En el capítulo anterior…
Todos miraron a Syaoran como si se hubiese vuelto loco, a excepción de Touya, él solo miraba de reojo como su hermana menor se levantaba del grupo donde estaba con las hermanas de Syaoran y con Meiling, y bajo la curiosa y confundida de mirada de todos los demás se paró al lado del chico y tomó su mano.
Sakura a pesar de sentir que un nudo apretaba su garganta sintió como Syaoran apretó fuertemente su mano y mirando a sus padres habló – Sí, aquí estoy.
Y tal como era de esperarse, los ojos de todos se abrieron de par en par y el silencio que albergó la sala nunca había sido tan ruidoso hasta ese momento.
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Todos los presentes seguían sin habla ante la última confesión, Syaoran y Sakura solo querían que ese horrible silencio acabara, preferían mil veces escucharlos gritarles y decirles que eran unos insensatos, pero los estaban torturando con aquel silencio.
Las hermanas de Syaoran se miraban aleatoriamente como si estuvieran teniendo una conversación de miradas, Yukito miraba tenso a Touya quien se encontraba neutro, esperando que algo sucediera. Meiling solo miraba sorprendida la escena, aunque en su cara también había algo de tristeza que no podía ocultar. Y, por último, Ieran y Fujitaka solo estaban ahí parados procesando y tratando de encontrarle algún sentido a todo aquello.
-Por favor, digan algo, lo que sea – Pidió Sakura harta del silencio ensordecedor.
- ¿Ustedes están hablando en serio? – Preguntó Ieran serenamente.
-Sí madre, no queríamos decirles de esta manera, pero todo se complicó – Dijo Syaoran.
- ¿Llevan meses juntos? ¿En secreto? – Preguntó Fujitaka calmadamente.
Sakura lo encaró – Sí, no queríamos mentirles, pero era la única forma de no dañarlos a ninguno de ustedes si nuestros sentimientos eran algo pasajero.
-No fueron algo pasajero, por lo que puedo ver – Respondió Ieran.
-No, es real – Dijo Sakura apretando la mano de Syaoran.
-Fue difícil para nosotros aceptar que nos queríamos de otra manera, y no como hermanos – Explicó él – Sabíamos que mentir tenía sus consecuencias, pero no queríamos dañarlos y tampoco queríamos ignorar nuestros sentimientos.
-Y sabíamos que se decepcionarían por completo de nosotros por esto – Siguió Sakura – Pero no podíamos simplemente no intentarlo, y no me arrepiento de haberlo hecho.
-Tampoco yo – Respondió Syaoran.
Ieran y Fujitaka se miraron por unos momentos, aquello cambiaba muchos las cosas, y mientras los dos adultos hacían un debate de miradas Sakura y Syaoran sentían que sus corazones iban a salir por sus pechos en cualquier momento.
Ieran suspiró y miro a los dos jóvenes – Aunque no lo crean, no estoy decepcionada.
-Ni yo tampoco – Dijo Fujitaka tomando por sorpresa a todos los presentes.
Sin embargo, Ieran volvió a tensarse antes de hablar – Pero no podemos aceptarlo, me han dado órdenes directas de Clan, Xiao Lang.
-Lamentablemente es así – Intervino Fujitaka viendo las miradas tristes de sus hijos – Sakura y tú están juntos, pero ninguna relación cuenta para ellos, al menos que estén casados, lo siento mucho.
Syaoran sintió como si todo lo que había logrado con Sakura se hubiese ido por la borda en cuestión de minutos, y no dejaría que eso sucediera, no a esas alturas de la vida.
-No voy a casarme con una desconocida ni con ninguna otra chica que no sea Sakura – Dijo seriamente – No voy a ser líder de ningún Clan y díganle al jodido Consejo de ancianos que también pueden quitarme la herencia de mi padre, no cambiaré mi vida completa por eso.
-Xiao Lang…
-No madre – Siguió hablando Syaoran – No imaginan todo lo que hemos pasado para llegar hasta este punto, me tomó millones de metidas de pata darme cuenta de que sin ella estoy completamente perdido. No necesito un clan que liderar, ni el dinero de mi padre, y mucho menos necesito una prometida que probablemente conozca la noche antes de mi boda ¿saben por qué?
Syaoran dejó de mirar a sus padres para centrar su mirada en Sakura antes de hablar – Porque la amo.
Sakura sintió como el rubor subía a sus mejillas, él estaba hablando muy en serio, y aunque ella ya había pensado en cuando podría decirle esas palabras, él había escogido el mejor momento.
-Y es la única chica que he amado y que amaré siempre – Syaoran volvió a fijar la mirada en sus padres – ¿Es suficiente para ustedes?
Ieran miró a su hijo, y a pesar de que le dolía en el alma decir aquello tuvo que hacerlo – Órdenes son órdenes Xiao Lang, lo lamento, pero volverás a Hong Kong lo antes posible, iniciarás tu entrenamiento para ser líder del Clan, y apenas termines, te casarás. Y esa es la última palabra.
Syaoran le sostuvo la mirada a su madre por última vez antes de soltar la mano de Sakura, pasar por el centro de la sala sin mirar a los presentes y empezar a subir lo más rápido posible hacia su habitación. Sakura miró por última vez a sus padres antes de seguirlo, sin embargo, se detuvo al ver que Meiling también se levantaba, pero con rumbo a la puerta principal.
Entonces, Sakura recordó los sentimientos de Meiling hacía Syaoran, y a pesar de que tuvo que enterarse al igual que todos, le hubiese querido contar ella misma. Se acercó rápidamente hacía la chica de cabello negro.
-Meiling.
-No, Sakura – Respondió la muchacha – Ve con él, pasaré la noche con Tomoyo.
-Pero…
Meiling la miró a los ojos – Siempre lo vi venir, incluso cuando éramos niños.
Y sin decir una palabra más se puso rápidamente los zapatos y salió prácticamente corriendo del lugar, Sakura incluso pudo jurar ver una lágrima derramándose. Por muy mal que se sentía por aquello no pudo hacer más, Syaoran la había preocupado mucho por lo que sin pensarlo subió rápidamente hasta estar frente a la puerta del cuarto de él.
Dio unos toques y después habló – Soy yo.
Minutos después la puerta se abrió revelando a Syaoran quien le dio una sonrisa ladeada y la invitó a pasar. Ambos se sentaron en la cama y él fue quien habló primero – Debes querer dejarme.
Ella lo miró confundida – Syaoran no es tu culpa que todo esto pasara, es algo que se escapa de tus manos.
-Si tan solo hubiese cambiado mi apellido cuando mi madre se casó con tu padre… – pero ella lo interrumpió.
-No te habrían dejado hacerlo de todas maneras – Sakura vio como él bajaba la mirada y lo tomó de las manos – Syaoran, esto es algo serio, es sobre tu padre, tu familia y tu futuro.
-Y una mierda, Sakura – Respondió él – No voy a dejar que un jodido consejo de ancianos decida toda mi vida… Mi padre ya no está aquí desde hace mucho y yo no soy él, tengo otra familia desde hace 8 años, y tú eres mi futuro y es lo único que me importa.
Sakura al escucharlo y se acercó para besarlo suavemente en los labios, él correspondía mientras saboreaba cada centímetro de esos labios que lo hacían perderse. Ella cortó el beso para dejar su frente pegada a la de él, de manera que pudieran mirarse a los ojos, Syaoran fue el que habló.
- ¿Sabías que te amo?
-Sí, te escuché allá abajo – Respondió ella acariciando su mejilla con una mano – Fue precioso todo lo que dijiste sobre mí.
-Es la verdad.
-Y sé que quizás ya lo sepas, pero quiero decirlo – Dijo Sakura en susurros – Te amo, y tampoco quiero dejar todo lo que hemos logrado, pero ¿cómo pretendes deshacerte de todo eso del clan?
-No van a obligarme a cambiar mi vida – Dijo Syaoran – Demonios, podría aceptar lo del clan si tan solo pudiera escoger yo mismo a mi esposa, pero ni loco lo aceptaré si tú no estás incluida en los planes.
-Tu madre lucía bastante preocupada, es obvio que ella tampoco estaba de acuerdo con el matrimonio arreglado.
-Y la única forma de que anulen todo eso del matrimonio, es con otro matrimonio. Fueron demasiado listos para exigirme de que vuelva a Hong Kong a esta edad, cuando es obvio que no estoy casado. Demonios ¿por qué tuvieron que monitorear toda mi vida?
Sakura lo miró curiosa – Es cierto, papá dijo que la única forma de que ellos cuenten una relación es si están casados.
-Pero han hecho bien su jugada vigilándome todos estos años, saben que no estoy casado y me obligarían a hacerlo de inmediato si acepto esta estupidez.
-Entonces acabemos con todo este enredo del Clan y casémonos – Dijo ella haciendo que Syaoran abriera los ojos de par en par.
- ¿Casarnos? ¿Estás loca?
-Piénsalo Syaoran – Explicó Sakura – Si nos casamos tendrán que tomar en cuenta nuestra relación, y cambiarían sus planes, nosotros se los arruinaríamos.
-Nuestros padres y familiares acaban de enterarse que estamos en una relación – Dijo Syaoran sin creer aun en la idea de ella – Jamás van a consentir un matrimonio cuando recién les dijimos y, por si fuera poco, nos graduamos de la escuela hoy.
-No tenemos por qué decirles, mantuvimos una relación secreta por meses, somos mayores de edad y no necesitamos un permiso ni nada. Podemos casarnos y librarte de todo eso del clan.
Syaoran la miró seriamente – ¿Te sientes lista para casarte?
Sakura le sostuvo la mirada – No me siento lista para perderte, tal vez seamos inmaduros para esto, pero no pienso perderte sin haberlo intentado.
Syaoran no dijo nada, no sabía exactamente qué decir al respecto, y Sakura sintió miedo, sin embargo, se mostró fuerte y volvió a hablar – Si no quieres hacerlo, entonces te apoyaré hasta dónde pueda hacerlo, pero si dices amarme como lo haces, entonces ¿por qué un papel haría la diferencia?
Syaoran la miró asustado – Ni por un momento dudes de mis sentimientos, si te amo, es solo que estoy jodidamente enojado con los ancianos del consejo por querer cambiar toda mi vida, pero estoy más jodidamente asustado por perderte, y me niego a hacerlo.
-Entonces ¿qué propones hacer? – Dijo ella levantándose de la cama – Sabes que te apoyaré y haré todo lo posible porque no tengamos que perdernos el uno al otro.
Syaoran no dijo nada, simplemente se levantó de la cama y se dispuso a buscar en lo más alto y recóndito de su closet, de dónde sacó una pequeña caja. Él le daba la espalada a Sakura por lo que ella no pudo ver que estaba buscando ahí dentro, y trató de no presionarlo, aunque la intriga la carcomía.
Cuando por fin Syaoran se giró, se acercó lentamente a ella y tomó su mano, mientras con la otra le mostraba a la chica una pequeña prenda – Este anillo ha estado en mi familia por generaciones, mi padre se lo dio a mi madre, pero cuando él murió y años después ella decidió casarse con tu padre, me lo dio y me dijo que esperaba que se lo diera a la persona correcta, y aquí estás.
Sakura no tenía palabras, y aquello solo mejoró cuando Syaoran se apoyó en una sola rodilla y le habló mirándola a los ojos – ¿Te casas conmigo?
La chica vio como él temblaba de nerviosismo, y aunque él sabía la respuesta a esa pregunta porque ella misma la había propuesto, la felicidad que lo embargó no se comparó con nada cuando ella respondió – Sí, Syaoran.
Él un tanto nervioso aún le puso el anillo en su dedo anular y luego se puso de pie para besarla mientras la tomaba de la cintura y la levantaba haciéndola reír. Cuando por fin la bajó se miraron sonrientes y excitados.
- ¿Y ahora qué? – Preguntó ella.
-Vamos a casarnos – Respondió él sintiendo la adrenalina en su cuerpo – Podemos hacerlo esta noche.
- ¿Esta noche?
- ¿Por qué no? – Empezó a explicar – ¿Recuerdas el ayuntamiento donde mi madre y Fujitaka se casaron cuando éramos niños?
-A ver si lo entiendo ¿quieres ir a Tokio esta noche a casarnos? – Preguntó ella sin poder creerlo aún.
-Quiero salir de aquí y no pensar en nada más que tú y yo – Dijo Syaoran – No quiero pensar en un clan, ni herencias ni mucho menos en matrimonios arreglados, solo quiero que seamos tú y yo esta noche en un lugar diferente.
Ella sonrió y le dio un corto beso en los labios – Tenemos que salir por la ventana si no queremos un interrogatorio, iré a mi habitación y recogeré algunas cosas rápidamente, bajaré por la enredadera mientras tú haces lo mismo.
-Como cuando nos escapábamos por las noches para salir a caminar con los chicos de la escuela – Recordó Syaoran.
-Exacto, nos veremos abajo, iremos a Tokio y nos casaremos – Dijo ella sin poder creérselo.
Él le dio una sonrisa – Una típica noche del sábado ¿no crees?
Sakura no esperó más y cuidadosamente fue hasta su habitación para empezar a empacar solo un par de cosas en una mochila, puso unos zapatos en su bolso, tomó una chaqueta que tuviera una capucha con la que pudiera tapar su cabeza y ni siquiera se quitó el vestido que había usado para la graduación.
Cuando estuvo lista, se acercó a la ventana y cuidadosamente sin hacer ruido, empezó a bajar la enredadera como lo hacían cuando iban en la secundaria y a veces salían por las noches a escondidas de sus padres para estar con sus amigos. Por poco pensó que había perdido la práctica, pero sus habilidades de porristas la ayudaron.
Al llegar abajo Syaoran se encontraba escondido donde usualmente la esperaba cuando eran más jóvenes, él también había empacado solo lo necesario en una mochila y se había puesto también una chaqueta con una capucha que cubría su cabeza, aunque tampoco se había quitado su ropa de la graduación, ya que pudo ver la corbata aún en su cuello.
Ninguno dijo nada, simplemente rodearon el jardín cuidadosamente y se aseguraron de que no hubiese nadie afuera que los detuviese, para su suerte todos estaban adentro manteniendo una tensa conversación por lo que pudieron ver a través de las ventanas, se sintieron un poco mal, pero ya habían tomado una decisión y no era el momento de acobardarse.
Se sintieron más tranquilos cuando por fin lograron salir de su casa y de la calle donde vivían, llegar a la estación del metro ya no era nada, sin embargo, decidieron tomar varios atajos ya que la noche estaba algo avanzada y aún debían llegar a Tokio.
Cuando llegaron a la estación del metro corrieron con la suerte de encontrar que ya estaba por partir, por lo que lo tomaron. Al estar ahí dentro sentados se tomaron de las manos, ya no había marcha atrás en aquella situación, y aunque la adrenalina, felicidad y excitación los embargara en ese momento, no podían dejar de sentir algo de miedo ya que con esta decisión podrían ganar y ser felices o perder todo por lo que habían luchado, y aquella última sin duda, no era una opción para ellos, o eso esperaban.
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N/A: ¡Hola chicos y chicas! Disculpen la hora, estoy teniendo problemas con el internet y apenas pude conectarme, pero lo prometido es deuda y aquí está el capítulo, les dije que la espera valía la pena y espero que les haya gustado;) Sé que todos querían matarme en el capítulo pasado y espero haber cumplido con sus expectativas, por favor díganme que les pareció esta decisión de los chicos en los comentarios; y por favor, no odien a la madre de Syaoran, ella solo sigue órdenes.
Si me tardo un poco subiendo los capítulos es por la pésima conexión a internet, así que no desesperen, apenas pueda hacerlo actualizaré. Nos leemos en el próximo capítulo el jueves. Besos y abrazos para todos.
PD: ¿Ya leyeron el nuevo capítulo de Clear Card? ¿Y vieron el nuevo tráiler del anime? Ambos están geniales, y si les digo la verdad, me emocioné mucho con el tráiler, esa nueva temporada promete demasiado y no puedo esperar a que llegue enero para que se estrene. Si ya lo vieron, díganme que tal les pareció… Yo estoy preparándome para todo eso mientras leo el manga y veo el anime de nuevo, ya saben para emocionarme más;) Ahora sí, bye.
