Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.
- Ésos - le dije con una cáustica precisión gramatical, desde donde estaba sentada en la rama alta de... ¿un roble? - son ellos. Sasuke y sus... conejos.
- Maravilloso - murmuro Yahiko.
Este se había acomodado aún más lánguidamente y con más elegancia que yo en el roble. Esto se había convertido en una competencia no expresada. Los ojos marrones de Yahiko habían centellado una o dos veces al verme y ante la mención de Hana.
- No intentes siquiera decirme que no tienes nada que ver con esas muchachas pendencieras - añadí con tono seco - Empezar con Tayuya y Hana, esa es la idea, ¿verdad?
Yahiko sacudió la cabeza. Tenía los ojos puestos en las conejas.
- Yo no probaría con esas chicas - sonreí sin humor, con los ojos entrecerrados - Sé que parecen tan fuertes como papel de seda mojado; pero son más duras de lo que te imaginas, y más aún cuando una de ellas está en peligro.
- Ya te he dicho que no soy yo quien lo está haciendo - dijo Yahiko. Pareció inquieto por primera vez. Luego añadió - Aunque podría conocer al autor.
- Dímelo, por favor - sugerí, todavía con los ojos cerrados.
- Bien... ¿Mencione a mi hermana más joven? Se llama Konan - sonrió de un modo encantador.
Sentí como mi furia despertaba de pronto. Hice caso omiso. Estaba demasiado relajada para pensar en cazar a una Torre, y no estaba segura de que a Konan se le pudiese cazar.
- No, no la mencionaste - respondí, rascándome distraídamente la nuca; aquella picadura de mosquito había desaparecido, pero había dejado tras ella un escozor feroz - Te habrás olvidado sin querer.
- Bueno, está aquí, en alguna parte. Vino conmigo, a investigar a la familia Uchiha. Ordenes... imperiales.
Tuve la seguridad de que la vacilación antes de mencionar el tipo de ordenes era fingida. Ladee la cabeza en ángulo que quería decir: no creas que me estas engañando, y aguarde.
- Cuando se trata de advertencias, a Konan le gustan los juegos - se limitó a decir.
- ¿De veras? ¿Cómo el ajedrez, el siete y medio, el chunnin, esa clase de juegos?
Yahiko tosió teatralmente. Bueno, se mostraba de lo más protector con ella, ¿verdad? Le dedique a Yahiko una de mis sonrisas más incandescentes.
- La quiero - dijo el joven de los cabellos anaranjados, y en esta ocasión había una clara advertencia en la voz.
- Desde luego que la quieres - conteste en un tono conciliador - Me doy cuenta.
- Así es...
- ¿Y cómo son sus juegos?
- Bueno, sus juegos por lo general tienen el efecto de destruir. Al final. No todo de golpe.
Me encogí de hombros.
- Nadie va a echar en falta esta familia diminuta. Desde luego, ya no me importa nadie de aquí.
- Como quieras - Yahiko había regresado a su estado sumiso normal - Somos aliados, y mantenemos nuestro trato. De todos modos, te quedaras conmigo al final.
- A propósito, ni siquiera discutiremos el pequeño fiasco entre esos árboles y yo... o el de ellos, si insistes. Estoy muy segura de haber volatilizado al menos tres de ellos, pero si veo a otro, nuestra relación comercial se acabó. Soy un mal enemigo, Yahiko. No te gustaría averiguar hasta qué punto.
Yahiko se mostró adecuadamente impresionado mientras asentía.
- Falta poco para la gran noche. Donde nos encontraremos con Sasuke Uchiha en la gran roca roja - murmuro con interés.
- La gran noche - asentí.
- Cuando eliminaras a esos Peones que has estado buscando.
- Cuando dejaran de respirar - asentí - Me gustaría conocer a esa Konan tuya. Para su protección.
- Y yo sé que ella quiere conocerte. Ahora está demasiado absorta en su advertencia hacia Sasuke Uchiha, pero intentare arrancarla de su juego - Yahiko se desperezo sensualmente.
Lo mire por un momento. Luego, distraídamente también me desperece.
- Recuerda que hay un Alfil por los alrededores, quizás hoy lo encuentres. Esta tras de Sasuke Uchiha.
- Lo estaré esperando.
Yahiko me observaba. Sonrió.
Sentí curiosidad por aquella sonrisa. Había advertido que cuando Yahiko sonreía, por unos segundos un negro tenebroso era visible en sus ojos.
Pero estaba realmente demasiado cansada para pensar en eso. Sencillamente, demasiado relajada. De hecho, de improviso me sentía muy somnolienta...
Corinne Uchiha
