Ruby regreso con varios leños entre sus brazos. "Pensé que ya te habrías quedado dormida" le dijo mientras dejaba los leños a un lado del fuego, "¿te preocupa algo?"

"No, solo admiraba el cielo" le respondió.

"¿Verdad que es hermoso? ¡Hace mucho que no veía tantas estrellas!" Exclamaba mientras veía al cielo y alzaba los brazos como si quisiera alcanzar una estrella, encantada con la noche. Weiss la veía, aun manteniendo la sonrisa de hace un momento.

"¿Estas segura de que quieres montar el primer turno? Si quieres yo podr-"

"Por supuesto, tu descansa… que yo cuidare tus sueños" dijo eso ultimo con algo de timidez, sorprendiendo de sobremanera a Weiss y consiguiendo que desviara su mirada, ligeramente sonrojada.

"C-como quieras" decía mientras se giraba dentro del saco, de forma que ahora le daba la espalda a Ruby, así escondiendo su sonrojo y la sonrisa que luchaba por desvanecer. Un segundo después, escucho una breve risita. "¿De qué te ríes?" Le pregunto sin moverse.

"Nos conocemos desde hace mucho y no me di cuenta cuando fue que tu…" Pauso un instante, algo pensativa. "Weiss, la canción de esta mañana… la escribiste por alguien, ¿no es así?"

"Si Ruby, te diste cuenta" Pensó.

"Es posible, ¿Por qué preguntas?" Su orgullo aun no le dejaría admitirlo tan pronto; además, quería tratar el tema con mucha prudencia. Se giró para poder verla a los ojos, Ruby estaba sentada sobre la grama, de frente a la fogata, pero con la mirada perdida en el cielo.

Entonces sus ojos plateados buscaron encontrarse con los azules que le intrigaban. "Porque… me gustaría saber qué clase de persona es…" había algo en su tono de voz que era indescriptible, que se perdía entre esperanza o tristeza.

Weiss la miro por un instante, comprendía que esta era una oportunidad de oro y que sería una locura dejarla escapar. Así que, convencida de que debía intentarlo al menos, trago saliva antes de decir: "Ese alguien…"

"¡No! No, espera, no me digas. Quiero adivinar" la interrumpió animada, determinada a desafiarse en esta prueba para ver que tanto conocía a su compañera realmente.

Weiss sonrió, no esperaba nada de esto, pero estaba dispuesta a seguirle el juego. "Muy bien, adelante" llegado a este punto, sabía que no dormiría pronto así que salió del saco de dormir y se sentó sobre él. La encapuchaba miraba al suelo con seriedad, pensando, considerando las probabilidades y descartando nombres de una lista mental.

"Tiene que ser alguien… muy valiente" dijo con confianza, consciente de lo obvio de su primera elección, pero suponiendo que era un buen comienzo.

Weiss alzo una ceja, esa primera afirmación no era brillante pero tampoco era incorrecta, "Así es, ¿Qué más?"

"También debe ser inteligente" seguía el camino de lo irrebatible.

"Por supuesto"

"¡También tiene que tener talento para matar Grimm!"

Fue entonces que Weiss considero que podrían pasar la noche entera si seguían a este paso, por supuesto que no tendría paciencia para algo así. "Bien, pero sigues diciendo lo obvio"

"Para ti será obvio, tú ya sabes lo que quieres pero yo tengo que adivinarlo" se quejó.

"de acuerdo, continua"

Ruby seguía pensando seriamente, cosa que se reflejaba en el ceño fruncido que era tan poco usual en ella. Si quería salir de la seguridad de lo obvio, entonces debía esforzarse más y ¡Vaya si no quería equivocarse! Eso sería imperdonable, porque Weiss es su compañera, han vivido juntas desde hacía tiempo, se supone que la conoce bien, ¡Mejor que nadie!

"Debe ser… muy persistente, porque tienes una muy fuerte tendencia a alejar a las personas" Observo.

"Tan solo soy selectiva, sabes que muchos se acercan a mí solo por el apellido"

"Claro… y también tiene que ser un líder natural, que domine un arma que pocos llegan a dominar" Weiss se congelo cuando Ruby dijo eso, preguntándose si en realidad la encapuchada ya sabía la respuesta y solo fingía ignorancia. Ruby tomo el silencio como una confirmación y siguió, "Entonces… debe ser…" se detuvo por un momento, no indecisa, sino un tanto insegura, como si la respuesta titubeara entre sus labios "… no creo que sea Nepturne" y así volvió a lo seguro: Eliminación, descartar lo obvio primero.

"Y estas en lo cierto, él no es precisamente del tipo de persona que busque algo serio" Weiss aun la observaba con curiosidad y nerviosismo. Su corazón latía con más fuerza e insistencia, por la expectativa, porque deseaba que Ruby llegara a la respuesta acertada y así liberarse de la confesión que ha guardado por tanto tiempo.

"También sé que no es Jaune" prosiguió. Ansiedad y temor en su voz. Su mirada perdida en algún punto sobre los leños.

"Ciertamente"

"Weiss… entonces p-" se interrumpió a sí misma, aun insegura, aun titubeando. La siguiente pregunta era muy difícil para ella, no quería pensar en lo que Weiss le diría si la respuesta era negativa: "¿puede ser que… no sea… un ch-?" Lo intentaba pero las palabras se habían atorado en su boca y se reusaban a salir. Volvió a ver el suelo, no encontraba como continuar.

Weiss la miraba, atenta. Sabía exactamente qué era lo que Ruby quería preguntar y que lo mejor que podía hacer era ayudarle un poco, dándole la respuesta. Tomo aire y abrió su boca para hablar, pero dudo por un segundo cuando Ruby volteo a verla. ¡Esto sería más fácil si su corazón no martillara su pecho! "Sé que no es precisamente ortodoxo, pero tienes razón… no es un chico" dijo cruzándose de brazos mientras desviaba la mirada, esperando escuchar lo que la encapuchada tuviera que decir al respecto. Su orgullo no le permitiría mostrar vergüenza, vulnerabilidad ni nerviosismo.

La expresión de Ruby dejo de ser de inseguridad y seriedad. Por un momento se le iluminaron los ojos y le sonrió nuevamente, visiblemente aliviada. "No creía que pudiera ser cierto"

"Al principio yo tampoco creí que fuera verdad" admitió con tranquilidad, que Ruby lo aceptara retiraba otro tan peso de sus hombros. "Escuche que a veces estas cosas se dan, pero jamás pensé que pudiera ser mi caso"

"No creo que tu padre este muy feliz con esto" Bromeo, para intentar descubrir si esto sería un problema para Weiss.

"No importa lo que piense, el ya no tiene ningún control sobre mi vida y aun si lo tuviera, no está en ninguna posición de dictar quien me gusta… si eso es algo que ni siquiera yo puedo decidir" decía seriamente, aun de brazos cruzados aunque ligeramente sonrojada. Ruby no dijo nada, no hizo más que sonreírle, así que Weiss tuvo que preguntarle: "¿Por qué me ves así?"

"No creo que sea Yang, ni mucho menos Nora" aseguro, recobrando la confianza perdida.

El corazón de Weiss pasó por alto un latido, a estas alturas sabía que Ruby tenía la respuesta tambaleando en sus labios. Dejo escapar un suspiro, se decidió a hablar antes de que Ruby pudiera encontrar la forma de dar su veredicto final, "A menudo me pregunto cómo empezó, porque aún no lo comprendo, esto era algo que ni siquiera había pasado por mi mente sino hasta hace poco. En un principio, la idea habría sido tan descabellada que seguro moriría como una imposibilidad, pero lentamente me di cuenta de que ella tenía más presencia en mi mente. De a poco, fueron cayendo cada una de las barreras que levante con los años, ya no podía ser tan distante y me hice más cercana a ella sin notarlo. Me parece irónico que nuestra amistad floreciera incluso si ella grito que me odiaba al poco tiempo de conocerme. Me gustaría saber porque no se alejó de mi como siempre hicieron los demás, porque a ella le sobraban razones"

Weiss pauso para sonreír por un leve instante, quizás enumerando todas esas razones en su mente. Ruby la veía, con vehementes sentimientos encontrados al borde de sus ojos tristes. Weiss no lo noto y así continuo: "si bien es cierto que cambie cuando la conocí y ella me hizo ver las cosas desde otra perspectiva-"

"Weiss…" la interrumpió luego de dudarlo por un momento, luego se levantó para sentarse junto a su compañera y abrazarla. "Tal vez ella te odiara al principio, pero cuando vio que había una buena persona escondida detrás de esa armadura de hielo… tal vez luchó mucho por ser especial para ti y…" se detuvo, sus ojos plateados se humedecían. "Tal vez ella logro ver tu soledad y quiso alcanzarte con su cariño… y…" su voz se quebró al igual que su corazón, los sentimientos en su interior eran demasiado fuertes como para ser contenidos.

"¿Ruby…?" le devolvió el abrazo sin pensarlo, no estaba segura porque de pronto estaba sensible y no sabía que decirle.

"Y… yo sé que Blake podrá cuidar bien de ti"

En cuestión de un instante, Weiss no abrazaba más que pétalos que caían sobre el saco. Se levantó en seguida, sabía que no podría perseguirla y que ya estaba fuera de su alcance, pero miro a su alrededor esperando encontrar un rastro de pétalos que la llevaran a ella.

"¡Ruby!" Apretó sus puños, no había rastro que seguir "… Yo me refería a ti, ¡Torpe!"

Así que se equivocaba, en realidad Ruby no estaba pensando que Weiss pudiera sentir algo por ella. Si lo hubiera adivinado antes entonces habría sido más clara, seguirle el juego resulto ser una pésima idea y se arrepentía con todas sus fuerzas.

Ahora tan solo podía imaginar el dolor que le ha causado.

...

Todas las emociones que había guardado por tanto tiempo encontraron su punto de quiebre al escuchar a Weiss hablando de la persona en su corazón. Pensaba que no podía estar más claro: no era ella, Ruby, el objeto de su afecto.

Absolutamente todo había sido en vano

Su semblance no la llevo lejos, pero después de agotarse corrió por el bosque hasta llegar a la cima de una pequeña colina, desde la cual podía ver la villa y la casi imperceptible luz de la fogata a la distancia. Se dejó caer de rodillas al suelo, cansada. Apoyo sus manos en el suelo y un par de lágrimas cayeron sobre ellas, otras cayeron sobre el monte.

Pensó que podría manejar su corazón pero tal parece que engañaba, pensó que ya había aceptado que Weiss jamás la querría, pero en realidad aún mantenía la esperanza de que un día le correspondiera, pensó que quizás un día esos ojos azules la verían como ella los ve desde hace mucho tiempo. ¿Fue una mentira o una ilusión?, ¿Cuánto tiempo vivió en este agridulce engaño? Desde siempre estuvo convencida de que su amor estaba condenado a ser platónico, supo de inmediato que jamás podría compartir sus caricias con Weiss, que en vano era soñar con acurrucarse junto a ella o besarla con el cariño y ternura que guardo hasta ahora.

Ya que Weiss ama a otra persona.

Creyó que podía ser lo bastante fuerte para contener el llanto, pero cuando su voz comenzó a quebrarse supo que era momento de correr. Por mucho tiempo rogo que la chica de cabellos blancos se fijara en ella, ofreció siempre su mejor esfuerzo para ganarse un lugar en su corazón, porque quería ser lo más cercana a ella posible, porque quería ganarse su afecto y su atención, porque aunque fuera egoísta, ella quería ser la primera persona que viera el lado más amable y atento de Weiss. Pero tal parece que cometió un terrible error al esperanzarse.

Lloro en silencio todo lo que necesito hasta dejarse caer sobre la grama y girarse para ver el cielo estrellado. Ignoraba por completo que un par de ojos azules observaban las mismas estrellas no muy lejos de allí. Se acurruco en su capa roja pero pronto descubrió que la noche se volvía más fría. Se sentó para enfrentarse al dilema de ir a la villa a buscar cobijo o regresar al lado de Weiss. No tenía dinero consigo así que si regresaba a la villa no había garantía de que encuentre lo que busca, pero regresar al lado de su compañera… ¿Cómo podría explicarle la razón por la que la dejo tan repentinamente?, ¿Cómo mantener bajo control a los sentimientos que permanecieron guardados durante varias estaciones?

Pensó que si tenía suerte, su compañera ya se habría dormido para cuando regresara.

Se levantó sin ánimos y regreso caminando al campamento.

Ralentizo el paso cuando se encontró a unos cuantos metros de la fogata y Weiss, quien parecía estar dormida así que tuvo el cuidado de no despertarla. Entonces noto que su saco de dormir aún estaba empacado en la mochila, sabía que para sacarlo de allí primero tendría que mover todo lo que estaba sobre él. Deseo haber escuchado a Weiss cuando le dijo como debía empacar las cosas, pues no había forma de que pudiera sacar el saco de dormir sin despertarla. Siempre podría envolverse en su capa cerca del fuego, pero cuando se acercó lo suficiente noto que los ojos de su compañera aun permanecían cerrados. Bien, seguro está profundamente dormida.

Sabía muy bien que la tranquilidad se desvanecería si la despertaba, pero aunque pudo cubrirse con su capa y acostarse cerca del fuego, de pronto fue invadida por el ferviente deseo de acostarse al lado de su compañera, aunque fuera la primera y última vez. Así que se acercó aún más en silencio, acostándose de lado, en el área entre su compañera y el fuego, lo más cerca posible a Weiss, procurando no despertarla. La chica de cabellos blancos estaba posicionada boca arriba, manteniendo el ceño ligeramente fruncido, señal de que no estaba teniendo un sueño placido. En su inocencia, Ruby se preguntó si estaba molesta con ella por algo que había dicho o por cómo se fue en un instante. Pensaba como explicarle lo ocurrido, porque de más estaba decir que tendrían que hablarlo en la mañana.

Pronto descubrió que no era fácil pensar en motivos que encubrieran la verdad; sin embargo, aunque no quería mentirle, decirle la verdad tampoco parecía una opción viable. Luego de un tiempo, noto que se había distraído, admirando las facciones del rostro de Weiss, eran tan finos que parecía una muñeca. Nunca tuvo la oportunidad de estar tan cerca de ella, cada vez que intentaba besarla en la mejilla o abrazarla se topaba con la palma de su mano, pero en este instante sentía que podía acercarse tanto como quisiera mientras que no la tocara.

¿Cómo decirle que no a esa gran oportunidad?

Su corazón latía con fuerza, quería estar aún más cerca de Weiss, pero pensaba que podría ser una mala idea. ¿Qué hacer entonces? Se limitó a permanecer inmóvil por un largo rato mientras decidía que hacer, pues tenía muy en claro que no podría dormir pronto, había demasiado en su mente. Luego, acerco su mano a la mejilla de su compañera, lo más discretamente posible. Desde hacía mucho tiempo que había querido rozar su pálido rostro, hace mucho que se pregunta si es tan fría como todos imaginan o si en realidad es secretamente cálida. Se detuvo por un segundo, con su mano a menos de dos centímetros del rostro de su compañera. Tuvo que preguntarse si la despertaría, también fue necesario que se preguntara si se arriesgaba mucho… o si se arrepentiría de no tomar el riesgo. Porque al fin, después de tanto tiempo, se había encontrado con esta oportunidad.

Pensó en Blake.

Recordó que Weiss le dijo como se hicieron muy cercanas sin notarlo, pero ¿Qué tan cercanas?, ¿acaso Blake ya había podido sentir la piel de Weiss?, ¿acaso sus labios ya se han encontrado con los de Weiss?, ¿acaso le ha susurrado palabras melosas al oído? Muchas otras preguntas surgieron en su mente y la entristecían, ya que si las respuestas eran afirmativas entonces la chica frente a ella no esta tan cerca como parece, sino que en realidad estaría a miles de kilómetros fuera de su alcance.

Lagrimas se le escaparon y fueron rápidamente removidas mientras procuraba guardar silencio. Quiso no pensar en esto, intento que no le afectara, pero su mente seguía haciendo preguntas como: ¿Qué tan cerca han estado?, ¿tanto como una caricia o un beso?, ¿acaso los labios de Blake han besado más que los labios de Weiss?

No quería pensar en esto, pero cuando veía el rostro de la chica frente a ella, imaginaba que sonreía por la fauno mientras sus miradas se entrelazaban. Se acurruco sin darse cuenta, ahora peligrosamente cerca de la peliblanca, pero ya no le importaba. La necesitaba, la quería, la deseaba, y ya no soportaba no estar junto a ella.

Weiss se giró, ahora quedando cara a cara con la encapuchada.

Ruby se paralizo en seguida, consiguió ahogar un grito de sorpresa y cerro sus ojos con fuerza.

"Espera, no te vayas" escucho el susurro, ignorando que Weiss extendía su brazo hacia ella, hasta que sintió como tomaba la mano que busco alcanzarla hace un momento.

"¿Weiss?" Pregunto con temor mientras abría sus ojos lentamente. La aludida no le respondió, parece que aún estaba dormida, mantenía el ceño ligeramente fruncido, como si todavía estuviera atrapada en un mal sueño.

"¿Es porque Blake se fue?" Se preguntó Ruby. "Incluso en sueños aun piensas en ella"

Apretó ligeramente la mano de Weiss, las lágrimas aún corrían por sus mejillas. "Weiss… te quiero" susurro mientras luchaba contra la tentación que la incitaba a abrazarla, porque no podía aceptar que después de esta noche estarían por siempre separadas, y ya no hay espacio para la ingenuidad de la esperanza que hasta ahora le había susurrado que un día la espera valdría, que podría verse junto a Weiss, pues aquella inocente esperanza que no dejaba de brindarle palabras de ánimo ya se había esfumado. Ahora miraba el rostro somnoliento de su compañera y sabía perfectamente que sería la última vez que pudiera verla así, que nunca más tendría la oportunidad de estar así de cerca, y esto hacia estragos en su mente, pues aquel deseo ferviente de estar más cerca, lo más cerca posible, seguía alentándola con la intensidad de cada latido de su corazón y cada lagrima derramada.

Cerró sus ojos.