Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.
Hacía tiempo que había puesto la alarma a las doce y media am.
Eche un vistazo al reloj de la repisa de la gran chimenea en la sala para confirmar que era esa la hora exactamente.
No quería preocupar a nadie.
Me levante sin hacer ruido y salí por las puertas de salida siguiendo luego la ruta en mi auto hasta el lago. En alguna parte de mi cabeza, estaba seguro de que alguien aún estaba engañando a Corinne, usando algún tipo de mecanismo para convertirla en su títere. Corinne no había estado poseída por un insecto de Kabuto, solo había tenido sus habilidades, ya no tenía dudas. Y yo, de camino hacia el encuentro, sentía que debía detener a ese insecto que aún tenía en su interior.
La nota que Corinne me había entregado me encamino hacia la gran roca roja. Corinne también quería visitar continuamente aquel lago. Descendí y seguí el sendero mirando en todas direcciones, agudizando todos mis sentidos para reconocer la zona.
No sentí fresco mientras trepaba un roble para obtener mayor vista del lugar, no había nadie aun. Fuese quien fuese, tendría que acabar presentándose ante mí, si quería hablar conmigo, ¿por qué aguardar?, me pregunte mientras me agachaba sobre la rama.
Escuche que alguien se acercaba abalanzándose sobre mí antes que pudiera verlo, y me contuve para no estremecerme. En su lugar me volví dando la espalda al tronco del árbol y mire hacia afuera. Pude percibir a Corinne acercándose con velocidad, más y más de prisa, cada vez más cerca... y entonces ya debería haber estado aquí, de pie ante mí, pero no estaba.
Fruncí el ceño.
- Siempre conviene mirar arriba, muchacho - advertí una voz encantadora por encima de mí, y entonces Corinne, que había estado aferrada al árbol como un lagarto, efectuó una voltereta al frente y aterrizo sobre mi rama.
No dije nada y me limite a examinarla. Los ojos negros de Corinne eran una cualidad elegante, oscura y sensual. Había algo magnético en ella. Por fin dije:
- Estas de buen humor.
- He tenido un día espléndido - respondió Corinne - ¿Quieres que te los enumere?
- ¿Enumerarme qué?
Corinne me guiño un ojo.
- ¿Que has hecho Corinne?
- Oh, solo salve tu vida. Una vez más... ¿cuantas veces van? - golpeo su frente con un dedo - Hoy fue un grupo de tres. Y no puedo decir que no lo disfrute. Monstruos sangrientos. Vienen por ti, también como ya sabes. Les han indicado que estarías aquí. Y que te gusta pasear solo y sin vigilancia - añadió.
- ¿Solo los mataste? - pregunte horrorizado, observándola en busca de alguna señal de pelea.
- Un par de ellos, si, ahora mismo, con mis propias manos - Corinne mostro sus manos cubiertas con algo rojo que realmente no quería ver - Estoy de acuerdo con que los bosques son encantadores, Sasuke, pero están llenos de "personas" que quieren verte muerto. Hazme una promesa.
- No, no te prometeré nada.
- Bien - rodo los ojos - Entonces hazlo por tu familia y quédate en tu casa - tomo un pañuelo de seda blanco y limpio sus manos - No siempre puedo estar aquí para verte, y tú también lo sabes.
- ¿De qué hablas? Tú me has dicho que viniera. ¿Lo has olvidado?
- ¿Lo he hecho? - se mostró verdaderamente incrédula mientras quemaba el pañuelo con un encendedor, abrió los ojos de golpe - Lo he olvidado, lo siento.
Sonrió divertida y luego frunció el ceño.
- A veces pienso que olvidas mi nombre sistemáticamente, al igual que el de Tenten.
- ¿Quién es ella? - pregunto divertida - Bueno, puesto que ya te has enterado de lo que sucedió exactamente cuándo intente rescatar a ese chico Hyuga..., Neji..., y también sobre lo de Tayuya, siento que me debes una disculpa.
- Y puesto que tú me enviaste una nota que solo pude interpretar como provocadora, realmente creo que a mí me debes una explicación.
- Primero la disculpa - espetó Corinne en tono brusco y luego en tono resignado - Estoy seguro de que piensas que ya es bastante malo haber tenido que prometer que cuidaríamos el uno del otro... eternamente - rodo los ojos - Pero jamás pareces darte cuenta que yo tuve que prometer lo mismo, y esa no es precisamente mi naturaleza. Ahora que... bueno, quizás podríamos olvidarlo simplemente.
Di un suspiro.
- De acuerdo, de acuerdo. Me disculpo. No debería haber dejado que te fueras esa vez de mi casa, pero tú no quisiste decir nada... te lo pregunte. Y sobre lo de Tayuya, también lo siento. Pero bueno. Me disculpo. ¿Es suficiente?
- No estoy segura de que lo digas realmente en serio. Prueba una vez más, con senti…
- Corinne. ¿A qué venia eso de la página web?
- Pensé que era más bien ingenioso: consiguen que los colores sean tan parecidos que únicamente una persona astuta podría leerlo, mientras que los idiotas verían solo una pantalla sin ninguna imagen.
- Pero ¿qué significa realmente Ya Hi ko?
- Un nombre.
- ¿Un nombre?
Corinne me dedicó una sonrisa radiante taladrándome, hasta que por fin desvié la mirada, sintiéndome como si hubiese estado mirando directamente al sol.
- De hecho - prosiguió en tono informal - he invitado al tipo en persona para que te explique todo lo que sucederá de hoy en adelante. Debería estar aquí a las una am. Exactamente. No me culpes por la hora escogida; es algo especial para él.
Y entonces, con muy poco alboroto algo aterrizo en el árbol por encima de nosotros y se dejó caer hasta nuestra rama, sonriendo mientras lo hacía.
Era un joven de cabello anaranjado y ojos marrones que se veían dorados por la luz de la luna. Cuando me volví hacia él, el recién llegado alzó ambas manos en un gesto de indefensión y rendición.
- ¿Quién diablos eres tú?
- El invitado - dijo el joven con soltura - Pero como le dije a la hermosa Corinne..., puedes llamarme Yahiko. Desde luego, tú decides.
- Tú eres Yahiko.
- Lo soy - Yahiko se mostró tímido - Y supongo que simplemente me gusta ayudar a la gente.
- Un Alfil que ayuda a la gente. ¿Tú y tu organización se dedica a ayudar a la gente? ¿Al igual que Kabuto? - Pregunte con sarcasmo y Corinne sonrió - ¿Ahora quieres ayudarme a mí?
- Si realmente así lo quieres... conozco un modo.
- Me limitare a dejarlos solos para que hablen sobre eso, ¿les parece? - dijo Corinne - Tres son multitud, en especial sobre esta rama.
Le dedique una mirada aguda. Y se lanzó al suelo antes de que pudiera pedirle que me diera su palabra.
Sasuke Uchiha
