Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.
Ella era lo opuesto a Sakura.
Mientras bajaba por las escaleras bajo la débil quietud lavanda que procedía del amanecer, pensaba en lo que había sucedido anoche.
La había besado, y no solo eso…, y lo que sentía era cierto, pero solo en estos momentos empezaba a darme cuenta de cuánto tiempo me había costado llegar a esta conclusión. Había sido consciente de cada aliento y movimiento de Corinne durante su tiempo aquí y había catalogado cada diferencia entre ella y Sakura.
Sus cabellos, sus pestañas. Era un buen palmo más alta Sakura. También se movía con mayor libertad, se sentía más cómoda en su cuerpo.
Incluso sus ojos, aquellos ojos que me habían dejado paralizado debido al sobresalto experimentado al verlos aquel primer día, ellas no eran realmente parecidas, en ningún aspecto podrían parecerse. Los ojos de Sakura, por lo general, habían estado muy abiertos, con un asombro infantil, o, por lo contrario, bajados hacia el suelo, como era lo correcto para una jovencita tímida. Sin embargo, los ojos de Corinne te devolvían la mirada directamente, te contemplaban con fijeza y sin pestañear. Y en ocasiones se entrecerraban decididos o con desafío, como nunca lo habían hecho los de Sakura.
En gracia, belleza y autentica fascinación eran parecidas.
Pero si Sakura era una gatita blanca, Corinne era un lobo.
- Hola - Saludo Corinne mientras comía un trozo de pastel en la cocina.
Por un momento sentí una oleada de pura alegría y temor reverencial, olvidando todo lo demás. Ella era cálida como la luz de sol, suave como la mañana, pero con un corazón de acero que no se podía romper. Era como fuego ardiendo en hielo, como el afilado filo de una daga de plata.
- ¿Cómo dormiste? - Le pregunte mientras ella daba un pequeño bostezo y me miraba avergonzada.
- Lo siento - Se disculpó - he dormido bien.
- Hola - Saludo Itachi mientras asomaba por la puerta.
- Buenos días - Saludo Corinne mientras rebanaba un trozo de pastel para Itachi.
- Vous êtes très aimable - Dijo con un acento francés ridículo, Corinne enarco una ceja y yo no pude aguantar las ganas de reír.
- Es lo más patético que te he escuchado decir - Me burle mientras él ponía cara larga y luego sonreía avergonzado.
- Pareces de buen humor esta mañana - le dijo Itachi a Corinne.
- Lo estoy - le respondió y me dedico una mirada cómplice, el nerviosismo se apodero de mí.
- Ya sabes que tenemos que ir al despacho del oficial de policía para hablarles sobre Sakon.
- Si - asintió a las palabras de Itachi -. Pero ¿puedo acercarme a la casa de Tayuya primero? Sé que debe de estar alterada, en especial porque parece que no todo el mundo cree su historia.
- ¿Tú le crees, Corinne?
- Si - le respondió ella lentamente -. Le creo. Y… -añadió, tomando una decisión -, a mí también me sucedió algo…
- ¡Mi niña! - interrumpió Chiyo, Corinne hizo una mueca -. Tenten-san y Hinata-san han venido a verla.
La atmosfera confidencia se rompió.
- Ah…, hazlas entrar - contesto.
Tenten y Hinata aparecieron tímidamente en la entrada de la cocina y saludaron desde ahí, Itachi se levantó para dar privacidad y se dirigió hacia la sala.
Corinne se puso de pie y se hecho una mirada, aun llevaba puesto su camisón. Tenten y Hinata dieron un paso y luego se detuvieron, permaneciendo de pie con una formalidad poca habitual. Entonces Corinne carraspeo, con los ojos fijos en una baldosa de linóleo. Prorrumpió una risita, y ante su sonido las otras dos alzaron los ojos.
- Me siento demasiado feliz para colocarme siquiera a la defensiva - dijo Corinne -. Y sé que debería lamentar lo que dije, y realmente lo lamento, pero sencillamente no puedo mostrarme patética al respecto. Me porte pesimamente y merezco que alguien me ejecute. Ahora, ¿no podríamos simplemente fingir que nunca sucedió?
- Realmente deberías sentirlo, mira que dejarnos allí plantadas de ese modo - la reprendió Tenten.
- Y con Sakon, nada menos, con ese maleducado - apostillo Hinata.
Esto estaba resultando interesante.
- Bueno, he aprendido la lección en ese sentido - dijo Corinne, y por un instante su ánimo se ensombreció.
En ese momento Hinata soltó una risita.
- Y te llevaste el gran premio… ¡A Neji ni-san! Nos hemos dado cuenta que se ha preocupado demasiado por ti…
- Así es, todo un galán. Iba a ir por ti al cementerio aunque fuese a pie. Y ahora dinos, Corinne… Sobre la pregunta que se te hizo en la coronación. ¿Sera Neji tu novio… a futuro?
Sacudí mi cabeza, totalmente desconcertado.
La voz de Corinne era tranquila, incluso complacida, y sus ojos estaban serenos. Sonrió a Hinata y luego a Tenten, sucesivamente.
- No conozco realmente a Neji, chicas - Corinne suspiro - No hagan ese tipo de preguntas, son demasiado inoportunas. Y fue Sasuke quien me salvo, no fue Neji. Denle un poco de crédito, se lo merece.
Las dos se giraron a mirarme, solo les dedique una mirada y luego le preste atención a la taza de té.
- Así que Sasuke simplemente apareció, igual que la caballería en una de esas películas de indios. Si es todo un caballero. - comento Tenten.
- Defendiendo mi honor - dijo Corinne -. ¿Qué podría ser más emocionante?
- Se me ocurren una o dos cosas… - comenzó Tenten pero fue interrumpida por Corinne.
- Me iré a poner ropa… adecuada, espérenme en la sala, por favor.
Las chicas salieron y Corinne fue hacia las escaleras. La seguí y la espere junto a su puerta, con los brazos cruzados. Luego de unos minutos escuche que se abría su puerta y como una exhalación salía de ella.
- Espera - le dije, mientras tomaba su brazo y la arrastraba hacia mí.
- No deberíamos…
- Itachi está en su habitación, Corinne… escúchame.
Los dedos de Corinne estaban entumecidos alrededor de mi mano, intentando apretarlos con fuerza para que la soltara, oponía una obstinada resistencia. Tenía un aspecto tan satisfecho como el de un gato que se ha comido la nata. El brillo de su piel y el color de sus labios me lo indicaban.
- No debemos hacer esto…
No quise responderle. La expresión de su rostro, aquella expresión taimada y ufana no tenían efecto en mí. No tuve problemas para seguir entonces. Parecía haber olvidado la presencia de los demás, la tome con fuerzas y la abrase, ella me correspondió al instante y tras unos segundos sonrió complacida.
- Quería despedirme… Ya debo irme. Pero no quería que las cosas quedaran mal entre nosotros, ya sabes, quería que no hubiese confusiones…
- ¿Vas a tu paseo? - pregunto con ironía -. Por mí no te preocupes.
- Voy a casa de Naruto, luego pasaremos por Sakura…
- Que lo pases bien entonces.
Esta vez no me observo, se dio la media vuelta y me dejo ahí, en silencio.
Sasuke Uchiha
