Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.
En un día como este, un puñado de niños buenos se encontraban en el punto de sus vidas donde cualquier cosa podía suceder, donde se toman las grandes decisiones, y se recorren las grandes distancias. Hoy era un día en donde todo sería concluido, desde un suave respirar, hasta una diminuta huella en la tierra, y un rotundo adiós.
Hoy Hinata Hyuga quería marcharse a su casa, tomar una leche caliente y dormirse junto a la chimenea, pensé. Este no era mi lugar, y esta no era mi pelea.
Pero si este no era, entonces, ¿Cuál sería mi lugar en el mundo? Yo estaba aquí por algo, y ese algo difícilmente iba a marcar la diferencia si yo me echaba a llorar sobre la tierra húmeda. Yo estaba de pie, frente la batalla, en las primeras líneas de fuego, porque así lo había decidido. Estaba aquí porque mis amigos estaban aquí, y si ellos luchaban, yo también lo haría. Yo no había venido aquí a llorar, ya no era un bebe, y tenía que demostrarlo, ahora, yo había venido aquí a dar mi vida por lo que creía era correcto. Y lo correcto era esto, ayudar al que necesita ser ayudado, y mantenerme firme frente la adversidad, aunque duela.
Kabuto gritó, un grito que me recordó a los antiguos predadores. Del gato de diente de sable y el mamut macho. Espuma ensangrentada salía de su boca junto con el grito, convirtiendo esa cara guapa en una máscara torcida de furia. Sus manos garabatearon en su espalda, intentando tomar la estaca de madera y arrancársela. Pero estaba muy profunda. El lanzamiento había sido muy bueno.
- Corinne-san - susurre.
Ella estaba de pie al borde del claro, enmarcada por árboles de roble. Cuando yo mire, ella dio un paso hacia Kabuto, y luego otro; Ágil, acechando, pasos llenos de mortales propósitos. Y estaba enfadada. Recorrí con mi mirada su cara, los músculos parecía que estuvieran congelados. Comprobé que nunca había visto tal amenaza contenida.
- Aléjate… de él - dijo, mientras casi respirándolo, con los ojos fijos en Kabuto dio otro paso.
Kabuto gritó de nuevo, pero sus manos dejaron su garabatear frenético.
- ¡Idiota! ¡Maldita mocosa! ¡No tenemos que luchar! ¡Te lo dije en la casa! ¡Podemos ignorarnos!
La voz de Corinne no era más ruidosa que antes.
- Aléjate de Sasuke.
Podía sentirlo dentro de ella, una hinchazón de poder como un tsunami. Ella continuó, tan suavemente que yo tuve que esforzarme para oírla.
- Antes de que te arranque el corazón.
Yo podía moverme después de todo. Camine hacia atrás.
- ¡Te dije! - Grito Kabuto, espumando. Corinne no reconoció las palabras de todas formas. La totalidad de su ser parecía centrado en la garganta de Kabuto, en su pecho y en el corazón que iba a arrancar.
Kabuto recogió la lanza irrompible y se apresuró. A pesar de toda la sangre, el hombre de cabellos grises parecía tener fuerza suficiente. La carrera fue repentina, violenta, y casi ineludible. Lo vi empujar la lanza a Corinne y cerré los ojos involuntariamente, luego los abrió un instante más tarde cuando oí el batir de las hojas de los árboles.
Kabuto había arremetido hacia el lugar donde había estado Corinne, y un cuerpo negro estaba saltando hacia arriba mientras una sola ola de polvo flotó abajo. Cuando mire fijamente, Kabuto la llevó de prisa en la oscuridad más allá del claro y desapareció.
Silencio cayó muerto en la madera.
Hinata Hyuga
