Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.
De un momento a otro mis sentidos se agudizaron al máximo, el murmullo de los demás a mí alrededor conversando muy tranquilos. Abrí mis ojos lentamente, y él estaba a mi lado, me abrazaba y pude notar como mi piel aumentaba de tono. Por lo que pude percibir ambos nos quedamos dormidos, su pecho subía y bajaba con lentitud en cada inspiración haciendo que mi cabeza subiera un poco cuando inhalaba y eso me divirtió.
Luego de eso no supe que hacer; estaba muy a gusto de ese modo, el autobús se detuvo con suavidad y todos tomaron sus mochilas del portaequipajes. Alarmada me moví un poco para despertar a Sasuke, pero este me abraza más fuerte aún dormido. Cielos ¿y ahora qué hago? Alguien vendrá a buscarnos tarde o temprano, forcejee un poco más para soltarme de su agarre pero soltó un gruñido en respuesta.
- Sasuke, Sasuke… despierta, creo que ya llegamos - Le dije roja como un tomate por lo incómodo de la situación. Entonces él se movió un poco y me miro desde lo alto; se sobresaltó un poco y me retiro con delicadeza.
- ¿Qué pasó? - Pregunto frotándose los ojos con rapidez.
- Ya llegamos, ahora todos están bajando - Le respondí y Naruto se acercó a nuestros asientos.
- ¡Hey teme! Ya es hora de bajar ¿uh? ¿Qué pasó? ¿Estabas durmiendo? - Dijo al ver la somnolencia de Sasuke.
- ¿Eh? Sí, eso creo…- Le respondió y se recobró en instantes, para después ponerse de pie.
- ¿Eso crees o eso era? - Le dijo arqueando una ceja con diversión; Sasuke se quedó quieto por un segundo y después lo miró con reproche.
- Vaya que eres molesto; si ya sabías ¿Por qué diablos lo preguntas? - Dijo Sasuke dando en el clavo y Naruto rió en voz alta.
- No te enfades, se veían muy tiernos - Dijo burlesco y puse los ojos en blanco; Sasuke estaba que echaba fuego por los ojos.
- Ya Naruto-kun, no los molestes - Dijo Hinata sin mirarnos pero pude percibir que se reía a nuestras espaldas; eso me hizo rabiar pero volví a mi estado habitual cuando descendimos del autobús; lo siguiente sería llegar al archipiélago en yate; todos parecían muy tranquilos; como si fuera cosa de todos los días.
Llegué a la conclusión de que los únicos que parecíamos pez fuera del agua éramos Yudai y yo.
- Sakura… un yate - Murmuro Yudai a mi lado para que los demás no escucharan.
- Si - Dije atónita al ver el enorme bote color negro y blanco que teníamos justo enfrente del muelle.
- ¡Pfff! Esto es todo un lujo - Dijo algo incómodo y he de confesar que yo estaba igual; aunque ya me imaginaba y es más, estaba segura de la elevada posición económica de mis amigos y de mi novio.
Sasuke carraspeo y nos volteamos para verlo.
- ¿Qué sucede? - Le pregunte confundida y él sólo desvió la mirada con fastidio.
- Nada, sólo me duele la garganta - Respondió Sasuke restándole importancia y Yudai rió con sorna.
- ¡Bien chicos! Dense prisa, que estoy ansioso por llegar a esa bella playa, conocer esas bellas chicas en traje de baño y… - Dijo Jiraiya pero fue callado por Naruto quien se puso a gritarle lo pervertido que era y todos reímos un poco.
Al subir al enorme yate cada quien escogió su sitio; Ino se llevó a rastras a Yudai y Sasuke compuso una sonrisa; no lo podía creer, supongo que esas actitudes dominarán por un buen rato al menos hasta que Yudai regrese a Yukazawa.
- Sakura… ¿dormiste bien? - Pregunto Sasuke con una sonrisa mientras sus cabellos ondulaban al viento, la brisa en los brazos y rostro sentaba de maravilla; pues la temperatura era considerablemente más elevada que la de la cuidad.
- Si, tú también estabas cansado ¿no es así? - Dije arqueando una ceja y él se puso muy serio.
- Creo que si - Dijo escondiendo su rostro mirando al lado opuesto.
- ¿Por qué te avergüenzas? - Dije con diversión.
- ¿Qué? No me avergüenzo - Dijo mirándome con reproche y me encogí de hombros.
Pasaron cerca de treinta minutos y todos charlábamos de lo más animado.
- Y entonces el calamar gigante se acercó y como soy muy fuerte viré a la derecha antes de que atrapara con sus espeluznantes tentáculos a la hermosa chica - Dijo Jiraiya-sama y Naruto sólo lo miraba con desconfianza.
- Ya basta Ero-sennin, que nadie se cree tus tonterías; eso lo has de haber soñado o algo, ya que ni siquiera has visto a un calamar gigante - Dijo cruzado de brazos y me reí de ello; pero Sasuke parecía como ido; miraba al océano de un color azul turquesa sorprendente y no separaba la vista de eso, me preocupé un poco, ya desde la mañana estaba muy pensativo.
- Es verdad, salve a la chica con mis propias manos - Finalizo Jiraiya-sama y todos rieron.
- ¿Qué sucede Sasuke? - Le pregunte moviendo su mano con impaciencia y él salió de su ensimismamiento.
- Estoy bien - Dijo componiendo una sonrisa y dudé.
- Algo te sucede, no sé qué es pero no me lo quieres contar, por lo visto - Dije algo molesta, él fue el primero en decir que no habría secretos entre nosotros y es lo primero que pasa; siempre fui sincera con él desde que comenzamos nuestra relación y yo esperaba lo mismo de su parte; si no había reciprocidad entonces no me parecía justo.
- Es que… no sé lo que es ¿has sentido alguna vez que algo está… diferente?
- ¿Diferente? - Dije frunciendo el ceño, esta conversación me resultaba de lo más extraño.
- Como cuando algo no está bien - Dijo afligido y con una nota de desesperación.
Pero nos interrumpió la voz de Jiraiya-sama, indicándonos que nos aproximábamos a nuestro destino y Sasuke alzó la mirada. Luego bajamos del yate.
- ¡Oh! Hace años que no venía a este lugar - Dijo corriendo por la arena blanca hasta la entrada de lo que parecía ser una bella casa de madera; al acercarnos más pude distinguir una fila de casas por el resto del paraje. Unos cuantos puestos ambulantes de miles de curiosidades y llegué a la conclusión de que esa isla era en su esencia; un lugar de turismo.
Había cientos de personas comprando cosas y otras más en la orilla del mar, era simplemente fabuloso; todo era tan bello; sacado del más maravilloso de los cuentos.
Abrí los ojos como platos ante tal paisaje y Sasuke tomó mi mano para continuar.
- ¿Te gusta? - Dijo buscando mi mirada.
- Si, es…precioso - Dije atónita pero después recordé lo que estábamos hablando y mientras caminábamos lo incité a seguir con la charla.
- Mira; los vestidores están por allá; yo me iré a los de hombres - Dijo y se fue en compañía de los otros chicos; ni siquiera tuve el tiempo necesario de iniciar la conversación; en otro momento sería.
Ino me tomó del brazo y todas las chicas entramos a los vestidores, eran pequeños espacios de madera; como los de los centros comerciales pero con un aire más rústico.
- Sakura ¿Qué te ha parecido? - Pregunto Ino desde el vestidor de al lado.
- ¡Es genial! - Le respondí sacando mi traje de baño de la mochila; cuando lo vi me lo pensé dos veces; era de dos piezas; color rosa claro.
- Hinata, ¿Cómo es tu traje de baño? - Pregunto Ino y un gemido salió de la puerta de Hinata.
- Emm… pues….
- No me digas que es algo atrevido - Dijo soltando una carcajada y Tenten prosiguió.
- Ino… no la fastidies - Dijo reprendiendo a la chica y entonces miré con cuidado mi bañador, me dio vergüenza salir con eso puesto ya que era casi lo mismo que salir en ropa interior; en pocas palabras era lo mismo; no había ni pizca de diferencia.
Suspiré recordando que había ido con Ino a comprarme el bañador después de la salida con la hermanita de Yudai, ella lo escogió por mí y dijo que iba a "brillar".
¿Brillar? yo no quiero brillar, pero su mirada asesina de "pruébatelo o te mato" me hizo vacilar; cuando entró a los vestidores; porque yo ni muerta salía de ahí con tan poca ropa; dijo que se me veía genial. Me puse roja como tomate al pensar qué diablos haría hoy cuando lo tuviese puesto.
Nerviosa me puse el bañador y en mi mano derecha sostuve el pareo.
Al salir las chicas ya estaban afuera; todas me observaron evaluativas y eso me puso realmente incómoda.
- Sakura, que bonito traje - Dijo Hinata con dulzura escondiéndose tras Tenten, que traía un traje verde claro de dos piezas; la parte de arriba era una pieza sin tirantes, únicamente la banda verde.
- ¡Ahora sí, vámonos! - Grito Ino mientras corría a la salida de los vestidores con su conjunto morado bastante llamativo, y digamos que hasta cierto punto provocativo. Por un segundo quise mostrarme tan desinhibida como ella.
Hinata se dejó ver con un traje de baño color azul claro, de una sola pieza, se veía muy tierna de esa forma y le sonreí.
- ¿Qué pasa Hinata? - Le pregunte acercándome a ella; Tenten ya había partido tras Ino.
- Es que me da mucha vergüenza salir así - Dijo con un sonrojo en sus mejillas.
- A mí también pero…hay que salir - Le dije con un nudo en la garganta.
- ¡Dense prisa! - Grito Ino enfadada en las afueras y dimos un asalto.
- Ya vamos - Le respondió Hinata con miedo y avanzó lentamente a la salida, yo la seguí detrás.
Cuando el sol nos dio de lleno en la cara cerramos los ojos a causa de la luminosidad; los chicos estaban jugando voleibol.
Entonces, de los vestidores de al lado salió Sasuke; me quedé como tonta mirándolo y él se percató de mi presencia a los pocos segundos. No sabía qué hacer en ese momento; él me miró con los ojos como platos y se acercó a mi cuando los otros chicos repararon en Hinata, Ino, Tenten y yo. Llevaba un bañador color negro; pude ver su torso bien formado y esa piel dura como el granito; me sonrojé a más no poder. Pero luego su mirada cálida cambió por completo.
- Sakura - Dijo enfadado.
- ¿Qué?
- Podrías ponerte el pareo - Dijo mientras se acercó más a mí y me lo ajusto.
- ¿Que sucede? - Le pregunte preocupada.
- ¿No crees que es muy atrevido? - Pregunto con ironía.
- Pues, yo en realidad... cuando fui con Ino ella dijo que estaba... - Me enrede por completo al intentar con manos nerviosas ajustar aún más el pareo. El apenas había rozado la piel de mi abdomen y me hizo sonrojar por completo.
- Hmp, no sigas, ya entendí, como sea… ten cuidado con los pervertidos de allá - Dijo lanzando miradas asesinas a los chicos que se quedaron contemplando la escena - ¿Y bien? ¿Qué es lo que miran todos ustedes? - Dijo enfadado.
Todos los chicos siguieron jugando y puse cara de pocos amigos.
- ¿Qué te sucede? - Dije poniendo ambas manos a cada lado de la cintura.
- Nada - Dijo molesto.
- ¿Acaso no me veo bien? - Pregunte alarmada.
- Todo lo contrario, te ves preciosa - Entonces enrojecí y él me sonrió, pasó un dedo frío por mi mejilla y me topé con su pecho; abrí los ojos como platos.
Me quedé callada por varios minutos, no sabía que más hacer.
- Eres bastante celoso ¿sabes? - Dije arqueando una ceja y él puso mala cara.
- Creo que si - Dijo confesándolo y eso me sorprendió, esperaba que se negara rotundamente como hacían todos los hombres ante tal situación.
Pasó el tiempo y decidimos entrar al mar, el agua estaba fría, excelente para el calor que hacía justo esa tarde; me quité el pareo ante la mirada reprobatoria de Sasuke pero ¿de qué otro modo iba a entrar? Después de un rato dejó el tema y entramos. Todos nos divertíamos; luego Sasuke fue más lejos y me dijo que fuera; me acerqué lo más que pude y entonces una gran ola embistió contra nosotros; caímos y al salir nos reíamos de eso.
- ¡Hey! ¿Están bien? - Dijo Naruto un poco más al este y asentimos.
- Naruto, ¿Dónde están las tablas de surfear? - Pregunto Tenten mientras se acercaba a nosotros con Ino y Hinata.
- ¿Saben surfear? - Les pregunte atolondrada y ellas asintieron, al igual que Sasuke, él se veía simplemente perfecto con esos dos mechones de cabello cubriéndole la cara, como un modelo que anuncia un bloqueador solar o algo por el estilo, no podía evitar imaginándomelo con su tabla de surfear desde la orilla y en cámara lenta.
- ¡Ven Sakura! - Grito Ino - Te enseñaremos.
- Si, vamos Sakura - Insistió Tenten.
- No creo que sea una buena idea Sakura - Dijo Sasuke mientras me tomaba de la mano y las chicas iban por las tablas.
- Ay Sasuke, ya déjalo - Le insistí - Es una excelente idea.
- Tú no sabes surfear... es peligroso.
- Las chicas me enseñaran - Le dije mientras lo besaba en la mejilla.
- Yo puedo enseñarte - Insistió mientras me tomaba por las mejillas pero puse cara de pocos amigos y el con pocas ganas me dejo ir.
Escogimos una ni muy grande ni muy pequeña, era simplemente perfecta para mí; y el mientras miraba desde la orilla me dio las instrucciones iniciales.
- Soy un desastre - Le dije a Tenten cuando me caí por octava vez de la tabla.
- Tranquila, yo te ayudo - Dijo Hinata y me tomó de la cintura para subir de nuevo a la tabla, por tres segundos me sentí victoriosa pues logré mantener el equilibrio, pero después pasó lo de antes y caí al agua sin más remedio.
- No lo logro - Les dije enfurruñada, pero ahora que lo pienso, si ni siquiera soy buena en los deportes ¿Cómo podría hacer esto? Obviamente esto arremetía por completo en mis capacidades físicas.
Pero fui mejorando, hasta que pude mantener el equilibrio por completo, decidimos ir más hondo y probar suerte con las primeras olas, las chicas iban a mi lado por si me caía de nuevo.
Entonces… vino una ola, una que era simplemente perfecta; fue como un instinto el que me indicó que esa era la ola que debía tomar, me impulsé con los brazos hasta ella y me puse de pie cuando estuve sobre ella, con mucho cuidado; lo había logrado, después de tanto esfuerzo, Sí. Pero no duró demasiado; la ola me tragó una vez que viré a la izquierda para obtener una mejor posición; tragué agua por la boca y me quemó la garganta, era terriblemente salada. Hice una mueca y sentí como me hundía poco a poco; intenté salir del agua pero no podía; sentí un calambre en mi pie izquierdo y no podía moverlo; la desesperación se adueñó de mí ser en ese momento.
Escuché la voz extrañamente distorsionada de Tenten un poco lejos, supongo que fue porque estaba debajo del agua; quise hablar pero no podía. Mi respiración comenzó a fallar y desesperada moví los brazos; el agua me alejaba más y más de la voz de las chicas, que se habían puesto a gritar.
Fue inútil, mientras más esfuerzo hacía, más pesada se ponía el agua a mi alrededor... fue como esa vez que caí del puente, lentamente mis pulmones se quedaron sin aire.
Sakura Haruno
