Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, le pertenecen a JK Rowling, la historia por otro lado salió de mi cabezita, espero la disfruten

Al llegar note que Kingsley me estaba esperando, pero no estaba solo, de espaldas a la puerta se encontraba un joven alto,
con un cuerpo de semi-Dios, Por Merlin Hermione desde cuando piensas cosas impropias, definitivamente los años que llevas
juntándote con Ginevra, no han hecho más que alocarte la mente,
ese olor a Menta tan característico me trajo a la realidad,
no podía ser otro más que Draco Malfoy, y aunque me había hecho la vida imposible, habíamos hablado después de haber testificado
a su favor en la audiencia y quedamos en tener una tregua de ahora en adelante, claro que eso no significaba nada, solo que seríamos
civilizados y nos evitaríamos.

-Hermione, ¿te sientes bien?-Alcance a oír a Kingsley, y me di cuenta que tenia tiempo hablándome,

-Discúlpeme señor, lo que pasa es que estoy un poco cansada, solo eso.

-Como te iba diciendo, el grupo de Ex-Mortifagos, al cual se les otorgó el perdón debido a su arrepentimiento a tiempo, y
que se va a reincorporar a la sociedad, tiene que tener que redimir sus acciones, y recompensar a los hijos de Muggles que tuvieron
daños colaterales, se les asignará una parte de la fortuna de ellos y además tendrán que trabajar en la parte de tolerancia conviviendo al menos
2 veces a la semana y compartiendo sus experiencias, por al menos 2 años. –Draco sólo veía la plática resignado, no entendía que tenía que ver
en todo esto y porque no íbamos directo a ver a mis padres, ya suficiente tiempo había pasado desde que les había borrado la memoria para no ponerlos en peligro.

-Entiendo Señor y disculpe mi pregunta, pero que tiene que ver todo eso conmigo, y con Malfoy, yo esperaba ir a ver a mis padres, recibí su carta hace un momento.

-Tiene que ver todo Señorita Granger, ustedes serán mi prueba piloto para empezar a trabajar y posteriormente dar a conocer este programa,- Abrí mi boca, pero no salían palabras, quería gritarle, estaba loco, como me iba a poner con los Malfoy, acababa de recuperar a mis padres, no quería arriesgarlos- por lo que les pido extrema discreción,

-Sé que cuento contigo querida, para que esto sea un éxito, pero todo eso lo arreglaremos la próxima semana, les mandaré una lechuza para agendar la cita, y ese día querida traerás a tus padres que tendrán que firmar también unos papeles, pero bueno, esto se ha acabado por hoy, se que lo que más deseas es ver a tus padres así que te acompañaré. Señor Malfoy, le agradezco que se haya separado de sus empresas un momento para acompañarnos, y con un asentimiento, se despidió y se fue por medio de la Chimenea.

-PV Draco-

En serio esto no puede estar pasando, de todos los Sangggrr.. Muggles del mundo me tiene que tocar con la odiosa Sabelotodo,
ahh va a ser todo un castigo, Kingsley en verdad se había esmerado en castigarme de la peor forma, y ahora yo tenía que llevarle el recado
a mi padre seguramente no va a estar eufórico precisamente, así que para relajarme antes de lo que venía fui a un bar a tomarme un whisky de fuego,
eso no ayudaría en nada, últimamente mi madre, se ponía muy mal cada que yo llegaba tomado, pero hoy lo necesitaba, además una copa no le hace daño a Nadie.

-PV Hermione-

Estaba nerviosa, me habían dejado esperando lo que me parecía una eternidad en un saloncito privado en San Mungo,

Kingsley amablemente fue a firmar unos papeles, para que dieran de alta a mis papás y es que ante el hospital el era el responsable,
y estaban custodiados, así que el tenía que hacer los tramites, hasta que finalmente oí un click en la puerta,

-O por Merlín, Mamá, Papá no saben cuanto lo lamento, cuanto los extrañaba,- y en ese momento se me junto todo, el ver a mis padres con vida,
el que Ron no me quisiera, como yo a él, el haber perdido amigos en la guerra, y lo más reciente haber descubierto que tenía que convivir con Draco y su familia,
y no pude más que ponerme a llorar inconsolable- Yo, yo lo lamento tanto, lo juro hice todo para protegerlos no quería perderlos.

-Hermione, pequeña-Era la voz de mi padre- no estamos enfadados contigo, entendemos a la perfección que lo hiciste con buena intención.

-Es sólo que nos hubiera gustado saber lo que pasaba, estar contigo apoyándote, no quiero ni pensar que algo te pasara
y nosotros nunca más te hubiéramos recordado- Su voz se quebró y corrí a abrazarlo, mi madre se nos unió al abrazo.

-Gracias al cielo estás bien Mione, prométeme que no volveras a hacerme algo así no importa lo que esté pasando- Esta vez era mí mamá la que hablaba,
se oía en su voz que estaba afectada por la decisión que yo había tomado.

-Lo juró mamá, nunca más haré algo así.

Kingsley, nos dijo que nos daría unos días de descanzo para que nos pusiéramos al día y después nos mandaría una lechuza para agendar la cita
y revisar los pormenores del Programa de reincorporación de Ex-Mortifagos y con eso nos escolto a casa, tenía que escribirle a mi jefe para pedirle
licencia por el resto de la semana, además de avisarles a mis papás que era ese dichoso Programa y que ellos me contaran que habían estado haciendo este tiempo.

-POV Draco-

Toda mi vida no me había preparado a ver a mi padre resignado a lo que el Ministerio le dijera con tal de no mandarlo a Azkaban, dijo que perder la tercera parte de la fortuna era lo menos, ya que con el nuevo impulso del Ministerio en nuestros negocios gracias al Programa, podríamos recuperarlo en poco tiempo.

Mi madre por otro lado se veía liberada de tener que estar a las ordenes de un loco, y estaba más que dispuesta a cooperar con los Muggles con tal de que pasara este tiempo de prueba de la mejor manera posible.

-Draco cariño-

-Si madre-

-Te he dicho un millón de veces, que debes dejar de beber, el olor te delata, no quiero pedirle a tu padre que te restringa la cuenta de Gringotts,
así que estas advertido.

-Si madre, lo tomaré en cuenta-

Ahhh me iré a dormir, y a olvidarme de esta pesadilla, ahora hasta el alcohol quería prohibir esa mujer, sólo me quedaba dormir, para olvidar toda
esta pesadilla que estaba por venir.