Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.


- Les contare todo - les dije, mientras salíamos de la casa -. Pero primero, ¿Irán a casa de Tayuya conmigo? Quiero hablar con ella.
- Puedes hablar con nosotras mientras te cambias de ropa, mientras andamos y mientras te cepillas los dientes, de hecho - Dijo Tenten con firmeza -. Y si te dejas aunque sea un minuto de detalle, te vas a enfrentar con el tribunal de la inquisición.
- Como veras - indico Hinata maliciosamente -, todo el trabajo de Asuma-sensei, nuestro profesor de historia, ha tenido su compensación. Tenten sabe ahora que la Inquisición no es un grupo de rock.
Reí con autentico entusiasmo mientras abría la puerta del auto de Tenten.
- ¿Qué haces? - me pregunto.
- No voy en un auto si no lo manejo yo - le dije y esta me tendió las llaves - Así está mejor, vamos.
La madre de Tayuya estaba pálida y cansada, pero nos invitó a entrar.
- Tayuya ha estado descansando; el doctor dijo que la mantuviera en cama - explico con una sonrisa que temblaba ligeramente.
Tente, Hinata y yo nos agolpamos en el angosto vestíbulo.
La madre de Tayuya dio unos suaves golpecitos en la puerta de su hija.
- Cariño, unas chicas del instituto han venido a verte. No estén demasiado rato - me dijo mientras abría la puerta.
- No lo haremos - le prometí.
Penetre en un pequeño dormitorio azul y blanco, con las demás justo detrás de mí. Tayuya yacía en la cama recostada en almohadas, con un edredón azul pastel subido hasta la barbilla, que contrastaba con su rostro blanco como el papel. Los ojos entrecerrados de la muchacha miraban directamente al frente.
- Ése es el aspecto que tenía anoche - susurro Hinata.
Fui a colocarme junto a la cama.
- Tayuya - dije en voz baja.
Ésta siguió mirando fijo al frente, pero me pareció que su respiración cambiaba ligeramente.
- Tayuya, ¿puedes oírme? Soy Corinne Uchiha. - Dirigí una mirada de advertencia hacia Tenten y Hinata para que no acercaran.
- Parece como si le hubiesen dado tranquilizantes - comento Tenten.
Pero su madre no había dicho que le hubieran dado ningún medicamento. Fruncí el ceño, y volví a mirar a la muchacha.
- Tayuya, soy yo, Corinne. La chica que te acompaño al cementerio. Solo quería hablar contigo sobre anoche. Quiero que sepas que creo lo que dijiste sobre lo sucedido - hice caso omiso a la aguda mirada que me lanzo Tenten y proseguí - y quería preguntarte…
- ¡No!
Fue un alarido, vivo y desgarrador, arrancado de la garganta de Tayuya. El cuerpo que había estado tan inmóvil como una figura de cera en violenta acción. Los cabellos castaños azotaron las mejillas cuando empezó a agitar la cabeza de un lado para otro y sus manos se debatieron en el aire.
- ¡No! ¡No! - chillo.
- ¡Hagan algo! - exclamo Hinata con voz ahogada -. ¡Señora! ¡Señora!
Intente mantener a Tayuya en la cama, mientras de un empujón hacia que Tenten y Hinata se alejaran. Los alaridos siguieron y siguieron, quizás si lograba desmayarla, o dejarla inconsciente por un momento… Entonces, de improviso. Su madre apareció junto a mí, ayudando a sujetarla a la vez que me apartaba.
- ¿Qué le han hecho? - gritó.
Tayuya se aferró a su madre, tranquilizándose, pero luego sus ojos entrecerrados me vislumbraron por encima de su hombro.
- Él me dijo. Él me dijo. Él me dijo. ¡Tú eres parte de ello! ¡Eres malvada! - me grito histéricamente -. El vendrá por ti. ¡Mantente lejos de mí!
Me quede anonadada.
- ¡Ey! Solo he venido a preguntar…
- ¡Perra!
Resople. Vaya, aquí es donde se supone que debía golpearla, pero lo admito, admiraba su coraje para llamarme de esa forma. La última que lo había hecho no había tenido lengua para contarlo…
- Creo que será mejor que se marchen ahora. Déjennos solas - dijo su madre mientras estrechaba a su hija en actitud protectora -. ¿No se dan cuenta de lo que le hacen?
Molesta, abandone la habitación.
Maldita malcriada, solo quería preguntarle algunas cosas.
Tenten y Hinata me siguieron.
- Debe de ser algún fármaco - dijo Hinata una vez estuvimos fuera de la casa -. Simplemente se ha vuelto totalmente tarumba.
- ¿Te diste cuenta en sus manos? - me pregunto Tenten -. Cuando logre tomarla, le sujete una de las manos, y estaba fría como el hielo.
Sonreí con levedad.
- Ustedes deben irse a su paseo - les dije, y me gire - Tenten, llévame hasta la mansión Uchiha y luego sigan con sus asuntos.
- ¿Y tú, que harás?
- Algunas cosas. Algunas cosas sin importancia.


Corinne Uchiha