Hola.. al fin volvi.. termine el secundario.. me gradué! Eaeaea bueno. . Vamos al fic!

:3

Cada segundo era eterno... El rubio esperaba ansioso que saliera la joven teniente de la oficina de su superior. Encendió un cigarrillo y veia como el cada bocanada se iba el humo..

Se abrio la puerta, y sale la rubia con una mirada seria.

-"¡Oye Riza! ¿Estas bien?"- pregunto preocupado Havoc

-"Si...estoy bien...¿Vamos a tomar algo?

Los dos tenientes caminaron rumbo a la cafetería en silencio.

En la oficina un hombre de cabello negro miraba por la ventana, mientras sus ojos oscuros se nublaban.

"¿Que te pasa Mustang- se hablaba a si mismo- que haces llorando por una mujer?"

Se sento y sin importarle la pila de papeles que habia en ella apoyó su frente contra la madera del que estaba hecha.

"¿Pensaste que siempre seria tuya? ¿Como pudiste hacerle eso?". Seguía preguntándose eso.

Riza y Havoc tomaban un café, y no conversaban de nada en particular. Havoc insistió en preguntarle sobre que había hablado con el Coronel. Una mirada triste se posó sobre la teniente Hawkeye.

"Puedes confiar en mi" dijo Jean mientras tomaba su mano suavemente.

"De acuerdo. Me dijo que me sentara, que le gustaría hablar conmigo sobre lo que había acontecido. Comenzó diciéndome que no creia que ese hijo fuera suyo, que dudaba del embarazo de Agatha. Pero en el caso de que ella estuviera embarazada él debería hacerse cargo del niño. Que solo por eso debería casarse con ella, sino..." Riza se detuvo abruptamente.

"¿Sino?"preguntó suspiró.

"Sino... hubiera declarado sus intenciones hacia mi..."

El rostro de Havoc hizo una muestra de enojo..

"Mira, Riza... él no lo hubiera hecho. El solo te quiere porque sabe que yo te quiero. Lo hace siempre. Si el te amara como dice, no te haría sufrir y menos se casaría con esa mujer. Yo jamas te haria eso, Riza... jamás"

"Tu has salido con otras mujeres. ." Su rostro mostró decepción.

"Si... lo se.. pero jamás deje de pensarte... Intente quitarme tu sabor de la mente, del alma. Y nunca lo logré. ¿Sabes cuantas noches extrañe la tersura de tu piel y no pude dormir recordándote?"

Ella callaba y lo miraba con vestigios de asombro.

"La luna esta de testigo- prosiguió el rubio- ella sabe cuantas madrugadas pronuncié tu nombre, invocandote... para que aparecerás a mi lado..."

"Jean..." ella lo interrumpió

"No creo poder seguir viviendo si no te quedas a mi lado..."

Ella lo miró, con ternura, y bebió un sorbo de café.

En la oficina reinaba el silencio y solo se escuchaba el sonido de las hojas y los pasos de los militares. El teniente se disponía a volver a su casa luego de una jornada de trabajo algo silenciosa.

El rubio saludo a su superior y abrio la puerta para retirarse. "Havoc, esperame"-dijo la teniente. El sólo asintió. El coronel miraba extrañado y un poco enfadado. Riza lo saludó y los dos rubios se retiraron.

"No voy a permitir que este idiota me quite a Riza" se juro el Coronel.

Jean y Riza caminaron hacia el auto de él. Ella subió y fueron a la casa del teniente.

"Esta igual que siempre Jean.." dijo Riza al entrar al apartamento de Havoc.

"Jajaja sabes que no soy bueno decorando.. eso es cosa de niñas- reia el teniente mientras se quitaba la chaqueta- ponte comoda".

Riza se sentó en un sillón muy cómodo en la sala mientras Havoc se perdía en la cocina. Luego de un rato ella se dispuso a husmear en la cocina. El estaba un poco complicado con la cocina.

"Asi que aqui estabas"- dijo riendo ella.

"Queria hacerte algo rico para comer pero no me salió"- dijo actuando un berrinche, lo que solo trajo mas risa entre ambos.

Se pusieron a cocinar juntos y en un rato habia una comida esplendorosa en la mesa.

Comieron entre risas. No se habian divertido asi en años. Havoc tenía manchado el labio inferior con un poco de salsa y ella no tardó en limpiarlo con su dedo. El tomó su dedo y lamió la pequeña mancha y se sonrojo un poco.

Estaban sentados en el sofá. Ella se levantó.

"La pasé muy bienbien esta noche, pero creo que ya es hora de que me vaya" . El la abrazó y puso su boca al lado de su oído y le susurró "quédate conmigo esta noche, Riza..."

"No creo que sea conveniente..." el la calló con un suave beso. Ella no quería pero terminó correspondiendo al beso de Jean.

La tomó en sus brazos y la llevó como a una princesa a su habitación. La posó suavemente en la cama y besó su frente.

"No creo estar lista, Jean" admitió la rubia.

"No voy a forzarte a nada... quiero que sepas que yo esperaré, si es necesario toda mi vida- sonrió el- porque te amo y siempre lo haré"

Ella lo abrazó. No sabia que responderle, pero él la entendía. Entendía el corazón de esa teniente.

Hasta aqui llegó el capitulo. . Y gracias por esperar por este capítulo. Prometo que lo actualizaré muy pronto. Si les gusto digamelo en los comentarios y si tienen alguna sugerencia también. . Gracias por leer :3