Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.


Cincuenta metros al oeste y a nueve metros de altura, luchaba por mantenerme despierta.
Yahiko alzó la mano para pasarla por sus cabellos y apartarse unos pocos de la frente. Por debajo de los párpados caídos me vigilaba atentamente.
Mi intención era vigilarlo con la misma atención, pero sencillamente estaba demasiado adormecida. Despacio, imite el gesto de Yahiko, pasando mis manos por mi sedoso cabello negro y apartándome unos pocos mechones de mi frente. Mis parpados descendieron sin querer, justo un poco más que antes, Yahiko seguía sonriéndome. El dolor en el pequeño bulto blando de mi nuca volvió a aparecer.
- Tenemos nuestro trato, entonces - murmuro - Nosotros, Konan y yo, nos quedamos en el pueblo y tú no te interpones. Tú eliminaras la mayor cantidad de Peones, y nosotros te daremos la información. Luego, después de que el pequeño Uchiha se vaya, gracias a nuestra ayuda... tú viajaras a Francia, sin protestar. Tú mantienes a tu familia a salvo... y obtienes tu venganza.
- Sobre el bastardo que mato a mi familia...
- Te diremos quién es.
- Lo que sea. Simplemente no permitiré que se le haga daño a Sasuke, es todo. Ni a Neji Hyuga.
- Ah, sí, Neji-Kun. ¿Y qué hay de la belleza de estatura mediana y cabello oscuro... Tenten?
Desperté de golpe.
- ¿Donde?
- No te preocupes; no viene por ti - Dijo Yahiko en tono tranquilizador - ¿Qué quieres que haga con ella?
- Ah, dejen que siga su camino...
Yahiko pareció relajarse deliberadamente contra la rama en que estaba.
- La noviecita del pequeño Uchiha no será un problema. Así que se trata solo de esa muchacha de ahí abajo - murmuro, y tenía una forma de hacerlo muy insinuante.
- Sí. Pero Sakura...
Ya estaba casi dormida, en la posición exacta que Yahiko había adoptado.
- Ya te lo he dicho, nos ocupamos de ella.
- Hum... Quiero decir, estupendo.
- Luego, cuando todo esto termine... ¿Te quedaras conmigo?
- ¡Ajá!
- ¿Si?
- Sí.
- Tenemos un trato.
En esta ocasión, ya no le respondí. Soñaba. Soñaba que los angelicales ojos marrones de Yahiko se abrían de golpe para mirarme.
- Corinne.
Escuche mi nombre, pero en mi sueño era demasiada molestia abrir los ojos. Podía ver sin abrirlos, de todos modos.
En mi sueño, Yahiko se inclinaba sobre mí, flotando directamente sobre mi rostro, de modo que el calor de ambos se mezcló y habríamos compartido el aliento si yo hubiese estado respirando. Yahiko permaneció así durante un rato, como si analizara mis pensamientos, pero yo sabía que para alguien de afuera perecía estar desconectada en todos los canales y frecuencias. Con todo, en mi sueño Yahiko se acercó aún más a mí, como si intentara memorizar mis oscuras pestañas de media luna sobre mis mejillas... o la leve curva de mi boca.
Finalmente, el Yahiko del sueño posó su mano bajo mi cabeza y acaricio el punto donde me había ardido la picadura de mosquito.
- Tienes unos hermosos ojos negros, ¿verdad? - Dijo a algo que yo no podía ver... a algo que estaba en mi interior - Casi podrías tomar el control en contra de su poderosa voluntad, ¿no es cierto?
Yahiko permaneció allí sentado, sin moverse, por un momento, como si contemplara cómo caían los pétalos de una rosa negra; luego cerró los ojos.
- Creo - susurro - que eso es lo que probaremos, dentro de poco. Pronto. Muy pronto. Pero primero tenemos que ganarnos su confianza; ayudarla con su venganza. Mantenerla confusa, enojada, envanecida, desconcertada. Mantenerla con la mente puesta en Sasuke, en su odio por Sakura, mientras yo me ocupo de lo que tengo que hacer para tener a esta hermosura conmigo.
A continuación me habló directo a mí.
- ¡Así que aliados! - rio - No, mientras yo pueda poner mi dedo en tu mismo corazón. Aquí. ¿Lo sientes? Podría obligarte a hacer...
Y luego, otra vez, pareció dirigirse a lo que estaba en mi interior.
- Tiene que estar conmigo, quitarle esa admiración por Sasuke, pero será luego.
En mi sueño, estaba enojada. No debido a aquella estupidez sobre que había algo en mi interior. Eso era absurdo. Estaba enojada porque sabía que Yahiko me estaba contemplando como parte de un premio, con un obsesivo detenimiento.
- Eres una chica extraordinaria - Añadió el Yahiko del sueño - Hare todo lo posible para que vivas, para que te quedes conmigo - Aparto con suavidad los mechones de pelo que aún quedaban sobre mi rostro - Una valentía extraordinaria. Me asegurare de que tu vida sea hermosa.
Pero yo estaba en uno de aquellos sueños en lo que no puedes ni moverte ni hablar. No le respondí.
Entretanto, la cosa en mi nuca seguía ardiendo.
Soñé que oía la palabra Olvidar susurrada por un centenar de voces. Y en el mismo momento en que intentaba recordar que olvidar, aquello se disolvió y desapareció junto con un dulce beso de alguien en mi frente.
Desperté sola en el árbol, con un dolor insoportable en todo el cuerpo.


Corinne Uchiha