Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.


- Espera…, para aquí - dije -. Me aprecio ver algo.
El Lamborghini de Neji aminoro la marcha, acercándose lentamente al borde de la carretera, donde zarzas y matorrales crecían tupidos. Algo blanco centelleó allí, viniendo hacia nosotros.
- ¡Oh, Dios mío! - dijo Hinata -. Es Tayuya.
La joven apareció dando traspiés en la trayectoria de los árboles y se quedó allí, exhausta, mientras Neji frenaba en seco. Los cabellos castaños estaban enmarañados, y los ojos miraban vidriosos en un rastro sucio de tierra. Llevaba puesta únicamente su ropa interior.
- Métanla en el auto - dijo Neji.
Yo habría ya la puertezuela del auto. Salte afuera y corrí al encuentro de la aturdida joven.
- Tayuya, ¿estás bien? ¿Qué te ha sucedido?
Tayuya gimió, sin dejar de mirar directamente al frente. Luego pareció verme de improviso y se aferró a mí, clavándome las uñas en los brazos.
- Váyanse de aquí - dijo con los ojos llenos de desesperada intensidad, la voz extraña y pastosa, como si tuviera algo en la boca -. Todos ustedes… ¡Váyanse de aquí! Ya viene.
- ¿Quién viene? Tayuya, ¿Dónde está Corinne?
- Váyanse ahora…
Mire la carretera adelante y luego me lleve a la temblorosa joven al auto.
- Te sacaremos de aquí – dije -, pero tienes que decirnos que ha sucedido. Hinata, dame tu chal. Esta helada.
- Y herida - dijo Neji sombrío -. Pero está en estado de shock. Lo que realmente queremos saber es, ¿Dónde están los demás? Tayuya, ¿iba Corinne contigo?
Tayuya sollozo, cubriéndose el rostro con las manos mientras le colocaba el irisado chal de Hinata alrededor de sus hombros.
- No…, Haki – dijo de un modo ininteligible, parecía como si hablar le provocara dolor -. Estábamos en la cabaña…, fue horrible. Apareció… demasiado rápido, como neblina todo alrededor. Neblina oscura. Y ojos. Vi sus ojos allí, en la oscuridad, ardiendo. Me pincho en la espalda, me quemo…
- Delira - dijo Hinata -. O esta histérica, o como quieras llamarlo.
- Tayuya, por favor - dijo Neji, hablando despacio y con claridad -, solo dinos una cosa. ¿Dónde está Corianne? ¿Qué le sucedió?
- No lo sé - Tayuya alzó un rostro manchado de lágrimas hacia el cielo -. Haki y yo… estábamos solos. Estábamos… y entonces de repente se oscureció a nuestro alrededor. No podía correr porque algo me había pinchado en la espalda. Corinne dijo que la tumba se había abierto. A lo mejor fue de ahí de donde salió. Fue horrible…
- Estaban en el cementerio, en la cabaña en ruinas - interpreto Neji -. Y Corinne estaba con ellos. Miren eso.
Bajo la luz interior todos vimos la sangre que corría por la nuca de Tayuya, espesa y viscosa. Tenía arañazos en sus brazos y piernas.
Neji estaba pálido, y los músculos de su mandíbula sobresalían. Seguí la dirección de su mirada carretera adelante y luego menee la cabeza.
- Neji, tenemos que llevarla de vuelta primero. Tenemos que hacerlo – dije -. Escúchame, estoy tan preocupada por Corinne como tú. Pero Tayuya necesita un médico, y debemos avisar a la policía. No tenemos elección. Debemos regresar.
Neji volvió a mirar fijamente la carretera durante otro prolongado momento, luego soltó aire con un siseo. Cerrando la portezuela de golpe, puso el auto en marcha y lo hizo girar, cada movimiento realizado con violencia.
Durante todo el camino de vuelta a la cuidad, Tayuya no dejo de gimotear.


Tenten