-Xiao Lang, permíteme presentarte a Kumiko Zhang, la primera en la línea del clan Zhang para casarse y liderar junto a ti – Dijo el líder del consejo.
De inmediato, Syaoran miró a Sakura quien lucía tan desconcertada como él, ella le dedicó una mirada de preocupación, pero él tomó su mano y la apretó para luego encarar al consejo.
-Ya tengo una esposa – Luego se giró hacía la chica y le hizo una reverencia – Disculpa esta situación, pero no seré líder del Clan.
-Xiao Lang, hemos mandando a llamar a Kumiko precisamente porque esta reunión se hizo con el objetivo de fijar la fecha para su matrimonio – Dijo otro de los ancianos.
Syaoran los miró con impaciencia – Ya he demitido del puesto, y no necesito fijar una fecha para nada, mi decisión es total y absoluta.
-Tienes un derecho de nacimiento que no puedes pasar por alto – Dijo el líder empezando a enojarse.
-Si, pero según la tradición no cumplo con los requisitos para liderar el clan.
-Las reglas pueden cambiarse – Dijo uno de los ancianos.
Syaoran empezó a sacudir su cabeza negativamente empezando a perder la paciencia – Ninguna de las tontas reglas que pongan ustedes tendrán validez para mí o para mi familia.
-Estás poniéndonos en una situación complicada, Xiao Lang – Dijo el líder mirándolo a él y luego a Sakura – Igual usted, señorita.
Sakura sintió como un nudo se formaba en su garganta y como empezaba a ponerse nerviosa, a lo cual Syaoran encaró de nuevo al líder – Ella no tiene la culpa de nada.
-De hecho, es la culpable de todo – Dijo sorpresivamente Kumiko captando la atención de todos los presentes.
Syaoran la miró con mucha sorpresa, ya que apenas conocían a esa chica y no tenía ningún derecho de hablar de esa forma, vieron cómo se acercó hasta donde se encontraban y se paraba justo frente a Sakura.
-Desde hace años me han educado para convertirme en la esposa del líder del Clan Li, desde entonces solo he soñado con el día en el que por fin porte ese anillo que tú llevas en tu dedo – Dijo Kumiko mirando a Sakura despectivamente.
-Aléjate de ella – Intervino Syaoran – No eres quien para hablarle de esa forma.
-Sí lo soy – Respondió la chica con una sonrisa – Sigo siendo la prometida del líder del Clan Li – Luego de decir esto volvió a mirar a Sakura – Tú solo eres una piedra en nuestros zapatos, por el momento.
-Ya quisieras ser la prometida de Syaoran – Dijo Sakura con fuego en sus ojos.
-Oh, entonces si hablas – Respondió Kumiko – Bueno entonces procura no perder el anillo de los Li, es muy valioso, aunque no creo que lo entiendas… Da igual, pronto será mío.
-Ni creas que te dejaré el camino tan fácil – Dijo Sakura con coraje – Sólo quieres tener el título de la esposa del líder del Clan.
- ¿Acaso tú no, pequeña?
-Hay cosas más importantes – Respondió ella apretando la mano de Syaoran – Pero no creo que las llegues a entender nunca.
Kumiko rodó los ojos – Entiende que una simple chica japonesa como tú jamás podría llegar tan lejos, digo, estoy segura de que Xiao Lang se fijó en ti porque nosotros no podíamos conocernos hasta haber cumplido la mayoría de edad.
-Deja de decir estupideces – Dijo Syaoran sin ningún tacto.
Kumiko miró a Syaoran y le dio una sonrisa pícara – Eres mucho más lindo en persona.
Entonces Sakura se puso en frente de ella dándole su peor cara – Aléjate de él.
-Oh querida, de todas formas, lo tendrás temporalmente, cuando menos lo esperes él será mío y juntos podremos cumplir con nuestro destino.
- ¿Lo ves, Xiao Lang? – Dijo el líder del clan – La señorita Kumiko no está disgustada con tu actual situación, incluso está dispuesta a soportarla hasta que se efectúe la boda.
- ¡No habrá ninguna boda! – Gritó Syaoran frustrado – Entiendan que no quiero ser líder del clan.
-Es tu derecho de nacimiento – Dijo Kumiko con una sonrisa mirándolo y luego posó sus ojos en Sakura – Y ni tú ni nadie pueden cambiarlo.
Sakura sintió un nudo en su estómago frente a todo aquello, de alguna manera se sentía realmente culpable ya que ella misma le había pedido a Syaoran que se casaran para sacarlos de todo el embrollo con el Clan, pero las cosas se habían tornado mucho peores de lo que ya estaban, incluso ni siquiera podía ver alguna salida a toda esa situación, el Clan estaba renuente con no dejar ir a Syaoran, y Kumiko lucía bastante serena, como si todo fuese perfecto, y eso sin duda no le agradaba.
-Estás siendo irracional, Xiao Lang – Dijo uno de los ancianos – Sólo piensa en esta oportunidad, tendrías prácticamente toda tu vida resuelta.
-No lo necesito.
-Los líderes son tan modestos – Dijo Kumiko picándole el ojo a Syaoran – Sólo debe pensarlo bien antes de aceptar.
-No aceptaré nada.
-Xiao Lang – Dijo el líder captando la atención de todos – Estamos evaluando la posibilidad de llevar a cabo una pequeña fiesta en la que puedas conocer a los miembros del clan, así como también a los clanes aliados tales como la familia Zhang.
-Ni hablar – Respondió cansado de aquella situación.
-Sólo acepta ir a la fiesta – Pidió el anciano – No estarías aceptando tu posición como líder, pero esto podría ayudar a tantear el terreno, y tal vez a cambiar de opinión.
-No cambiaré mi opinión – Dijo Syaoran firmemente.
-Si el acepta ir a la fiesta ¿respetarán la decisión que tome sea cual sea? – Salió Sakura para sorpresa de Syaoran.
El anciano evaluó a la joven y asintió – Sí, esta fiesta es nuestro último recurso con Xiao Lang, así que respetaremos su decisión como política del consejo.
-Está bien, lo hará – Dijo Sakura firmemente.
- ¿Qué? – Exclamó Syaoran desconcertado.
-Entonces, queda por terminada esta reunión – Dijo el líder – La fiesta se llevará a cabo mañana por la noche en la casa de los Zhang, traje elegante.
-Y nada de japonesas en mi honorable hogar – Dijo Kumiko mirando despectivamente a Sakura y luego le guiñó un ojo a Syaoran – Nos vemos mañana, Xiao Lang.
Syaoran miró a Sakura sin poder creer lo que acababa de suceder, sin embargo, aquel contacto se cortó cuando ella misma salió prácticamente corriendo del lugar de reuniones y empezó a caminar por las concurridas calles de Hong Kong sin destino alguno. Él la perseguía, pero ella caminaba rápido cuando se lo proponía, por lo que tuvo que darse prisa antes de que se perdiera entre las personas.
Sakura cruzó en un callejón, donde por estar prácticamente vacío Syaoran pudo moverse con más libertad hasta alcanzarla, él la tomó del brazo antes de que siguiera escapando de él y la pegó a la pared para mirarla a los ojos, pudo ver como unas lágrimas caían por sus mejillas, ella lo miraba con coraje.
- ¿Por qué demonios hiciste eso? – Preguntó él respirando agitadamente.
-No tiene caso que sigas negándote, no te dejarán en paz hasta que vayas a la maldita fiesta y luego les digas que no quieres hacerlo – Respondió ella con rabia – No tienes por qué hacerlo tan difícil.
-Se lo has puesto en bandeja de plata, ellos quieren verme en esa estúpida fiesta para integrarme con los otros miembros del clan, es una trampa, pude saberlo apenas vi la cara de felicidad de todos esos viejos chiflados.
-Pues ya no tiene caso que sigas resistiéndote.
Él la miró confundido – ¿De qué demonios estás hablando?
Sakura sentía su garganta arder – Tienes una prometida.
-Es pura mierda, esa chica no es nadie para mí.
-Es de origen chino, Syaoran – Empezó Sakura – Está aprobada por el consejo, ambos son parte de dos clanes importantes de China y, por si fuera poco, es elegante y hermosa.
-Me importa un carajo que sea de origen chino, las prefiero japonesas – Siguió él seriamente – Odio esta mierda del clan y lo sabes, y no hay chica más hermosa, elegante, valiente e inteligente que tú.
Sakura no sonreía simplemente daba fuertes respiraciones tratando de no seguir llorando – He arruinado tu futuro.
-No lo has hecho – Respondió firmemente – Lo has salvado.
-Yo fui la de la estúpida idea de casarnos, creí que arreglaríamos las cosas, pero no es cierto – Admitió ella – Las empeoré por mucho.
-No lo hiciste, tú me hiciste abrir los ojos, darme cuenta de que todo va más allá que libros antiguos.
Sakura lo miró confundida – ¿De qué hablas?
-Cuando éramos niños y te conocí yo era un amargado, solo vivía para entrenar y estudiar, hasta que te conocí nunca había tenido un solo amigo porque los espantaba con mi forma de ser, pero tú no te espantaste ni tampoco aguantaste mi actitud, me hiciste más humano.
Sakura recordó las palabras que Meiling le había dicho hacía unos días, no les había tomado mucha importancia, pero ahora él también se las decía y, la verdad es que aquello le emocionaba, pero el deber resonaba en su cabeza como un reloj despertador.
-Tienes un derecho de nacimiento Syaoran, ni nuestro matrimonio puede cambiarlo.
- ¿Tú también con eso? Maldita sea, un jodido derecho de nacimiento no va a regir toda mi vida, me niego a aceptarlo.
-Es tu destino, y yo nunca debí interferir en él – Dijo Sakura con la voz ronca.
Syaoran la miró impactado – No puedes estar hablando en serio.
Sakura le sostuvo la mirada – Tienes que ir a la fiesta mañana.
-No iré a una jodida fiesta, sabes tan bien como yo que es una trampa de esos viejos chiflados.
-Pero ellos no van a desistir, harán todo lo posible por hacerte cambiar de opinión.
Él la miró seriamente – Creí que tenías más fe en mí.
-Estoy siendo realista.
- ¿Y has pensado que el cambiar de opinión puede cambiar por completo nuestras vidas?
Sakura lo miró temerosa – Sí… Yo te amo, pero creo que eso no es suficiente para que puedas cambiar tu destino.
-Hace solo unas horas creías que era más que suficiente, Sakura.
-Porque no había pensado en lo mucho que compliqué las cosas al pedirte que nos casáramos.
Él la miró con los ojos muy abiertos – ¿Estás arrepentida acaso?
Ella negó con la cabeza – Estar contigo ha sido algo tan maravilloso que no puedo ni explicarlo con palabras, pero he llegado a pensar que tal vez nuestra historia era más corta de lo que creí.
- ¿Qué demonios te hace pensar eso?
-Syaoran no existen las casualidades, solo lo inevitable – Repitió ella la frase que él le dijo hacía un tiempo.
-No sé a qué viene esa frase.
Ella subió los hombros – Tal vez lo inevitable es que esto del Clan pase, y que tú a pesar de todo, si te conviertas en el líder.
-Todo eso es mierda, lo que importa es el ahora, que tú y yo estamos juntos en esto ¿recuerdas? – Dijo él sintiendo un gran miedo dentro de sí.
La chica lo miró tristemente – Yo creí que estábamos juntos en esto, pero por lo que he vivido hoy incluso he llegado a pensar que más bien estoy sobrando.
-Sakura…
Ella logró zafarse de su agarre y lo miró por una última vez – Necesito estar sola, te veré esta noche en la casa de Wei.
Syaoran la miró con miedo, no podía creer que aquello estuviera pasando, por lo que sin más se acercó a ella para besarla en los labios, la besaba con desesperación y la abrazaba como si tuviera miedo a que se fuera a escapar, ella correspondía mientras sentía unas lágrimas caer por sus mejillas.
Cuando se separaron él la miró a los ojos – Te amo.
Sakura no respondió, simplemente se apartó de él y empezó a caminar fuera del callejón, dejando a Syaoran con la mirada perdida y apretando los puños, sentía ganas de golpear algo, pero sobre todo sintió miedo, y por primera vez en muchos años, las ganas de llorar albergaron su ser, sintiendo débil, indefenso y perdido por primera vez en su vida.
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N/A: ¡Hola hola mis queridos lectores! Espero que estén teniendo excelentes fiestas y que tengan la oportunidad de compartir en estos días con sus seres queridos. Espero que sean almas bondadosas y no quieran matarme por lo que hice con este capítulo jajaja, aunque igual espero que me dejen sus comentarios, ya saben que ese es mi regalo;). Les deseo una feliz navidad y que la pasen de maravilla esta noche y mañana. Nos leemos el jueves sin falta, un beso enorme y saludos a todos.
