-Y eso fue lo que pasó – Dijo Sakura tapando su cara con una almohada para ahogar un grito.
Tomoyo rio al ver la reacción de su mejor amiga, y ésta al darse cuenta le aventó la almohada – ¡No es gracioso! Fue vergonzoso, tanto así que ha pasado una semana y apenas lo pude hablar contigo.
- ¿Nadie más lo sabe?
-Oh vamos, tú eres mi mejor amiga, me conoces mejor que cualquiera y me daba pena contártelo – Dijo la chica – Tuve que pensarlo bien.
- ¿Pensar bien qué exactamente?
Sakura se removió incómoda – Bueno, no vas por ahí contándole a las personas las intensas peleas con tu hermano ¿o sí?
-Si no los conociera jamás pensaría que son hermanos – Dijo Tomoyo devolviéndole la almohada.
Sakura la miró confundida – ¿Por qué lo dices?
-Siempre he pensado que se tratan como todo menos como hermanos – Explicó ella, pero al ver aún la cara de confusión de su amiga decidió ser más específica – Desde niños él te cela, odia a cada chico que ha intentado algo contigo, y tú fulminas con la mirada a cada chica con la que salió el año pasado.
-Es que todas eran unas lanzadas, tengo que cuidarlo – Dijo Sakura tratando de evadir el tema.
-No me cambies el tema – Respondió Tomoyo – Me dijiste que todo eso fue vergonzoso para ti y para Syaoran, pero ¿has intentado hablar con él?
-Apenas y puedo mirarlo a la cara cuando me pide que le pase la sal en la cena.
- ¿Y qué hay de cuando van o vuelven de la escuela?
-Desde ese día lo hacemos por separado, durante las mañanas trato de salir antes que él y en las tardes me quedo entrenando con las porristas.
-Pues ha pasado una semana, creo que es tiempo de que lo hablen – Dijo Tomoyo – No pueden evitarse toda la vida… ¡Viven en la misma casa!
-Sí ¡y es bastante difícil! – Dijo Sakura – Creo que incluso Ieran y papá se dieron cuenta que pasa algo, nos miran mucho.
-Es que cualquiera que los conociera podría deducirlo fácilmente, ustedes dos son tan obvios – Dijo Tomoyo mirando a su amiga con una sonrisa.
- ¿A qué vino esa sonrisa?
Tomoyo se mordió el labio antes de hablar – Dime ¿no sentiste algo más cuando lo tuviste así de cerca?
Sakura se sonrojó ligeramente, sabía de lo que hablaba su amiga, pero no podía admitirlo en voz alta, ni siquiera había podido admitírselo a sí misma – ¡Es mi hermano!
Tomoyo volteó los ojos – Son hermanastros, no comparten ningún vínculo sanguíneo, ni siquiera el apellido.
-Tomoyo el hecho que haya tenido una erección mientras nos peleábamos no quiere decir nada.
-Si lo pones así no significa nada – Respondió Tomoyo – Pero si lo pones en el contexto de que tuvo una erección porque tú se la provocaste mientras peleaban, cambia todo.
- ¡Intento olvidar ese momento, pero no me dejas!
-Tú sacaste el tema al decidir contarme, ahora aguantas mis descubrimientos.
- ¡Por favor no digas que yo le provoqué eso!
-Sakura te colgaste de él, estaban tan cerca que puedo asegurar que rozaste su nariz, llevabas puesta una falda y tu camisa no estaba completamente abotonada, y él solo tenía una toalla – Para estas alturas de la conversación Sakura estaba más roja y miraba el techo para que sus ojos no la delataran – Es un chico, fue una reacción natural.
-Lo dice la experta en chicos.
-Como bien dices, solo me baso en mis experiencias – Dijo Tomoyo haciendo que su amiga se sobresaltara.
- ¡Alto ahí! – Dijo Sakura – Ni se te ocurra agregar a esta vergonzosa conversación tus íntimos encuentros con Eriol, me basta con verlos hacerse cariñitos y besándose todos los días.
-Ya te he hablado de ellos.
-Sólo porque soy tu mejor amiga y necesitaba saber los detalles de tu primera vez – Contestó Sakura – Fuera de eso, no quiero saber nada de la vida sexual de mis mejores amigos.
-Creo que nos desviamos del tema – Dijo Tomoyo volviendo al centro de la conversación – Tal vez sean "hermanos", pero no olvides que también son un chico y una chica, ustedes conviven todos los días, se han visto crecer y cambiar, supongo que en algún momento de su vida esto podría pasar.
-Eso apesta – Respondió Sakura.
Tomoyo la miró confundida – ¿Qué cosa?
-Esto, nuestro pequeño accidente – Contestó la chica de cabello castaño claro – Teníamos tiempo sin discutir más que por tonterías, odio admitirlo, pero extraño hablar con él.
-Entonces, arregla las cosas con él – Respondió Tomoyo – Son muy cercanos entre ustedes, no debería ser tan difícil.
Sakura rio sarcásticamente – Estamos hablando de Li Syaoran, siempre será difícil.
-Por lo menos lo conoces lo suficientemente bien para asegurar que lo será, eso ya es algo – Finalizó Tomoyo dándole una sonrisa amigable a su amiga.
Sakura se quedó en silencio mirando al techo, pensando en todo y nada a la vez, sin embargo, esto fue interrumpido por la voz de su amiga de nuevo – Syaoran también está un poco raro lo últimos días, Eriol me lo ha dicho.
- ¿Raro en qué sentido?
-Según Eriol es como si algo le molestara todo el tiempo, como si estuviera preocupado – Explicó Tomoyo – Dice que pasa más tiempo en el gimnasio haciendo tiros libres de lo que alguna vez lo había visto hacer.
-Tal vez quiere mejorar su condición física – Aunque no es necesario que lo haga – se dijo para sí misma.
Tomoyo la miró acusadoramente – No es tiempo de bromas.
- ¿Qué quieres que te diga? ¿Qué está así por mí? Es obvio que no – Respondió ella – Para que mentirnos.
-Incluso parecen una pareja, con todos estos problemas y el cómo se evitan.
-No somos una pareja, y nunca lo seremos – Dijo Sakura – En el remoto caso de que me gustara, jamás podría tener algo con él, es el único chico con el que no puedo estar de esa forma.
-Me recuerdas a mi hace dos años cuando negaba que me gustaba Eriol, y míranos ahora.
-Tú y Eriol no son hermanos.
-Syaoran y tú tampoco lo son – Siguió Tomoyo – Sabes, voy a cortarla porque no quiero incomodarte más.
-Gracias – Dijo aliviada Sakura.
Tomoyo y Sakura se quedaron en silencio unos minutos, mirando a la nada y cada una ensimismada en sus propios pensamientos, sin embargo, Tomoyo decidió rompió el silencio de nuevo – ¿Hablarás con él?
Sakura suspiró pesadamente – Sí, lo haré esta noche. Aunque no tenga la menor idea de cómo empezar si quiera.
-Sólo improvisa, deja que todo salga de acuerdo con el momento.
Sakura puso cara de aburrición – Me has visto improvisando, todo terminará en desastre.
Tomoyo se rio amistosamente – Creo que Syaoran está acostumbrado a tus desastres, al fin y al cabo, ha vivido contigo durante 8 años.
Sakura rio fuertemente ante el comentario – Sin duda, creo que un desastre es lo que esperará de esa conversación.
Ambas chicas no dijeron nada más al respecto, simplemente se limitaron a pasar la tarde en el cuarto de Sakura haciendo sus deberes y comiendo algunas palomitas. Sakura trató de centrar toda su atención en la tarea, sin embargo, por su cabeza solo pasaban las posibles formas de iniciar esa conversación, pero todas terminaban siempre en lo mismo, en nada. Ella suspiró resignada, le haría caso a Tomoyo e intentaría improvisar sin hacer un desastre – Ja, que buena broma esa, Kinomoto –.
oOo
Syaoran estaba recostado mirando el techo de su habitación, hace apenas una hora se había despedido de su madre, su padrastro y atropelladamente de Sakura para dirigirse a dormir, pero aquello era particularmente difícil los últimos días, sobre todo cuando aún tenía el diario de Sakura en su closet y la llave en su mesa de noche porque estaba demasiado avergonzado si quiera para devolvérselo.
-Es tu hermana ¿Cómo rayos te pudo ocurrir eso justamente con ella? Es la única chica con la que jamás podrías tener algo… Aunque sea la única chica que me tiene sin dormir por un accidente estúpido – Estos pensamientos lo carcomían cada noche haciéndolo conciliar el sueño bastante tarde.
-He salido con muchas chicas, pero ninguna me ha hecho sentir tan culpable con algo como esto. Ni siquiera me habla más que para lo necesario… Es que, demonios ¿Qué clase de hermano soy? Debe pensar que soy un pervertido – Entonces se sorprendió a sí mismo reviviendo ese momento – Tuve ganas de besarla, y eso sin duda está muy mal… ¿Qué rayos me está pasando? – La culpa y la vergüenza lo atormentaban como cada noche, pero esto fue interrumpido cuando tocaron la puerta.
Syaoran se levantó de su cama para ver de quien se trataba, para su sorpresa al abrir la puerta era Sakura, quien lucía de hecho bastante avergonzada.
-Hola – Dijo ella en un tono casi audible.
-Hola – Respondió tratando de no sonar más nervioso de lo que ya estaba – ¿Sucede algo?
-No es nada, es solo que me estaba preguntando si tú y yo… – Esto lo dijo atropelladamente mientras mordía su labio inferior – ¿podemos hablar?
-Oh, sí claro – Respondió él abriendo la puerta – Pasa.
Sakura entró a la habitación, no había estado en ella desde el día de su pequeño accidente, por lo que se sintió algo extraño. Ella tomó asiento en la cama y él se sentó a su lado, la tensión podía cortarse con un cuchillo.
-Espero no haberte despertado – Dijo Sakura luego de un rato.
-No de hecho, estaba despierto pensando en… cosas – Dijo él desviando la mirada de ella.
Sakura no dijo nada al respecto por un rato, los dos volvieron a quedarse en silencio pensando en qué decir – Te tomó mucho tiempo venir aquí como para que no digas nada ¡actúa! – se reprendió a sí misma.
-Sabes Syaoran – Dijo ella captando su atención – Yo lamento haberte pegado ahí la otra mañana.
Syaoran se sorprendió al ver que ella sacara el tema tan tranquilamente, la verdad es se lo imagino cuando la vio parada frente a su puerta, de todas formas, no tenían otra cosa de qué hablar.
-Y yo siento haber tomado tu diario, eso no estuvo bien.
-Syaoran eso no se compara con lo que te hice, me pasé de la raya – Respondió ella avergonzada – Y la forma en que intente recuperar mi diario no fue la mejor… Digo, sé que soy la culpable de que todo lo demás pasara.
-No te eches toda la culpa – Dijo él encarándola – Si yo te hubiera dado tu diario nos habríamos ahorrado la penosa situación.
Sakura rio levemente por la forma en que lo había dicho – Diciéndolo así no suena tan malo.
-Fue muy vergonzoso, además sé que fui muy brusco al intentar retenerte de la manera en que lo hice, eres muy fuerte, por cierto.
Sakura se sorprendió al escuchar eso – No fue nada, solo entrenamientos de porristas.
- ¿Son porristas o boxeadoras? – Ella río fuertemente ante el comentario – Solo digo, tienes mucha fuerza en las piernas para haberte sujetado de mí tanto rato, y además en los brazos como para hacerme competencia.
- ¿Qué quieres que te diga? Tantos años en el equipo de porristas pueden tener sus ventajas.
-No esperaría menos de la capitana – Dijo él dándole una de sus medias sonrisas.
Sakura volvió a sonreír, y ambos se quedaron mirándose sin decir nada, cosa que no les molestó demasiado, de hecho, se sentía bastante bien, sin embargo, Sakura pudo notar como el ambiente se volvía un poco tenso de nuevo y decidió hablar.
-Sé que lo que te pasó es algo natural en los chicos, ya he tenido esa charla – Dijo ella un poco roja – Y quiero que sepas que no me enojé.
- ¿De verdad? – Preguntó él – Todo este tiempo pensé que te habías enojado conmigo, digo no nos hablamos en una semana.
-Sí, y creo que fue una estupidez.
-Yo estaba avergonzado porque me viste en un estado en el que se supone que las chicas no deberían ver a los chicos ¿Cuál es tu excusa?
-Más que para el sexo ¿no?
-Bueno sí, pero ¿a qué vino eso?
Sakura sacudió la cabeza – No es nada, solo era una acotación.
Syaoran la miró dudoso – Siempre dices las cosas más que para una acotación ¿A qué te referías?
- ¿En serio vamos a tener una conversación sobre eso ahora? Apenas nos arreglamos.
-Sí, se supone que nosotros hablamos de cualquier cosa ¿o no? – Puntualizó él – Se supone que para eso son los hermanos – Esa última palabra la dijo un poco forzado.
-Hermanos, eso dolió – pensó ella sin decir nada.
- ¿Quieres hablar sobre sexo? – Preguntó él.
-Yo no dije eso.
-Tú fuiste quien lo sacó hace unos momentos.
-Solo acotaba algo, ya te lo dije. No quiero tener esta conversación contigo – Dijo ella evitando su mirada.
- ¿Por qué no? – Preguntó él encontrando sus ojos de nuevo.
Sakura dudó sobre si decir o no lo siguiente, pero en vista de que Syaoran estaba insistente, decidió decirlo sin más – Porque no estoy interesada en saber con cuantas chicas de la escuela te has acostado desde el año pasado cuando tuviste tu estúpida fase de promiscuo.
Syaoran la miró sorprendido – Creí que tenías más fe en mí.
-Te dije que las chicas hablaban en los vestidores durante los entrenamientos, y te dije que eran bastante explícitas al presumirte.
-Pero ¿me crees a mi o a esos rumores?
-Pues tú no me has dicho nada – Respondió ella tratando de ocultar de que aquello no le importaba en lo más mínimo.
-Bueno te lo digo ahora – Dijo él firme – No me he acostado con ninguna de esas chicas, con nadie en realidad.
- ¿Qué? – Dijo Sakura sorprendida – Pero saliste con un millón de chicas ¿Cómo ninguna intentó algo contigo?
-Sí lo intentaron, y mucho – Dijo él – Pero me conoces, sabes que soy muy reservado y no tomo decisiones precipitadas.
-Cambiaste mucho hace un año.
-Sí lo hice – Refutó él – Pero no como para acostarme con la primera que me invitara a ir al cine.
Sakura no supo que decir, sin duda lo había juzgado demasiado mal – Lamento haberte acusado de promiscuo, tienes razón, tú eres mejor que eso.
-Déjalo, fue algo que pasó, este año no he salido con nadie – Contestó Syaoran intentando apartar el tema – No me respondiste.
- ¿Qué cosa? – Había perdido el hilo de la conversación.
- ¿Cuál fue tu excusa para no querer hablar conmigo toda la semana?
-También estaba avergonzada por lo que pasó, además no sabía cómo iniciar este tipo de conversaciones sin hacer un desastre.
Syaoran rodó los ojos – Siempre haces desastres.
Sakura alzó los hombros – Tomoyo dice lo mismo, pues ni modo, así soy yo.
Syaoran sonrió de medio lado de nuevo, a lo cual Sakura fingió sorpresa dramáticamente – ¡Wao! ¡Han sido dos sonrisas hoy! Esto debe ser un récord mundial.
-Muy graciosa – Dijo él sarcásticamente borrando la sonrisa de su rostro.
-Y ya has vuelto a ser el gruñón de todos los días.
-Así me quieres – Dijo él creando un poco de tensión nuevamente.
Sakura no supo que decir, aunque sabía que lo había dicho en broma no pudo evitar sentir algo extraño en su estómago, y aunque tal vez no lo había dicho en serio jamás habían sido tan directos entre ellos, y mucho menos afectivamente expresivos, por lo que aprovechó el momento para dejarse llevar por un impulso y besar su mejilla rápidamente antes de hablar.
-Me alegro de que ya estemos bien, gracias por la charla – Esto lo dijo mientras se levantaba y se dirigía a la puerta – Buenas noches.
-Buenas noches – Respondió él tratando de sonar casual.
Sakura cerró la puerta detrás de ella y corrió hasta su habitación para tumbarse en su cama y poner una almohada en su cara y de esta manera ahogar un grito – No tengo idea de cómo me ha salido hacer eso, pero supongo que estuvo bien. Todos los hermanos se besan en la mejilla, eso no estuvo mal… O eso espero –.
Por otro lado, Syaoran aún seguía sentado en su cama tocando la mejilla donde Sakura había posado sus labios, pensando en por qué demonios de repente se le había olvidado incluso como articular una palabra luego de que Sakura le dio ese pequeño beso, y por qué se había sentido tan bien.
-Estoy perdiendo la cabeza –.
oOo
N/A: Hola mis queridos lectores y lectoras, espero que hayan disfrutado de este capítulo, sé que no tuvo tanta acción como el anterior, pero les prometo que habrá otros que si serán super interesantes. Espero leerlos en los comentarios y pues, nos leemos el lunes en el siguiente. ¡Besos y abrazos, bye!
