Hola a todos! Gracias por seguir esta pequeña historia. Este capítulo es un poco más largo de sus predecesores pero al final me ha encantado como quedo. Gracias por la cantidad de reviews, en serio me dan ganas de llorar al ver la cantidad TwT…
Plagg: Eres una llorona.
¡Oye! Yo no soy llorona, bueno, excepto cuando hay que aguantar tus quesos, son peores que la cebolla.
Plagg: ¡Mentira! ¡Eso es una ruin y vil mentira! Y como no te des prisa yo voy a presentar el capítulo.
Ya bueno, agradecimientos a Thomas Astruc por tan genial capítulo, y ¿ya vieron Gorizilla? Casi me da algo! XD Aunque el saber la madre de la madre de Adrien, NO SE QUE HACER! ¿Debería cambiar su nombre en los fics donde la menciono? Necesito ayuda!
Plagg: ¡Ajum!
Eh… bueno, ya sin nada más que decir, CO…
Plagg: COMENZAMOSSS!
¡Plagg! DX
Plagg: Jajajaja, lenta.
…
Capítulo 3
Cita gatastrófica.
Era una mañana hermosa en Paris. La gente aprovechaba para salir y poder sentir la vibra que solo la belleza de la ciudad podía dar tanto a los ciudadanos como a los turistas. Belleza, romance, el descubrir algo nuevo. Un muchacho de rubios cabellos suspiró ante el aire fresco de Paris ignorando a las féminas que quedaban embobadas al verlo y una frase que reflejaba su anhelo salió de sus labios.
-Hace falta un toque de queso en el ambiente.
-¡Plagg!- el kwami felino se asomó del bolsillo interno de la chaqueta mirándole con el ceño fruncido.
-No vas a decir una de tus frases raras frente a Marinette.
-¿Disculpa? Solo expresé una opinión. Ya no hay derecho.
-No importa. No vas a hacer sentir incomoda a Marinette. Esta vez te vas a controlar Plagg y tampoco quiero que hables de queso, no quiero que crea que soy un adicto al queso.- Plagg rodó los ojos fastidiado.
-Relájate. Sera una linda " salida de amigos" como tú quieres.- dijo haciendo énfasis de las comillas con las manos.
-Te lo advierto Plagg, has algo y te dejare sin queso todo un mes.- Plagg le miró ahogando una exclamación indignado.
-¡No serias capaz!
-Pruébame.
-Bien. Como quieras. No tengo idea ni porque le gustas. Eres alguien demasiado aburrido.- Adrien suspiro y volvió al bolsillo.
-Ni siquiera yo lo sé.
-Tal vez le guste tu cara bonita. Así como a todas.
-¡Marinette no es así! O... estoy seguro que no es así.- Plagg rodó los ojos, en serio que su portador era tonto. Y fue que algo llamó su atención.
-Vaaaya. Lo vuelvo a decir, para ser humana no esta tan mal.- Adrien se asomó un poco y se paralizó.
Marinette estaba parada junto a la fuente del parque, vestía una blusa color rosa de manga corta, un poco abombada y con un amplio cuello que dejaba gran parte de sus hombros al descubierto; una mascada azul y dorado rodeaba su cuello; un short color beige; unos botines de tacón bajo cafés con un decorado de flores azules y un bolso redondo como el que siempre llevaba pero este era de un dorado opaco con una flor azul y un decorado en líneas que mostraban su firma escondida. Marinette se movió un poco incómoda y se giró dejando ver su cabello completamente suelto. Adrien tenía la boca abierta, vale, pensaba que Marinette era bonita, Nino una vez lo había dicho, pero al parecer no se había fijado demasiado bien en ella. Se obligó a cerrar tragando duro para calmar lo que fuese que revoloteaba en su estómago.
-Tal vez ella no sea la única ciega.- Plagg miró de reojo a Adrien que se encogió para volver a ocultarse.
-No es lo que parece, ella solo es...
-¡Mari!- interrumpió a Adrien antes de que dijera la nefasta palabra. Marinette se giró a ver a Adrien sonrojándose y sonriendo tímida. Adrien se obligó a ocultarse por completo. -Lo siento, ¿llegue tarde?
-N-No, yo-yo vine temprano.- Marinette fue discreta al ver el cambio de look del rubio pero a Plagg no se le escapó ese detalle.
-Debo decir que este día te ves más hermosa de lo normal, cosa que creí imposiiiiible...- su voz había subido una octava, ¿Adrien lo había pellizcado o mordido? Pero Marinette no lo notó sintiendo sus mejillas arder.
-G-Gracias, tú también luces hermoso, ¡guapo!, t-te ves muy bien aunque siempre lo haces, no es como si algún día lucieras mal...
-Mari, calma.- puso su mano en su hombro.- No tienes que forzarte mucho al estar conmigo. Este día solo seremos tu y yo y nadie más.- Marinette bajó la mirada, avergonzada y con una mano en su pecho.
-Lo siento... has de pensar que soy una tonta.
-¡Para nada! Solo eres tímida, pero conmigo no debes, solo debes comportarte como la dulce y agradable compañera que eres.- Marinette volvió a sonreír.- Y gracias por el cumplido. Siempre voy como niño bueno, esta vez quise liberarme.
-¿L-Liberarte?
-Te lo cuento después.- en un ágil movimiento se colocó a su lado y se giró en sus talones con una gracia casi cómica.- Comencemos nuestra cita primero mi hermosa reina.- le guiñó el ojo y puso su mano tras su espalda para guiarla junto a él, cosa que no le gusto a Adrien.
El cine a esa hora no tenía demasiada gente y aun no decidían que película ver.
-¿Que tal esta? Dicen que es muy buena.
-Prefiero mantenerme fuera de películas de terror, debo admitir que soy un gatito asustado con esas cintas.
-¿En serio?
-Lo juro.- Adrien se retorció deseando desmentir eso. Vale, era cierto que se asustaba un... poquito con esas películas y no era un fan de terror. ¡Pero que lo supiera Marinette era otra cosa! Sintió como si su hombría hubiese sido machacada.
Marinette rio a lo bajo.
-¿En serio? Y con esa pinta de chico malo que llevas hoy.- Adrien movió sus orejas y apenas se asomó para ver a Marinette avergonzada.- Lo siento, no debí decir eso... la verdad es que hay películas de terror que no puedo ver tampoco. También soy algo miedosa.
-Está bien. Nos vamos conociendo más y pienso que eres divertida. ¿Y qué tal ésta? Es de robots gigantes como el del juego...
-¿El Mecha Strike? Se parece. ¿Qué tal si la vemos?
-¿Segura? ¿No prefieres una película romántica para hacer saltar las lágrimas?
-Tal vez, pero si me preguntas creo que los robots gigantes son más interesantes.
Adrien suspiró agradeciendo la elección de la película, aunque tal vez no era una película muy convencional para una primera ci… ¡Salida de amigos! Para qué negarlo, también quería ver esa película de robots.
-¿Qui-Quieres pasar por algo de la fuente de sodas?
-Me leíste la mente.- Adrien podría estar tranquilo, al parecer la cita si estaba saliendo como una salida después de todo. Oh, la ingenuidad…
Al llegar a la fuente de sodas la dependienta al verlos como una pareja casi les salta encima poniéndoles en frente los paquetes a elegir para las parejas. Marinette enrojeció, en cambio Plagg se cruzó de brazos al ver la insistencia de la chica.
-Aún no sabemos que vamos a elegir. Solo denos un momento.
-¡Claro! Pero si escogen el paquete 3 este incluye palomitas extra grandes, dos refrescos, un hot dog para cada uno y de postre un helado de los sabores que tenemos a excepción de nuez, arándanos y pistache. Oh tal vez prefieren el paquete de súper enamorados, donde incluimos unas palomitas extra grandes, la botana de su elección por dos y un mega refresco con dos pajillas. ¿Que gustan?- la chica se dirigió a Marinette viéndola como la más influenciable pero antes de que Plagg dijese algo grosero, Marinette habló.
-Gracias pero queremos ver con atención lo que tienen. Si nos conviene alguno de los paquetes le decimos en un momento.- la chica retrocedió y bajó los hombros para atender a otra persona. Plagg sonrió de lado.
-Fuiste muy amable con ella.
-Solo le dije que nos tomaríamos un momento. No fue nada.
-Aunque no lo creas si lo fue. Cualquiera hubiera perdido los estribos. Eres muy gentil y admiro mucho ese aspecto de ti.- ella desvió la mirada sonrojada, pero con una leve sonrisa.
-Tú también lo eres Adrien. Es una de las cosas que me gustan de ti...
Adrien sonrió un poco al escuchar eso. Algo en ese pechito se hinchó a sus palabras.
Después de eso los dos parecieron analizar cada cosa de la fuente de sodas como si estuviesen descifrando algún difícil problema de física, al final decidieron cada uno un refresco mediano y un bote de palomitas individual en que Plagg quiso probar las de queso como fuera. Pusieron total atención a la película, bueno, casi. Al principio Marinette miraba a "Adrien" un tanto embobada aun no creyendo que estuviesen solos en el cine, esta vez por tiempo completo y sin disfraces o un akuma de por medio. Pero hasta que Plagg volteó ella reaccionó y fijó su vista a la pantalla, claramente avergonzada creyendo que la consideraría una acosadora. Y ese pensamiento se esfumó cuando el brazo del rubio la rodeó y la acercó un poco a él.
-La película es más interesante que yo. No quiero que te pierdas nada.- le guiñó el ojo y Marinette se sonrojó hasta las orejas. Adrien quiso apartarlo aprovechando la oscuridad del cine pero su fuerza no podía apartar su brazo de alrededor de Marinette y Plagg rio a lo bajo sacándole la lengua para enojo de Adrien. Tuvo que resignarse a robarle a Marinette palomitas, aagradecía que no fueran de queso, y refresco a Plagg viendo la película y moviéndose ante el más mínimo movimiento de este nervioso a que fuese a hacer algo más. Fue algo estresante. Y era solo el comienzo...
Plagg y Marinette fueron a los jardines del bosque de Vincenne en donde Plagg parecía divertirse haciendo equilibrio en las jardineras hasta que cayó entre las flores y Marinette se rio cuando este tuvo problemas con una enredadera. Marinette le tendió la mano a Plagg y cuando este se levantó sus cuerpos estuvieron a milímetros de tocarse. Adrien pudo percibir el aroma de Marinette, olió vainilla, pan y lavanda, era una mezcla de olores sumamente relajante. Plagg parecía querer cortar distancia más al prever las intenciones de Plagg, Adrien le mordió y Plagg gritó para luego sacudir con fuerza la chaqueta en venganza por la fuerte mordida. Marinette le miró confundida.
Luego fueron a los video juegos, Marinette era extraordinaria como de costumbre pero Plagg tenía miles de horas de juegos de experiencia y fue un rival duro de pelar llamando incluso la atención ante sus aguerridas batallas. Adrien no lo diría pero se alegraba mucho que Marinette creyera que él era quien le estaba venciendo.
Luego pasaron por la Rue de Marais en donde Marinette y Plagg vieron accesorios dedicados a Ladybug y Chat Noir. Marinette se puso unas orejas de gato y al girar a ver a su cita esta suelta una sonora carcajada al verlo con un enorme bigote falso alzando las cejas una y otra vez hacia ella. A Adrien le gustó mucho la risa de Marinette. Pero se reía de Plagg… eso le hizo enfurruñarse un poco con su kwami.
Después descansaron cerca del parque de Marte donde vieron a una extravagante mujer que vestía un sobrio vestido color mostaza con un feísimo sombrero con flores y aves. La mujer paso cerca de ellos con la nariz apuntando al cielo en una señal de desdén.
-Cielos, parece que no todos están de buenas de buenas este día.- dijo Marinette y Plagg chasqueó la lengua.
-Tal vez está molesta porque perdió una apuesta y ahora tiene que usar ese sombrero.- Marinette sonrió de lado.
-No creo que esa sea la situación.
-Entonces lo lamento mucho por ella.
-¡Adrien!- le da un golpe entre las costillas.
-Auch.
-Oh, ¡lo siento! Y-Yo no quería...- Plagg se ríe y la ve divertido.
-Vaya, y yo que pensé que pegabas como niña.
-¿Te duele?
-Nah. Me has pegado tú. Tus golpes son tan suaves como los de un gatito.- esta vez Marinette sintió la pequeña provocación y le vuelve a dar otro golpe.
-¡Hey!
-Mis golpes son como los de un gatito, no te debes de quejes.- le volvió a pegar.
-¡Me doy! ¡Me doy!- Plagg retrocedió un poco y Adrien se rio tapando su boca con sus manitas. Era la primera vez que veía a Marinette tan suelta con él.
-No sabía que fueses tan...- intentó decir controlando su risa.
-¿Divertido? ¿Genial? ¿Único?
-Eso ya lo sé. Sino tan... bromista. Normalmente eres muy serio.
-Bueno, me educaron para ser alguien centrado. Es difícil soltarme.
-Ah, no lo sabía...- bajó la mirada apenada.
-Está bien. Yo no sabía que tuvieses un gancho de infarto. ¿Vamos a por unos helados? Al parecer el heladero André no está lejos.- dijo consultando su móvil y Marinette asintió.
-Claro.- mientras caminaban Marinette miraba de reojo a "Adrien" desviando luego la mirada.- Adrien...
-¿Mmm?
-Perdón por no saber, creo que… aun no te conozco del todo.- Adrien sintió que le dolió el pechito, no era culpa de Marinette, sino suya por cerrarse y no ser como quería sin usar la máscara.- Aun así pienso que eres un chico genial y de buen corazón. Único.
-Gracias.- Plagg respondió porque sintió a Adrien inquieto.- Tu también eres genial. Y no te disculpes. Es mi culpa de todos modos.
-Y mía...- susurró Marinette sin saber que fue escuchada por el fino oído de Adrien. Plagg maldijo su oído humano y luego puso su mano en el hombro de Marinette que se encontró al alzar la vista con una mirada verde y juguetona.
-Mari...- ella tragó y luego lo ve sonreír con burla.- ¡El último en llegar paga!- se fue corriendo y Marinette tardó en reaccionar.
-¡Eres un tramposo Adrien Agreste!
-¡Se le llama astucia!
-¡Adrien!
Increíblemente Marinette logró llegar primero con el señor André restregándole su victoria a "Adrien" que solo alzó su pulgar al intentar recuperar el aliento. El señor André le dio a Marinette su helado como la última vez haciéndola sonrojar y a Plagg, se pensó mas su helado, un helado de cereza con chispas de chocolate y una bola de mora con una cereza encima.
-Tu helado es un poco curioso...- dijo Marinette y Plagg solo sonrió.
-Pues creo que es perfecto. Se... parece a ti. La bola de encima como tu cabello y la de abajo es tu cara cuando te sonrojas.- Marinette se sonrojó y rió y le dio una palmada en su brazo.
-¡Adrien!
-Auch.- se quejó falsamente y Adrien se rio a lo bajo, de alguna forma se estaba divirtiendo y Plagg no lo dejaba sin helado.
-Sabes, creo que tu helado me recuerda más a... Ladybug.- Adrien se sonrojó. Suspiró al darse cuenta que no podría con la farsa de la cita después de regresar a la normalidad.
-¿Tú crees? Supongo que soy un fan de Ladybug.
-¿U-Un fan?
-Bueno, he comprado algunas cosas en referencia a ella. Pienso que es genial.
-Todos piensan lo mismo.
-¿Y a ti?
-Bueno, está bien como todos dicen... Pero yo prefiero a Chat Noir.- Adrien abrió grande los ojos.
-/¿En serio?/- preguntaron los dos a la vez y Adrien se calló, por suerte Marinette no lo notó.
-Claro. Chat Noir siempre está al lado de Ladybug. Es valiente, fiel, y genial. Pienso que son un gran equipo. Me siento segura con alguien como Chat Noir protegiendo a Paris junto a Ladybug.- Adrien se sintió conmovido y Plagg sonrió ampliamente.
-Supongo que tienes razón. Sabes, a veces me pregunto cómo serán tras las máscaras.
-Tal vez... diferentes a como nosotros pensamos. Los idealizamos como seres perfectos cuando de seguro poseen tantas inseguridades y dudas como cualquier otro.
-Es cierto. Y también creo que no solo a ellos los idealizamos, sino a quienes tenemos alrededor...
-¿Como a quienes?
-No lo sé. Por ejemplo... ¿nosotros?- por primera vez en el día Marinette vio en el rostro del rubio una expresión seria, lejos de la bromista que había visto a lo largo del día.
-¿Qué quieres decir con que nos idealizamos?- se miraron a los ojos y había algo en la mirada del ojiverde que le hizo pensar en alguien, en realidad le recordaba a...
-¿Adrien?- Marinette se pone tan tiesa como una tabla y giró su cuello apenas para mirar a Kagami, vestida con un suéter rojo, falda de mezclilla, botas cafés, chaqueta negra y con un estuche de violín colgando de su hombro y con una presencia tan imponente que Marinette se sentía minúscula a su lado.
-Hola... Kagami.- recordó Plagg su nombre.- Que sorpresa verte.
-Igual yo. Hola Marinette, tiempo sin verte.
-Eh, ah, sí, hola...- Kagami sonrió.
-Me alegro encontrarte Adrien. Oh, tu helado...
-Ah, sí. Lo compre con André, el heladero.
-Recuerdo que me prometiste llevarme a por un helado cuando tuviese tiempo libre.- el corazón de Marinette sufrió.
-Ah... ya, es verdad.- Plagg notó al instante el ánimo de Marinette.- Pero ahora no puedo, estoy en una...- sintió la mano de Marinette en su hombro y al verla esta le sonreía como si nada.
-Sera mejor que la lleves antes de que André se mueva de sitio. Nunca se queda por tanto tiempo en el mismo lugar.
-Pero...
-Yo te espero aquí. Anda, se lo prometiste.
-Puedes venir con nosotros.- sugirió Kagami y Marinette negó.
-No. No quiero correr con el helado en mano. Vamos Adrien...- Plagg quería refutar pero al final resignado asintió.
-No tardo.- Marinette asintió y se fue con Kagami. Marinette borró su sonrisa y se sentó en una banca. Tikki se asomó un poco.
-¿Por qué no fuiste con ellos? Hubiese sido mejor que quedarse aquí.
-¿No escuchaste Tikki? Adrien le prometió a Kagami venir a por un helado. ¡Los dos solos! Y sabes que las parejas que van con André se enamoran. Ni siquiera sé porque Adrien aceptó salir conmigo si tiene a Kagami. Es más, si analizamos su helado ¡es como Kagami!
-Marinette no pienses así. Kagami es solo una amiga para Adrien.
-Yo no lo veo así...- dio una probada a su helado y Tikki se escondió al ver gente acercarse.
-Oye bonita. ¿Por qué tan sola?- al alzar la vista Marinette ve a dos chicos frente a ella.
André dio a Kagami un helado de fresa y dulce de leche, y al probarlo esta lo saboreó gustosa.
-Tenías razón. Estos helados son deliciosos.
-Me alegro que te gustaran. Ya podemos volver.- dijo claramente impaciente y Adrien lo reprendió con un pellizco.
-¿Estas en una cita con Marinette?- preguntó Kagami.
-Sí. Lo estoy.
-Oh, no tenía idea. No quería molestarlos.
-¡No! No eres una molestia. Después de todo yo te lo prometí.- aunque no se notara había un deje de molestia hacia su portador.
-Aun así debo disculparme con ella. No fue correcto de mi parte. De haber sabido no te hubiese molestado.- caminaron de regreso y Plagg suspiró a lo bajo.
-Marinette lo apreciará pero como te dije no eres una...
-¡Ya dije que NO gracias!- la voz de Marinette sonó molesta. Adrien se asomó un poco para ver la escena que Plagg y Kagami veían y sintió como cada rincón de su ser ardía en clara furia al ver a dos chicos frente a Marinette y uno de ellos sujetaba de la muñeca a Marinette sin cuidado alguno. Cada pelo y hasta el bigote se erizaron con deseos de salir y hacerle frente a esos tipos.
-Vamos bonita. Solo queremos conocerte.- Plagg y Kagami se dirigieron quitarle a esos tipos de encima pero alguien más intervino tomando de la muñeca al chico que la sujetaba y haciendo que soltara a Marinette.
-A mí me parece que no.
-Luka...- Marinette vio a Luka, el joven tenía su guitarra en su espalda, este le saludó con un movimiento de cabeza y luego vio a los chicos con una sonrisa.
-Creo que les fallan los oídos pero la dama aquí presente dijo que no.- apretó con fuerza la muñeca del chico y este gritó retrocediendo cuando Luka le soltó.- Un pequeño recordatorio para cuando alguien les diga NO.- los dos chicos se fueron y Luka miró a Marinette.- ¿Estas bien?
-Gracias Luka. Y sí, estoy bien.
-¡Mari!- Plagg llegó a su lado con Kagami siguiéndolo.- ¿No te hicieron nada? ¿Estás bien?- la tomó de la muñeca examinando que no le hubiesen dejado alguna marca. Tikki lo mataría si algo le pasara a su portadora.
-Estoy bien. No me pasó nada, Adrien. Gracias a Luka.
-Siempre a tus servicios.- bromeó Luka. Curiosamente esas palabras calaron un poco en Adrien.
-Ah, Luka, quiero presentarte a Kagami. Kagami es una amiga de Adrien y Luka es el hermano de una amiga mía.
-Enchanté mademoiselle.- Luka saludó en una reverencia algo cómica.
-Un gusto.
-Bueeeeno.- Plagg tomó a Marinette de los hombros, quería alejarla de Luka y Kagami.- Listas las presentaciones, Marinette ¿seguimos con nuestra cita?
-¡Oh por Dios! ¡Es Adrien Agreste!- gritó una chica y pronto se vieron rodeados por un montón de chicas sacando a Marinette, Kagami y Luka casi a la fuerza. Plagg quiso zafarse, ahora entendía lo que sufrió esa ve cuando sacó el anuncio de la absurda fragancia esa, deseó tener al Gorila cerca, con esa cara nadie se le acercaba. Luka se rió de la situación.
-Wow, creo que se lo están comiendo vivo.- Plagg salió sin la chaqueta y cuando las salvajes admiradoras se giraron este se puso a lado de Marinette.
-Lo siento mucho pero no firmo autógrafos. Y estoy ahora en una cita así que les pido de favor que lo dejen por hoy.- rodeó con su brazo a Marinette que se sonrojó al instante.
Muchas chicas se desilusionaron pero una chica vio celosa a Marinette
-Pero eso no es justo. ¡No tienes derecho a quedarte con Adrien! ¿Quién te crees? ¡Adrien no es solo tuyo!
-¿Disculpa?- Marinette vio a la chica, rubia de ojos azul oscuro y vestida a la última moda con un vestido sin manga rosa con un cintillo de cadena dorada y unas plataformas cafés.
-¡Adrien no debería gastar su tiempo en una chica que obvio no le llega a los talones! Y con un pésimo sentido de la moda. Sino que debería estar con sus fans.- Adrien, que se había escondido en el bolsillo delantero de la camiseta quiso hacer algo, ya estaba acostumbrado a las admiradoras de ese tipo pero Marinette fue la que explotó.
-¿Cómo puedes decir esas tonterías? Lo dices como si Adrien fuera un objeto en vez de una persona. ¡No tienen derecho a exigirle que o no puede hacer o con quien salir!- tomó la mano de Plagg.- Debería darles vergüenza. Vámonos.- jaló a Plagg que no sin antes tomó su chaqueta de las manos de una chica. Kagami y Luka les siguieron. Las admiradoras avergonzadas se dispersaron pero la chica miró con rabia hacia donde se fueron sin percatarse del pequeño akuma que sobrevolaba cerca.
Ya unas calles lejos Marinette se detuvo y miro a "Adrien" algo avergonzada.
-Lo siento. Creo que me pasé.
-No. Al contrario dijiste justo que tenías que decir.
-Pero fue grosera. Es que me enojó tanto lo que dijo esa chica. Habló como si fueses no fueses una persona, sino un objeto para admirar y no tocar. Fue... exasperante.- resopló molesta.- Solo les importaba tu apariencia y no conocer a la maravillosa persona que eres.- Adrien sintió su corazón hincharse de ternura y alegría. Plagg sonrió y antes de decir algo Kagami habló.
-No deberías de sentirte mal.- los dos voltearon a ver a Luka y a Kagami.- Tal como dijo Adrien dijiste lo que tenías que decir.
-Cierto. Sin ofender pero esas chicas estaban mal de la cabeza.- asintió Luka y Marinette sonríe.
-Les agradezco mucho sus palabras.
-Ante todo…- comenzó Kagami con una sonrisa viendo de reojo a "Adrien".- Muchas gracias por el helado. Los dejo para que sigan con su cita.
-¿Cita?- Luka vio a Adrien y a Marinette.- Ah, vaya. Con razón vas vestida así Marinette. Como siempre te ves muy linda no lo noté.- Marinette se sonrojó ligeramente y Plagg la acercó más a él como si marcara su territorio.
-A que sí. Marinette es preciosa con lo que sea que se ponga.- Marinette sintió su cara arder más y Luka pareció entender lo que sucedía.
-Mensaje recibido. Nos vemos Mari. Le envió tus saludos a Juleka.
-N-Nos vemos.- vio irse en diferente dirección a Luka y Kagami. "Adrien" suspiro de alivio.
-Bueno, al fin solos escuché de un restaurante en donde tienen una gran variedad de quesos que he tenido ganas de visitar. Y en internet pusieron que justo hoy iban a partir el queso más grande que tienen. No me lo quiero perder.
-No sabía que fueses tan glotón.
-Tiene que ver la dieta de modelo. Es horrible.
-No tenía idea...
-Bueno, no es que habláramos mucho.- Marinette bajó la mirada.
-No... no lo hacemos.
-¿Marinette?
-Sobre lo que decías antes de idealizar a alguien... Entiendo, yo...- una risa estridente hace que giren y ven a una chica que parecía cubierta de oro de pies a la cabeza y con un vestido corto estilo griego con una gran cola por detrás con una cadena en la cintura y tacones altos con unas cintas hasta por debajo de la rodilla. La gente huyó despavorida. La akuma sonrió.
-¡Oh! Adrien. Al fin te encuentro.
-Pero qué... ¿Quién eres?- Plagg intentó no sisear como un gato, aunque la pose ya parecía el de uno.
-Soy Midas. Y todo lo que toco se transforma en oro. Y vengo a por ti Adrien Agreste. Seras una hermosa estatua digna de admirar en el pedestal que te mereces.- en un ágil movimiento la chica intentó tocarlo.
-¡Adrien!- Marinette lo tomó del brazo jalándolo, Plagg tiró la chaqueta al suelo y la chica tocó un poste de luz que estaba detrás de él convirtiéndolo en oro. La akuma vio furiosa a Marinette.- Tú... acabaré contigo indigna.- intentó ahora atacar a Marinette pero Plagg la abrazó y ambos rodaron por el suelo para enseguida levantarse.
-¡Corre Marinette!
-¡No huyas Adrien!
-Como si fuese a obedecer.- Plagg jaló a Marinette sujetando fuerte su mano para que la chica no se soltara. Corrieron por las calles ya vacías y al llegar a un callejón este la puso tras unos botes de basura.- Quédate aquí. Iré por ayuda.
-No, Adrien. Te atrapará.
-Tranquila, no lo hará. Y estoy seguro que Ladybug y Chat Noir vendrán pronto.- Marinette asintió con decisión.- Bien. Mantente oculta.
-Cuídate por favor.- Plagg asintió y salió del callejón sin darse cuenta que la akuma estaba a unos metros. Marinette abrió su bolso para ver a Tikki.
-Espero que esté bien.
-Confía en él. Lo estará. Ahora debes transformarte.
-Sí. Tikki... ¡Ah!- retrocedió cayendo al suelo al ver los cubos de basura convertirse en oro y la akuma se rió de ella.
-Te encontré.
Plagg corrió con rapidez hasta llegar bajo el Ponts de Arts, allí comenzó a mover algo en el anillo.
-Hora del cambio. Rayos, odio tener los dedos tan grandes...- Adrien sale del bolsillo al escuchar a Plagg y lo comprende todo.
-¿Estás manipulando al anillo? No puede ser ¡tú fuiste el culpable de esto todo el tiempo! ¿Por qué?- Plagg rodó los ojos.
-Si te dijera no tendríamos tiempo y hay una loca que está más que dispuesta a ponerte como adorno en su cuarto.- se oye un click y un brillo verde aparece y los ciega un momento. Al abrir los ojos Adrien ya estaba en su cuerpo.
-Soy yo...
-Ufff, ya extrañaba mi cuerpo. Tu estomago no sirve para comer mi queso.
-Ni una palabra. Hablaremos luego. Por ahora Plagg Transfórmame.- el kwami se dejó absorber por el anillo sin rechistar. Y Chat Noir estaba listo para entrar en escena. Con su bastón se elevó por los techos cercanos para buscar el akuma pero se quedó helado al ver a Marinette correr y esquivar por los pelos a esa chica.
-¡No corras! Siéntete privilegiada de convertirte en hermoso oro aunque serás una horrenda estatua.
-¡Ni loca!- Marinette sintió como sujetó la mascada de su cuello que se soltó y Marinette tropezó dejando su adorada mascada en manos de esa akuma que en poco la convirtió en oro.
-Ahora es tu turno...- Marinette vio con horror sus manos muy cerca de ella.
-¡MARINETTE!- el grito de Chat Noir distrae lo suficiente al akuma que es golpeada por el largo bastón de Chat Noir en el pecho y alejada de Marinette. Chat toma a Marinette entre sus brazos.- Hora de un escape dramático princesa.
-¡No te la llevaras!- la akuma fue contra ellos apenas rozando la cola de Chat Noir con la punta de sus dedos pero incapaz de detenerlos.- ¡PAGARAS POR ESTO GATO IMPERTINENTE!- Chat la ignoró y alejó a Marinette a una distancia prudente hasta dejarla sobre una azotea.
-Aquí estarás a salvo.
-Gracias Chat... ¡Tú cola!- exclamó horrorizada.
-¿Qué? ¡Ah!- Chat vio cómo su cola estaba transformándose en oro. Se quitó el cinturón justo a tiempo de que el resto terminase por transformarse cayendo pesado en el suelo.- Gracias princess, acabas de salvarme dos de mis nueve vidas.
-Ni lo digas.
-Lo importante es que te pongas a salvo. Ladybug no tardará en llegar y arreglaremos todo.- Chat se dio la media vuelta para poder irse pero la voz de Marinette le detuvo.
-Chat Noir. Ella busca a Adrien. Por favor no dejes que le haga daño.
-¿Es muy importante para ti?- Marinette se sonrojó y desvió un poco la mirada.
-L-Le quiero mucho. Es una persona muy importante para mí... aunque no lo sepa del todo.- Chat sonrió.
-Estoy seguro que lo sabe. Hasta me da algo de envidia.- su mano hizo a un lado un mechón de cabello de Marinette que cubría parte de su rostro, ese aroma a lavanda y vainilla de nuevo llegó a él. Marinette se sonrojó un poco por el tierno toque.- Bien. Hora de ensuciarse las garras. ¡Nos vemos!- se marchó dedicándole una amplia sonrisa a Marinette. Tikki salió y voló hasta quedar a su altura.
-Veo que aun como Marinette, Chat Noir está a tu lado para lo que sea.
-Chat es una persona maravillosa, y no debería sentir envidia...- sonrió y luego vio a Tikki.- Y vamos a cubrirle las espaldas antes de que pierda algo más que la cola ¡Tikki Transfórmame!
Todo lo que la akuma tocada se convertía en oro, un auto se detuvo y los ocupantes salieron cuando esta toco el capote en un inútil intento de echarse para atrás y transformando cada parte en duro oro, incluyendo los neumáticos. La akuma canturreaba el nombre de Adrien buscándolo en cada esquina o posible negocio donde podría haberse escondido.
-¡Adrien~! Vamos cariño. ¿No quieres ser inmortalizado? ¿Alabado? ¡Serias perfecto!
-Wow, eso me dio escalofríos.- Chat Noir sonrió parado encima de una farola.- ¿Por qué no eres como otras chicas y coleccionas recortes de tu artista favorito?
-¡Claro que no! Adrien se merece estar sobre un pedestal y ser admirado por todos. Lo que pasa es que como muchos le tienes envidia.
-Si tuviera fanáticas como tu seguro que no.- Chat sonrió al escuchar la voz de Ladybug y esta aterriza en el suelo.
-Pues si tú eres mi admiradora creo que valdría la pena, my lady.- el gato bajó de la farola para quedar a lado de su lady que sonrió divertida a su compañero.
-¿Y tener recortes tuyos pegados en mi cuarto? No lo creo.
-También vengo en presentación de almohada para que me abraces por las noches.- le guiñó el ojo y Ladybug ríe entre dientes. La akuma miró a los héroes escuchando la voz de Hawk Moth.
-Midas, olvídate de ese chico y tráeme sus miraculous en este instante.
-Por supuesto Hawk Moth, y luego iré a por Adrien.
-¿Cómo puedes hacer esto a Adrien? Él no es un objeto para admirar, es un ser humano que siente y piensa.
-¡Silencio! Cuando los saque del camino y a esa que estaba con él Adrien volverá a ser de todas y no hay nada que puedan hacer.
-Eso lo veremos.- Marinette pateó unas macetas de una florería pero la akuma transformó todo en oro.
-Acabaré con ustedes con un solo dedo y después seguiré buscando a Adrien.- los héroes se ponen en posición defensiva.
-Ladybug no dejes que te toque. Todo lo que toca con sus manos se transforma en oro.
-¿Eso explica lo de tu cola?
-Lamentablemente...
Midas fue contra los héroes, ambos la esquivaron y Ladybug intentó golpearla con su yoyo pero al ver que interpuso sus manos lo regresó a con ella, no podía arriesgarse. Chat en cambio tuvo un poco más de suerte al dividir el bastón y casi golpearla en la cabeza, pero terminó retrocediendo también cuando esta fue a por él obligándolo a interponer su bastón al riesgo de tocarlo comenzando la metamorfosis y Chat lo tiró cuando estuvo a punto de tocar su mano. La akuma rio descarada.
-¿Y ahora que harás sin tu arma Chat Noir? Te has quedado indefenso gatito.
-Chat, ¿estás bien?
-Más o menos. No puedo usar mis garras esta ocasión.
-Creo que debemos acabar con esto rápido. ¡Lucky Charm!- en las manos de Ladybug cayó una botella de aceite.- ¿Aceite de cocina? ¡Ah!- esquiva a la akuma y sube encima de un auto mirando alrededor pero no vio nada útil.- ¡No veo nada que pueda usar!
-¡Cambiemos de sitio entonces!- corrieron intentando alejarse de la akuma.
-¡No van a escapar de mí!- Midas puso sus manos en el suelo y todo alrededor comenzó a convertirse en oro.
-El akuma debe estar en su cinturón, es el unico objeto que tiene.- aseveró Ladybug y Chat asintió.
-Lo más seguro. ¿Pero cómo se lo quitamos sin convertirnos en joyería?
Midas tocó la pared del edificio en donde Ladybug se columpiaba y a una velocidad alarmante este quedo transformada en oro y al ver su yoyo cambiar, Ladybug se soltó rodando en el suelo y ver como el hilo terminaba por convertirse en oro.
-¡Ladybug!- Chat se puso a su lado. Los dos retrocedieron y la akuma rió.
-¿Ven? También he transformado el yoyo. Ahora no podrás cubrirte de mis ataques.
Ladybug miró alrededor, las calles y los edificios que había tocado se transformaban lentamente. Chat la hacía retroceder al tiempo que la akuma no les quitaba los ojos de encima con una sonrisa torcida. Y entonces lo vio. La chaqueta de Adrien, había vuelto al punto de inicio. La chaqueta, la calle de oro, una banca, la botella de aceite. Sonrió y miró a Chat Noir.
-¿Que no has escuchado que todo lo que brilla no es oro?- la akuma confiada fue contra ellos y Ladybug sujetó la mano de Chat Noir esquivándola juntos y terminando junto a la chaqueta.- Cuando te diga tomas una manga.- dijo abriendo la botella.
-Entendido my lady.
-¡Oye Midas! ¿Reconoces esta chaqueta?- la agitó frente a ella y la akuma ahogó una exclamación.
-¡Dame eso insecto!
-¿Lo quieres? ¡Atrápalo!
Lanzó la chaqueta al aire. Midas alzó la manos para tomarlo sin ver que Ladybug y Chat Noir se acercaban y Ladybug tiró el aceite sobre sus pies para luego que atrapara la chaqueta al tiempo que Chat Noir y Ladybug la tomaban la prenda de cada manga y deslizarla hacia la banca ante el grito de sorpresa de la akuma y antes de que la chaqueta se transformara, pasaron las mangas por entre las tablas de la banca atrapando a la akuma.
-¿Haces los honores Chat Noir?
-Encantado. ¡Cataclysm!- tocó su cinturón que se deshizo al instante y Ladybug lanzó la botella al aire.
-¡Miraculous Ladybug!- todo volvió a la normalidad incluyendo a la chica y Ladybug tomó su yoyo que había regresado a la normalidad.
-Mi yoyo.- miró al akuma que parecía querer escapar.- Ya no harás más daño pequeño akuma.- abrió su yoyo y lo giró lanzándolo.- ¡Yo te libero del mal! ¡Te tengo!- lo atrapó y después liberó a la mariposa blanca.- Adiós pequeña mariposa.- luego volteó a ver a Chat Noir y chocaron puños.
-/¡Bien hecho!/
Marinette esperaba a Adrien frente a un restaurante que estaba frente al rio Sena. El Sol ya se ocultaba coloreando el cielo de un hermoso naranja y ella estaba apoyada en el barandal que dividía al río Sena. Al ver a Adrien llegar corriendo ella alzó la mano para que la ubicara. Este tenía su peinado usual y parecía haber echado la maratón.
-Uff, me alegro que estes bien... Marinette…
-Estoy bien. ¿Pero qué hay de ti?
-Tranquila. Gracias a Ladybug y Chat Noir todo salió bien.
-Es cierto.
-Y tanto ejercicio me dio un poco de hambre. ¿Quieres entrar?
-Claro pero primero... Adrien pensé en lo que me dijiste.
-¿En qué cosa?
-En eso de idealizar a alguien. Y me di cuenta que te he idealizado, hay cosas que no conozco de ti. Y quien sabe cuántas más.
-Oh. Yo...- se rascó tras la nuca.- Me doy cuenta que tampoco te conozco del todo.
-Lo sé.- los dos se apoyan en el barandal observando el rio que parecía coloreado del naranja y dorado del atardecer.- Los balbuceos, mis frases sin sentido... ¿Aceptaste lo de mis sentimientos solo para no lastimarme?- Adrien bajó los hombros cerrando los ojos.
-Te quiero Marinette, como una buena amiga. Pero como te dijo… digo, como yo te dije quiero conocerte mejor y que tú me conozcas también. Que no solo conozcas al Adrien que todos ven.
-Entiendo...
-¡Pero!- Adrien la miró con cierta determinación que ella ni Adrien supieron definir.- Eres una gran chica. Muy importante para mí... No quiero perder nada que tengamos.- tras unos segundos Marinette tomó su mano.
-No lo harás. También eres muy importante para mi Adrien. Y si no correspondes a mis sentimientos pues me alegra ser tu amiga.
-No solo como amiga. Mi mejor amiga y un poco más. Me encantaría que este día no acabara.- sujetó la mano de Marinette.
-Ni yo... pero me alegro de haber salido contigo. He averiguado varias facetas de ti y me gustaría saber más. Conocer al verdadero Adrien Agreste.
-Y yo conocer más facetas de Marinette Dupain-Cheng.- los dos sonrieron, mirándose a los ojos ya que las palabras no podrían definir lo que sentían, Adrien miró esos profundos y hermosos ojos azules y Marinette esos bellos y brillantes ojos verdes… y fue una especie de gruñido que los sacó de su burbuja.
-¿Qué fue eso?
-Eh, ah... ¡mi estómago! Me muero de hambre.- Marinette se ríe.
-Bueno, vamos a comer, o mejor dicho a cenar. Así veremos como parten ese enorme queso que tanto querías ver.
-Claro...- contestó entre dientes.- Las damas primero.
Entraron en el restaurante, hubiese sido el perfecto cierre de una cita romántica ante la bonita decoración tradicional y la vela sobre su mesa, pero no fue así, no era una cita y eso estaba bien. Y algo había cambiado dentro de ellos.
Marinette estaba dolida pero se daba cuenta que no conocía todo de Adrien, ¿y cómo podía amar a alguien a quien al parecer no conocía del todo? Debía replantearse muchas cosas, pero estaba contenta y con una calidez en su corazón al saber que ese lazo de amistad en vez de romperse se fortaleció más. Y tal vez cuando conozca en todo a Adrien podría volver a intentarlo. Y si no, podían seguir con esa valiosa amistad.
Adrien era otro cantar. Que aunque estaba feliz que al final Marinette y él siguiesen siendo amigos y fortaleciendo esa amistad, otra parte de él estaba decepcionada consigo mismo. ¿Cómo es que había estado tan ciego? Marinette era una chica genial. Y no la conocía del todo. Pensándolo bien su timidez era adorable y su fortaleza admirable. Cualquier chico estaría loco por ella. Incluso él de haberla conocido primero. Marinette tenía un corazón de oro. Y eso hacia su corazón latir.
Risas, bromas y una cena deliciosa. A Plagg le encantó ver partirse el queso más grande que hubiese visto y que de haber seguido siendo Adrien seguro lo hubiese comprado con la tarjeta de crédito del rubio. Ya seria para la otra.
El lunes llegó y Adrien llegó a la escuela como de costumbre. Pasaron muchas cosas ese fin de semana, aparte de regañar a Plagg haciéndolo prometer que nunca volvería a hacer eso; limpiar cada esquina de su cuarto; recibir las sinceras disculpas de Chloe y hasta tener la compañía de su padre en la cena. Demasiadas emociones en tan poco tiempo.
-¡Viejo!- Adrien chocó puños con Nino.- Me alegra verte. ¿Cómo te fue en tu cita galán?
-Pues digamos que todo resulto bien y a la vez no.
-¿Qué quieres decir?
-Buenos días Adrien.- Marinette se acercó al rubio con una dulce sonrisa.
-Hola Marinette. Me alegra verte temprano.
-Ya ves. A veces pasa. Te veo en el salón.
-Claro. Nos vemos.- Marinette subió las escaleras en donde Alya le esperaba lista para comenzar su interrogatorio al ver su actitud. Nino le miró confundido.
-¿Qué fue lo que pasó?
-Te cuento luego Nino.- entraron a la escuela y Adrien se detuvo por un mensaje de su teléfono.
-¿Quién es?
-Es Kagami. Me avisa que la veré sin falta esta tarde en la clase de esgrima.
-Adrien a veces no te entiendo.
-¿Qué cosa?
-Nada. No dije nada.- Adrien le restó importancia pero ve entonces a Marinette con Luka. Esta ríe con algo que él dice y le alegra ver a su amiga reír ignorando un sentimiento muy dentro de sí que se movió peligroso.
-Vamos a clases, ya va a sonar la campana.
-¿En serio? Como quieras.- Nino le siguió, confundido, así como otros que habían pensado que esos dos al fin estarían juntos. Pero habían tomado la decisión más madura y con una sonrisa cómplice se dijeron que todo iba a estar bien.
-/Adrien…/- bueno, casi… Alya, Lila y Alyx miraban a Adrien de una forma casi mortal. Tragó duro, esperaba explicar todo antes de que su pellejo peligrara.
Plagg se había quedado en el casillero a comer su queso. Estaba riendo viendo un video del celular de Adrien cuando una manita roja se posó en su hombro y al girar gritó de miedo.
-¡AY, POR EL CAMEMBERT!
-Plagg. Tenemos que hablar.
-Vale. Lo siento. Sé que las cosas no salieron como debían, quería abrirle los ojos pero mi portador es tan cabezota que a veces quiero...
-¡Plagg!- Tikki interrumpe su verborrea.- Estoy muy molesta contigo por haber usado esa habilidad del anillo cuando sabes que lo tenemos prohibido.- Plagg baja sus orejitas.
-Tikki...
-Pero también estoy muy feliz por lo que has hecho.
-¿Perdona?- Plagg le miró incrédulo.
-Aunque lo que hiciste estuvo mal. Les has ayudado a ambos. Marinette ha madurado mucho por la experiencia. Aun ama a Adrien pero Marinette está dispuesta a conocerle mejor y esto también será beneficioso para Chat Noir. Y me alegra ver que Adrien parece dispuesto a conocer más a Marinette y que así vea a la gran persona que es.
-¡Agh! Se complican demasiado.- se quejó el kwami cruzándose de bracitos.
-Las cosas no pueden ser tan faciles a veces. Pero tarde o temprano los dos podrán al fin amar cada aspecto del otro.
-Entonces supongo que esto no fue tan catastrófico después de todo.
-Querrás decir gatastrófico.
-Calla mujer, ya tengo suficiente con el chico y su manía por los chistes de gatos.- Tikki se ríe y en un momento se acerca para darle un beso en la mejilla a Plagg.
-Buen trabajo Plagg. Debo volver con Marinette. Nos vemos.- sin decir más Tikki atraviesa el casillero desapareciendo de la vista de Plagg que se quedó sonrojado de la cola a las orejas y después reacciona chasqueando la lengua pero aun con un sonrojo en sus mejillas.
-¡Tsk! Ojala sea pronto.
Plagg lo sabía. Adrien sentía algo por Marinette, pero el chico lo confundía con ese excesivo cariño y afán de amigos que tenía y que era exasperante. Bueno, Plagg pudo sentir una veta de celos en su portador aunque lo ignorara. ¡Ja! Todo se pondría más interesante de ahora en adelante. Ahora quedaba esperar y ver que se diera cuenta y el cómo metería la pata para su diversión personal. Ugh... Ya estaba diciendo chistes de gatos. Gracias Tikki. Inserte sarcasmo. Esto se pondría gatastrófico... ¡AH! ¡No más de un chiste por día! Hora de ver sus programas favoritos en compañía de su adorado camembert. Ya todo pasaría de acuerdo a como debiera de pasar.
Fin.
….
Y… espero que les haya gustado! Y no se enojen, tenía pensado que acabara así y no con el amor eterno, sabemos que esos dos tienen mucho que madurar. Y Thomas Astruc nos torturará con eso por cinco temporadas. Ojala sean más rápidos a futuro. Pero bueno, gracias a todos por seguir esta historia, dejen review, nada de tomatazos y nos leeremos hasta la siguiente. Y sin nada más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO!
Plagg: Y HASTA LA SIGUIENTE!
No otra vez! DX
Plagg: Jajaja, lenta.
