Capítulo 3: Convivencia de locos (Parte II)

A los 11 años

Syaoran pensó que después de mudarse a Japón y tener que dormir cada noche con un tipo que lo asesinaba con la mirada cada vez que tenía la oportunidad, y tener que vivir con una niña con la que parecía tener una especie de relación amistad – odio, nada podía ser peor.

Pero cuan equivocado estaba, porque solo bastaron un par de meses para que su querida prima Meiling apareciera repentinamente en Japón para pasar unos días con él y conocer al esposo de su tía Ieran y a los hijos de éste. Tal como supuso desde el principio, Meiling quiso alejar a Sakura de él y los primeros días actuaba posesiva, y él lo veía venir, así era su prima.

Sin embargo, jamás imaginó ni en sus sueños más locos que Meiling se hiciera íntima amiga de Sakura, y aquello sin duda si era lo peor, sobre todo cuando se reunían en la casa después de la escuela con Tomoyo, Rika, Chiharu y Naoko para hacer cosas de chicas, de las cuales Syaoran no estaba interesado en enterarse.

Tal como aquella tarde, todas las niñas habían decidido ir a su casa a tomar el té y comer algún postre que haya preparado Fujitaka la noche anterior, sin embargo, esa tarde se encontraban particularmente ruidosas, y Syaoran solo buscaba un poco de paz para poder leer su libro, cosa de la cual desistió debido al ruido proveniente de la planta baja.

Decidió recostarse en su cama para mirar el techo, aunque esa acción también fue interrumpida cuando su puerta se abrió mostrando a Sakura y a Meiling con un trozo de pastel.

- ¿No saben tocar? – Preguntó él fastidiado.

-Pensé que sería más divertido si te dábamos una sorpresa – Dijo Meiling entrando seguida de la niña de ojos de verdes.

-No me gustan las sorpresas, y lo sabes, Meiling – Refutó él.

-Pensamos que tendrías hambre y querrías probar un poco de este pastel que hice anoche – Dijo Sakura acercándose y entregándoselo.

Syaoran probó un poco y luego le dio una sonrisa ladeada – Gracias, está bueno Sakura.

- ¡Gracias Syaoran! – Dijo Sakura saltando de alegría.

Mientras tanto, Meiling miraba aquella escena atónita, pero sin decir una sola palabra, Sakura se dio cuenta de eso y le habló – ¿Sucedió algo malo?

Meiling sacudió la cabeza – No es nada, Sakura. Sabes creo que las chicas se quedaron esperando esas fotos de tu mamá que dijiste que nos mostrarías, de cuando era modelo.

- ¡Oh, cierto! Iré por ellas de inmediato – Respondió ella saliendo de la habitación – Te veo abajo.

Cuando Sakura desapareció escaleras abajo Meiling miró a su primo quien aún estaba comiéndose el postre, al sentir la mirada de ella se giró y le habló – ¿Qué?

Meiling se acercó y se sentó junto a él en su cama – ¿Desde cuándo eres tan amable y le tienes tanta confianza a una chica que no sean tus hermanas o yo?

-Sakura es mi hermana ahora ¿recuerdas?

-Sí, desde hace un año apenas – Dijo Meiling dándole una mirada sospechosa – Te tomó años tenerme confianza a mí que soy tu prima ¿Cómo con ella fue tan rápido?

-Meiling el cambio de horario ya te afectó – Respondió él – No la trato de manera especial, nos llevamos muy mal al principio, pero prometimos que seríamos más amables para que nuestros padres no se preocuparan, peleamos todo el tiempo, pero nos arreglamos, eso es todo.

- ¿Estás seguro de que es sólo eso?

-Completamente – Dijo Syaoran – Ahora ¿puedo tener un poco de privacidad mientras Touya no está?

Meiling no dijo nada más, simplemente se limitó a darle una última mirada a su primo antes de salir – Algo ha cambiado –.

A los 12 años

- ¿Puedo llamarte por tu nombre? – Dijo un joven de cabello azabache, ojos azules y grandes gafas.

-Por supuesto que puedes hacerlo, Eriol – Respondió Sakura – Somos amigos ahora.

-Me alegra haberte conocido en mi primer día aquí, la verdad es que estaba muy nervioso.

-No te preocupes, cuando menos lo esperes te sentirás como en casa – Entonces Sakura tomó al niño de su muñeca dirigiéndolo al parque central donde todos estaban en el recreo – Voy a presentarte a mis amigos.

Eriol y Sakura se acercaban, y ella aún seguía tomándolo distraídamente del brazo, cosa que no pasó desapercibida para nadie, en especial para un muchacho de ojos color chocolate que miraba receloso al estudiante de intercambio.

- ¡Hola chicos! – Dijo Sakura captando la atención de todos sus amigos – Este es Eriol Hiragizawa.

Todos saludaron al recién llegado, esa misma mañana el profesor Terada lo había presentado frente a todo el salón, él venía de Inglaterra. Sin embargo, no habían tenido la oportunidad de tratarlo, pero Sakura cambió aquello debido a que fue ella a quien el profesor eligió para que le mostrara la escuela, por lo que hablaron un buen rato, y Sakura se sentía feliz de presentarlo ante sus amigos.

-Eriol ellas son Rika, Naoko y Chiharu – Dijo Sakura señalando a sus amigas quienes sonrieron, luego se dirigió a otro muchacho – él es Yamazaki – El muchacho estuvo a punto de decir algo, pero fue interrumpido cuando Chiharu le tapó la boca con las manos.

Entonces se giraron hacia una chica con cabello largo y abundante – Ella es Tomoyo – la aludida lo saludó cordialmente y, luego se giraron para encontrarse con un muchacho que tenía la mirada muy seria – Y él es Syaoran, mi hermano.

-Mucho gusto, Kinomoto – Dijo Eriol cortésmente.

Sin embargo, Syaoran de inmediato lo miró duramente – Mi apellido no es Kinomoto, es Li.

Eriol los miró confundido, entonces Sakura decidió aclarar aquello – En realidad somos hermanastros, pero tranquilo, cualquiera podría equivocarse.

Syaoran frunció más el ceño al ver a Sakura siendo tan amable con aquel niño británico, por lo que decidió apartar la vista de ellos por el resto del recreo, cosa que fue imposible debido a que todos estaban fascinados por conocer a Eriol y preguntarle cosas sobre Inglaterra, por lo que fue el centro de atención durante el recreo y el resto de las clases del día.

Al terminar las clases de aquel día Syaoran caminaba junto a Sakura aún con cierta molestia por todo el asunto con Eriol, trató de no demostrarlo frente a ella, pero fue imposible, incluso Sakura que solía ser distraída pudo notarlo.

- ¿Te pasa algo, Syaoran? Desde el recreo te ves un poco molesto.

-No es nada – Dijo restándole importancia.

Sakura apresuró el paso y se puso delante de él mirándolo – Si es algo, y no nos moveremos hasta que me digas.

Syaoran suspiró resignado – No sé cuál es el alboroto con el niño nuevo.

- ¿Hablas de Eriol? – Él asintió – No es un alboroto, es solo que nunca había conocido a alguien de Inglaterra.

-Sigo sin saber cuál es la gran cosa, además te mira mucho.

-Es porque me la paso hablando todo el día, tú me lo has dicho un millón de veces – Respondió ella – Escucha, esto fue como cuando tú llegaste de Hong Kong, todos querían saber sobre ti.

-Fue diferente.

Sakura rio – Sí, porque te negabas a contestar cualquier preguntar que te hicieran. A Eriol parece no molestarle en lo absoluto.

Syaoran se quedó sin argumento ante aquello, por lo que decidió desviar la mirada y seguir caminando – Sólo olvídalo, Sakura.

-Deberías intentar ser más amigable con él, creo que podrían llegar a ser buenos amigos.

-Sí, como no – Dijo Syaoran restándole importancia.

A los 15 años

La puerta de la habitación sonó y un muchacho alto, un tanto musculoso y con cabello castaño oscuro habló – Pase.

-Disculpen que los interrumpa, chicos – Dijo Tomoyo entrando y mirando al dueño de la habitación recostado en su cama aventando un balón de baloncesto hacia el techo mientras que otro muchacho de cabello oscuro y gafas estaba sentado en una silla despreocupadamente.

-Hola Tomoyo – Dijo Eriol dándole una sonrisa.

La chica se sonrojó un poco – Hola Eriol – Respondió antes de dirigirse de nuevo al otro chico – Syaoran, Sakura pregunta si no tomaste los accesorios que dejó en el baño.

Syaoran suspiró fastidiado – ¿Para qué rayos querría tomar eso? ¡Son cosas de chicas!

-Quien sabe – Dijo Eriol riendo y provocando risas en Tomoyo.

-Oh, cállate – Respondió mientras le aventaba el balón.

-Tomoyo ¡ya los encontré! – Gritó Sakura desde su habitación.

Tomoyo les dio una mirada, pero antes de irse Syaoran le dijo una última cosa con un tono un poco molesto – Dile que sea más ordenada, o llegará tarde a todas las citas que tenga en la vida.

Tomoyo no dijo nada, simplemente salió de la habitación dejando a los chicos solos de nuevo. Syaoran seguía mirando el techo, pero sintió la mirada penetrante de Eriol, por lo que decidió mirarlo y hablarle – ¿Se te perdió algo?

Eriol suspiró sonriendo y pasándole el balón a su amigo – Eres tan celoso.

Syaoran lo miró confundido – ¿De quién podría estar celoso?

-De todos los chicos que tratan de acercarse a Sakura.

- ¿Qué hay con eso? Touya también lo hace, cuando se fue a la universidad me dijo que tenía que cuidarla o me mataría, al fin y al cabo, ella también es mi "hermana".

-Sí, pero tus celos no son como los de Touya, son diferentes.

Syaoran se sentó en su cama mirando seriamente al que decía ser su mejor amigo – Explícame a que te refieres.

-Los celos de Touya son fraternales, los tuyos no lo son.

-Creo que esta vez si te volviste loco – Dijo Syaoran – En primer lugar, no estoy celoso, y en segundo, en el caso de que lo estuviese, serían celos fraternales.

-No lo creo – Syaoran lo miró confuso – Oh vamos, no te hagas el desentendido conmigo, te conozco muy bien.

-Sí, por desgracia – Respondió Syaoran – ¿Cuándo he estado celoso?

-Pues estuviste celoso de mí ¿lo recuerdas? Los primeros días de clases ni siquiera me hablabas porque pensabas que quería tener algo con Sakura, pero cuando te diste cuenta de que no fue así nos volvimos amigos.

-Solo me di cuenta de que tus miradas y palabras educadas no iban dirigidas hacia Sakura, sino a Tomoyo, cosa de la que no te pudiste dar cuenta hasta hace solo unos meses.

-Estás cambiando el tema – Dijo Eriol – Y, además, estás celoso ahora por la cita de Sakura con Ryu.

-No lo estoy.

-Entonces ¿por qué has estado de mal humor desde que te enteraste?

-Soy un amargado, tú y Sakura me lo dicen todo el tiempo – Dijo él restándole importancia.

-Creo que te gusta.

Syaoran lo miro como si estuviera loco – Estas diciendo tonterías, como siempre.

Los chicos no pudieron continuar su conversación, ya que la puerta se abrió de golpe y Sakura entró a la habitación seguida de Tomoyo – Chicos ¿podrían darme su opinión acerca de cómo me veo con esta ropa?

Syaoran no supo ni cómo reaccionar, era la primera vez que la veía tan arreglada. Sakura lucía un sencillo vestido color rosa que marcaba muy bien su figura, su cabello estaba suelto y cuidadosamente peinado, estaba ligeramente maquillada e incluso pudo percibir el dulce perfume que traía.

-Estas muy linda, Sakura – Dijo el azabache.

- ¡Gracias Eriol! – Respondió Sakura para luego dirigirse hacia el otro chico – ¿Tú qué opinas, Syaoran?

Él se había puesto algo nervioso, pero no lo iba a demostrar esta vez, apartó su mirada de ella – Te ves bien.

Sakura percibió su enojo, pero prefirió no preguntar – Gracias chicos, es hora de irme. Veré a Ryu en la estación y luego iremos al cine.

-Espero que se diviertan mucho – Dijo Eriol gentilmente.

Sakura agradeció aquello, sin embargo, estaba esperando a que Syaoran dijera algo al respecto, pero éste no lo hizo simplemente se recostó de nuevo y siguió lanzando el balón hacía el techo. Sakura se despidió, pero sintiéndose un poco mal por el humor del chico.

Cuando las chicas se fueron Eriol miró desaprobatoriamente a Syaoran y este al verlo solo se limitó a decir algo despectivamente – ¿Qué?

Eriol suspiró – Eres un idiota.

Y ante esto Syaoran le aventó el balón, esta vez sin intenciones de hacer un pase.

A los 16 años

-Te pasa algo – Dijo Syaoran buscando la mirada de Sakura.

Ella se sorprendió al ser descubierta, pero intentó restarle importancia – No me pasa nada.

Él suspiró – Eso solo significa que te pasa algo serio.

-Syaoran, creí que estábamos estudiando para matemáticas – Dijo la chica tratando de evitar el tema.

-Tu cabeza está en cualquier lugar menos en estos libros – Contestó él cerrando todos los libros y libretas esparcidos en la mesa de la cocina – ¿Necesitas hablar?

Sakura lo miró una vez más, suspiró y simplemente lo soltó – Ryu y yo terminamos ayer.

Algo dentro de Syaoran hizo fiesta por aquella noticia, sin embargo, no podía demostrarlo – Me prometí a mí mismo no sentir más esto, para algo empecé a salir con chicas –.

-Oh, eso es triste – En realidad no sabía que decir – ¿Pasó algo malo?

-Ehm, bueno – Respondió ella removiéndose incómoda – Es que él quería hacer algo, y pues yo no estaba del todo segura.

Syaoran no necesitó saber más para juntar las piezas de aquello, su sangre empezó a hervir de rabia, pero trató de calmarse – Lo que me quieres decir es que ese idiota trató de acostarse contigo.

Sakura se sonrojó ante aquello y murmuró avergonzada – Sí, yo no me sentía lista aún para eso, y él simplemente me dejó.

-Es un maldito idiota ¿lo sabías? Jamás me cayó bien.

- ¡Syaoran! – Dijo ella por su lenguaje.

-Rayos, Sakura – Siguió él enojado – Eso solo demuestra la clase de tipo que es Ryu, es lo único que quiso de ti desde el principio, y solo te digo que ese tipo de chicos no valen la pena.

-Lo sé, pero igual me dolió que solo estuviera conmigo durante todo este tiempo porque quería acostarse conmigo – Dijo ella al borde las lágrimas.

-Oh no, ni pensarlo – Dijo Syaoran tomándola de las manos sobre la mesa, sorprendiéndola – Ese tipo no merece tus lágrimas, te aseguro que hay millones mucho mejores que él, no tienes que entristecerte por esto.

Sakura lo miró y soltó sus manos para acercarse a él y abrazarlo, sus lágrimas no disiparon, de hecho, lloró aún más, pero no fue por Ryu, sino por las palabras que le había dicho Syaoran – Gracias, eres el mejor.

Syaoran le devolvió el abrazo un tanto confuso, ellos no solían ser tan afectuosos entre ellos, pero esa situación lo ameritaba – Solo prométeme que no volverás a salir con idiotas como él.

-Trataré de no atraer idiotas como él – Respondió ella sonriendo.

Y fue esa sonrisa la que hizo que el estómago de Syaoran diera un vuelco inesperado – Recuerda Syaoran, no puedes sentir nada por ella, concéntrate en tu cita de este viernes con esa chica del coro –. Sin embargo, no fue fácil dejar de sentirse así cuando Sakura no paró de sonreír toda la tarde.

A los 17 años

- ¿Qué te dije sobre no volver a salir con idiotas como Ryu? – Dijo Syaoran mientras veía a Sakura ponerse unos aretes frente al espejo del baño.

-Hiro no es como Ryu, además tengo mucho tiempo sin salir con alguien – Respondió Sakura empezando a maquillarse.

-Conozco a Hiro, estamos en el equipo de baloncesto juntos, es un lanzado, todos lo dicen – Refutó Syaoran.

- ¿Quiénes son "todos"? – Preguntó Sakura – ¿Los chicos del equipo o tus novias semanales? – Esto último lo dijo muy despectivamente.

-No son mis novias, y no deberías reclamarme cuando estás por salir con un idiota – Dijo Syaoran a la defensiva.

-No eres quien para hablarme de idiotas cuando te he advertido sobre casi todas esas chicas con las que has salido y no me has prestado atención – Dijo ella enojada – La mayoría fueron porristas, por lo que las conozco muy bien y, a ti no te importó mi opinión.

-Quieres desechar a cada chica con la que salgo.

-No las desecharía si al menos duraras más de una semana con alguna de ellas – Respondió Sakura – Me dices que Hiro y Ryu son unos idiotas, pero tú no eres muy diferente a ellos.

-Yo no las ilusiono, son salidas ocasionales al cine o a cualquier lugar.

-Eso no es lo que ellas dicen en los vestidores – Dijo Sakura recelosa – De hecho, son muy explícitas.

Syaoran la miró confundido – ¿De qué estás hablando?

- ¡Oh vamos, Syaoran! Todas las chicas de la preparatoria te presumen – Exclamó ella – Besos en el cine, en el salón del coro, en el teatro… ¡Incluso hay chicas que dicen que han estado aquí en casa contigo!

-Nunca he traído a una de esas chicas aquí – Dijo Syaoran – Son rumores estúpidos.

-Pues eso te ganas por ser un mujeriego – Respondió Sakura – ¿Qué rayos te sucedió? Eras tan tímido, incluso conmigo. En tan solo un año has salido con casi toda la preparatoria.

- ¿Desde cuándo me celas? – Contestó él cruzando los brazos en su pecho.

Sakura dio una última mirada a su reflejo para luego tomar su bolso y mirar a Syaoran – ¿Desde cuándo te volviste el tipo de chico de los cuales debo alejarme?

Y sin decir nada más salió de ahí apresuradamente para verse con Hiro en el restaurante donde habían quedado. Mientras caminaba hacia la estación no pudo evitar reproducir en su mente lo que acababa de pasar en el baño con Syaoran.

-Él es tan diferente ahora, hace un año no hablaba con chicas, y ahora es como si no pudiera hacer otra cosa – Entonces fue cuando sintió algo raro en su estómago, algo que en definitiva no era nuevo para ella – ¡No, Sakura! Te prometiste a ti misma dejar esos pensamientos de lado, debes dejar de mirarlo de esa forma y concentrarte en Hiro. Syaoran es un idiota, y no nos gustan los idiotas… Aunque sea un idiota lindo y atento conmigo cuando no está ocupado siendo un tonto… ¡Es tu hermano! ¡Recuérdalo! –.

Sakura suspiró derrotada, hacía mucho tiempo que no se sentía así, de hecho una de las razones por las que había empezado a salir con Ryu fue por esos extraños sentimientos que empezó a tener por Syaoran, los cuales se mantuvieron ocultos durante su relación, pero que ahora que él decidió estar con todas las chicas que pudiera, habían empezado a surgir nuevamente, pero esta vez incluso Syaoran se dio cuenta de sus celos y aquello no podía ser bueno, tendría que ser más discreta – Si él quiere ser un mujeriego, entonces es su problema –.

Sakura se paró frente al restaurante y sonrió, tal vez Hiro fuese mejor chico que Ryu, y posiblemente las cosas entre ellos si funcionen, o eso esperaba. Solo evitaría la imagen de unos perfectos ojos color chocolate que aparecían en su mente. Ella sacudió la cabeza antes de entrar – Concéntrate –.

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N/A: Holaaaa! Bueno en este capítulo hemos avanzado en varios años para que pudieran ver como se desenvolvió la relación de estos dos, y bueno en este capítulo di los indicios de los dramas que se vendrán próximamente. Espero que les haya gustado, sigan comentando porque me encanta leerlos y pues nos leemos el lunes en el siguiente capítulo. Un beso y cuídense!