Syaoran abrió la puerta de la casa con una mano mientras que con la otra sostenía la de Sakura, ambos se quitaron los zapatos en la entrada y se pusieron sus pantuflas para caminar lentamente hasta el pie de las escaleras del lugar.

Al llegar ahí se quedaron de pie mirándose el uno al otro con intensidad, apretaban fuertemente sus manos y sonreían nerviosamente.

-Al fin en casa – Dijo Syaoran sin saber que decir exactamente.

-Sí – Respondió ella sintiendo como su corazón empezaba a latir con fuerza.

Syaoran tomó la cara de ella entre sus manos para susurrarle – Te quiero.

Sakura sin duda no esperaba aquella declaración, ellos siempre se habían demostrado su amor por el otro, pero nunca se lo habían demostrado tan directamente con esas palabras, por lo que no pudo más que sonreír y sentirse más segura de aquello.

-También te quiero – Dijo ella antes de cortar la poca distancia que quedaba entre ellos.

Syaoran dejó una de sus manos en su hombro y la otra viajó hasta la cintura de ella para pegarla más hacia su cuerpo, aquella cercanía se sentía tan bien y sentía como su corazón empezaba a acelerarse.

Los besos inocentes quedaron atrás de a poco, y dieron paso a los intensos encuentros en sus bocas, en los cuales sus lenguas empezaban a acariciarse entre sí provocando gemidos que podían darse el lujo de no ahogar. Syaoran apoyó la espalda de Sakura en la pared y pegó su cuerpo al de ella empezando a acariciar todo su cuerpo por encima del uniforme de porristas.

Sakura al sentir aquello no dudó en poner ambas manos en los hombros de él, dar un salto y enrollar sus piernas alrededor de su cintura haciendo que Syaoran respondiera a ese acto con un mordisco en su labio inferior.

Aprovechando esa posición Syaoran puso ambas manos en el trasero de la chica colándolas por debajo de la falda y sintiendo como su ropa interior comenzaba a apretar como consecuencia de aquel encuentro. Sakura por su parte, al sentir la erección del chico chocando con ella gimió en la boca de él.

Syaoran cortó el beso para tomar su cuello desesperadamente y empezando a repartir besos a lo largo y ancho del mismo, Sakura abrazaba su cabeza con las manos y acariciaba su cabello mientras disfrutaba de los besos que él le proporcionaba en esa parte de su cuerpo.

Ante tal acción, Sakura pudo sentir los pelos de su cuerpo erizarse y ligeramente sentir como en su intimidad las cosas se ponían algo húmedas, y pensar que solo era el comienzo de aquello.

Sakura ya no podía sostenerse por más tiempo, por lo que decidió desenrollar las piernas de la cintura de Syaoran y ponerse de pie de nuevo frente a él, ella cortó el beso para tomar su mano y empezar a subir las escaleras de la casa seguida de él.

Entraron a la habitación más cercana, que fue la de Syaoran, y cerraron la puerta detrás de ellos para quedarse parados en medio del lugar mirándose el uno al otro tratando de adivinar lo que estaba pensando el otro y tratando de no verse más nerviosos de lo que ya estaban.

Sakura abrazó a Syaoran por el cuello para luego juntar sus frentes, y luego habló – Por favor dime que estás tan asustado como yo.

- ¿Te asusto? – Dijo él en susurro.

-Tú no, solo estoy asustada de hacerlo mal.

- ¿Cómo podría salir mal?

-Soy un completo desastre ¿recuerdas?

Syaoran le dio un corto beso en los labios antes de responder – Pues estoy muy enamorado de este desastre tal y como es y estoy ansioso por saber qué tan desastrosa puedes ser.

Ella sonrió – Eso es lo más adorable que he escuchado.

-Entonces no tengas miedo, sólo sé tú misma.

Sakura se mordió el labio inferior antes de besarlo con ternura, saboreando cada centímetro de sus labios, la verdad es que esas fueron las palabras que necesitaba para avanzar y hacer que el nerviosismo desapareciera. Syaoran por su lado, la acercaba más hacía él, aunque esta vez más despacio dejando que su mano tocara la piel caliente al descubierto a la altura de su cintura.

Ella bajó sus manos hasta el borde de la camiseta del equipo de baloncesto escolar que él tenía puesta, y la fue subiendo poco a poco, cortaron el beso para sacarla por completo y la tiró al suelo. Pocas eran las veces que Sakura había podido ver a Syaoran sin camisa, y sin duda siempre se sorprendía de su ligera musculatura, al verlo así no pudo evitar volver acercarse para besarlo mientras él correspondía.

Syaoran no pudo esperar más y empezó a acariciar los senos de su novia por encima de la ropa, haciéndola gemir en su boca, él coló una de sus manos por debajo del uniforme de porristas y pudo sentir el brassier, por lo que su mano viajó más arriba donde pudo palpar piel contra piel.

Sin poder resistirlo más, sacó su mano de la prenda, cortó el beso para sacarla por encima de la cabeza de la chica y la tiró al suelo, por primera vez pudo tener una vista de Sakura solo con el brassier color rosa cubriendo sus senos, ella se sintió un poco avergonzada, pero cuando Syaoran se acercó para empezar a besar su cuello y el inicio de sus senos olvidó aquello.

Era primera vez que experimentaba algo como eso y la verdad es que no podía quejarse, a pesar de que también era la primera vez que Syaoran lo hacía lo estaba haciendo bastante bien, incluso su nerviosismo había pasado a segundo plano. Mientras él seguía repartiendo besos en su pecho pudo sentir sus varoniles manos recorriendo su espalda y acariciándola con sus dedos, ella gimió en respuesta de todo esto.

Syaoran aprovechó la posición en la que estaba para arrodillarse, puso ambas manos en la cintura, y por los bordes de la falda empezó a bajarla lentamente, Sakura levantó sus piernas para tirar a un lado la prenda y Syaoran se levantó para mirar sus bragas de color blanco de encaje. Sakura no se hizo esperar también para quitar los pantalones deportivos de él, pudiendo notar su estado a través de los bóxers y sonrojarse al darse cuenta de que fue ella quien lo provocó.

Cuando menos lo esperaron se fijaron que ambos se encontraban de pie el uno frente al otro observándose por primera vez con solo un par de prendas cubriendo sus cuerpos, sin embargo, Sakura tenía aún dos prendas y Syaoran no tardó en decirle algo.

-Estás haciendo trampa – Al ver su cara de confusión decidió ser más específico – Hablo de que aún tienes dos prendas y yo sólo una.

Sakura se tensó un poco, ya era el momento de pasar a otro grado de desnudez, aunque se le ocurrió una divertida forma de hacerlo – ¿Quieres ayudarme a deshacerme de la siguiente prenda?

Syaoran jamás pensó en esa atrevida propuesta, sin embargo, no se negó, simplemente se acercó más a ella y la miró a los ojos mientras sus manos viajaron a su espalda encontrando el broche del brassier, era la primera vez que trataba con uno de esos, por lo que le costó un poco hasta que logró desabrocharlo.

Sin quitar los ojos de ella bajó los tirantes del brassier de cada hombro finalmente dejando caer esa prenda junto con el resto en el suelo. Ya había tenido la oportunidad de tocar sus senos sin el brassier, pero jamás los había visto, y sin duda quedó extasiado ante tal vista.

-Ya estamos a mano – Susurró Sakura sacándolo de su embelesamiento.

Syaoran le dio un corto beso en los labios mientras acariciaba uno de sus senos con su mano, sintiendo como los pezones de ella se endurecían ante el contacto.

Fue él quien cortó el beso esta vez para separarse prudencialmente de ella y proceder a poner sus manos en la elástica de sus bóxers color negro y empezar a bajarlos hasta que esto quedaron en el suelo con el resto de la ropa. Sakura no pudo evitar sonrojarse mucho al verlo, ya que nunca en su vida había estado en una situación como esa, por lo que, procedió a bajar ella también sus bragas de encaje uniéndolas con el resto de las prendas para quedar en el mismo estado de desnudez que él.

Se quedaron unos minutos solo mirándose el uno al otro y sin tocarse, viendo sus cuerpos como jamás pensaron que los verían, todo aquello era surreal. Syaoran fue quien dio un paso hacia ella y tomó su mano para dirigirla a la cama.

Sakura se recostó y Syaoran se puso encima de ella respirando agitadamente para luego de mirarla a los ojos, besarla en un arrebato. Su pecho se tocaba por primera vez con los senos desnudos de ella, sintiendo los erectos pezones contra él mientras que sus lenguas se acariciaban la una a la otra.

Ella recorría con sus manos la ancha espalda de él, yendo desde la cintura hasta su nuca donde enterraba sus dedos en su cabello y luego viajando sus manos hasta el pecho desnudo de él para acariciarlo sin nada de por medio.

Syaoran abandonó sus labios para besar su cuello, descender a su clavícula hasta bajar a sus senos, los cuales empezó a besarlos mientras ella gemía de placer al sentir sus labios acariciando sus pequeños senos. Él volvió a subir su boca hasta la cara de ella, pero poniendo un espacio prudente que le permitió a Sakura acercar sus propios labios al cuello de él y dejando besos en su pecho.

-Sakura – Dijo él entre gemidos – ¿Tú aún quieres hacerlo?

Ella abandonó lo que estaba haciendo para mirarlo un tanto confundida – Por supuesto ¿por qué no querría? ¿Tú no quieres?

-Claro que quiero – Dijo él quitándose de encima de ella para alargar su mano hasta la mesa noche y sacar un pequeño empaque color plateado – Compré varios de estos, creí que podríamos necesitarlos.

-Por Dios – Dijo ella tomando el empaque entre sus manos para luego dárselo de nuevo a él – Ni siquiera se me había pasado por la cabeza lo de los condones.

-Qué bueno que tienes un novio que piensa en todo – Dijo él abriendo el paquete con su boca y sacando aquello para sentarse y empezar a ponerlo.

Cuando Syaoran lo tuvo volvió a ponerse encima de ella, solo que esta vez la chica abrió sus piernas sintiendo la erección de él chocando con su entrada. Él la tomaba por la cintura y ella lo abrazaba por el cuello, y ambos podían sentir como el otro temblaba por lo que estaba por suceder.

Syaoran en realidad estaba esperando algún tipo de señal por parte de ella, y Sakura lo captó, por lo que decidió besarlo para que él pudiera avanzar, y así fue. El chico entró lentamente buscando el acoplamiento perfecto, sin embargo, al sentir aquello Sakura pudo percibir dolor justo en esa zona provocado por ser su primera vez.

Él se movía hacia dentro y hacia afuera, en lo que ella ahogaba los gemidos de dolor en la boca de su novio. No fue hasta después de un rato que Syaoran logró acoplarse perfectamente y encontrando el vaivén, y por parte de Sakura ya no sentía tanto dolor, solo una pequeña molestia, de hecho, conforme él entraba y salía un calor inundó en sus adentros haciéndola desear más de aquello.

Sakura respiraba rápidamente mientras gemía de placer en la boca de él, cosa que fue imitada por Syaoran al darle más velocidad a sus movimientos sintiendo como ella enrollaba sus piernas alrededor de su cintura y le enterraba sus uñas en la espalda, llegaron al orgasmo casi al mismo tiempo gimiendo el nombre del otro.

Syaoran salió de adentro de ella y se acostó a su lado mientras en la habitación solo podían escucharse sus respiraciones cortadas. Él buscó sus ojos y los encontró además de que también encontró una sonrisa de satisfacción por parte de ella, la cual le devolvió seguido de un beso en los labios, por fin habían estado juntos.

-Eso fue mejor de lo que esperaba – Confesó Sakura aun tratando de recuperar la respiración.

-Estuviste fantástica, eres tan hermosa – Dijo él acercándose para besarla de nuevo, aunque esta vez más largo.

-Valió la pena la espera ¿no lo crees? – Dijo ella contra su boca.

-Sí que valió – Finalizó él dándole un último beso solo que esta vez en la frente.

Esa noche no dudaron en dormir por primera vez juntos en la misma cama, abrazándose, acariciándose y besándose, habían disfrutado su primera vez y estaban felices de que haya sido con quien siempre soñaron. Además, esa noche pudieron sentirse más reales, porque a pesar de que no tenían nada que esconderse entre ellos, debían esconderse del resto del mundo.

Pero estar ahí, en ese momento, demostrándose de distintas formas lo mucho que se amaban, lo hacía más real que cualquier otra cosa en el mundo.

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N/A: Hola chicos y chicas! Y bueno por fin ha ocurrido lo que todos ansiaban desde hace varios capítulos, sé que fui cruel con el anterior por haberlo dejado así, pero me encanta dejar ese sentimiento de desear más que por los comentarios, pude darme cuenta que lo logré;) Respecto a unos comentarios que me han hecho sobre la hora de actualización, mil disculpas si en sus países es muy tarde, pero en mi país son apenas las 7:00 u 8:00 de la noche cuando actualizo, así que disculpen si algunos esperan hasta la madrugada para leerme. Sin más que decir, espero que les haya gustado este tan esperado capítulo y que me sigan comentando, un beso enorme y nos leemos el jueves. Bye.