Sakura se encontraba preparando atropelladamente el desayuno y su almuerzo, así como el de Syaoran. Por fin había llegado el día del partido de baloncesto del final de temporada, por lo que ese sábado debían estar lo más temprano posible en la escuela para dar las últimas indicaciones a las porristas, y en el caso del chico, planear las últimas estrategias antes del gran partido.

Fujitaka es quién acostumbraba a hacer aquellas tareas del desayuno y el almuerzo por las mañanas ya que era más rápido y le salían de maravilla, sin embargo, esa mañana Sakura había decidido suplir a su padre ya que éste se encontraba preparando todo para un inesperado viaje de trabajos que tendría ese fin de semana.

La verdad, es que apenas les habían avisado el día anterior por lo que todo se les había puesto de cabeza, ya que Ieran debía acompañarlo y ninguno de los dos estaría presente para ver a Syaoran jugar y a Sakura liderando a las porristas por última vez.

Aquel hecho no les molestaba demasiado, ya que desde niños sus padres siempre tuvieron horarios de trabajo muy apretados, por lo que solo lograron ir a unos pocos juegos y obras escolares, así que no estaban enfadados por ese imprevisto.

De hecho, Sakura sonreía vagamente al recordar las miradas de cierto chico cuando recibieron esa noticia la noche anterior durante la cena.

-Flashback-

-Chicos – Dijo Fujitaka llamando la atención de los más jóvenes – Ieran y yo tenemos que ir mañana de urgencia a supervisar una excavación en las afueras de la ciudad, estaremos fuera todo el fin de semana.

Aquella noticia tomó por sorpresa a ambos adolescentes, a sus padres usualmente les avisaban con más anticipación cuando se trataba de excavaciones, pero decidieron no decir nada al respecto.

-Lamentamos que sea tan repentino – Dijo Ieran tristemente – De verdad queríamos ir a último partido de la temporada.

-No te preocupes, madre – Dijo Syaoran restándole importancia – Es sólo un juego.

-Si, pero me hacía mucha ilusión verte en tu último partido y a Sakura por última vez con las porristas – Dijo la mujer sentimentalmente.

-No te preocupes, Ieran – Tranquilizó Sakura – Estoy segura de que Tomoyo grabará todo y puedo decirle que les haga una copia, no tienen de qué preocuparse, el deber los llama.

- ¿Y están seguros de que estarán bien ustedes dos solos? Nunca los hemos dejado así por tanto tiempo – Dijo Ieran.

-Madre, tenemos 18 años, no necesitamos una niñera – Recalcó Syaoran mirando de reojo a Sakura – No vamos a incendiar la casa mientras no están.

-Tienen razón, Ieran – Dijo Fujitaka estando de acuerdo con su hijastro – Ellos van a estar bien, solo serán un par de días.

-Si – Dijo la mujer un poco más tranquila – Solo prométanme que no van a pelear demasiado y que los encontraremos vivos.

Sakura y Syaoran rieron ante aquello y prometieron a Ieran que tratarían de hacerlo, aunque aquella promesa estaba de más, ya que cuando sus padres se dispusieron a seguir hablando de los preparativos de su viaje, Syaoran le dio una sonrisa pícara a Sakura y ella se la devolvió, era sin duda la oportunidad que estaban esperando y no la desaprovecharían.

-Fin del flashback-

-Esta noche por fin pasará – Pensó ella nerviosamente mientras ponía el almuerzo en los envases correspondientes y los envolvía para poder ponerlo en sus mochilas.

A pesar de que estuviera emocionada de que por fin estaría junto a Syaoran, no podía evitar estar nerviosa ya que sería su primera vez y no tenía la menor idea de cómo debería actuar, y tenía miedo de hacer algo mal que arruinara el momento. Aunque, toda la práctica que habían adquirido desde hacía un par de semanas cuando decidieron tocarse de una forma diferente le daba un poco de ventaja.

Estaba tan sumida en sus pensamientos que se sobresaltó al sentir unos brazos rodeándole la cintura y unos labios besando su nuca y su cuello. Sakura se puso muy roja y se volteó para encontrarse entre los brazos de Syaoran quien la miraba con una sonrisa ladeada.

-Vaya forma de dar los buenos días – Dijo ella devolviéndole la sonrisa.

-Creí que sería una buena forma de empezar el día.

-Y ¿eso no tiene nada que ver con que hoy sea un día diferente? – Preguntó ella levantando la ceja sugestivamente.

Él se encogió de hombros – Tal vez – Respondió mientras acercaba su rostro al de ella – No puedo esperar a esta noche.

-Tampoco yo – Contestó ella capturando los labios de él.

Sakura lo abrazó por el cuello mientras él puso sus manos en la cintura de ella y con lentitud empezó a subirlas por sus costados hasta llegar a sus pechos, donde las posó y empezó a acariciarla por encima de la ropa. Syaoran sentía como la lengua de Sakura acariciaba la de él empezando a calentar el ambiente, pero aquello fue interrumpido cuando escucharon pasos provenientes de la escalera.

Ante tal situación tuvieron que separase rápidamente para que Sakura volviera a ponerse a envolver los almuerzos y Syaoran simulaba ir directo hacía el refrigerador a buscar agua, y unos segundos después Ieran y Fujitaka entraron a la cocina para empezar a hablar con sus hijos sobre unas indicaciones antes de que se fueran.

Sakura y Syaoran escuchaban a sus padres, aunque interiormente estaban dando gracias a todos los Dioses por tener tan buen oído porque si no justo en ese momento estarían en un buen lío inexplicable, por lo que aquello debía ser solo una señal para que se tuvieran que aguardar hasta esa noche, por lo que se limitaron a esperar.

oOo

-Creo que Tanaka se ha propuesto a llevarte la contraria todo el tiempo desde lo de tu pelea con él – Dijo Eriol amarrando los cordones de sus zapatos deportivos.

Syaoran miró a lo lejos al chico mencionado, quien lo miraba con cierto recelo y rabia – Me tiene sin cuidado, de todas formas, es el último partido y no tendré que soportarlo más.

-Sí, aunque han sido días difíciles con él y sus berrinches hacia ti – Agregó el chico con gafas – Creo que en verdad le gustaba Sakura y tú lo desplazaste.

Syaoran se alarmó un poco a escuchar aquello – ¿A qué te refieres con que lo desplacé?

Eriol lo miró extrañado – Bueno, le diste una paliza para que se alejara de ella como buen hermano que eres, ¿o no?

-Oh, sí claro – Se sintió un idiota por haber malinterpretado las palabras de su mejor amigo, por lo que decidió cambiar de tema mientras se seguía vistiendo para el partido – ¿Crees que la estrategia está bien?

-Vaya – Dijo Eriol burlonamente – Si no te conociera diría que estás nervioso.

-No lo estoy, es solo que a veces necesito una segunda opinión – Respondió Syaoran con el ceño fruncido – Aunque esta opinión provenga del tonto de mi mejor amigo.

-Por lo menos me tomas en cuenta – Dijo Eriol en broma – Sí, me parece que es una buena estrategia ¿vendrás a la fiesta después del partido?

Syaoran lo miró confundido – Aun no sabemos si ganaremos o no, ¿cómo ya planearon una fiesta?

-Sabes cómo son los de último curso, este partido es la excusa perfecta para ir a la casa de alguien a emborracharte y acostarte con una porrista o simplemente alguien del último curso.

- ¿Tú irás? – Preguntó con curiosidad Syaoran.

-Iré con Tomoyo, la fiesta es en la casa de Chiharu – Respondió Eriol – Tú y Sakura deberían venir, me dijo esta mañana que sus padres están fuera de la ciudad así que no estaría mal que estén con nosotros un rato.

Syaoran quiso decirle la verdad a su mejor amigo, después de todo, esa sería la noche de su primera vez, pero no podía aún, no hasta que él y Sakura acordaran que ya era el momento de tirar aquella bomba de que estaban juntos desde hacía meses, por lo que decidió no declinar la invitación del todo.

-Me lo pensaré, quizás Sakura quiera ir un rato y estar con sus amigas antes de irnos a casa.

-Será prácticamente la última fiesta en la preparatoria, sería genial que estuvieran ahí, de todas formas, ambos son capitanes del equipo de baloncesto y de las porristas, respectivamente.

-Y hablando del equipo – Dijo Syaoran mirando su reloj y hablando un poco más fuerte para dirigirse al resto de los chicos – Es tiempo de que salgamos, andando.

Todos los miembros del equipo de baloncesto salieron de los vestidores, a excepción de Syaoran y Eriol, quienes desde que eran niños usualmente hacían alguna broma para aliviar su nerviosismo antes de cada partido, sin embargo, esta vez Syaoran pudo ver como Eriol se apresuraba por salir.

-Hey ¿a dónde vas? – Preguntó Syaoran.

-Tomoyo me está esperando en la entrada, necesito mi beso de buena suerte ¿entiendes? – Decía Eriol mientras desaparecía del lugar.

Syaoran se sintió ligeramente feliz por su mejor amigo, por lo menos él podría tener un beso de buena suerte antes del partido, cosa que lo hacía un sentirse un poco celoso ya que él y Sakura aún estaban en secreto e intentar aquello podría ser muy arriesgado.

-Syaoran – Escuchó él en forma de susurro haciendo que se sobresaltara.

Él recorrió el lugar con la vista, sin embargo, al no ver a nadie creyó que tal vez se lo había imaginado, bueno eso hasta que volvió a escuchar esa voz.

-Syaoran – Esta vez decidió levantarse de la banca, se había fijado que la voz provenía del pasillo donde terminaban los casilleros, por lo que no dudó en casi correr hacia ese lugar, y sin poder creerlo, al llegar encontró a Sakura con su uniforme de porristas con una sonrisa.

Él se acercó a ella – ¿Cómo rayos entraste aquí? Te pudieron haber visto.

-Me colé unos minutos antes de que ustedes entraran – Explicó ella – Aunque tuve que esperar a que todos se fueran para poder llamarte, sabía que Tomoyo estaría con Eriol poco antes del partido por lo que el resto fue fácil.

-El partido está por comenzar, y las porristas van primero, se te va a hacer tarde.

-No podía comenzar sin desearte buena suerte como todas las chicas están haciendo con sus novios – Dijo Sakura abrazándolo por el cuello y juntando sus labios con los de él.

Syaoran no pudo más que sentir felicidad en ese momento, parecía mentira que solo unos minutos atrás se había sentido celoso de Eriol, y que ahora su persona favorita en el mundo lo estuviera besando de aquella manera para desearle suerte en el partido, sin duda, cada día lo volvía más loco.

Él correspondía a su beso mientras la abrazaba por la cintura y mordía ligeramente su labio inferior para luego introducir su lengua en la boca de ella haciéndola gemir débilmente. Sakura enterraba sus dedos en el cabello de él despeinándolo y atrayéndolo más hacía ella, pegando sus pechos al de él.

Aquel encuentro pudo durar más, sin embargo, fue interrumpido por segunda vez en el día, pero esta vez no pudieron salvarse, ya que Eriol y Tomoyo los miraban con los ojos abiertos de par en par. Sakura y Syaoran esta vez ni siquiera escucharon los pasos por lo que no tuvieron tiempo de separase e inventar una excusa, esta vez sus mejores amigos los habían descubierto.

-Oh mierda – Dijo Eriol sin poder creerlo – ¡Yo lo sabía! ¡Siempre lo supe!

-Y ustedes lo negaron todo el tiempo – Dijo Tomoyo evidentemente dolida por aquello.

-Eriol, Tomoyo – Empezó a decir Sakura, pero sin saber realmente que decir – Nosotros…

-Sé que no es el mejor momento – Dijo Eriol interrumpiendo a su amiga – Pero el partido está por comenzar, debemos irnos Syaoran.

-Oh por Dios, el número de las porristas debe estar por comenzar – Dijo Sakura mirando a Syaoran por última vez – Saldré por las escaleras de emergencia, ustedes vayan por la salida normal de los vestidores.

Y como nadie dijo nada, Sakura miró a su mejor amiga y la tomó de la mano para empezar a caminar rápidamente con ella – Tomoyo ven conmigo.

Los chicos veían a las chicas salir del lugar y Eriol luego miró a su mejor amigo con una sonrisa pícara – La verdad es que esto me hace muy feliz, pero quiero los detalles luego.

-Ni lo sueñes, confórmate con saber que estamos juntos – Dijo Syaoran empezando a caminar – Andando.

Eriol le dio una palmada en el hombro – Es bueno conocer a la persona que te ha quitado toda tu amargura, aunque lo sospeché todo el tiempo.

Syaoran no dijo nada, sabía que le debía esa conversación a Eriol, y aunque se haya enterado de la forma más inoportuna, le daba cierta felicidad el saber que su mejor amigo no lo había juzgado en lo más mínimo.

Por otro lado, Sakura caminaba y le hablaba a Tomoyo – Sé que estás enojada y tienes todo el derecho de estarlo, soy la peor amiga del mundo por no contarte sobre esto, es solo que es un tema complicado, tú lo sabes.

-Sí lo sé – Dijo Tomoyo tranquilamente – Y no estoy enojada, solo me duele un poco que no hayas confiado en mí para esto, sé que te gusta Syaoran desde hace mucho tiempo.

-Sí, y fui una tonta por ser tan desconfiada – Explicó Sakura – Es solo que tenía miedo de que no funcionara y no queríamos herir a nadie, por eso decidimos mantenerlo en secreto.

-Sabes que, si funciona o no lo hace, igual seguiré siendo tu mejor amiga y te apoyaré en todo – Respondió Tomoyo con una sonrisa – Estoy tan feliz de que estén juntos, sabía que todas tus sonrisas tenían una razón.

-Entonces ¿estoy perdonada por ser la peor amiga del mundo por no contarte sobre mi novio – hermanastro secreto?

Tomoyo se río – Nunca ha sido tu hermanastro realmente, nunca lo has mirado como miras a Touya, es completamente diferente, y por supuesto que estás perdonada, si prometes darme todos los detalles después.

-Sí, es lo mínimo que puedo hacer luego de haberte guardado ese secreto tantos meses.

-Bueno, supongo que es la excusa perfecta para que tengamos una pijamada este fin de semana – Entonces Sakura se puso muy roja – ¿Qué sucede?

-Es que nuestros padres tuvieron que salir de la ciudad este fin de semana ¿recuerdas?

-Si, pero… – Entonces la cara aún más roja de Sakura se lo dijo todo – Oh vaya, que imprudente soy, pues será el siguiente fin de semana, porque por lo que veo tú tendrás algo de acción esta noche.

Las chicas lograron llegar al gimnasio donde las porristas ya se estaban poniendo en posición, por lo que Sakura estaba por unirse a ellas, pero sintió como Tomoyo jaló su mano y le dijo en voz baja.

-Prometo no decirle a nadie, sé que esto es importante para ti.

Sakura le dio un abrazo a su amiga rápidamente – Gracias.

Y sin decir más se dirigió al centro de la cancha para empezar con la rutina que tenían tanto tiempo practicando, la verdad es que no era la forma en que esperaba que Tomoyo y Eriol se enterasen de su relación, pero le daba mucha paz y felicidad que su mejor amiga se lo tomara de la mejor manera, justo como siempre imaginó que sería, de todas formas, siempre fue fanática de que ella y Syaoran estuvieran juntos, por lo que las cosas no estaba mal del todo.

oOo

- ¡Estoy muy nerviosa por ello! – Dijo Sakura en voz baja mientras tomaba un sorbo de su bebida.

-Sí, lo sé, pero emborrachándote no lo arreglará – Dijo Tomoyo quitándole el vaso que le había dado Yamazaki – Debes calmarte.

Sakura suspiró nerviosamente, hacia un par de horas habían llegado del partido de baloncesto el cual los chicos habían logrado ganar, por lo que la fiesta en casa de Chiharu se había convertido sin duda en una celebración por lo alto, además de la última fiesta como estudiantes de la preparatoria Seijo.

-Lo dices porque ya lo has hecho varias veces – Dijo Sakura a su mejor amiga – Será mi primera vez y desde anoche no puedo dejar de darle vueltas al asunto.

-Es que acaso ¿no han hecho nada de nada? Sé que no lo han hecho completamente, pero ¿no han empezado con el calentamiento?

Sakura se sonrojó mucho al escuchar aquello y se sonrojó aún más al admitirlo – Sí, hemos hecho varias cosas, pero no es lo mismo, nunca me ha visto desnuda.

- ¿Eso es lo que te aterra?

-Sí, y que va a doler – Dijo Sakura comiendo unas botanas – Y no quiero hacer nada mal.

-También me sentí así la primera vez ¿recuerdas?

- ¿Cómo olvidarlo? Te la pasaste comiendo chocolate toda la tarde hasta que Eriol pasó por ti para su gran cita.

-Al igual que tú con esas botanas – Dijo Tomoyo mirando seriamente a su amiga – Solo déjate llevar, los chicos se ponen tan nerviosos como nosotras, así que debes mostrarte confiada y nada asustada.

Sakura se acercó más a Tomoyo para no ser escuchada – Eres una experta en sexo ¿quién lo diría?

-Oh, vamos – Dijo ella – Solo te aconsejo porque quiero que lo disfrutes, aunque no te mentiré, sí duele – Tomoyo al ver la cara de terror de su amiga añadió algo más – Pero es por poco tiempo, y tal vez sea un poco raro los primeros minutos, pero solo es cuestión de cuanto se quieren y cuando desean hacerlo en realidad… ¿Quieres hacerlo?

-Sí – Afirmó Sakura viendo hacía donde Syaoran se encontraba hablando con sus compañeros del equipo – Jamás he estado tan segura y asustada de algo en mi vida.

-Entonces espero que todo salga bien – Dijo Tomoyo dándole una sonrisa de ánimo a su mejor amiga.

Al cabo de una hora, Tomoyo ya se había ido con Eriol, y ambos se encontraban realmente entretenidos en una conversación con Yamazaki y Chiharu, quizás se trataba de una de esas locas historias que contaba el chico desde que eran niños. Sin embargo, no logró ver a Syaoran entre los participantes de la conversación, ni tampoco en el grupo de chicos que se encontraban hablando del partido, por lo que empezó a preocuparse.

Sin embargo, sintió como delicadamente unas manos la giraban para encontrarse con Syaoran justo frente a ella, aunque a una distancia prudente debido a que estaban ante muchas personas.

Syaoran se acercó para hablarle en el oído – ¿Quieres irte?

Sakura le dio una sonrisa para luego asentir con la cabeza y que ambos empezaran a pasar entre la gente para salir de la casa de Chiharu. Caminaban por las calles sin decir nada ya que, aunque no quisieran admitirlo estaban nerviosos, sin embargo, estaban realmente emocionados al mismo tiempo, por lo que no podían esperar a llegar a casa.

oOo

N/A: ¡Hola a todos! Dios mío disculpen la tardanza, estaba super ocupada y apenas y tuve tiempo de publicar, sin embargo, aquí está el capítulo sin falta, aunque tal vez quieran matarme por dejarlo así jajaja. Me alegra que muchos estuvieran al pendiente de la actualización ya que me dejaron comentarios por mi demora, de verdad son lectores fantásticos, además, gracias al capítulo pasado me di cuenta de que también son unos pequeños pervertidos jajaja;) Muchas gracias por esperar y por comentar, sigan así. Nos leemos el lunes en el próximo capítulo, espero que hayan disfrutado de este último. Un beso!