Capítulo 2


Empapado y lleno de lodo,

Así te recuerdo.

El bote de cajeta en sus manos se comienza ha agotar con cada cucharada en su boca, el sabor empalagoso se le comenzó a marcar en el paladar desde la quinta cucharada llena de su caramelo favorito; hay botes de helado que yacen tirados en una esquina del cuarto como si no hicieran un estorbo más en el lugar; las envolturas de dulces debajo de la cama, sobre su buro y regados por la cama hacen ver aun peor el lugar; ahora hay que sumarle el gran desastre de ropa regada por su el suelo y sus miles de papeles llenos de dibujos fuera de sus carpetas que hacen ver al lugar como un completo tiradero de basura.

Nuestro castaño sostiene su libro en manos entretenido con la historia que hace tiempo quería leer, la trama y los diálogos de los personajes le atraen de manera obsesiva cómo para dejar a todo a su alrededor lleno de basura y tal vez con una que otra manzana ya en proceso de descomposición porque no le dieron ganas de seguir comiéndosela y la única manera que encontró de deshacerse de ella fue arrojarla a una esquina de su cuarto, más fácil, así ya no tiene que levantarse de su cama, seguramente Hanji le regañaría si entrara al lugar cuando regresara, se encargara de limpiar cuando vuelva de la escuela.

El despertador de gato le interrumpe en su lectura, él lo apaga lo más rápido que puede para volver a su lectura, sin darse cuenta ya se le ha pasado la noche entera leyendo y no a dormido ni un poco en todo ese tiempo, extrañamente no siente deseos de dormir o cansancio, tal vez sea porque el azúcar de la cajeta los dulces consumidos le han subido la azúcar desapareciendo todo rastro de sueño, algo semejante al café, solo que es dulce porque a él no le gusta el café.

Vuelve a meter su cuchara en la cajeta y espera a que en algún momento el personaje principal de su libro decida abrir la puerta del sótano y encuentre al alma encerrada que llevan escondido ahí desde hace cinco años listos listo para llevarse a la primer alma que abra la puerta. Su personaje abre la puerta lentamente mientras él se lleva la cajeta a la boca, se imagina el crujido de la cerradura de la puerta mientras él comienza a ver borroso; el personaje abre la puerta lentamente y Eren trata de no ceder ante sus ojos; dentro del sótano se ven ojos rojos brillan en la oscuridad, Eren comienza a cerrar uno de sus ojos, después de todo tanta azúcar no le puede quitara el sueño por lo que resta del día; su personaje escucha la voz de una mujer lamentándose dentro de la oscuridad y entonces…

‒ ¡EREN! ¡DESPIERTA! ‒. Nuestro castaño reacciona al sonido de la puerta azotarse de un golpe abriendo los ojos para darle la bienvenida a los mareos por no dormir lo suficiente a los siete años y comer no más que solo comida chatarra en ese tiempo‒. ¡Ya regrese!

‒ Hanji… no me siento bien.

‒Patrañas tuyas mi niño, es hora de darle un gran abraso a… ‒. Por lo que Eren alcanza a ver, su tutora a tenido los ojos cerrados todo el tiempo pues no le dice nada por el desastre de su cuarto hasta que entro de lleno y patea por accidente el primer bote de helado que se le atraviesa en su camino‒. Eren cariño… ¿Me puedes explicar… de donde salió todo este desastre?

‒ De la nevera y de los dulces que Mike me mandado por correo‒. Pasa saliva y trata de abrir los ojos sin sentir los mareos de nueva cuenta, algo imposible ya que apenas abre uno la cabeza le comienza a martillar de golpear y las nauseas le van a la garganta mezclándose con el empalago de la cajeta‒. Hanji… no me siento bien.

‒Eren… ¡Vas a limpiar este desastre justo en este momento! ‒. Antes de que su tutora termine de dar las instrucciones de lo que se supone que tendría que hacer cada día, él ya se a adelantado a su baño antes de ensuciar aun más el lugar y sacar todo el montón de calorías que se a metido en una sola noche, los mareos y el empalago de la cajeta le obligan a regresar cada galleta, helado y dulce que se ha comido; aun dentro de eso el sueño es de gran ayuda para que continúen con su cabeza empinada en el retrete y regresar cada cosa que se ha comido de la nevera a la alacena.

Por otra parte, Hanji no deja de mirar tanto desastre tratando de asimilar que en una semana ese pequeño omega ya a hecho de las suyas sin su presencia, no quiere ni imaginar como es que debe de estar su cuarto y el desastre que debe de haber en la cocina al hacer un intento de comida, Erwin no es el más apto para hacer de comer.

Aun así, pesar de que ella dejo la comida suficiente para una semana entera, Eren y Erwin no dudaron en hacer de comer y al intento casi quemar la casa por completo, sus intentos fueron en vano porque lo que antes eran servilletas para limpiar ahora ya se encuentran tostadas por el fuego, seguramente alguno de los dos hombres lo ha dejado cerca de la flama mientras cocinaban.

‒ ¡Si te enfermas del estomago lo vas a tener bien merecido! Deje mucha comida en el congelador como para que te la pases comiendo dulces que vienen desde Shiganshina y helado que pueden ya a ver pasado de la fecha de caducidad‒. Hanji se coloca desde el marco de la puerta y observa como su pequeño sigue sacando todo lo que se comió, aun no puede creeré que después de tratar de educarlo con unos ámbitos alimenticos saludable, en una sola semana todo se valla a la basura porque cierta persona mayor no ha puesto de su parte‒. ¿¡Donde esta Erwin!? ‒. Eren levanta la mano tratando de señalar el cuarto de la castaña, esta solo comprende con el hecho de que Eren apunte a su espada y sale a su búsqueda ignorando por completo el estado de actual de su pequeño‒. ¡Erwin! ¡Señor don cejas! ¡Me vas a explicar porqué demonios no se comportaron!

Después de todo, Hanji no había cambiado nada en esa semana fuera de su hogar por cuestiones de trabajo.

Seguramente Eren tendría un dolor de estomago por lo que restaba de la semana todo por no fijarse en la fecha de caducidad del helado y sería obligado a comer nada más que brócoli por Hanji para desinfectar su cuerpo completo de tantas porquerías que se había comido.

Erwin por su lado tendría el mismo castigo que Eren, tal vez esta vez las amenazas de Hanji al depilarle las cejas fuera más enserio que antes.

Y aunque Eren negara las preguntas del "¿Me extrañaron?" por cada brócoli que le daría a comer, la realidad era que una por completo diferente. Hanji se había convertido en una persona de suma importancia en la vida de Eren y esa semana sin ella fue la más larga y la más fría que pude tener desde hacía dos años.

Claro, nunca se lo diría a la cara.

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—Entonces, díganme todo, necesito un reporte de toda la basura que se metieron en la semana—. Hanji toma asiento frente a las dos personas que dejo por una semana, uno aun con los mareos y el empalago en la garganta y el otro con el sueño en los ojos, probabilidades de caer dormido sobre la mesa y un dolor de cabeza por no haber dormido desde los últimos tres días, Hanji no lo culpa por esa parte, el trabajo es trabajo y Erwin siempre lo a cumplido, pero el hecho de que dejara a Eren a su suerte ya es otro caso, por esa misma razón le a parado de la cama a la fuerza obligándolo a sentarse en la mesa de la sala para exigir al menos dos explicaciones del estado de Eren—. ¿Erwin? ¿Algo que quieras decir?

—Explica porque llegaste antes de lo previsto—. Apenas logra decir algunas palabras para ganar tiempo en buscar una respuesta lógica y no llegar al punto de sacar de quicio a Hanji.

—Eso no tiene nada que ver con lo que pedí, pero ya que preguntas: pasaron unos problemas en la jefatura de policía, al final de resolver el gran revoltijo de papeles dimos con el tipo al cual buscábamos, fue más fácil de lo que pensaba, ni siquiera era necesaria para la investigación, digamos que estaba de relleno. Al dar con la localización ya era pan comido, así que regrese y nadie dijo nada cuando me vio irme, y aquí estoy sin problemas. Ahora, ¿Pueden decirme lo que pedí? —. Coloca sus manos en su forma preferida: manos en su barbilla formando una V invertida y la cabeza un poco gacha ocultando su sonrisa en sus manos; a Eren siempre le a gustado esa pose de Hanji, aunque nunca se lo ha dicho para él esa es la mejor pose de su castaña.

Erwin no dice nada, a pesar del tiempo ganado no ha pensado en una buena respuesta, suspira resignado y cierra los ojos para caer dormido, y entonces, una pequeña voz sale de su costado.

—Solo… comimos lo que dejaste… la comida de mi cuarto es por mi parte y lo que había, tal vez Mike también tenga que ver… pero fuera de eso, no fue más de lo que había.

Hanji se queda sin palabras que decir, nunca espero que Eren fuera el que terminara por dar explicaciones, ahora habla mucho más que antes pero su timidez hacia las personas se le cuelga cual demonio a sus tobillos, tal vez con el tiempo valla desapareciendo. La castaña sonríe bajo sus mano y Eren lo alcanza a ver, por un momento piensa que se liberaron del castigo, pero entonces Hanji habla.

—Gracias Eren, al menos ya hay algo que sé— suspira y toma aire como si hubiera contado un largo chiste sin gracia—. Aun así, ambos se quedaran sin nada de dulce por lo que resta del año—. Ahora Eren es el que suspira, no pensaba que fuera tan liviano su castigo—. Y nada de libros por lo que resta del mes.

Y entonces a Eren se le va el aire de los pulmones y en un intento por respirar termina ahogándose con su propia saliva.

—Nada de aparatos electrónicos—. Ahora Erwin es quien reacciona, pero en vez de ahogarse se deja caer ante el sueño y termina por dormirse, ya no tiene fuerzas para discutir sobre su castigo o negociar por ello, que Eren sea quien negocie—. Sobre todo, nada de negocios.

Negocios a la mierda.

— ¿Hablas en serio Hanji?—. Eren pide a sus dioses que sea mentira.

—Muy en serio mi niño—. Hanji sonríe de oreja a oreja y se termina por levantar de la mesa y tomar su bolso de un costado de la silla—. Tengo que salir unas horas, voy a la secretaria. Limpia tu cuarto Eren, si no quieres más tiempo sin lectura. Los veo después mi niño.

Lo único que puede hacer es ver como Hanji sale de la cocina y lo último que escucha entes de dejar caer su cabeza en la mesa es la cerradura de la puerta principal al cerrarse. Ahora si, bienvenido sea el golpe en su frente contra la madera.

Se queja en sus adentro aunque acepta la responsabilidad por completo, a su lado Erwin esta dormido dejando caer su cabeza en la silla, la boca un poco abierta y sus suspiros se convierten en pequeños ronquidos; a Eren le parece algo graciosa la manera en como se encuentra.

"Lo han desnucado"

Suelta una pequeña risita y decide hacer lo que Hanji le ha pedido, no piensa alargarse más el castigo y el suplicio.

Antes se subir por las escaleras hacía su cuarto se detiene a ver por la ventana de la cocina y divisa a lo lejos una nube gris negruzca a lo lejos, seguro que lloverá, piensa por momentos y un pensamiento de advertencia le asalta la mente. La lluvia nunca le ha sido de gran amiga, la lluvia es mala en su pequeño mundo de siete años.

"Mejor el sol que la lluvia"

Dentro de su mente resuena la voz familiar, pero la no saber de quien es la termina por ignorar y subir las escaleras como rayo.

"Mejor no tener a alguien especial si lo vas a perder". Y ahí esta de nuevo.

—Cállate, tú no sabes nada—. Cuando menos se lo espera termina por contestarse en un pequeño susurro.

"Cállate, mejor deja de llorar"

—¡No estoy llorando!

"¿No extrañas a tus papás?"

—¡No te importa!, ¡cállate, cállate, cállate! —. Lleva sus manos a sus cabellos y corre a su cuarto en busca de refugio, termina por entrar de golpe y cerrar la puerta de igual manera para hacerse ovillo sobre ella.

"No llores"

—No molestes.

La cabeza le taladrea y el dolor en sus manos se vuelve presente, pero lo que le importa más es no despertar a Erwin y ocasionar problemas de más. Ella la se había ido, esa voz ya no había vuelto.

¿Por qué ahora?

"¡Eren!"

Entre suspiros desesperados y quejidos de dolor que llenan su habitación recuerda que no ha dormido en toda la noche y que necesita dormir de una buena vez o mañana ocasionará problemas con Hanji para levantarlo. Termina por rendirse al sueño siendo la última medida de precaución para matar a la voz desconocida dentro de él.

Al final no limpio su cuarto en lo absoluto.

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Lo primero que le despierta de golpe es el trueno fuera de su cuarto, hace retumbar las ventanas y parte del suelo, su cuerpo tiembla en conjunto y abre los ojos de golpe. Fuera de la casa esta lloviendo como nunca antes había visto, ve uno y otro rayo desde dentro, sonríe al pensar que el cielo se esta cayendo.

Lo siguiente que escucha es el celular de Erwin desde la cocina hasta que de repente se para la sonata de aviso de llamada, tal vez haya contestado.

Eren se levanta y recuerda que su cuarto sigue siendo un tiradero y que Hanji le regañara cuando regrese, tal vez hasta ya este en casa desde hace horas, tan solo con pensarlo recoge su cuarto lo más que puede y entonces el timbre de la puerta le interrumpe por momentos para escuchar el "Yo voy" de Erwin o Hanji, pero nadie habla, solo el timbre y el sonio de la puerta abriéndose.

Se preocupa.

Deja la bolsa de basura y su desastre de lado para salir corriendo dirección a la puerta, tan solo pensar que algo a pasado ya le carcome el interior.

Pensamientos negativos le llenan por dentro hasta llegar a la planta baja y ver a Hanji con un paraguas, la ropa mojada y solo una playera encima sin su chamarra desde el otro lado de la puerta. Dentro esta Erwin dándole la "bienvenida" a su esposa y haciéndose a un lado para dejar ver lo que hay entre ambos.

Ahí parado a solo dos pasos de la puerta yace a un niño un poco más bajo que Eren, con la chamarra de Hanji sobre su cabeza y sin zapatos, su cabello se acerca aun negro por toda el agua y la suciedad que trae encima, su camisa blanca parece más un gris mal gastado, esta roto y en pedazos, por donde se mire ese pequeño no muestra alguna partícula de miedo si no acercándose más a una de sospecha y alivio se puede decir que esta mirando hacia la nada.

—Eren cariño—. La primera en hablar en Hanji, sonríe de manera nerviosa y preocupan, Eren solo la ha visto así una vez y sabia que su significado era de que las cosas se complicarían por un largo tiempo—. No pensé que fueras a bajar por tu cuenta, porqué no subes y hablamos en unos momentos ¿Sí cari-

—Hanji… ¿Quién es él? — Eren se le adelanta y busca una respuesta. Hanji vuelve a sonreír, pero esta vez en decir en una respuesta entra a la casa he impulsa a su pequeño acompañante a entrar. Fuera de la casa se ve un rayo y cae el trueno tiempo después, esta vez Eren lo ignora.

—Eren… él… mmmm…—. Hanji se queda sin palabras al recordar que ni ella misma sabe el verdadero nombre del pequeño.

—Él se quedara con nosotros un tiempo Eren—. Erwin se adelanta—. Sube a tu cuarto, te explicaremos después….

Entonces entre la explicación e Erwin y el nerviosismo de Hanji sale la respuesta que Eren buscaba.

—Levi…. Me llamo Levi…

Hanji y Erwin le miran al pequeño desde arriba esperando que diga algo más hasta que Eren se adelante de nuevo.

—Hola Levi, mi nombre es Eren.

—Eren…

—Levi…—. Y Eren ríe.


Y así es como se me pasa la actualización de cada semana por casi un mes,

sorry ;;-;; tratare de actualizar más seguido, promesa de... de YO

¡Gracias por leer!

Leeren