La despertó el cantar de un pajarito y la luz de sol que pasaba a través de las hojas de los árboles que se mecían con el viento, sus ojos azules se abrieron lentamente y fueron recibidos por la deslumbrante calidez del sol. Al ajustarse su visión y sus sentidos, sintió… algo cálido a su lado y cuyo peso recaía en su brazo. Giro su vista para encontrarse con una inmensa sorpresa y preocupación, pues pudo ver que Ruby había regresado durante la noche… y había rastro de lágrimas secas en sus ojos y sus mejillas.

Quiso despertarla de inmediato pero no supo bien que hacer, tan solo sabía que la mañana aún estaba fría a pesar del sol, así que abrió su saco de dormir para halarla dentro de este lo mejor que pudo. Sabía que su compañera tenía el sueño pesado y que no se despertaría fácilmente. Varias docenas de preguntas se dispararon en su mente mientras contemplaba la imagen dormida de su compañera. Estupefacta, inmóvil, confundida, quizás esas palabras eran las que mejor describían como se encontraba en este momento, así que no lo pensó demasiado y se acercó para besar su frente.

"Ruby" susurro mientras la movía amablemente, buscando una posición que le facilitara tomarla entre sus brazos y, luego de resguardar a Ruby entre sus brazos, apoyo su mentón sobre la corta cabellera despeinada de su compañera. Encontrar a la dulce e inocente chica en este estado alimentaba su culpa, haciendo que su corazón se encogiera y sufriera su castigo con cada latido. Comenzó a acariciar el cabello oscuro sin darse cuenta, también cerro sus ojos mientras se preguntaba cuál sería el estado emocional de su líder cuando despierte.

Le entristecía profundamente pensar que quizás aún se encuentre devastada, tan solo imaginarlo humedecía sus ojos, ¡Ya no quería verla sufrir! ¡No por su culpa! Porque no puede perdonárselo, que por un pequeño desliz el corazón de Ruby cayera al suelo y se rompiera frente a ella.

Casi se le escapo un pequeño y muy leve sollozo. ¿Qué debe hacer ahora?, ¿Qué debe decirle a Ruby cuando despierte?, ¿Qué le dirá Ruby cuando despierte entre sus brazos?, ¿Por qué nunca puede predecir lo que pasara con esta chica?

Una sola cosa era segura: tenía que aclarar las cosas. Tan pronto como despertara, le haría saber que es ella a quien quiere y a la que había esperado todo este tiempo, le haría saber sin falta lo mucho que la quiere.

Se quedó así y en silencio por un largo rato. Hacía mucho que quería abrazar a Ruby de esta manera, hacia bastante que lucho contra su orgullo y todo aquello que le impedía ser sincera con sus sentimientos, para poder estar así, junto a ella, atesorando cada segundo de este momento. La tranquilidad del ambiente consiguió relajarla al punto en que podría volver a quedar dormida.

Supo que su compañera se había despertado cuando sintió sus músculos tensarse. Seguramente, la encapuchada se estaría haciendo muchas preguntas en este momento, pero no pudo evitar sonreír. Sintió como Ruby intento liberarse cuidadosamente, pero se aseguró de mantenerla sujeta entre sus brazos con amable firmeza.

"No te vayas" le susurro. "No como ayer; no de nuevo. Quedémonos así un rato más"

"¿Weiss? No entiendo…"

"Porque ayer cometimos un error cada quien: el tuyo fue correr sin darme la oportunidad de responder, el mío fue no decirte antes que siempre has sido tu Ruby… la única a quien quiero eres tú"

Ruby permaneció en silencio un par de segundos "¿A mí?" Le pregunto, volviendo a sentir como las lágrimas se asomaban, pero no por tristeza esta vez, sino por alegría. "Pero… ¿Por qué?"

Weiss sintió las lágrimas de su compañera humedecer su clavícula, "¿Por qué?" repitió antes de soltar una pequeña risita burlona, "jamás me lo pregunte Ruby, solo sé de pronto y sin darme cuenta te pensaba todo el tiempo, siempre te busque con la mirada y me fijaba en lo que hacías; en algún momento me percaté de que siempre estaba a tu lado y… me acostumbre a ti, Ruby: a tu sonrisa, tu optimismo, a tus atenciones, a que intentaras ser más cercana a mi sin saber que eso era lo que yo también quería, pase de molestarme contigo a esperar alguno de tus abrazos sorpresa, siempre me gusto como me llamabas con alegría pues jamás escuche que alguien pronunciara así mi nombre. Ruby, por desgracia no fui capaz de aceptar lo mucho que te quería hasta que estuve sola en Atlas, yo no hacía más que pensar en ti y en todo lo que vivimos en Beacon" expreso, soltando lágrimas de arrepentimiento mientas dejaba su corazón completamente desnudo por primera vez. Su voz comenzaba a quebrarse, "te extrañe tanto, que sentí como si la vida me abandonara y entonces me arrepentí… de permitir que mi orgullo se interpusiera, de sellar mis sentimientos por temor a perderte, de no haberte abrazado tanto como quería… de-"

"Weiss, para, por favor no sigas" rogaba Ruby, sintiendo su corazón en la garganta, "perdona que fuera demasiado ingenua y no me diera cuenta"

"No Ruby, no hace falta que te perdone porque no tienes la culpa de nada" le aseguraba, mientras contenía las ganas de soltar el abrazo para ver esos ojos plateados que tanto han llorado, "saber que también me quieres es suficiente para hacerme feliz, no me importa lo demás. Y tu ingenuidad es… una de las cosas que me gustan de ti" admitió sonriendo, y no dejaba de sonreír porque aún no podía creer que este momento fuera real. Beso el cabello oscuro de su compañera.

Ruby aún no se calmaba, así que decidió tatarear la canción que las llevo a este momento, sonreía mientras repasaba la letra mentalmente.

Algunos creen en cuentos de hadas,
En el fantasma que no pueden ver.
Yo no los escuchaba,
Aunque a parte importante de mi lo poseía la magia.
Era algo que no podía imaginar,
Que un alma bondadosa tomaría posesión de mi corazón,
El que se ha calentado entre sus manos.

Algunos creen en cuentos de hadas,
Pero eso es lo que vivo junto a ti.
Por eso quédate aquí,
Desvanece el frio de mi interior con una sonrisa,
Enséñame a ver la alegría de la vida.

Vuelve, como las rosas en primavera.
Quédate, como la promesa de un sueño.
Di que me quieres como antes,
Que el tiempo nada nos ha afectado,
Y que la distancia no significo nada.

Vuelve, como las rosas en primavera,
A rescatarme de la soledad.
Porque algunos creen en cuentos de hadas,
Pero todo lo que quiero es vivirlo junto a ti.

El llanto de Ruby cesó por completo. Weiss sonrió satisfecha y contenta. La canción fue inspirada por la frágil esperanza que alimentaba sus sueños y que, contra todo pronóstico, ha traído a Ruby hasta sus brazos. Se quedaron así un par de segundos, disfrutando de la compañía, los sonidos de la naturaleza, la fresca brisa y los tibios rayos del sol.

"Yo también…" titubeaba la chica de ojos plateados, "yo también te quiero" le aseguro, dándose cuenta de que Weiss no estaba despierta cuando lo dijo antes. Seguidamente, se separó de su compañera para poder sentarse, Weiss hizo lo mismo, dejando a un lado la calidez del saco de dormir.

"Ruby…" susurro con algo de dolor, ya que los ojos plateados de su compañera mostraban cuando lloro la noche anterior, y la culpa de haber causado esas lagrimas volvió a golpearla con toda su fuerza.

"Estoy bien" le dijo ella, pero Weiss aún se sentía mal por haber permitido que las cosas siguieran el rumbo que tomaron anoche. Ruby pudo ver arrepentimiento en aquella expresión preocupada, "tú no tienes la culpa de nada" le regreso sus palabras, posando gentilmente su mano debajo de su mentón para hacer que elevara su rostro, y así conseguir que la viera a los ojos. "Perdonémonos y dejemos de arrepentirnos"

"De acuerdo" respondió Weiss, colocando una mano sobre la de Ruby y acercándose a ella.

Ruby había soñado varias veces con este momento: durante clases, casi todas las noches, cada vez que pensaba 'esta es una buena oportunidad para decirle' y se retractaba, cada vez que Weiss hacia algo dulce por ella, cuando regresaba tarde al cuarto y la encontraba dormida, cada vez que la veía tan apacible desde la distancia, por cada abrazo hubo un segundo en que pensó dejar a un lado sus inseguridades y arrebatarle aquel beso. Sonrío, porque ahora lo veía venir a ella, también pudo ver a través de esos ojos azules y descubrir que su compañera también lo había esperado por incontables noches. Casi podía reírse de la ironía, porque el engaño no era pensar que Weiss podría corresponderle sino alguna vez llegar a dudarlo, al fin se inclinó hacia adelante, dejándose llevar por vez primera.

Ambas se detuvieron cuando pudieron sentir en sus labios la respiración irregular de la otra, aun sin llegar a rozarse, aun sin poder creer que este no fuera un sueño. Weiss llevo su mano hasta su compañera para reacomodar unos mechones de pelo detrás de su oreja, y aprovechó el movimiento para colocarla por detrás del cuello de su acompañante, para así finalmente halarla hacia ella y matar la distancia de una vez por todas, con un beso cargado de necesidad aunque a la vez tímido e inexperto. Ruby quiso regresar el beso con la misma dulzura pero fue más su desesperación, sus manos tomaron el rostro de Weiss como si tuviera miedo de que en algún momento se desvaneciera como si fuera una ilusión.

Weiss sonrió entre besos, jamás pensó que pudiera haber en Ruby tanto deseo, tanta necesidad.

Una lágrima se le escapó a Ruby junto con una pequeña risita; Weiss se detuvo y se separó por un momento, con temor de haber hecho algo mal, aunque en seguida pudo notar que solo pasaba que su compañera estaba feliz, pudo ver como un mundo de preocupaciones e incertidumbre se caía de sus hombros y era liberada finalmente. "Ruby… no entiendo… ¿Por qué yo?"

"No tengo idea" le dijo antes de soltar una carcajada, "sé que quise impresionarte cuando nos conocimos y también compensarte por el accidente con el Dust, que después de eso quería llegar a ser tu amiga, después más que eso, y luego… solo… me di cuenta de que ser tu mejor amiga no sería suficiente" Sonrió, "aunque en realidad nunca me consideraste una amiga, llegue a pensar lo que sentía estaba condenado a ser platónico… aunque cada vez eras menos dura conmigo y eso me daba esperanza, pero… intente… superarte" Admitió, pausando un momento para contemplar la expresión comprensiva y un tanto cabizbaja de la peliblanca. "Creo que solo Yang se dio cuenta de lo que pasaba, un par de veces me dijo indirectamente que… que te dijera; yo solo le dije que se equivocaba y estaba imaginando cosas, ya nunca lo volvió a mencionar"

"Yo… me daba cuenta, pero pensé que todo lo que hacías era porque me considerabas tu mejor amiga y solo querías ser más cercana por eso mismo"

Ruby tomo la mano de Weiss con las suyas y la llevo frente a su pecho, "Te quiero Weiss, tan solo no tuve el valor para decírtelo antes"

La expresión de la peliblanca se suavizo a medida que una sonrisa discreta se formaba en sus labios, "y yo te quiero, torpe"

A/N: escribí la canción varias veces antes de optar por alguna versión, esta era mi segunda opción:

Rosa es el color de mis mejillas cuando sé que estas cerca.
Indiferencia es lo que ofrezco porque no soy capaz de hacerte saber lo que siento,
y llanto es lo que oculto cuando sé que te he hecho daño.

Eres inocencia cubierta por un velo de fortaleza, por eso me sonríes y me perdonas.
Provocas ternura en mí, es por eso que las murallas de mi corazón se suavizaron hasta caer.
Y expuesta me encuentro ahora que no puedo tratarte con apatía ni dureza.

Eres persistente, y eso nos ha llevado a este momento,
en que tus atenciones y preguntas me aprisionan contra la pared.
Me rindo, aquí y ahora confesare lo que he guardado por meses
en la caja de secretos que yace en mi interior.

Dulces como la miel, así son tus palabras,
que con alegría aseguran que me escondías secretos similares.
Nuestros corazones bailaron al mismo ritmo, y la dicha que se dejaba ver en nuestras sonrisas
nos llevó a extinguir de a poco, la distancia que nos atormentó por tanto tiempo.

Eres libre de quedarte con la que consideres mejor, yo opte por la que se apegaba más al canon.
Si has llegado hasta aquí y estas disfrutando la historia, por favor déjame un review, son una increíble fuente de motivación y los aprecio mucho.