Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.


Llegué presurosa a la calle 13. El frio raspaba mis mejillas y me hacía estremecer a cada segundo, llevaba una chamarra color azul que no me protegía de nada. Comencé a ver el parque a lo lejos, bajo la luz de la luna. Me esperaba, como siempre, pero su rostro evidenciaba que algo no iba bien.
En sus ojos había un no sé qué oculto que me hacía sentir insegura y me asustaba.
- Vamos a dar un paseo – propuso, al tiempo que me tomaba de la mano. No contesté. No se me ocurrió la forma de protestar, aunque rápidamente supe que quería hacerlo.
Esto no me gusta, va mal, repetía de continuo una voz dentro de mi mente. Me hubiera gustado formular un montón de preguntas, pero la mayoría tendrían que esperar. ¿Podía adivinar lo que rondaba por la mente de Sasuke y el motivo de que estuviera tan sombrío? ¿Había una justificación para esos tenues temores instintivos de los que no lograba desembarazarme?
Él no esperó una respuesta. Me condujo hacia el lado del parque, donde lindaba con el bosque. Le seguí a regañadientes mientras intentaba superar el pavor y pensar algo, pero entonces me obligué a recordar que aquello era lo que pretendía: una oportunidad para aclarar las cosas. En ese caso, ¿por qué me inundaba el pánico? Sólo habíamos caminado unos cuantos pasos por el espeso bosque cuando se detuvo. Apenas habíamos llegado al sendero, ya que todavía podía ver el parque a la distancia. Era un simple paseo. Sasuke se recostó en un árbol y me miró con expresión impasible.
- ¿Que sucede Sasuke?
Inspiró profundamente.
- Necesitamos hablar.
- Está bien, hablemos - dije y sonó más valiente de lo que yo me sentía.
Me devolvió la mirada con frialdad.
- Dime Sasuke, ¿Qué es lo que me tienes que decir?
- He tomado una decisión. Sakura, será mejor que terminemos.
Su respuesta me confundió. Le miré en un intento de entender lo que me quería decir. Sacudí la cabeza de un lado a otro mecánicamente, intentando aclararme. Esperó sin mostrar ningún signo de impaciencia. Me llevó unos minutos volver a estar en condiciones de hablar.
- Vale - dije - Es un buen chiste, lo admito. Por poco y me engañas, Sasuke.
- Sakura… es verdad. No te convengo…
- No seas ridículo - quise sonar enfadada, pero sólo conseguí parecer suplicante - Eres lo mejor que me ha pasado en la vida…
- No podemos estar juntos… - repuso con tristeza.
- Claro que sí. Yo te amo Sasuke.
- Tienes razón - concedió él - Era exactamente lo que se podía esperar, que me amaras.
- ¡Lo prometiste! Me prometiste que siempre estaríamos juntos…
- Siempre que fuera bueno para ti - me interrumpió para rectificarme.
- ¡No! ¿Esto no tiene que ver con otra, verdad? - grité, furiosa, mientras las palabras explotaban dentro de mí, aunque a pesar de todo seguían sonando como una súplica.
Respiró hondo una vez más y clavó la mirada ausente en el suelo durante un buen rato. Torció levemente los labios. Cuando levantó los ojos, me parecieron diferentes, mucho más duros, como si el ónix líquido se hubiese congelado y vuelto sólido.
- Sakura, no quiero estar más contigo - pronunció las palabras de forma concisa y precisa sin apartar los ojos fríos de mi rostro, observándome mientras yo comprendía lo que me decía en realidad. Hubo una pausa durante la cual repetí esas palabras en mi fuero interno varias veces, tamizándolas para encontrar la verdad oculta detrás de ellas.
- ¿Tú... no... me amas? - intenté expulsar las palabras, confundida por el modo como sonaban, colocadas en ese orden.
- No.
Le miré, sin comprenderle aún. Me devolvió la mirada sin remordimiento. Sus ojos brillaban como topacios, duros, claros y muy profundos. Me sentí como si cayera dentro de ellos y no pude encontrar nada, en sus honduras sin fondo, que contrarrestara la palabra que había pronunciado.
- Bien, eso cambia las cosas - me sorprendió lo tranquila y razonable que sonaba mi voz. Quizás se debía al aturdimiento. En realidad, no entendía lo que me había dicho. Seguía sin tener sentido. Miró a lo lejos, entre los árboles, cuando volvió a hablar.
- En cierto modo, te he querido, por supuesto.
Sasuke, el chico al cual en un principio me había negado a amar, el cual había puesto cada uno de sus segundos a ganarse un espacio en mi corazón, el que había alejado todas mis dudas todos mis miedo, el que se había convertido en un ser.. conmigo. Él, era mi vida, era mi centro mismo. Lo amaba más que a cualquiera en esta nefasta tierra… si él me dejaba, yo no podría vivir…
- Entonces, ¿puedes simplemente marcharte y dejarme aquí? – le pregunte, como una única voluntad, mientras mi corazón se desgarraba con una verdad que no podía ser admitida - ¿Por qué? ¿Por qué no me dices nada? ¿Por qué siempre estás tan callado respecto a tus sentimientos? ¿Por qué no me dices nada?
- ¿Por qué tengo que decirte algo? - estallo - Ya no es asunto tuyo. Ya deja de preocuparte por lo que hago.
- ¿Recuerdas… - tome aire con firmeza - ese día en la cafetería?

- Si estas solo, no tienes padres que te regañen.
- La soledad… No tiene punto de comparación con que tus padres se enfaden contigo.

- No lo recuerdo.
- Es lógico. Paso hace mucho tiempo.
Intentaba buscar el significado de sus palabras. Una razón coherente del porque actuaba así.
- Pero ese día es cuando empezó todo… - continúe - Tu y yo. Pasamos muchas cosas juntos… pero sin embargo, nos amámos. Sé cómo te sientes… estas confundido. Pero la soledad… Eso no hace a nadie feliz. A nadie. Ni a ti… ni a mí.
- Tal y como pensaba. Soy diferente de ustedes. Llevo un camino distinto al de ustedes. Un camino que ustedes no pueden seguir. Intente creer que era mi camino para hacer lo que he hecho hasta ahora. Nosotros dos hemos hecho mucho juntos, pero mi corazón ha decidido otra cosa al final. Tengo otro objetivo en la vida. No es junto a ti, Sakura. No puedo ser como tú o como Naruto.
- ¿Vas a volver a elegir la soledad? ¡Aquel día me enseñaste que la soledad era dolorosa! Ahora lo entiendo muy bien. Tengo a mi padre, y tengo amigos… pero si te vas… Para mí… ¡Sera lo mismo que estar sola!
- A partir de hoy... un nuevo camino se abre para nosotros.
- Te ofrezco mi ser... pero no te vayas.
- No me convienes Sakura.
Silencio.
Invirtió el sentido de sus primeras palabras, y no tenía réplica para eso. Bien sabía yo que no estaba a su altura, que no le convenía.
Abrí la boca para decir algo, pero volví a cerrarla. Aguardó con paciencia. Su rostro estaba desprovisto de cualquier tipo de emoción. Lo intenté de nuevo.
- Si es… eso lo que quieres.
Asintió solo una vez.
- Lamento el dejar que pasara tanto tiempo. Perdóname por dejar que esta mentira se alargara tanto. Solo te he provocado daño... - levanto sus brazos con la intención de tomar mis hombros pero luego se contuvo y los devolvió a su lugar - A si es mejor para ti Sakura.
¿Es tu mundo una promesa rota, Sasuke? Prometiste que estarías conmigo, siempre. Dímelo ahora. ¿Retendrás tu dolor? ¿Cuánto tiempo vas a ocultar tu rostro?
Dile a tu corazón ahora que esto termino... porque yo no me lo creo, pensé.
- ¿Puedes simplemente marcharte y dejarme aquí?
Me pregunté qué vería en mi rostro para que el suyo se descompusiera al mirarme, pero logró controlar las facciones y recuperar la máscara de serenidad antes de que yo fuera capaz de descubrirlo. Sus ojos helados se derritieron mientras le miraba y el negro se convirtió una vez más en líquido fundido que se derramaba en los míos y me quemaba con una intensidad sobrecogedora.
- ¡Yo! ¡Yo te quiero tanto! ¡Si te quedas junto a mí, me asegurare de que no te arrepientas! Cada día será estupendo. Seremos realmente felices. Hare cualquier cosa por ti. Por eso... ¡Por favor, quédate! ¡Hare lo que sea! ¡Por favor… quédate… conmigo! Si no puedes quedarte… Llévame contigo.
- No te preocupes. Nuestra memoria es un auténtico colador. Para cualquiera, el tiempo cura todas las heridas.
Sonrió solo una vez más, pero a pesar del aplomo exhibido, la alegría de los labios no le llegó a los ojos.
Se alejó de mí un paso.
- Adiós, Sakura, y gracias por todo.
Se comenzó a alejar dándome la espalda, dejándome aquí sin él. Se iba... se iba para siempre.
Una parte de mí se estaba marchando, y la otra me exigía que le alcanzara. Si se iba… algo me decía que ya no le volvería a ver jamás…
- Sasuke...
Silencio.

Veo este bosque arder... con estos sueños que flotan como cenizas. Todo terminaba aquí, absolutamente todo.
No puedo resistir.
Está destrozándome lentamente... él es todo lo que yo quiero alcanzar...
¡Todo lo que estoy alcanzando!
Desapareceré lentamente. Sé que esto ha terminado. Ha terminado ya... Ya no hay nada que perder.

Me quedé sola en ese pequeño bosque, lo vi desaparecer en segundos, no pude soportarlo más y me dejé caer en la hierba seca del suelo, mi cabeza reposó en ese césped y no me moví, me quedé ahí... quieta, dominada por la decepción, por la soledad; era el sitio perfecto para dejarme caer.
Cerré mis ojos con lágrimas aún en mi rostro; pensado así alejar todo ese dolor, y después todo se tornó sombrío, totalmente negruzco, mis dolores, mis decepciones, se desvanecieron en un profundo sueño.

Ya todo había terminado.


Sakura Haruno