… mamá? – No solía llamarla Ayumi en su presencia… mucho menos después que habían pasado unas semanas desde la última vez que hablamos.
- ¿Hija?, Sakura… ¿Cómo estás?, ¿Te encuentras bien?, Oh. Te extraño demasiado… ¿Cómo van las clases?...
Una vez que Ayumi hablaba ya no había forma de callarla, siempre quería saberlo todo.
Era de las que aunque no te conociera te conversaba con total libertad y te decía lo hermoso que era la vida.
Ahora me llamaba para sepultarme en preguntas… luego entraríamos en terreno complicado Chicos, Sasuke, el mejor espectador que podía tener ahora estaba frente a mí con una sonrisa torcida.
- Oh, mamá… he estado muy bien, ¿Pero sabes que faltan pocos segundos para que entre a clases? – Escuche como Ayumi se exaltaba, se había olvidado de la diferencia de horario en donde fuera que se encontraba…
- Oh, aquí solo son las nueve pm. Lo siento. Te llamare para que me cuentes todo, sin secretos… tendrás que entrar en detalles sobre tu Amigo… - Ya sabía a lo que se refería, estaba entusiasmada y era de esperarse todo lo que su mente romántica le había hecho imaginarse de mi relación con Sasuke, aun sin saber que ya éramos novios.
- Si mamá, luego me llamas… - Le dije avergonzada - Te quiero mucho, saludos a Yuto… Adiós.
- Pero Sakura, dime… - Le corte mientras intentaba sacarme información. Sasuke me indicaba que fuéramos a clases y así comenzaba mi primer día, el primer día de novios.
Una vez en el Aula 5, Clases de Biología.
Kakashi-Sensei llego un poco después de que comenzara la clase, con una pila de libros y algunos informes, hoy era día de preparación. Lo mire y espere a que saludara a la Clase pero éste no hizo nada más que dejar sus carpetas en su mesa y ojearlas, sin prestarnos atención.
- Sakura – Me decía Sasuke mientras ojeaba su libreta – Hoy no aremos nada.
¿A qué se refería con eso?, ¿No nos veríamos después de clases? era muy difícil de interpretar… de pronto solía decir temas e información que yo no lograba comprender, aun me debía acostumbrar a eso, aun teníamos que conocernos a la perfección.
- ¿A qué te refieres? - Le dije un poco despistada, toda la clase murmuraba en sus puestos.
- Que hoy Kakashi-Sensei no ara clases, demasiado trabajo por terminar – Me hizo un movimiento con su cabeza para que lo mirara.
- Oh, entonces…
- Entonces… - Me dijo especulativo.
- Entonces sabré más cosas sobre ti - Le dije emocionada – Me podrás contar cosas sobre tu vida, tus gustos, metas, sueños… y esas cosas - Le dije entre risitas y él puso los ojos en blanco, luego dijo…
- Bueno, precisamente eso diría yo, tú me contaras más cosas sobre ti – Se acercó un poco a mí, por un momento creí que me besaría, comencé a ruborizarme lentamente quedándome quieta como estatua, pero él solo sonrió y me soplo en la nariz, su aliento fresco roso mis mejillas y mis ojos, una sensación que no se podía desperdiciar, creí que seguiría su aroma con mi nariz hasta que ya no quedara nada. Mire hacia el puesto de Hinata y esta me miraba con un claro Ajá, ¿Qué sucede ahí?, le sonreí nerviosamente y esta me cerro un ojo y después siguió con lo suyo.
- Sasuke – Le dije en voz baja – Se supone que deberíamos…
- ¿Disimular? – Sonrió mientras se acomodaba en su puesto – Disculpa, intentare controlarme.
Mire hacia el frente mientras se me pasaba lo colorada.
- ¿Entonces no me contaras nada? – Me pregunto sin mirarme.
- Solo si tú me dices primero – Le pegue un disimulado codazo y luego le tome la mano por debajo de la mesa.
- No intentes convencerme con tus encantos - Me dijo desviando la mirada.
- Oh, perdone usted… ese es el trato. Tu información por la mía.
Hablábamos demasiado bajo como para que alguien más nos escuchara, sentarnos en la última parte de una hilera de cinco filas era de bastante beneficio.
- No diré nada hasta que…
- Bueno – Lo interrumpí - Asumiendo que hipotéticamente yo quisiera saber más sobre cierta persona innombrable – Lo mire indicándole que me refería a él - Yo podría posiblemente conseguir información… de manera fácil y eficaz.
Ya llegaba al punto.
- Solo estoy diciendo - continúe – Que la información de Sasuke Uchiha es fácil de conseguir.
- ¿Eso se comenta?, no estaría tan seguro de considerar esa información como verdadera – Frunció el ceño, se mostró un poco molesto y luego miro hacia el puesto de Kakashi-Sensei.
- Bueno, diría que tienes suficientes fans renovando tu información, te diré que es cada vez más creíble.
Me burlaba de él, sabía que no era de su agrado el tener fans que no lo dejaran respirar, y por supuesto lo de: es cada vez más creíble era mentira, jamás había preguntado sobre él.
- ¿De qué se ha enterado usted Srta. Haruno? - Me pregunto con Sarcasmo.
- De que me quieres y que yo aún más a ti - Le sonreí y me acerque a él peligrosamente, él se quedó quieto y entrecerró los ojos mientras yo le soplaba la nariz y le sonreía.


Sakura Haruno