" Te amo " Dijo su hermoso caballero negro.

" ... "

La confesión tomo por sorpresa a Ciel, sintió un breve respingo en la espalda y volteo a mirar a Sebastian a los ojos. Dio una última mordida a una de sus galletas, saboreando completamente la crema en su paladar. Arrugo el empaque de sus chucherías y lo guardo en su mochila, todo esto sin despegar los ojos con los de Sebastian. El azulado ojo de Ciel se ilumino de anhelos romanticos, tan apasionados que quemarían a cualquiera que se interpusiera entre ellos.

"¿Estas seguro?" Era excesivamente hermoso para ser verdad, pensar que su mejor amigo confesaba sus sentimientos era tan abrumador, quería abalanzarse en sus hombros y besarlo con tanta pasión...espera, ¿eso no lo habían hecho ayer?. besarlo... y ... eso también...

"¿Por qué preguntas eso?, sabes que te he amado desde la primera vez que te vi" Le aseguro, tenía miedo que pensara que todo fuera una cruel broma.

Ciel inhalo el aíre que sus pulmones podían alcanzar, su corazón latía fervientemente contra su pecho. Estaba intentando no temblar de la emoción. La creencia de que serían mejores amigos hasta después de que Sebastian se casara con una mujer fue tirada a la basura tan rápido cuando le dijo te amo. El también lo amaba, ¿que clase de ilusión cruel era esto?. Tanto tiempo juntos y por fin le decía algo sobre la clase de relación que deseaba.

"Esto es un sueño...?" Agito una mano en su cara, buscando más aíre del que necesitaba, cerro los ojos volviendo a reproducir la confesión en su mente, todas las veces que pudiera hacerlo. Esa confesión tan acaramelada, más que un dulce.

Te amo

Te amo

Te amo

Te amo

Yo también te amo a ti, pensó Ciel desde sus adentros.

"Claro que no" Le respondió melódico, tomando las frágiles manos del chico enamorado con las suyas y besando sus nudillos. Después ascendió sus candentes ojos carmesí con los de él. Ciel lo miro maravillado, estaba encantado con todo lo sucedido.

El mayor hizo un gesto enternecedor con los ojos junto a una sonrisa de media vela. Todo esto era maravilloso...pero...

Ciel vio que Sebastian hizo un pequeño puchero tembloroso, desviando rápidamente la mirada a un lado, ¿a caso se estaba arrepintiendo de la confesión?, esa mirada cambió tan rápido que parecía arrepentimiento, ¿ya no le quería?.

Estuvo en calma, aguantando la presión de la situación, después observo intrigado los movimientos de Sebastian, separo sus labios resecos de intriga y suspiro observando atentamente; él se había hincado en la tierra, ensuciando sus pantalones con polvo. Casi parecía una propuesta de matrimonio, pero claro, ellos aun no pueden casarse, aún son menores de edad para ello.

Aparte de que aun no le había dicho nada en concreto.

"¿Deseas ser mío?... Ciel "

Trago saliva, sintiendo que un pequeño tic involuntario lo controlaba, la respuesta la sabían ambos, no necesitaron de palabrería. Su respuesta fue tan clara como el agua; felizmente se inclino y beso los otros labios.

Eso fue todo.


"¿Quieres ir a comprar dulces?"

El menor estaba entretenido con los videojuegos de Sebastian , hasta la mención de los dulces, soltó el mando en la cama y presto su atención a Sebastian. "Uh?" Fingió ignoracia ladeando la cabeza a un lado.

"No te hagas el tonto, dije que si quieres ir a comprar dulces" Sonrio levemente, inclinadose en el borde de la puerta, esperando a que Ciel se pusiera los zapatos y su abrigo para poder salir. Afuera se encontraba totalmente las calles en blanco.

Ciel corvo su espalda hacía el frente, haciendo un mohín con los labios. " Afuera hace frío, ¿puedes ir tú? " luego se acomodo profundamente en las tibias mantas de Sebastian. Definitivamente no iba a salir de allí.

De nuevo...

Sebastian puso su mano en la frente con frustración, ya eran varías veces que le decía lo mismo. Lo más decadente era que allí iba como su fiel sirviente a buscar las cosas cuando no debería. Pero esta vez no, lo llevaría con el o no tendría golosinas.

"En serio que eres un vago..." Dijo irritado.

Ciel separo sus labios en un perfecto circulo " Oh " se quejo indignado por el comentario " ¿Yo vago? " le rugió frunciendo el ceño con molestia, intento poner la mejor cara de enojo que tenia para mostrar su desaprobación, pero si le entregaran un espejo se daría cuenta que parecía todo, menos un enojo legitimo. Para mas burla a la situación, Sebastian tuvo la descares de compararlo con un gato gruñón cuando no le servias su leche a la hora correcta.

El más alto se burlo " Oh, claro que si " Alzó la barbilla con determinación, cruzando sus brazos contra su pecho y esperando que Ciel dejara de hacer su berrinche. Lo amaba con todo su ser, pero ¿era tan difícil salir con el por unos cuantos caramelos?, tenía que quitarle ese rasgo desastroso.

¡Y claro que no era la única cosa que hacia su amorcito!. Si su lindo cariñito se cansaba de caminar, tenía que cargarlo hasta casa sin excusa alguna... aunque algunas veces la recompensa no era tan mala. Podía sentir sus esponjosos labios con los suyos en agradecimiento, no podía ser tan malo... o quizás ...

No era de todo mal el cambio, pero...

" No dejare que me manipules con dulces " Saco la lengua infantilmente, mostrando la regordeta lengua que tanto le gustaba al mayor, luego se escondió debajo del edredón como un gatito molesto.

Sebastian se pregunto quien era en realidad el ser manipulado en la habitación, giro los ojos a un lado por la ironía del asunto, si no era por las buenas, sería por las malas. Sonrió maliciosamente cuando una idea malvada golpeo su cabeza. Quizás de esta manera aprendería una lección

"Esta bien, iré, pero no te traeré dulces, en cambio se los daré a una linda señorita que pase por la calle. Por que ellas si son educadas" Miro el edredón con diversión, esperando que saliera corriendo hacia el y le prometiera que ya no sería inmaduro. Ciel ya tenía quince años como para seguir teniendo sus ataques infantiles.

No toda la culpa la cargaba Ciel por este comportamiento, podría decirse que un lado de la culpa la tenía Sebastian, principalmente por que lo continuaba consintiendo como un niño de nueve, trayendo todas las cosas que le pedía cuando le daba por ponerse de gruñón. Ya no debería de hacerlo, lo estaba malcriado.

Sebastian continuo observando el edredón, el bulto en medio de la cama comenzó a temblar. Por instinto, supuso que había dicho algo que no debió decir, el chico debajo del edrédon se asomo con las mejillas enrojecidas, presionando fuertemente el edredón con una mano mientras temblaba.

Un mar de lagrimas se desparramaron de ambos ojos, un ojo tan frío, gris. Mientras que el otro brillaba en múltiples colores azules. Ciel Inhalaba entrecortadamente el aire, quería calmarse mientas más feroces lagrimas se deslizaron manchando la tela debajo de él. Sus labios rosados titubearon, ¿Sebastian realmente quería cambiarlo?, ¿quería romper con él?, ¿ya no le quería por vago?

Este pobre niño era muy incredulo, tan fantasioso a diversas situaciones de la vida, como la vivida imaginación de un niño de kinder, imaginando que hay monstruos debajo de su cama.

Su imaginación podía cituarlo en una hermosa boda donde se casaría con Sebastian, al igual que a una deprimente visión donde ellos no estaban juntos, separados por malas decisiones. No pasaba de ser una simple ilusión creada por su cerebro. Sebastian continuaba con el, tenía la esperanza que no lo dejara ir, su destino lo tenía escrito con el.

No importase que pasara, su destino era con él.


Notas de autor: No tenía pensado comentar hasta terminar por completo la historia, pero sentí que era necesario para aclarar cosas, ya que sospecho que esto tardara unos largos meses!. Tal vez algunos estén confundidos hacia donde va la historia (lo que esta en la sinopsis si va pasar, de eso no se preocupen) diría que aun estoy tomando arranque del fic. Estos pequeño capítulos son muy lentos, comparado a lo que tengo pensado hacer, estoy intentando no dar de sopetón la trama principal (lo siento por lo tedioso que esta por el momento).

Al punto donde quiero llegar con esto un le falta, pero como soy una persona que le gustan las pistas, voy a ir dejando algunas por los capítulos (pequeños detalles), y así sera hasta llegar al punto de la historia donde diría que comienza el "real fic". ¡Pero no se preocupen!, no quiero alargar más los "happy moments".

Por ahora los capítulos serán escritos así, sin adentrarme mucho en la cabeza de los personajes. Cuando llegue a ese punto de la historia que mencione, los capítulos cambiaran a puntos de vista. Esta es una historia que tenía en mi cabeza desde hace muchos meses, pero soy floja para actualizar cada semana. Probablemente se actualice cada mes, no tengo mucha prisa con este fic.

Muchas gracias por leer ~