Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.
Sasuke se fue y di un suspiro de alivio. Las cosas no iban tan bien. Es decir, claro que se comportó como un caballero, pero como uno bastante extraño. Todo iba más o menos bien hasta que empezó a besarme en el cuello ¿Qué era eso? nunca lo había hecho antes y ahora que está Yudai aquí es cuando lo hace.
Las cosas parecen más claras hoy, quizás porque ha llegado Yudai y las reacciones de Sasuke se tornaron de lo más extrañas. Aunque solo es el primer día, hay que aguardar a lo que suceda después.
- Vaya, tu novio te quiere mucho - Dijo Yudai sentándose en el sofá y lo seguí.
- Si - Respondí con timidez.
- ¿Cómo fue que?… ya sabes...- Dijo desviando la mirada y comprendí.
- Pues… primero nos hicimos amigos, en la escuela. Él me lleva en las mañanas al Instituto y me trae a casa.
- Ya veo - dijo con seriedad.
- Y después un día me lo pidió...
- ¿Sólo así?
Ya comenzaba a exigir los detalles.
- Si, bueno… pasaron muchas cosas antes.
Le tenía infinita confianza a Yudai, así que le conté lo que pasó aquel día que me fui sola a casa; lo del callejón sin salida y lo de Sasuke en su auto hecho una furia.
- Vaya, es… muy protector - Dijo meditando lo que dije.
- Lo es...
- Supongo que eso no debió gustarte mucho, siempre te quejabas de que otros vieran por ti ¿recuerdas? - Dijo y se me erizó la piel, por supuesto, antes odiaba que me ayudaran tanto ya que temía ser una buena para nada.
- Si, pero… después….- dije en defensiva.
- Lo sé… cambiaste, de hecho, ya no eres la misma - Dijo mirándome de soslayo.
¿Ya no era la misma? ¿Qué quiere decir con eso? ¿Que no era... la misma?
- ¿A qué te refieres? - dije desconcertada.
- Nunca antes te vi sonrojarte por un chico; claro está… él es tu novio, pero eso es lo más extraño. ¿No crees que ya que lo son deberías estar menos avergonzada? - Dijo con la ceja arqueada.
- Es que me pone nerviosa, siempre lo hace - Dije poniendo los ojos en blanco y él siguió evaluando mi expresión.
- Ni se nota - Dijo con sarcasmo y reí por lo bajo.
- Pero… siento que, él me quiere de verdad. Él no… es como los otros chicos - Dije con seriedad y miré el centro de mesa; una flor amarilla en un jarrón
pequeño.
- ¿Los otros chicos? - Pregunto y se acercó a mí desde el otro lado de la mesilla.
- Me refiero a… tu sabes, a que luego los chicos dejan a las chicas porque se aburren de ellas.
- Me dirás que tenías miedo de enamorarte por eso, ¿no? - dijo con una media sonrisa.
- Si, siempre tuve miedo de eso.- dije mirándolo a los ojos, azules y especulativos, me quedé quieta esperando su reacción.
- No todos somos así Sakura - dijo apartando mi vista de la suya y mirando el suelo.
- Claro que no, yo sé que tú no lo eres - dije con una sonrisa y él me sonrió con levedad ¿le había molestado?
- Algunos… están a la espera de que la chica les corresponda, les da miedo decirles sus sentimientos porque si son rechazados ya nada será lo mismo; aparte… cuando saben que no son correspondidos no siempre muestran su decepción. Se la guardan y se muestran como si nada hubiese pasado - dijo con una sonrisa que denotaba la obviedad del asunto.
- Pero… si hacen eso ¿no crees que sea peor? Sasuke me lo dijo un día…
- Ash ¿por qué Naruto no se da cuenta de que Hinata lo ama? - Dije enfadada después de clases.
- Porque no se acuerda ni de lo que desayunó esta mañana - Dijo con una breve sonrisa.
- Pero… es que es tan obvio - Dije sin apartar la vista de una sonrojada Hinata que charlaba con Naruto.
- A veces las personas no se dan cuenta de que hay quienes sienten algo especial por ellas, simplemente no pueden concebirlo. Es extraño pero, incluso eso se aplica a nosotros - Dijo apretando mi mano.
- ¿Por qué? - Dije confusa.
- Hmp, Sakura; tú me gustabas, pero pensabas que todo era amistad, nunca te diste cuenta de nada, porque los hombres suelen mostrarse inmunes a los sentimientos; la mayoría los guarda hasta que simplemente ya no pueden soportarlo.
Recordé la vez en que Sasuke se me declaró y no supe que hacer, podía percibir que se debatía en su interior por elegir las palabras adecuadas.
- Mmm…. ¿ya todos sabían que te gustaba y yo no? - Supuse con frustración.
- Pues alguno debió planteárselo antes - dijo con sencillez.
- Me siento ultrajada, soy tan despistada - Dije sin concebir mi completa falta de atención a hechos que parecían tan obvios.
- Hmp, descuida; eso suele pasar.
- Sasuke...- Dije cuando entramos al auto.
- ¿Qué sucede? - Dijo mirándome con curiosidad.
- Tú… ¿te guardaste por mucho tiempo esto que sentías por temor a que te dijese que no?
Él se quedó muy quieto.
- Algo así, no mucho tiempo... pero siempre me debatía en si lo que sentía era... "eso" y cuando lo supe no sabía cómo hacer para decírtelo; temía que… ya no fuéramos amigos si decías que no. Pero, digamos que tuve suerte - Dijo con una sonrisa pícara y le sonreí.
- Pues tiene razón, ya no sería lo mismo; él tuvo suerte - Dijo con una sonrisa cabizbaja.
- ¡Ay Yudai! ¿Cuándo será el día en que te enamores? - Dije con perspicacia y él se encogió de hombros.
Charlamos por un rato más hasta que fue hora de irse a casa, quizás su tía estaba preocupada.
- ¿Nos veremos otro día? - Pregunto y asentí.
- Claro, ¿estarás mucho en Tokio? - Dije dubitativa, él se rascó la cabeza con aire pensativo.
- Quizás unas dos semanas o un poco más - Dijo y me dejó intranquila el tono de su voz, algo me estaba ocultando.
- ¿Estás bien? - Dije preocupada.
- ¿Qué? Sí, claro que si - Respondió y nos despedimos; me besó la mejilla y me sentí algo extraña, sin embargo no le dije nada; si Sasuke hubiera visto eso...
Rememoré los acontecimientos del día anterior; una completa locura tomando en cuenta la repentina actitud de Sasuke.
Quedé con él en el cine y llevé a Yudai conmigo, Sasuke dijo que no le molestaba que fuera así que decidí incluirlo en nuestros planes; al llegar a la sala tomamos asiento. La película era de terror; nada del otro mundo. Típica chica asustada por los zombis que la acorralan en un ascensor, estábamos muy metidos en la película pero me percaté de que algo no iba bien en Yudai; al parecer no se sentía muy bien y…
- Discúlpenme - Dijo y salió disparado a la salida.
- ¿Pero qué? - Dije extrañada y miré a Sasuke.
- Salgamos - Dijo con tono serio y nos encaminamos a la salida; lo buscamos y vimos cómo se dirigía a toda velocidad hacia los sanitarios.
- Yo no puedo entrar, ve a ver qué sucede - Dije empujándolo al baño de hombres.
Esperé afuera alguna noticia y un Sasuke bastante divertido se acercó a mí.
- Digamos que… necesita deshacerse de algunas…cosas - Dijo con una media sonrisa.
- ¡Oh! ¿Te refieres a que está…? - Dije espantada y él asintió.
- ¿Tú te sientes bien? - Dijo examinándome.
- Yo sí, pero…parece que lo que él comió no fue muy…saludable - Dije entrecerrando los ojos.
- No creo que haya sido la comida - Dijo aguantando la risa.
- ¿Entonces? - Dije algo molesta por su evidente falta de cooperación.
- ¿Acaso no viste su expresión? Fue la película, cuando al tipo le sacaron los sesos o lo que haya sido, puso cara de asco y salió disparado - Dijo y se esforzó por mantener la compostura.
- Eso no es gracioso, pobrecito.
No sabía que le provocaba tanto asco. A mí en realidad me parecía de lo más falso; por favor, si se notaba que era utilería.
- Lo siento, es que… - Dijo bajando la vista para amortiguar la carcajada, no pude evitar reírme también.
- ¡Sasuke! - Dije golpeándolo en las costillas para que dejara de reírse, verlo reír me contagiaba.
- A mí no me digas nada, hay que ver cómo estás tú - Dijo culpándome.
Esperamos afuera a que Yudai se…desahogara... por así decirlo y después de un rato el chico salió más blanco que el papel.
- Yo… lo lamento, pero creo que lo mejor será que me vaya a casa - Dijo algo mareado y Sasuke se dio la vuelta, seguramente para reírse a gusto, puse los ojos en blanco y ayudé a Yudai a subir al auto.
Escuché decir a Sasuke en voz baja e implorante "por favor, que no ensucie el tapiz" y llevamos a Yudai a casa de su tía.
- Lo siento Sakura, ya saldremos de nuevo - Dijo y Sasuke frunció el ceño; al parecer eso no lo hacía ni pizca de feliz. Me limité a sonreírle y este miró de soslayo a Sasuke, con dureza y Sasuke se quedó quieto sosteniéndole la mirada; al parecer algún tipo de batalla visual se estaba llevando a cabo en mi presencia y eso me ponía de los nervios.
Pasó una semana desde este acontecimiento, días salía con Yudai y días con Sasuke. Ambos ponían mala cara cuando se encontraban, así que decidí que tratarlos por separado era lo ideal.
Sasuke me invitó a su casa y pasamos un rato agradable en su habitación, siempre me maravillaba con su colección de guitarras, libros y discos de todos los artistas; él parecía complacido por mi evidente asombro.
- Sakura, quiero hacer algo…- Dijo acercándose a mí y me puse colorada.
- ¿Qué cosa? - Dije tragando saliva y él se rió de mí.
- Hmp… no tengas miedo, no te voy a morder - Dijo con tono seductor y no pude controlar los latidos de mi corazón, estábamos sentados en la alfombra azul marino y pude notar que se acercaba cada vez más.
- Emm… yo, Sasuke yo…- Dije muy nerviosa, ¿Qué intentaría? Acaso pretendía… después de lo del beso en el cuello aquel día quizás quería pasar de nivel.
- ¿Por qué pones esa cara de susto? - Dijo confundido y tomando la guitarra que estaba a mi lado. Oh, que tonta soy, solo iba a tomar la guitarra. Y yo imaginándome cosas.
- ¡AH! eso, claro - Dije y le pasé la guitarra, él se rió de mí y eso me enfadó un poco.
- ¿Qué creíste que iba a hacer? - Dijo arqueando una ceja.
- ¿Yo?, n-nada - Solté con torpeza y él me sonrió con levedad.
- Yo, quiero cantarte una canción.
- ¿De verdad? Qué lindo eres cuando te cohíbes... - Dije con ternura y el color de sus mejillas ascendió considerablemente. Ya era hora, siempre soy yo la que se pone nerviosa, era su turno ahora.
- Hmp - Dijo aclarándose la garganta y haciendo caso omiso de mis risas.
- ¿Cuál tocarás? - Dije animada y soltando un gritito de emoción, abracé mis rodillas y él sonrió.
- El tema que tocaremos mañana en la competencia.
Ajustó las cuerdas. Nunca lo había visto o escuchado tocar las canciones de la banda; pero me intrigó saber que canción era.
Esperé en silencio hasta que comenzó, era al parecer, la versión acústica, obviamente.
Me quedé petrificada al final de la canción, era tan bella; una flor llamada Tu. Me fascinó, me quedé con los ojos como platos y di un suspiro.
- ¿Te gustó? - Dijo mirándome de reojo y dejando la guitarra a un lado. Nunca lo había escuchado cantar, su voz era diez mil veces mejor que la de todos los cantantes famosos, un sueño.
- Si, es muy… hermosa - Dije en voz baja y aún perdida en los últimas notas musicales; en su voz, sin duda alguna única e inigualable.
- Esta canción, la hice cuando aún no sabía que era lo que sentía por ti, cuando comenzábamos a ser amigos. Fuiste mi inspiración - Dijo y agachó la cabeza.
- ¿De verdad? - Pregunte avergonzada, la canción era para mí, que bello. Una flor llamada Tú, ¡Sakura!
- No me animaba a tocarla antes porque… - se giró hacia el ventanal frente a su cama - Pero sé que no debe haber eso entre nosotros, la "vergüenza". Bueno, a excepción de tus sonrojos, eso me gusta - Dijo con una media sonrisa.
- De acuerdo - Dije poniendo los ojos en blanco algo nerviosa.
- Te escribiré otras, ojalá te gusten - dijo de nuevo cohibido y me acerqué a él.
- Gracias.
- De nada - Dijo y me sorprendió su repentina actitud.
- En verdad que estás extraño hoy ¿no se supone que soy yo la que se avergüenza? - Dije riendo.
- ¡Ah! Así que prefieres que sea distinto, como el día que fuimos al restaurante, ¿no? - Dijo aún con la mirada clavada en el piso de la alfombra y una sonrisa torcida apareció como advertencia.
- ¿Qué? Bueno, sobre eso… - Dije alterada; sin duda el Sasuke de esa vez me tomó desprevenida y todavía no estaba segura de poder adaptarme a él.
- Hmp, es broma - Dijo y cambió a su tono de voz original - ¿Tan extraño te parezco?
Alzó la mirada.
- ¿Qué? No, para nada, ¿Cómo dices eso? - Dije y decidió cambiar de tema; lo cual resultó un gran regalo para mí.
A la mañana siguiente todo iba de maravilla, Yudai se recuperó y fue a la escuela Tomoheda conmigo, Ino, Tenten y Hinata.
- Hola - Dijo amistoso.
- Hola, tú debes Yudai-kun ¿no? - Saludo Ino mostrándose coqueta.
- Si, un placer - Dijo a Ino con una radiante sonrisa.
Ino se acercó a mí y me susurró…
- Bueno, ya que estás con Sasuke-kun no te importa dejarme a este, ¿verdad? - Dijo picarona y puse los ojos en blanco.
- Adelante, no tiene novia - Dije con una media sonrisa e Ino brincó de la felicidad.
Llevó a Yudai a los asientos delanteros y se perdieron de la vista.
Entonces apareció Neji…
- Emm… hola, que bien que vinieron - Dijo algo nervioso.
- Primo, ¿no deberías ya estar tras el escenario? - Dijo Hinata preocupada.
- Es que no llega Sasuke, y ya va a comenzar esto. Somos los últimos pero dijo que ensayaríamos antes - Dijo y me preocupé, él nunca llega tarde a nada.
- Sakura ¿podrías llamarlo? - Dijo Tenten mirándome de reojo.
- Me olvidé el celular en casa - Dije revisando mi bolso enloquecida.
- Entonces lo llamo yo... - Dijo sacando el suyo y nos quedamos sorprendidos de que lo propusiera con tanta libertad, sé que ella fue quien me dio el número de Sasuke pero... tampoco sé porque llego algún día a tenerlo.
Buscó el número en los contactos y llamó.
- ¿Hola? - Dijo una voz cansina, Tenten puso el altavoz ya que con el bullicio no se oía nada.
- ¿Sasuke? Soy Tenten ¿Dónde estás? Se supone que esto ya va a empezar - Dijo Tenten muy enfadada y me sorprendió.
- ¿Qué? ¡Ah! No puede ser - Dijo y un ruido sordo salió del celular.
- ¡¿Te quedaste dormido?! ¡Date prisa! - Dijo gritándole y Neji se quedó estupefacto.
- No, voy para allá, gracias - Dijo y colgó.
- Mira que holgazán, en fin… ya llegará, voy por una soda, estoy sedienta - Dijo y nos dejó a todos plantados como tontos en medio del gentío.
- Vamos a ocupar los lugares - Dijo Hinata y me jaló del brazo.
Yudai parecía un poco incómodo con Ino sobre él todo el tiempo, pero ¿Qué podía hacer? Ino era así siempre.
- Ay qué lindo eres - Dijo Ino ente risas y un abochornado Yudai se rascó la cabeza.
A las primeras bandas no les fue muy bien, algunos olvidaban la letra o se olvidaban de las notas; igual admiré a todos y cada uno de ellos, se necesita valor para enfrentarte a muchas miradas inquisitivas en un escenario.
Miré atrás y vi a Tenten empujando a alguien hacia la parte trasera del escenario, era Sasuke, llegó corriendo y Tenten le gritaba cosas que no pude escuchar; vaya, parecía que se conocían muy bien, miré a Hinata y le pregunté.
- Hinata, ¿tú sabes si Tenten y Sasuke se conocen desde antes de entrar a la Secundaria? - Dije y esperé su respuesta, ella evaluó mi mirada, como esperando alguna típica reacción de celos pero eso no ocurrió; yo no pensaba en esas cosas.
- Pues… iban juntos al jardín de niños, sus padres se conocen desde hace años, se conocen desde que son pequeños - Dijo con su tono dulce y agudo.
- ¡Ah! ya veo - Dije intrigada del por qué Sasuke nunca me había contado eso.
- ¿Lo dices por la forma en que Tenten se refiere a él? - Dijo y me buscó la mirada sentada desde su silla al lado mío.
- Pues…si - Respondí y ella sonrió con levedad.
- De pequeños se llevaban muy bien, eran grandes amigos hasta que Tenten conoció a Ino y Sasuke-kun a Naruto-kun, entonces cada uno se fue por su lado - Dijo y me quedé pensando, Tenten sabía casi siempre lo que Sasuke iba a hacer, pero aparte de eso… cada vez que preguntaba algo a Tenten o le contaba sobre Sasuke, ella… fingía no saberlo.
Pude percibir en las miles de veces que charlamos que se mostraba poco eufórica; esa era la clave; me preguntó si Sasuke no le contará todo eso. Que locura ¿por qué se lo contaría a ella? Si para eso estaba Naruto, pero… ¡Espera!, ¿y si fue cuando se distanciaron? O si… ¿Tenten lo descubrió? quizás esa era la persona a la que se refería Sasuke la otra vez. "Alguno debió plantearse lo nuestro antes" y por supuesto que Tenten tiene una mente aguda, si, es eso, armé el rompecabezas; en dado caso ¿Cuál era el papel de Tenten en todo esto? ¿Le pasaba información de mí a Sasuke? O le daba ideas… si, era eso, seguro que le daba ideas; es más que obvio, es lo típico en cualquier película, la chica espía que ayuda al chico a juntar a su alma gemela. Clásico, pero… ¿por qué hasta ahora me doy cuenta?
Tendré que charlar con ambos después de esto, al menos para saciar mis dudas.
Salí de mi ensimismamiento cuando fue el turno de un grupo bastante interesante, era un grupo de cinco chicos bastante apuestos, una ovación general se hizo presente y muchas chicas gritaron de la emoción; Tenten se quedó estática al volver, con los ojos como platos y tomó asiento después.
- ¿Quiénes son ellos? - Pregunto con un leve sonrojo en las mejillas.
- No lo sé - Dije poniéndome roja. Espera, esto no debería sucederme, yo sólo me pongo así con… pero no puedo evitarlo, hasta Hinata que solo se sonroja con Naruto se puso colorada.
- ¡Ah! ¡Pero que guapos que son! - Grito Ino y esquivé la mirada intrigante de Yudai.
- Nosotros somos DBZQ, esperemos que esta canción sea de su agrado - Dijo el chico del centro que parecía ser el líder, me extrañó que no llevasen ningún instrumento musical, solo una pista, ¿eso era legal? Digo… acaso no era de ¿bandas? Como sea, veamos qué es lo que harán.
Entonces la pista corrió y una canción bastante llamativa y pegajosa comenzó a fluir de las grandes bocinas del auditorio a campo abierto. Muchos aplausos y ovaciones se hicieron presentes.
- Este es el grupo más representativo de la escuela Tomoheda - Dijo Hinata enseñándome el panfleto de los números musicales.
- Son grandiosos - Añadió Tenten con una mezcla de celos y admiración.
Callamos para escuchar mejor, los chicos tenían unas voces fascinantes. Además de eso seguían una coreografía bastante complicada y bien sincronizada. Quedé anonadada.
No entendí lo que decían ya que cantaba en coreano y de eso no sabía demasiado, sin embargo me encantaron.
Entonces sin previo aviso uno de los chicos me miró y me sonrió, me puse colorado y desvié la mirada, era tan guapo... pero no, piensa en Sasuke, Sasuke, Sasuke, intenta olvidarlo Sakura.
Después de eso comenzó mi tortura interna, estaba en las primeras filas y pude verlo a la perfección, el chico se quitó la camisa y me quedé impactada, Hinata se había puesto de pie y aplaudía como una desquiciada con los ojos como platos; Tenten partió a reír por la reacción de la ojiperla pero igual se quedó mirando al chico con avidez.
Yo no sabía qué hacer, me encogí en mi asiento y luego el chico descendió por escaleras y se aproximó más y más, no, por favor yo no, pensé en mis adentros pero luego posó sus ojos en mí y quedé helada.
- Por favor sube - Dijo y me tendió la mano. Si mi estado civil hubiera sido soltera hubiera aceptado sin remilgos, pero… esto estaba mal. Ino me empujó para que aceptara pero yo negué con la cabeza.
- ¡No seas aburrida, lo tienes justo enfrente! - Dijo Ino a gritos pues la multitud enloquecía alrededor nuestro.
- Creo que me voy a desmayar - Dijo Hinata al ver más de cerca al chico y se frotó los ojos.
Yudai se partía de risa al lado de Ino, yo no le veía lo divertido, sin embargo el chico puso cara de ángel y terminé poniéndome de pie.
Tras de mi estaba Karin que parecía humillada y con una furia incandescente en la mirada.
- ¡Esto es una blasfemia! - Dijo y se cruzó de brazos; a su lado un chico de estatura media y cabello negro se burló de ella y ésta le dio una bofetada.
Pensé soltarme del agarre del chico guapo pero cuando llegué a la conclusión ya estaba en el escenario, el chico me había tomado de la mano y me cantaba la canción mientras los demás bailaban; me sentí como en un loco sueño en el que la estrella de pop te invita a subir al escenario y no lo puedes creer.
Hinata sonreía de oreja a oreja, ¡pero que chica!, nunca termino de conocerla a la perfección; Yudai incluso lloraba de la risa y eso no me ayudaba en nada.
Los demás chicos pararon de bailar e igual bajaron del escenario para buscar una chica; Hinata cruzó los dedos con los ojos cerrados, seguramente implorando elígeme a mí por favor con una mueca graciosa en su rostro.
Entonces uno de los muchachos la vio deseosa de subir y le tomó la mano, Hinata abrió los ojos y se maravilló con la persona que tenía delante. Ahí fue donde Naruto importó en lo más mínimo ¿no?
Karin estaba rabiosa, lo pude notar, pues después de eso otro chico eligió a Ino y el otro a Tenten, ya sólo quedaba uno y las chicas del escenario parecían depredadores salvajes en su ambiente natural, luchando por el último trozo de carne.
El único chico que quedaba quedó dubitativo buscando a alguien en especial y se decidió por una chica de cabello rubio y amarrado en 4 colitas, dos de cada lado de la cabeza, de ojos verdes oscuros, parecía ser del instituto Tomoheda, porque de Konoha Daigaku Todai no parecía ser, nunca la había visto.
Una vez que tuve compañía me sentí aliviada, Hinata estaba atontada e Ino abrazó a "su chico" por la cintura, por lo demás la otra chica que no conocía se puso a bailar al lado de ellos y sabía los pasos a la perfección. Tenten sólo saludaba a quien sabe cuántos desde el escenario con una sonrisa y después el chico que la eligió le entregó una rosa. Todos cantaban bellísimo, era como escuchar el coro de los ángeles.
Después de un rato el chico guapo me entregó una rosa de color blanca y me acarició la mejilla con delicadeza, me dieron escalofríos y mi color aumentó en las mejillas, esa quemazón se extendió por todo mi rostro. No me di cuenta de lo mal que estaba esto, pues admito que me sentía de maravilla, ¿Cuántas oportunidades como esta se te presentan en la vida? Con suerte una, pero si no, ¡CERO!
Al final de la canción el chico no despegaba un ojo de mí y me besó en la mano, fue tan dulce... pero no puedo mostrarme complaciente. Si Sasuke veía esto, estaría muerta.
- ¿Cómo te llamas? - Me pregunto el chico con voz de ensueño.
- Sakura - Le dije y desvié la mirada.
- Me llamo Joe, pero todos me dice Hero, un placer... bella dama - Me dijo y luego hizo una reverencia, Oh Dios...
Ino, Tenten, la chica del Instituto Tomoheda y yo bajamos, al parecer Hinata no se quería despegar del abrazo que el otro chico le dio y sonreía con los ojos cerrados, tuvimos que jalarla para que bajara. Hinata resultó ser más interesante que Ino.
Al bajar miré hacia la cortina roja del lado derecho y los vi... a todos, Naruto, Sai, Neji y Sasuke. Todos nos veían con desaprobación pero en especial Sasuke, estaba furioso.
Sakura Haruno
