Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.
Desperté alarmada, maldición, no llame a Ino. Me levante y vi la hora... aun eran las diez de la mañana, la llamare enseguida.
Busque mi celular, misteriosamente estaba tirado al lado de la cómoda de madera de cerezo, el tocador lo había movido de su antiguo lugar, quizás me confundí y lo deje caer pensando que él seguía ahí. Busque el contacto de Ino y la llame de prisa, me enfrentaría a una disgustada amiga.
- ¿Diga? - Contesto confusa, ¿es que acaso no me tenía registrada?
- Soy Sakura - Le dije en un susurro y esta respondió enseguida.
- ¿Qué Sakura?
Y ahora se hacia la desentendida, tendré que seguirle el juego.
- Una chica de pelo rosado, con la que compartes habitación...
- Mmm, no la recuerdo - Dijo con voz calmada.
- Es un poco más baja que tú, ella... es amiga de Hinata Hyuga, la chica de pelo oscuro y ojos claros... también de Tenten.
- Mmm, a ellas las recuerdo... pero ¿Sakura? Mmm... Aún no.
- Ella no te ha contado algunas cosas, quizás si la reconoces... lo hará.
- ¡Ah, Sakura!, la chica nueva. La que es novia de Sasuke Uchiha y no lo ha contado a sus mejores amigas, ¿Esa Sakura? - Pregunto con sarcasmo.
- La misma - Asentí con pesar.
- ¿Cómo estás? - Pregunto con voz cantarina.
- Muy bien, gracias.
- Como no lo ibas a estar, ¿cierto? - Y seguía con el sarcasmo.
- Te lo contare todo - Le dije y esta suspiro y dijo...
- Espera un momento, debo ir a entregar algunos arreglos florales. Mi padre me ha tenido toda la mañana haciendo cosas... ¿Me vuelves a llamar? - Me pregunto dudosa.
- Por supuesto.
- ¿Segura? - Pregunto insistente.
- Pues claro, ¿A qué hora te desocupas? - Le pregunte mientras escuchaba a su padre que le hablaba sobre magnolias y rosas rojas.
- En una hora más, Te quiero. Adiós. ¡Ya papá!, todos te han escuchado... Rosas roja, rosas roja de tallo largo, que molesto... Mira, ahí están las magnolias... ya iré a dejar el pedido, en cinco minutos... en cinco minutos estoy ahí.
Se escuchó un silencio y luego a Ino que volvía a hablar.
- ¿Sakura?, ¿Ya has cortado?
- No - Le dije entre risas.
- Pequeña Idiota, Ya adiós. Me llamas - Y corto.
Me levante con pereza, aún era temprano. Tome una ducha y me vestí con algo ligero. Baje a tomar el desayuno y mi padre ya no estaba, era una chica de dieciséis años abandonada.
Me reí y luego encendí el televisor, ¿Programación?: Desastrosa. Programas de cocina, deportes, noticias... un huracán arraso veinte casas en... programación infantil, animación, películas de miedo, ¿A esta hora del día?, que conveniente.
Observe el reloj por el reto de tiempo, ya ha pasado una hora, la película aún no termina pero llamare a Ino para que no se moleste. Espero que no esté ocupada aun.
- Hola - Contesto con un gritito mientras aún se escuchaba la voz de su Padre.
- ¿Estas ocupada? - Le pregunte.
- Oh, no... Ya me han dado tiempo libre - Dijo de mala gana.
- Eso es excelente.
- Supongo, ¿Y bien?, ¿Que me cuentas pelirrosa?
Y así comenzó mi interrogatorio personal. Uno a uno fueron saliendo los detalles y secretos sobre lo que sentía hacia Sasuke, como nos habíamos conocido, lo que había pensado sobre él, los momentos en que me sentí real e irrevocablemente confundida, finalmente hasta que decidí enfrentarme a ese sentimiento desconocido y admitir y aceptar demostrárselo. Ino había logrado que hablara sobre ello, no lo había hecho con nadie realmente de esa forma, así que me sentí muy bien.
- Mañana hablamos Sakura, que estés bien - Dijo Ino con tono calmado y satisfecho.
- Esta bien, cuídate y sigue trabajando - Le dije con burla.
- "Si es que quieres salir a un gran lugar de vacaciones, debes ganártelo" - Dijo Ino imitando la voz de su Padre.
- Te comprendo, Adiós Ino.
- Adiós Sakura. ¡Ya voy papá! - Grito y luego corto.
Hablamos durante una hora y media, escuchando sus consejos y como sacaba suposiciones respecto al tema.
Mire el reloj en la pared de enfrente sobre el televisor, eran las doce y media. Aún quedaba mucho tiempo.
Subí en busca de mi Laptop, era hora de comunicarme con mi madre. Al encenderla y abrir mi bandeja de entrada... solo tres correos de Ayumi.
Hija, no puedo creer que aún no te comuniques conmigo. Estoy muy molesta, demasiado molesta. ¿Cómo están las clases? ¿Cómo está el noviazgo? ¿Qué tal está Asashi? ¿Algo nuevo que contar a tu desesperada y preocupada Madre?
Tendrás que contestar cada una de las preguntas, entrando en detalles. Te Amo.
Ayumi
Mamá, estoy perfectamente. Esta fue la semana de exámenes y repaso, no he podido hacer nada más que solo estudiar y estudiar. Las clases están exactamente igual que siempre. Realmente estoy bien, este tiempo ha sido magnifico. Me sorprende que alguien como yo haya podido soportarlo. Sasuke, Ino, Hinata, Naruto y Tenten me han ayudado a soportar el cambio. Son Amigos buenos y leales.
Con Sasuke estoy muy bien, de maravilla, aun lo veo caminar sobre el agua. Espero que siga así, cada día lo conozco más y me aferro más a él.
Asashi sigue igual que siempre, trabajador y sobrellevando los cambios de turno.
Y bueno, esto es algo nuevo y digno para contarlo:
Un recital se llevara a cabo dentro de dos semanas. Kurenai-sensei (Mi profesora de Taller de Música al cual asisto) me ha otorgado el solo de violín y no puedo defraudarla. La pieza es hermosa, ella la hizo especialmente para mí y eso me halago demasiado.
PD: Sasuke toca el piano Mamá, es maravilloso, y su hermano igual. Su familia es magnífica, aunque bueno... por cosas del destino su madre ha muerto cuando él era pequeño. Su Padre es Doctor y su Hermano va a la Universidad.
Adiós Mamá, hablaremos. Te Quiero.
Sakura ^^
Oh, Sakura. He estado siempre pendiente a la bandeja de entrada por si te dignabas a responder, te he extrañado una barbaridad hija, y no exagero. Este tiempo sin ti ha sido de lo peor, aunque Yuto me ha ayudado a amortiguar la pena. Te extraño demasiado. Espero que nos veamos pronto, quizás antes de lo que cualquiera de las dos imagina.
La historia de Sasuke es triste, quizás eso sucedió hace mucho tiempo pero algo le falta Sakura, ayúdalo a remediar el dolor de su perdida. No puedo lograr imaginar lo que sintió ese pequeño, lo que es vivir sin una madre.
Te deseo suerte y éxito hija. Espero estés haciendo lo que quieres hacer realmente, lo que creas que te hará feliz.
Disfruta de los pequeños detalles y no pienses en el mañana, disfruta el Hoy como nunca, teniendo responsabilidad... "sabes a lo que me refiero"
Te Amo y nunca lo dudes, porque así es el amor de una madre juvenil... y viviré por siempre para amarte aún más. Siento ser tan dramática, pero estoy tan emocionada... te extraño.
PD: Yuto te manda abrazos.
Mamá.
Y eso es lo que se demora una Madre en responder, solo diez minutos.
El aire que ingresaba por los ventanales de la sala era deliciosamente fresco, las nubes del cielo eran plateadas y arremolinadas. ¿Qué estarás haciendo en estos momentos Ayumi?
Yo también te extraño Madre, te extraño demasiado...
Sakura.
Pocos minutos bastaron para que fueran las tres de la tarde, una bocina de escuchaba desde la calle y... ¡Maldición!, no estaba lista. Cerré la Laptop deprisa y corrí hacia la puerta principal.
- Entra por favor - Le dije mientras el bajaba del auto y se acercaba lentamente con una sonrisa en su rostro, deje la puerta abierta y subí rápidamente a mi habitación para cambiarme de ropa. ¿Qué me pondré?, maldición, maldición.
- ¿Sakura? - Pregunto desde abajo.
- Ya voy... solo espera unos segundos - Le respondí mientras luchaba contra la montaña de ropa.
Al bajar él estaba apoyado en la pared mirando hacia arriba, hacia mi habitación. Llevaba puesta una cazadora negra de cuero, pantalones oscuros Armani y una camisa. Se veía guapísimo.
- Hola - Le dije con una sonrisa avergonzada y él me tomo de la mano para besarla.
Al ingresar a la sala le ofrecí una rebanada de pastel.
- Esta delicioso - Dijo probando un poco más.
Lo bese en la mejilla complacida y el acaricio mi cabello, entonces sonó el teléfono y me apresuré a contestar.
- ¿Hola?
- ¿Sakura? ¿Eres tú?
Mi corazón palpitó deprisa, demasiado deprisa, esa voz era de...
- ¡¿Yudai?! - Dije en pleno grito que me desgarro el alma, Sasuke se sobresaltó.
- ¡Sakura! ¿Cómo estás? - Dijo entusiasmado, me dieron ganas de ponerme a brincar de la felicidad.
- Oh. Yudai...
A pesar de la pena que me invadía en ese momento, sentí como una risita ahogada ascendía por mi garganta.
La risita me hizo soltar unas cuantas lágrimas de felicidad, era Yudai, Yudai justo detrás del teléfono. Me gire y las seque, sacudiendo la cabeza. Dios, ¿Cómo se habían vuelto las cosas de este modo? Vaya día. Debería estar con Sasuke muerta de felicidad por estar junto a él, y en su lugar estaba llorando porque volvía a escuchar a mi mejor amigo... llorando por la culpa de abandonarlo.
Mi cuerpo se estremeció con risitas levemente histéricas.
- ¿Sakura?, no llores... - Dijo suplicante.
- Lo siento tanto Yudai...
No quise voltearme para ver a Sasuke pero él no se había movido de su silla, observaba desde lejos como dos amigos se reencontraban.
- No te disculpes Sakura, perdóname a mí por no escribir ni nada por el estilo: estuve fuera estos meses...
- Yo tampoco lo hice - Dije con pesar - pero... ¿Te ha sucedido algo?
- Verás... mi hermano nos invitó a conocer su nueva casa en Corea.
- Oh, ya veo - Dije impresionada. Por fin las risitas y el sollozo se habían calmado.
Nagaru era el hermano mayor de Yudai, solía ser un chico bastante exigente consigo mismo y era bastante bromista con nosotros. Nos tomaba el pelo con facilidad.
- Y allá mi hermana se enfermó - continuo - estuvo internada varias semanas y mi madre también enfermó, no hubo más remedio que quedarse allá y cuidar de ellas.
- Oh, ¿Pero ya están bien? - Dije preocupada.
La madre de Yudai era una mujer fabulosa que siempre me trato como a una hija propia, la hermanita menor de Yudai era una pequeña muy linda; resultaba de lo más encantadora cuando visitaba a Yudai aunque a él no le gustara demasiado. Algunas veces ella decía cosas que lo avergonzaban haciéndolo enfadar. Su Padre había muerto en el ejército hace unos años, haciendo que Yudai se sintiera más que comprometido con su familia al sustituir a su hermano mayor después de su partida.
- Si, lo están. Les hicieron algunos estudios y ya todo está controlado; al parecer se contagiaron de una extraña enfermedad, durante una excursión que hicimos a los valles de la Montaña Jugyeopsan.
- ¿Y qué pasó? - Dije intrigada.
- Pues... las hospitalizaron; mi hermano se quería morir ya que fue su idea el salir de excursión, pero después su esposa nos recomendó un especialista, trataron su enfermedad y ahora están bien - Finalizo con un suspiro.
- Que alivio Yudai...
- En fin - me interrumpió - llamo para disculparme, no creas que me he olvidado de ti ni nada, es sólo que... - se detuvo - tuve una experiencia desagradable con todo esto y no quería transmitirte mi mal humor.
- Te comprendo; debiste estar muy estresado y todo...
- Un poco - asintió - pero bueno, no sólo es ese el motivo por el cual he llamado. Quiero decirte que iré a Tokio a visitarte; mi familia va a visitar a una tía y... bueno... - Dijo dubitativo.
- ¿Qué? ¿En serio? Si... ven, ven, ven... - Grite emocionada.
- Iré, hay un montón de cosas que debo contarte... - Dijo con una nota de suspenso.
- Yo... igual, me han pasado muchas cosas - Dije mirando de reojo a Sasuke, quien contemplaba la situación con semblante serio.
- Pues dame un adelanto - Dijo como quien no quiere la cosa.
- Pues... como decirlo. Yo... - Dije pero él me cortó.
- ¡Espera! Estás nerviosa ¿Es algo grande? - Pregunto intrigado.
- Si, yo... tengo novio.
Me puse coloradísima; aparté mi rostro de la mirada de Sasuke y éste soltó una risa breve.
- ¿Qué? Espera... escuché algo, ¿Esta ahí? - Dijo confundido.
- Si está aquí - Dije en un susurro.
- Vaya Sakura... yo... no lo puedo creer - Dijo con seriedad y se quedó en silencio por unos segundos.
- Si... bueno - Dije algo incómoda.
- Pues... te felicito, ya era hora, supongo - Dijo contrariado.
- Supongo, ¿Y tú?
- ¿Yo? No. No he tenido tiempo ni nada, menos con lo que pasé en Corea.
- ¿De verdad? - Dije asombrada.
Me sorprendía mucho aquello, ya que Yudai era un chico agradable, siempre haciendo reír a los demás, como un Naruto pero en Yukazawa. Era un poco más bajo que Sasuke, con un físico de deportista, un gancho muy fuerte. Sus ojos eran grandes y de un profundo azul, más oscuros que los de Naruto, los de Yudai eran un azul lapislázuli con motas plateadas. Sus cabellos siempre iban desordenados, muchas veces le caía sobre los ojos, impidiéndole la vista. Un cabello de un rubio oro.
- Si, además, soy un asco con eso de las chicas - Dijo con simplicidad.
- Yo no lo creo, ya encontraras a alguien para ti…
- Eso lo veo muy lejano - Dijo de nuevo con tono negativo. Puse los ojos en blanco y chasqué la lengua con impaciencia.
- Eres un exagerado.
- Es posible... en fin - Tomo aire - llegaré en una semana aproximadamente, ya quiero verte - Dijo con aprensión y me apresuré a añadir.
- Yo igual, será divertido... ya lo verás, y podrás ir a mi recital musical - Grite emocionada.
- ¿Recital? - Dijo confundido.
- Si estoy en un taller de música, tendremos uno en dos semanas - tome aire forzadamente - además salgo de vacaciones pasado mañana, nos han dado más tiempo libre.
- Súper, yo igual salgo pronto de vacaciones.
- Bien, entonces te espero en una semana.
El asintió.
- De acuerdo - Dije y nos despedimos.
Al colgar miré con una radiante sonrisa a Sasuke y este pregunto perspicaz.
- ¿Era tu amigo?
- Si, viene a la cuidad en una semana.
- Oh, que interesante...
- Al fin lo conocerás, verás que es muy buena persona - Dije sentándome a su lado para calmar las ansias.
- No digo lo contrario.
- ¿Qué pasa? - Le pregunte confundida, de nuevo esa mirada extraña.
- Estoy perfectamente - Dijo con una sonrisa de medio lado.
- Piensas que hubo algo entre nosotros, ¿No es así?
Estaba molesta, me ocultaba ciertas cosas respecto a Yudai, no me decía lo que pensaba directamente.
- No - Dijo meneando la cabeza.
- Sasuke, cuando digo que es mi amigo es porque así lo es, nunca hubo nada más allá de una amistad - Dije y el solo me miro a los ojos, sin expresiones.
- No he dicho lo contrario...
- Lo haces con tus actitudes extrañas.
Y era así, yo no estaba teniendo delirio de persecución, era así.
- No hace falta seguir sacándole punta al asunto - Dijo levantando los hombros.
- Si hace falta... debo aclararte que no debes desconfiar de mí, tu eres mi primer beso y mi primer novio - Dije perdiendo el control.
Sasuke se quedó perplejo y no parecía capaz de calmarme tan fácil, había dudas en su rostro, ¿Porque no lo admitía?
- Esta bien... pero ya no insistamos con esto, nunca he desconfiado de ti Sakura - Dijo tomándome de los codos y acercándome a él.
- Ya no hablemos más de esto - Asentí.
- Esta bien.
- No, no está bien Sasuke... - Dije soltándome de su agarre y apoyándome en la mesa, él se levantó.
- Tienes que creerme Sakura, te he dicho que estoy bien, que no desconfió de ti. Créeme.
- No, no quiero hacerlo.
- Tienes que hacerlo. Tienes que creerme, o jamás llegaremos a ninguna parte - Sasuke forcejeo conmigo para acercarme a él, estaba rígida y combativa... pero termine sepultándome en su pecho y abrazándolo con fuerzas.
- He cambiado de idea... si te creo, lo siento.
Replique casi sollozando.
- No vuelvas a pensar mal, no tengo nada en contra de ese chico, sería injusto si lo juzgara antes de conocerlo.
Asentí, no me esperaba nada más que eso, sabía que él era comprensivo y sobre todo que entendía por lo que estaba pasando; aunque me ocultara ciertas cosas... de eso estaba segura, no puede ser simple delirio de persecución.
- Entonces, ¿Estamos bien? - Dije dubitativa.
- Si, lo estamos.
Me acerqué a él, lo abracé y él me correspondió... luego aspiró el aroma de mi cabello... alcé la mirada y él me la devolvió nervioso.
- Perdona por enfadarme... - Le dije en voz baja.
- Creo que ambos nos alteramos - Dijo soltando una risa baja y eso me relajó.
- Te amo - le dije abrazándolo con fuerzas y cerrando los ojos, el tomo mis mejillas y me beso lentamente mientras toda la furia que guardada en mi interior se evaporó al instante. Se separó de mi segundo después.
- ¿Sabes? - Murmuró.
- ¿Qué? - Pregunte con los ojos cerrados.
- Creo que esto se califica como nuestra primera pelea.
Sakura Haruno
