Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.


Entré a mi casa y subí a mi habitación, estaba muy nerviosa. En unas horas Sasuke vendría a hablar con mi padre sobre nuestra relación y no estaba muy segura de su reacción. Lo más seguro es que se ponga como loco, nunca antes le había hablado de chicos y no quería hacerlo ahora.
Me cambié de ropa e hice mi tarea, después preparé la comida y mi padre llegó exactamente a las cinco pm. ¡Demonios! Con lo puntual que es Sasuke seguro que ya está afuera esperando el momento para tocar la puerta.
- ¡Hola hija! - Me saludo y entró a la cocina, donde estaba sentada, parecía que me habían salido raíces ya que no pensaba moverme.
- Hola papá - Intenté parecer serena, pero me sobresalté al instante cuando se escuchó la puerta delantera.
- Iré a abrir - Se encaminó a la entrada pero me le adelanté.
- ¡No! iré yo, será mejor que cuelgues la pistola por ahí - Dije al percatarme de que aún llevaba el arma en el bolsillo, no quería que pasara una tragedia cuando se enterase de la situación. Por un momento me imaginé a Sasuke diciéndole a mi padre sobre lo nuestro, él se enfadaba y comenzaba a gritar, Sasuke se escondía debajo de la mesa temblado de miedo, entonces mi padre sacaba el arma y bueno, mejor no pienso en eso.
Mi padre pareció confundido pero lo hizo, yo abrí con dedos temblorosos la puerta y ahí estaba él, igual parecía nervioso, sin embargo se veía muy bien, quedé embobada con su rostro, lo saludé con la mano y mi padre se reunió con nosotros en la puerta.
- ¿Quién es? ¡Ah! - Abrió los ojos como plato - Sasuke-kun, por favor pasa, que sorpresa tenerte en casa – Le dijo con voz afable y eso me tranquilizó un poco.
- Gracias señor Haruno - Pasó dedicándome una sonrisa tranquilizadora, no moví ni un musculo cuando tomamos asiento.
- ¿Y qué te trae por aquí? – Le pregunto mi padre con amabilidad, pero noté que nos miraba con suspicacia.
- Bueno… señor Haruno, lo que sucede es que…- entonces mi corazón latió con violencia, estaba muy nerviosa y me concentré en el centro de mesa, lo miré detalladamente, sí, eso serviría para tranquilizarme.
- ¿Qué cosa? - Dijo confundido, me miró a mí y después a Sasuke y parpadeó muchas veces seguidas.
- Seré directo, vengo a pedirle la autorización de ser el novio de su hija - dijo y una sensación de irrefutable seguridad me llenó por completo, entonces Sasuke, que estaba sentado a mi lado tomó mi mano entre la suya y la estrechó con firmeza, alcé la vista para ver a mi padre.
Él parecía bastante confundido, se quedó con la boca abierta y después de unos segundos logró articular palabra.
- Ya veo… ¿y desde cuando son…? - dijo pero no pudo seguir hablando, algo externo a su voluntad le impedía seguir.
-Desde ayer… - dijo algo avergonzado, no era para tanto, había personas que ocultaban noviazgos por meses y hasta años y no pasaba nada. Sin embargo para él era distinto, ocultar las cosas así no le gustaba para nada.
- Humm…ya veo, emm… pues…- dijo y me miró de soslayo.
- Señor, prometo que cuidaré de ella, seré muy respetuoso y aceptaré los horarios impuestos por usted - dijo Sasuke con suma cortesía, eso dejó aún más atontado a mi padre.
- Yo, pues…yo…- dijo y parecía debatirse en su interior pero al final contestó - Si, tienen mi autorización.
Entonces sentí mi cuerpo flácido, como de goma, todo ese remordimiento de conciencia había desaparecido, me sentí tan libre…
- Muchas gracias señor, le prometo que no lo defraudaré - De acuerdo, eso sí fue exagerado, pero qué más da, así es mi novio, con todo y sus modales anticuados.
- ¡Vaya! Sakura, no tenía idea de…nunca me dijiste, siempre pensé…- dijo confundido.
Entonces abrí la boca por primera vez y mi voz sonó algo rasposa.
- Es que…me dio miedo y… no lo sé. No soy buena hablando de esto - Me justifique y evadí la mirada de mi padre.
- Si, lo sé, supongo que lo has heredado de mí - dijo poniendo los ojos el blanco y luego me dedicó una sonrisa.
- Supongo.
- Será mejor que hables con tu madre de esto, no quiero tener problemas con ella sobre este asunto, mejor le informas tu misma.
- Si, emm… ya la llamo - Tomé el teléfono, marqué los dígitos correctos y el teléfono timbró unas cincos veces antes de escuchar la voz familiar de Yuto, el esposo de mi madre.
- ¿Diga? - Dijo con amabilidad, me aclaré la garganta y…
- Hola, soy Sakura, ¿Cómo has estado? ¿está mi madre por ahí? – Le pregunte con nerviosismo.
- ¡Ah! Hola Sakura, muy bien gracias… ahora te comunico con Ayumi - Escuché como dejaba el teléfono en la cómoda, luego unos pasos que se dirigían con prisa y la voz de mi madre al teléfono.
- ¿Sakura? - dijo con felicidad en la voz.
- Hola mamá - Le dije con timidez y en un susurro, mi padre parecía divertido sentado en el sofá, evaluando mi expresión de mortificación. Sasuke estaba sentado con las manos como puños en sus piernas, seguro que en su mente estaba ensayándose el discursito para mi madre.
- ¡Sakura! - Elevo la voz - ¿Por qué no me contestabas el celular?, te llame muchas veces… debes contarme sobre algo… ¿Qué tal tu Amigo? - Pregunto con jovialidad.
- Bien mamá gracias, yo he estado muy bien, no te preocupes – Le dije con sarcasmo.
- Oh, lo siento, eso lo hablaremos después ¿Y tu padre? ¿Tus amigos? ¿Qué hay de nuevo? - dijo emocionada, esto me iba a tomar tiempo… pero lo mejor era ir al grano.
- Muy bien, emm… mamá, llamo para decirte algo importante - dije con voz algo más seria.
- ¿Qué cosa? - dijo confundida.
Emití un suspiro y continué.
- Mamá…yo…quería decirte que ya tengo novio… y ya sabes quién es - Dije y me puse muy colorada, Asashi y Sasuke escuchaban la conversación, de seguro Sasuke se preguntaba que tanto sabia Ayumi sobre él… cerré los ojos esperando la contestación y ella no se demoró tanto como mi padre.
- ¿Qué? - Grito eufóricamente - No lo puedo creer, Yuto, ¡Sakura ya tiene novio!
Me moría de la vergüenza, mi madre siempre anda gritando todo a los cuatro vientos, escuché como Yuto decía "¿En serio? ¡Qué bien!" y puse los ojos en blanco, mi padre se echó a reír descontroladamente y Sasuke compuso una media sonrisa.
Desde el auricular se escuchaba a la perfección todo lo que decía mi madre, el altavoz estaba al máximo y ni idea de cómo apagarlo. Hubiera querido que hablase más bajo.
- ¡Mamá! - Le dije con frustración.
- ¡Ay si, lo lamento!, ya sabes cómo me pongo con estas cosas, que felicidad. Lástima que no pueda conocerlo, en unos días nos vamos a Osaka por el trabajo.
- No te preocupes por eso - Le dije para calmarla un poco.
- ¿Y es lindo?, cuéntame todo…
El color ascendió por mi rostro y Sasuke alzó la mirada esperando mi respuesta.
- Si - dije y voltee a ver la pared contraria, me daba vergüenza verlo a los ojos. Mi padre se echó a reír de nuevo.
- ¡Oh! Qué bien, después me mandas una fotografía por correo. Uy, qué feliz me siento, por fin… a mi pequeña… le llegó la primavera del amor - dijo ilusionada.
- Mamá, todo lo que dices lo están escuchando Sasuke y mi padre - dije para que modulara su volumen de voz.
- ¿Qué?, ¿Tu padre lo supo antes? -dijo consternada.
Entonces mi padre gritó para que mi madre escuchara a la perfección…
- Mal por ti Ayumi, te gané - Dijo burlón y Sasuke emitió una risita baja.
- ¡No! , yo quería ser la primera en saberlo hija… - Dijo haciendo un berrinche.
- ¡Ya déjalo Mamá!, apenas ayer pasó todo esto, hoy le dije a mi padre, hace como unos diez minutos.
- Eres una buena niña, cuando salí con tu padre no le dijimos a tu abuelo hasta como después de medio año - Confeso y se echó a reír, Yuto se rió también y entonces mi padre bajó la mirada indignado.
- Eso no tiene nada que ver - dijo mi padre avergonzado.
- Pero… haber, ¿escuché mal o dijiste Sasuke? - Dijo gritando a todo pulmón.
- Si mamá - dije en un susurro audible.
- ¡Tu amigo del Instituto, lo sabía! ¡Sabía que algo iba a salir de todo eso! ¿Dices que está ahí? - Pregunto conteniendo la emoción, entonces Sasuke se puso de pie y se acercó a mí.
- Si, emm… él quiere hablar contigo - dije y esperé su respuesta.
- ¡Pásamelo, pásamelo! - dijo como una niña de cinco años.
Sasuke me sonrió y tomó el teléfono en sus manos.
- ¿Chico eres tú? - dijo con una notita aguda en la voz, sólo me limité a poner los ojos en blanco y él prosiguió.
- Buenas tardes señora - dijo con amabilidad y mi madre empezó a hablar.
- ¡Ah! - Suspiro - Que linda voz tienes, tan profunda y grave, es encantadora - dijo y mi padre contuvo la risa, Sasuke sólo sonrió y prosiguió.
- Muchas gracias señora, yo quería hablar con usted sobre mi relación con Sakura - dijo con decisión.
- Si es por lo del permiso descuida… ya lo tienes querido - dijo con jovialidad.
- Gracias señora - dijo y mi madre soltó una risita de complacencia.
- Por favor, dejemos las formalidades, sólo dime Ayumi - Sasuke pareció cada vez más seguro al hablar.
- De acuerdo, Ayumi, muchas gracias de nuevo.
- ¡Oh! Pero si eres tan educado, confío en que cuidarás de mi hija - dijo con felicidad y un dejo de anhelo.
- Téngalo por seguro, yo la aprecio demasiado, la cuidaré - mi madre cayó derretida tras esas palabras y siguió balbuceando algo deprisa, al final Sasuke me pasó el teléfono y hablé con mi madre de nuevo, vaya, esto había sido realmente sencillo, pensé que me iban a dar un discurso de lo más vergonzoso. Pero me alegra saber que mi padre es torpe con las charlas y mi madre se moría de ganas de que comenzara una relación con un chico, según ella me estaba tardando. Aun así prefería que me regañaran por ir tan lento que por pasarme de lista.
- Bien… les mando saludos a los dos, y dile a Yuto que le envío mis mejores deseos en las finales… y cuídate mucho mamá.
- Se lo diré, cuídate mucho y cuida bien a ese chico… vale oro - puse los ojos en blanco.
- Te quiero mamá - dije después de eso.
- Yo también hija, adiós - y colgué el teléfono.
- Bien… creo que iré a comer, hoy hubo mucho trabajo; los dejo solos - dijo y le lanzó una mirada de advertencia a Sasuke. Algo bastante innecesario tomando en cuenta como era mi novio.
- La comida ya está lista papá - dije para crear un ambiente más agradable.
- De acuerdo, ¿Tú ya comiste? - dijo y se levantó del sofá.
- Ya, hace un rato - Casi siempre comía sola, mi padre llegaba algo tarde en ocasiones.
- De acuerdo, Sasuke. ¿Gustas comer algo? - dijo dirigiéndose con amabilidad.
- Oh, muchas gracias pero ya comí – Respondió negando con la cabeza y mi padre entró a la cocina después de un rato.
- ¿Vamos afuera? - dije porque no quería que mi padre escuchara lo demás - el asintió y salimos.
Ya afuera pude dar un respiro y llenarme los pulmones para seguir hablando.
- ¡Dios! Pensé que sería más complicado - dije llevándome la mano a la frente.
- Hmp, pues no lo fue, tus padres son muy agradables en verdad -dijo con una sonrisa torcida.
- ¿De verdad? Bueno… quizás mi padre no tanto, pero mi madre es algo… tu sabes, extrovertida.
- Creo que es fantástica - dijo con una sonrisa de medio lado.
- ¡Uf! Pero al menos ya estamos libres de culpas.
- ¿Estas bien entonces? - Me pregunto un poco extrañado.
- Por supuesto, eso significa que a partir de mañana ya podemos pasearnos por el Internado como lo que somos en realidad - Le dije con una sonrisa y el me miro esperanzado, desvió la mirada de la mía, me sacaba una cabeza de diferencia y tuve que alzar la mirada para verlo bien.
El me miró de nuevo, como bajo una luz nueva, se acercó a mí pero nos percatamos de que mi padre había llevado su plato de comida a la sala y nos veía desde detrás de las cortinas.
- ¡Papá! - Le dije en son de reproche.
Él se asustó y se dirigió al interior de la casa, Sasuke emitió una risa baja.
- Descuida, no haré eso en frente de él - Me aclaro y me acarició la mejilla con sus dedos fríos.
- En ese caso nos veremos en el Internado…
- Ah, Sakura… ¿quieres ir mañana a mi casa? - dijo y me quedé pensado.
- Sí, estoy segura de que mi padre me dará más libertad ahora.
- Después de clases nos vamos entonces.
- Claro - dije emocionada, sería mi primera cita oficial con él.
- Ahora es mi turno, mi padre te quiere conocer y mi hermano - dijo con flojera.
- ¿Ya lo saben? - dije abochornada.
- Si, hoy se los dije, antes de venir - Me miró con ternura. Era bastante peculiar la forma en que miraba, como si fuera algo en extremo frágil… siempre me miraba así.
- De acuerdo - Nos despedimos con un beso en la mejilla por si mi padre hacía de las suyas, mientras se alejaba me miro nuevamente y dijo "Te quiero mucho" tan audible que estaría avergonzada si alguien lo hubiera escuchado.
- ¡Yo también te quiero Mucho! - Le Grite y me sonroje mientras él sonreía y luego se marchaba.
Al entrar a la casa vi a mi padre viendo un partido de futbol por la TV.
- ¿Van a salir? - dijo despreocupado.
- ¡Estabas espiando! - Le dije acusadora.
- No, solo observaba sin querer… - dijo a la defensiva.
- Si, como no - le dije molesta.
- Ya, está bien, no lo volveré a hacer - Dijo y compuso una sonrisa.
- En fin… ¿puedo salir con él mañana? - Le pregunte y esperé su respuesta.
- Si, te doy permiso, después de tanta cortesía de tu novio no me puedo negar - dijo poniendo los ojos en blanco.
Subí a mi habitación, llamé por teléfono a Hinata para contarle todo pero no estaba en casa, llamé a Ino y tampoco, por último llamé a Tenten… ella siempre era certera en sus consejos y me entendía la perfección.
- ¿Hola? - dijo con voz cantarina.
Hablamos sobre las cosas del Internado, el que Ino estaba un poco molesta ya que no me quedaba con ella en la habitación… cuando lo supiera quizás se moleste aún más porque no fue la primera en saberlo. Era difícil tener tres amigas. Muy difícil.
- Tenten, soy novia de Sasuke… - Le dije como si nada y cerré los ojos esperando los gritos y los cuéntame todo… cuéntame todo.
- ¡Oh! Qué bien, es una excelente noticia.
No parecía muy sorprendida, me pregunté por qué sería.
- Tal vez es mi imaginación pero ¿ya lo sabías? - dije inquisitiva.
- ¿Eh? No, para nada… es que… bueno, era de esperarse.
- Tu siempre tan inquisitiva, te las sabes todas - dije y ella rió.
El resto de la tarde estuve pensando en él, el único que me importaba.
Había creído que mis sentimientos hacia el habían sido solo una confusión, que había malinterpretado las cosas, pero podía seguir con mi mente cada vez que nos habíamos conectado y cada vez que él se habían alejado, ya podría ser capaz de encontrar alguna razón para entenderlo... él me amaba.
El resto de la tarde y la noche me dediqué a buscar algo para mi cita de mañana, después de clases tendría que venir a cambiarme de ropa, no quería ir así. Había ido con mis amigas hace días al centro comercial y decidí comprarme unas cuantas prendas. Ino siempre se propasaba demasiado, pero era lo común, tenía buena posición económica al igual que las demás, pero si por ella fuera se compraba todo el almacén.
A la mañana siguiente bajé e hice mi desayuno, mi padre había ido a trabajar. Su empleo consumía muchas horas extra, ser policía era un trabajo difícil pero era su pasión.
Tome mi mochila y salí a toda prisa, quería verlo.
Todo el día estuve pensando en cómo sería el conocer a su padre y a su hermano, que nerviosismo, no quería hacer el ridículo ni nada por el estilo.
Al llegar a mi casa después del Internado subí de prisa para cambiarme de ropa, no lo hice esperar mucho… cuando baje él estaba parado en la escalera y por unos segundos me quedo mirando sorprendido y después solo me sonrió.
Una media hora nos bastó para alejarnos de la cuidad y adentrarnos por unos portones muy grandes. Su casa era gigante, blanca con ventanas de un azul majestuoso, y unos jardines que no tenían que envidiarle a un castillo real. Todo era tan verde… tan vivo.
Nos bajamos y él me tomo la mano para guiarme…
- ¿Dónde vamos? - Le pregunte confundida ya que no nos dirigíamos a la entrada.
- A los jardines de mi madre.
¿Su Madre?, siempre había creído que ella no se encontraba con él, siempre hablando de su padre y su hermano, jamás la había mencionado ni tampoco yo quería preguntarle.
Cuando él estuviera listo me lo diría, sin presiones.
Al llegar a una esquina premeditada descendimos por un camino estrecho rodeado de árboles.
- Emm…soy algo torpe en esto, perdona si no te puedo seguir el paso - dije como disculpa.
- ¿Qué? No, descuida, iremos despacio.
Estuve a punto de tropezar con una raíz de un árbol viejo pero Sasuke me sostuvo a tiempo.
- Te lo dije, soy muy torpe - dije con frustración.
- Deja informarte que eso tiene solución - dijo y me tendió los brazos.
- ¿Qué? No… yo puedo - dije avergonzada.
- De nuevo con eso, siempre rehúsas la ayuda que te brindan ¿sabes? - dijo con voz tenue.
- Es que… esto es demasiado - dije contrariada.
- La verdad eres muy ligera, no supones un gran peso. Hasta las maletas que me cargo cuando salgo de excursión son más pesadas - Me dijo sonriendo, puse los ojos en blanco, seguro que exageraba.
Me quedé quieta en el mismo sitio sin mover un músculo.
- Te llevo en mi espalda… anda - dijo y obedecí, que más me quedaba, me aferré a su cuello, acomode mi vestido y seguimos el camino. En efecto, no debía pesarle demasiado, conforme seguíamos el camino no jadeó ni por un segundo, charlaba de lo más normal. Entonces después de un rato me bajó.
- ¿Ya llegamos? - dije con suma curiosidad – Tu casa es tan grande, hasta tienes un bosque privado.
- No es para tanto, mira, detrás de esos árboles, después de la espesura de hierbas hay un lugar que quiero mostrarte - dijo e hizo que me estremeciera de la curiosidad.
Seguimos el caminito, más bien era como un sendero bien marcado, lo que me hizo suponer que lo frecuentaba siempre.
- Cierra los ojos, yo te guío - dijo y obedecí.
¿Qué era aquello tan misterioso?, los jardines de su Madre tienen que ser algo muy especial…
Me tomó de las manos y un estremecimiento recorrió mi columna, después de dar unos cuantos pasos…
- Ábrelos - Dijo y entonces me maravillé con algo que definitivamente no podía ser real… era un lugar muy grande, tenía cuatro piletas con ángeles en medio, el agua que caía desaparecía alrededor de un pequeño prado, mas mágico aun, en medio un haz de luz que refulgía de forma majestuosa. Habían muchas flores, muchas y de todos los colores y formas; estaban en todos lados y el césped parecía dorado justo donde la luz tocaba el suelo.
- ¡Que hermoso! - Le dije, parpadee muchas veces, creyendo que era un sueño y que me despertaría en cualquier momento.
Esos lugares sólo existían en los cuentos más fantásticos.
Camine involuntariamente alzando la mano e intentando tocar los rayos del sol, todo brillaba, todo se intensificaba… sentía que estaba sumergida en un castillo de cristal, yo era una pequeña grieta que no sintonizaba en tal hermosura.
- ¿Te gusta? - Me pregunto y luego tomó mi mano que estaba en el aire.
- Tendría que ser ciega para decir que no.
Aún estaba sorprendida.
- Es de mi madre - Me acarició la mejilla delineando los contornos de mi barbilla.
- ¿De verdad? - dije abochornada.
- Bueno, era…
No quise preguntar nada, me quedé con la boca abierta un buen rato, después nos sentamos en el césped y el haz de luz fue extinguido por unas nubes vaporosas.
Nos recostamos admirando las formas de las nubes en el mundo azul de allá arriba.
- Sakura… - dijo y giré la cabeza para mirarlo.
- ¿sí? - Dije admirando su rostro y pensando que él era aún más perfecto en este lugar.
- ¿Te quedarías conmigo? - dijo muy serio y no entendí muy bien.
- ¿Quedarme contigo? - dije confusa.
- Si, me refiero a que esto siga, y que por nada… que por nada te alejes de mi - dijo y mi corazón palpitó con fuerza.
- Yo… si, me quedaré contigo - dije y él se acercó a mí, sentí su mano entre la mía y sus ojos negros me hipnotizaron.
Luego apartó la mirada de la mía, y miró al haz de luz ahora oscurecido por las nubes, suspiró y me dijo…
- Gracias - no supe que hacer, eso fue extraño.
- ¿A qué te refieres con eso? - dije confundida.
- Sé qué te parece raro pero… de algún modo me siento agradecido por eso.
- El otro día me dijiste eso, en un texto - Le dije y él abrió los ojos para mirarme de nuevo.
- Lo recuerdas.
- Por supuesto, Sasuke… yo siempre he sentido como si esto no fuera realidad, como si estuviera soñando, y me da miedo que esto se acabe… me da miedo el pensar que… no sé, es como si algo fuera a pasar.
Sostuvo mi mano con firmeza, me miro con comprensión y luego sonrió.
- No importa lo que suceda, no importan las circunstancias, no importa el peligro que se avecine Sakura, yo siempre te mantendré a salvo mientras haya una posibilidad, Lo juro - dijo sosteniendo mi mano con firmeza.
- No nos alejaremos, eso no pasará, es verdad, lo sé - dije y le besé la mejilla. Él se estremeció y me abrazó con protección, como si fuera un bebé, cerré los ojos y me hundí en su pecho, estaba muy bien de esa forma.
- Estas en mi corazón, en lo más profundo Sakura - Me dijo en un susurro.
Mi corazón empezó a latir desesperado, él sonrió… estaba sobre él y él podía sentirlo, me sonroje un poco y le dije…
- Estas bajo mi piel, en lo más profundo de ella.


Sakura Haruno