Hola! Ha sido una semana horribe pero.. llegamos al final. Puede que sea un poco abupto pero cosas pasan y no se si voy a tener tiempo de haberla hecho más larga. Muchas gracias por leer y comentar
Peter se levantó del suelo, donde estaba arrodillado al lado de Stiles, dejando que Deucalion se hiciera cargo de él. Stiles estaba pálido y temblando acurrucado contra el pecho del Alfa, quien le acariciaba la cabeza y le susurraba en el oído lo valiente y fuerte que era, que si hubiese nacido en una familia de cazadores sería el mejor, consiguiendo una sonrisa del menor.
Estaba contento por el humano. Había tenido suerte de encontrar una pareja que le ofreciese tanta devoción. Haría cualquier cosa por mantener esa felicidad.
Deucalion cogió a Stiles en sus brazos, alzándolo. Se puso en frente de un inconsciente, aun, Derek que estaba siendo tratado por Deaton.
-¿Está vivo?
-Sí, pero la descarga ha sido muy fuerte y no se despertara pronto. ¿Qué va a pasar?
-Llevadlo al loft. – Habló Stiles, por primera vez. – Si le matas esta manada se quedará sin Alfa, todos omegas y eso sería su muerte asegurada. Llevadlo allí y que alguien de la manada se encargue.
-Suponiendo que Derek vaya a morir esta noche.
. . . – Dijo lentamente el chico, remarcando cada parte. – Me da igual que jurases proteger a su familia, está claro que algo muy malo pasa con él y no creo que sea por influencias de otros. Se le dio un aviso la primera vez y ni un día después de eso vuelve a atacarme y ha estado a punto de… de hacer algo peor que no me hubiera permitido seguir adelante.
Todos se quedaron en silencio, pensando en qué hacer.
-Reuniré a la manada. ¿Vas a estar bien?
Tras ver asentir al chico Peter se machó, la verdad es que le daba igual lo que le pasara a su sobrino. A algunos lobos el poder del Alfa les enloquece y les llena de soberbia. Tenía la esperanza de esto de alguna manera acabara bien.
Por otro lado los lobos de Deucalion apartaron a Deaton y cogieron a Derek, llevándoselos a ambos y cerrando la puerta con su salida.
Stiles se puso de pie pero sin separarse de su lobo. Estaba sucio alguien le había manchado y no estaba seguro de que su pareja le quisiera. En el fondo sabía que nada le separaría de él pero el miedo constante no se iba. Todavía podía sentir las manos de Derek recorrerle y sus labios en su cuello. Levantó la mirada en el espejo de la pared y vio marcas rojas en su cuello, marcas que no quería tener. Empezó a arañarse el cuello gritando que desaparecieran.
Deucalion le agarró las manos, parándolas y le besó y lamió el cuello, limpiando la sangre y tapando las marcas con unas nuevas hechas por él.
El lobo guio a su pareja a la cama, le desnudo y le tumbó. Besaba cada parte de él, quitando los rastros del otro lobo y poniendo otra vez su esencia en Stiles marcándolo como suyo.
Stiles solo se relejaba ante las caricias del mayor. Se iba sintiendo cada vez más limpio, su lobo borraba todo rastro físico y calmaba los recuerdos, haciendo que otros aparecieran. Le daba igual si era un lobo por herencia o si se humedecía, lo cual en realidad le venía bien ahorra tiempo y dinero en lubricante.
El chico paró las manos del lobo, deteniendo su exploración y dándoles la vuelta quedando él encima de su desnuda pareja, ¿Cuándo había hecho eso? Daba igual. Stiles se posicionó encima del miembro del Alfa, tenía una necesidad extraña en él, un sentimiento de que debía hacer algo.
Se introdujo poco a poco el pene de su pareja dentro de él, apoyaba sus manos en el vientre del contrario, hasta que estuvo por completo dentro. Una corriente de electricidad le recorrió, no solo era el placer, sentía poder fluyendo por su interior y tenía otra vez el presentimiento de cambio.
El lobo embistió hacia arriba cansado de esperar a que su pareja saliera de sus pensamientos y acabara lo que había empezado. Stiles sonrió y empezó a subir y a bajar con cuidado, probando y tanteando. Al poco rato se movía más rápido y más rápido. Se sentía tan bien que se iba a volver loco.
Stiles subía y bajaba impulsándose con sus piernas mientras se recostaba por completo encima de Deucalion, besándole con pasión a modo de permiso para que participara. El lobo le había dejado hacer sabiendo que necesitaba recuperar un poco de control pero si ya estaba bien no iba a negarse a tal invitación. Agarró el trasero del chico y le ayudó a impulsarse con más fuerza a la vez que movía sus caderas para encontrarse con sus envestidas.
El adolescente empezó a gemir con desesperación, apretando los músculos de su entrada para que su pareja también lo sintiera. Con un gruñido Deucalion los giró y se levantó de la cama.
-WOW, ¿Qué haces?
-Ya veras
Con su fuerza lobuna, empotró al chico contra la pared, le sujetó por la parte de atrás de los muslos y empezó a embestir con toda su fuerza, sacando gritos de placer de su pareja.
Stiles llevó su mano al medio de los dos y se masturbó al ritmo de los empujes del mayor, pocas sacudidas después, sintió el nudo de su pareja agrandarse y sujetarse en su lugar.
Deucalion los tumbó en la cama poco antes de que el nudo se fijara del todo y se corriera provocando que Stiles también lo hiciera.
El chico se alzó y agarró la cabeza del lobo, recostándola con fuerza en su pecho, encima de su corazón y abrazándola. Deucalion se quedó quieto, escuchando los latidos y cerró los ojos. Stiles sintió otra vez la corriente pero esta vez pasaba de él hasta el mayor.
Unos minutos después cuando el nudo se aflojo, se separaron. Stiles miraba a Deucalion, que seguía teniendo los ojos cerrados, y le acarició la cara. El lobo al sentir la caricia abrió los ojos y se desperezó, escuchando un salto en el corazón del muchacho. Se incorporó rápidamente y le miró.
-¿Qué pasa?
- Tus…tú me… tus ojos. – Tartamudeó. - ¿He sido yo?
Y se dio cuenta, no estaba viendo con infrarrojos como le pasaba cuando usaba sus ojos de lobo. No, estaba viendo a su pareja en todo su esplendor, su piel pálida, sus lunares, sus ojos miel que le miraban sorprendido, y sus labios entre abiertos rojos e inflamados.
El lobo se lanzó contra el chico besándole y riendo, dándole las gracias una y mil veces.
-Te quiero. Nunca tendré vidas suficientes pare decirte cuanto te quiero y convencerte que nunca jamás te abandonaré.
-Yo también te quiero, mucho, más de lo que debería teniendo en cuanta el poco tiempo y a pesar de todas las pegas que puedo encontrar si pienso, no tengo fuerzas para separarme de ti.
-Entonces no pienses.
Los dos se rieron y se limpiaron. Se vistieron y se fueron a la reunión. Deucalion se puso las gafas ante la atenta mirada del menor.
-Prefiero que sea una sorpresa.
Se encogió de hombros y les guió a ambos hasta el jeep.
Cuando llegaron todo era un caos. Varios lobos de ambas manadas estaban desparramados por los suelos. Los Alfas recuperándose, Isaac y Scott peleando contra el Darach/Profesora Blake y Derek.
-Vaya, por fin llegan los invitados – Habló la druida oscura. Con un pulso de magia lanzó a los betas por los aires. – Es hora de acabar. Derek cumpliré lo que prometí. Ayúdame a matar a Deucalion y su pequeña perra es tuya, te daré la poción y el ritual de esclavitud.
Derek sonrió preparándose para la batalla. Stiles por otro lado se rio.
-¿Por qué todos los malos tiene la manía de revelar sus planes? No que me moleste que me des más razones para verlos a ambos muertos pero es un poco estúpido.
-Ellos son estúpidos querido, no le des muchas vueltas. – Contesto Peter levantándose del suelo. – Ahora que ya estamos todos, tengamos un poco de seriedad, es hora del espectáculo.
Todos los lobos se lanzaron al ataque. Deucalion apartó un poco a Stiles en una petición silenciosa de esperar y también se unió cambiando a su forma de lobo. Luchaban sin descanso. Boyd, Darach y Derek contra el resto, menos Cora que se estaba acercando a Stiles.
-Siento mucho todo lo que ha pasado. Pensé que él seguía siendo mi hermano pero…
-Eh! Todavía tienes a Peter, ha cambiado un poco, ya no es tan psicópata. Sigue guardando secretos y planes pero no creo que sea ara mal. – Contestó el chico viendo a la loba negar con la cabeza.
-No puedo confiar en alguien que mató a mi hermana, sé que es diferente pero no puedo. Me voy.
Cora se dio la vuelta e ignorando la batalla campal se marchó.
Stiles se volvió a centrar en los otros. Boyd se peleaba contra los otros dos jóvenes betas e iba ganando hasta que Kali se giró a ayudarles, las tornas cambiaron, pero sabiendo que los niños no iban a poder hacerlo ella misma le clavó las zarpas al chico en el pecho, atravesándole el corazón.
Por otro lado ya la vez Peter y los gemelos mutantes se enfrentaban a Derek y Deucalion junto con Ennis a Jennifer.
La profesora vio a Stiles separado de la pelea y sabiendo lo que sabía lanzó un pulso de energía contra él, que fue esquivado con facilidad pero distrayendo a los lobos. Deucalion recibió un golpe que le quitó las gafas revelando sus ahora sanos ojos pero no causó más daño; pero la distracción de Peter causó que su sobrino le desgarrara el pecho con las uñas y luego le lanzara contra una pared.
Stiles gritó y corriendo se puso al lado del beta, se arrodilló junto a él y con su chaqueta taponaba la herida.
-No, no, no Peter no puedes morirte. ¡NO! – El lobo no respondió, tumbado sin moverse y con los ojos cerrados.
Stiles sintió una sombra sobre él. Mientras estaba distraído, Derek se había librado de los gemelos y ahora estaba tras de él.
-Tú perteneces junto a mí. Tu poder es mío. Todos van a morir por tu culpa, aunque me alegro de que él vuelva a esta muerto. Ya no tienes escapatoria en cuanto estén muertos, tú culo es mío ya verás que bien nos lo pasamos.
La lucha seguía tras ellos, pero para Stiles era como si todo se hubiese quedado en silencio. Se sorprendía por la facilidad de Derek de llevarle al punto de quiebre.
Stiles se levantó y un aura de poder empezó a rodearle.
-¡TU NO PUEDES TOCARME!
Stiles levantó un brazo y tocó el pecho del Alfa mientras que con el otro tocaba el de Peter.
-Tú no necesitas esto.
Un agujero apareció en el pecho de Derek, donde debía estar su corazón ahora no había nada. La pelea había parado y todo estaban atentos a ellos tres.
Derek miró hacia abajo, al agujero, sus ojos se apagaron y luego se derrumbó. El poder dejó de rodear al chico que centró su atención en el otro lobo.
-Venga Peter por favor. – Rogó el adolescente.
Stiles quitó la chaqueta que cubría la herida y vio con alivio que ya se estaba curando. Peter abrió los ojos, mirando alrededor y al chico sonriendo. Se levantó con su ayuda y miró al resto que estaban expectantes.
-Por favor no paréis por mi enseguida me reuniré con vosotros.
Una exclamación de sorpresa recorrió a la gente. Los ojos de Peter brillaban rojo sangre.
-Ups, creo que te he pasado algo más se su salud, jejeje.
-Pensáis que esto se ha acabado, yo sola puedo mataros a todos, solo tenéis que esperar y…
-De verdad creen que vas a salir de aquí hoy con vida, ¿en serio? – la cortó Stiles. – Tú ya no tienes escapatoria.
Una barrera de ceniza de montaña la rodeaba. Stiles se acercó a ella mientras el resto de lobos la rodeaban. Se puso al lado de su pareja y puso un pie encima del círculo de ceniza.
-Te has metido con la gente equivocada
Y arrastro el pie llevándose la ceniza y rompiendo el círculo. Deucalion dio un paso a delante y la cortó el cuello con sus garras, sujetando a Stiles por la cintura y apartándolo de cuerpo que mientras se alejaba era desgarrado por el resto de los lobos.
Unos meses después las cosas habían vuelto más o menos a la normalidad. Peter era el Alfa de la manada Hale ahora y los dos betas supervivientes, después de horas de convencimiento por parte de Stiles, se habían sometido ante él. La manada Alfa se había disuelto, puesto que su único objetivo estaba cumplido. Ennis y Kali se habían marchado a formar una manada juntos y los gemelos se quedaron un tiempo pero al final también se fueron.
Ahora Stiles se estaba graduando del instituto. Ya había acabado su ceremonia y empezaban las vacaciones. Se dirigió al aparcamiento del instituto después de despedirse de su padre para ir a reunirse con su manada y su pareja que había decidido quedarse con él y tenía el permiso de Peter para quedarse. Al cual por cierto no le quedó más remedio que aceptar después de una entretenida charla con su humano favorito sobre método de tortura, cuchillos y castraciones, bastante gráficas; no es que fuera a negarse de todas formas.
