Hola! Felices Fiestas! Día de actualización. Espero que les guste. Gracias por leer y comentar.
Stiles seguía tumbado en la cama sollozando, con la cabeza apoyada en las piernas de Peter, el cual estaba sentado y acariciando la cabeza del muchacho para intentar reconfortarlo, susurrándole que su sobrino solo era un gilipollas monumental.
Mientras tanto Lydia estaba marcando el número de Aiden que contesto al primer tono.
-Hola pelirroja, ¿ya me echas de menos?
-Déjate de estupideces. Necesito que tu jefe venga a la casa de Stiles ya.
-¿De qué estas habl…? – Preguntó el lobo fingiendo desconocimiento.
-¡Basta! – Gritó la chica, agotándosele la paciencia. – Es urgente Aiden, ha pasado algo en la reunión de hoy y Stiles no está bien. Solo ha abierto la boca para rogarme que te llame y pedirte que trajeras a "Deuk".
Del otro lado de la línea no hubo respuesta. De pronto se oyó un forcejeo y al joven lobo diciendo que irían enseguida y colgó.
Peter estaba mirándola con una cara indescifrable puesto que con su súper oído, había escuchado toda la conversación.
-Stiles, Deucalion ya viene hacia aquí, ¿de acuerdo? – Preguntó el lobo con voz suave, como la que se usa para hablarle a un niño.
El joven solo asintió un poco con la cabeza y cerró los ojos, más tranquilo al saber que su pareja estaba de camino. En realidad le cabreaba un poco el tener que molestarle por una simple crisis nerviosa. No es como si fueran ataques de pánico o se estuviera muriendo.
Peter seguía a su lado mientras que la chica se había ido a prepararle algo de comer. No es bueno medicarse con el estómago vacío.
Entonces el timbre sonó y Peter se tensó. En ese momento Stiles supo que eran los Alfas, solo por ellos Peter se pondría tan nervioso. El chico intento incorporarse pero los calmantes que le había dado Lydia le habían golpeado fuerte y estaba medio grogui.
Siendo la única disponible, Lydia fue la que abrió la puerta, encontrándose con la manada al completo de los lobos Alfas. Apartándose de la puerta y con un gesto de la mano los hizo pasar a todos, ignorando deliberadamente la mirada de cachorrito apaleado del gemelo hetero.
Deucalion ignoró a todo el mundo y subió corriendo las escaleras con sus ojos brillando con un rojo profundo que prometía mucho dolor a quien osara meterse en su camino en ese momento; y al llegar a la habitación de Stiles abrió la puerta de un tirón por poco arrancándola del gozne.
Stiles seguía recostado en Peter, lo cual no le gustó mucho al Alfa que con un gruñido, cogió a Peter de la camisa, lo alzó hasta ponerlo a su altura.
-MIO. – Después lo lanzó fuera de la habitación con demasiada fuerza, incrustándolo en la pared de enfrente.
El chico estuvo a punto de caerse de la cama al haber perdido a su "almohada" de forma tan repentina, desequilibrándose. Se quedó colgado con medio cuerpo fuera de la cama pero sin rozar el suelo. Se enderezó y se sentó en la cama mareado por los cambios bruscos de posición.
Al terminar de erguirse, se dio cuenta de que Deucalion estaba enfrente de él, en el lateral de la cama, revisándole de abajo hacia arriba en busca de heridas. Al llegar a la cara se puso rígido y pálido al ver el moratón de la cara y el golpe en la cabeza de cuando fue lanzado.
Deucalion calló de rodillas, Stiles se asustó por ello. Se acercó al borde de la cama y alargo la mano rozando la cara del lobo con ella, a la vez que el lobo estiraba ambas suyas sujetando la cara del muchacho con suavidad. Las venas de sus manos se tiñeron de negro, muestra de que estaba absorbiendo su dolor (el cual no era mucho debido a los calmantes de Lydia).
Stiles sonrió antes esto para mostrarle que no era apenas nada el dolor que sentía. La cara de preocupación y dolor que tenía Deucalion le estaba matando lentamente y no aguantó más, se desmoronó. El chico con toda la fuerza que tenía se lanzó contra el Alfa, seguro de que este le iba a coger.
Y así pasó. Deucalion le rodeó con sus brazos y en un rápido y fluido movimiento, se levantó del suelo, se sentó en la cama y abrazó con fuerza al adolescente.
-¿Qué ha pasado? Escuche la conversación de Aiden. ¿Alguien os atacó durante la reunión?
Stiles le miró y empezó a reírse para al poco tiempo empezar a llorar otra vez desconsolado.
-Fue Derek. Él… Yo discutimos y yo dije algunas cosas y él dijo otras y me golpeó. Me desmayé. Todo está difuso. Yo solo quiero quedarme así un rato. Descansar.
Su tono se voz se fue haciendo más bajo con cada palabra hasta que se durmió. Deucalion siguió abrazándolo, maquinando planes para matar al Alfa y aun así conseguir sus objetivos, para los cuales ya quedaba poco tiempo.
En eso estaba cuando por la puerta entró el resto de su manada junto con Lydia y Peter (el cual se quedó apartado por si acaso)
Todos estaban serios, expectantes. Lydia fue la que rompió el silencio.
-He oído cosas muy perturbadoras de ti, pero si eres lo que Stiles necesita para ponerse bien, no me opondré. En caso de que hicieras algo que no deberías solo tendría que pedirle a Allison una de sus pistolas con munición matalobos. Si fui capaz de resucitarle a él – Dijo señalando a Peter. – Podré matarte a ti sin dudarlo.
Aiden sujetó a la chica del brazo y la empujó hacia atrás, separándola de Deucalion, al que se había acercado un poco más con cada palabra de amenaza. El Alfa de todos solo asintió con la cabeza con seriedad, admirando las masivas bolas de la chica por amenazarle en un cuarto rodeado por su manada.
-¿Qué pasó en la reunión de la manada de hoy? – Volvió a preguntar, esperando obtener una respuesta esta vez.
-Stiles me llamó esta mañana para que avisara a todo el mundo. Quería concertar una reunión con todos nosotros y hablarnos sobre algo. Tú entre otras cosas supongo.
Fue Peter el que habló primero. Los allí reunidos seguían en silencio. Deucalion apretó más a Stiles, el cual dormido entre sus brazos solo refunfuñó por el exceso de fuerza y se acurrucó cuando el lobo aflojó el agarre.
-Os podéis imaginar que pasó después de que nos contara sobre ti y la reunión que tuvisteis. – Continuo Lydia. – Todos estábamos sorprendidos pero Derek además cabreado e increpó a Stiles. Él le dijo que era mentira, que eras un mentiroso manipulador. Stiles, siendo él mismo, le encaró. Ahí es cuando Derek se lanzó a por Stiles y le empezó a llamar… - Lydia paró no sabía cómo tratar esa parte de la historia.
-Me llamó perra. – Stiles siguió donde la chica se había quedado. – Que me había dejado follar por ti por los sacrificios que están pasando en la ciudad. Que era la puta de tu manada.
Ante esto todos en la habitación se cabrearon, unos por recordar lo sucedido y otros por enterarse así, bueno, todos menos Deucalion. Él estaba tranquilo escuchando todo lo que tenía que decir su ahora despierta pareja.
-Después él – continuó el chico – Dijo que si tantas ganas tenía de follar que él me dejaba su manada. Dijo que por fin tendría un lugar entre ellos como su perra, lugar que no tenía como humano normal que solo molesta, a pesar de todas las veces que les he salvado a todos la vida a costa de mi salud.
Stiles terminó de contar y se refugió en el pecho de Deucalion, ocultando su triste cara allí. Deucalion volvió a apretar el agarre pero siguió sin decir nada, expectante.
-Stiles le enfrentó y le intentó dejar las cosas claras, explicarle lo que sentía por ti. El vínculo incompleto de parejas y no se dejó convencer de que pensaba mal. Entonces Stiles se cabreó y le dijo a Derek que no era él, no iba a dejar que quemaran a toda su familia viva por pensar con la cabeza de abajo en vez de la de arriba. Ahí es cuando Derek atacó y golpeó Stiles. La manada le paró y nosotros nos lo llevamos de allí.
Fue Peter quien terminó de contar la historia. Los lobos Alfas no podían creerse que alguien desprestigiara así un vínculo de parejas, no importa el motivo. Por la historia parecía que el Alfa residente estaba celoso pero no porque le gustase Stiles, sino porque le estuviesen quitando algo suyo, un objeto, lo cual no tenía sentido se mirase por donde se mirase.
-Quiero una retribución. – Habló por fin Deucalion. – Comunícaselo a tu Alfa. Mañana en el centro comercial cerca de la media noche os esperaremos para comunicaros cual es pago que quiero.
Peter solo asintió con la cabeza y salió fuera de la casa por la ventana de la habitación del chico. Lydia también se fue, sabiendo que Stiles estaba seguro con los lobos, Aiden detrás de ella ofreciéndola acercarla a casa y así hablar de lo ocurrido.
Ennis, Ethan y Kali se fueron a hacer guardia fuera de la casa y así dejarles un poco de privacidad a la pareja.
-Puedo ver las rudas de tu cabeza funcionando, ¿qué pasa?- Preguntó el Alfa con tono de humor.
-Una retribución es un pago a cambio de algo hecho.
-Él te atacó. Lo hizo aun sabiendo que tú eres mi pareja. En mi mundo eso es un delito. Las parejas son sagradas, un regalo que no todo el mundo recibe. Atacarte a ti es atacarme a mí, porque tú eres lo más preciado que tengo, eres mi alma y mi corazón. No te preocupes por eso, todo va a estar bien.
Stiles le miraba con los ojos como platos y con lágrimas en ellos. Lo que Deucalion acababa de decir era casi como una declaración de amor. El chico estaba feliz, tenía un sentimiento de pertenencia que le reconfortaba. Todo lo malo por lo que había tenido que pasar por fin tenía una recompensa.
Sin dudarlo se incorporó un poco de su posición y unió sus labios con los del mayor, en un beso dulce y lento. Abrió su boca ante la petición de la lengua del contrario, sacando la suya y juntándolas profundizando el beso más. No era un beso de pasión sino de amor y consuelo, de promesas no habladas pero que ambos sabían.
Al separarse ambos tenían sendas sonrisas en ellos, Stiles sonrojado y Deucalion pareciendo el depredador que en realidad es. Acostó a Stiles en la cama y él se tumbó detrás, con sus manos sujetándole la cintura por debajo de la camiseta y su nariz pegada a la nuca del chico y así ambos se durmieron, acurrucados en los brazos del contrario.
