Capítulo 4


Miel, menta y algo de tranquilidad.

De todas las situaciones posibles, esta era una que a Eren le rondaba la cabeza desde el momento en que se encontraba con el alfa: que Levi entrara a su habitación y viera tal pocilga en la que Eren había convertido su espacio privado, tal vez pensaría que en esa casa no tendría hábitos de higiene o que el mismo Omega era alguien sucio y desinteresado en su aspecto. Otra situación posible fuera que negara entrar a aquel cuarto con posiblemente plaga de animales yendo a dormir con Hanji o en la sala; mala situación para su cuerpo, un sillón no le ayudaría para recuperarse de sus heridas, no le importaba lo que llegara a pensar del mismo Eren le importaba más su estado físico.

En conclusión: tenía que limpiar por completo su cuarto en menos de lo que cantaba un gallo para que su visitante no tuviera que ver el penoso descuido de Eren.

Tal vez por esos motivos una vez que termino de darle su hechizo magino a aquel Alfa y de ayudarle a entrar a la regadera, indicándole donde se encontraban los productos de aseo personal, salió corriendo en dirección al cuarto de baño del primer piso por una escoba, un recogedor y una gran bolsa de basura.

— ¿Acaso perdiste la cabeza Hanji? —. La voz de Erwin le llego a los oídos desde el cuarto de un costado—. Es un Alfa, nosotros unos Betas. De primera será casi imposible poder hacer que el juez te deje mandar el papeleo para la adopción.

¿Adopción?

No era su objetivo escuchar la plática ajena, pero vamos, la curiosidad le picaba el estómago y lo único que podría hacer para detenerla era escuchar a aquellas personas especiales para Eren.

—Lo mismo dijiste de Eren y ve ahora, vive con nosotros, va a la escuela, tiene actividades entre semana, lleva una vida—. Hanji se escuchaba decidida con sus planes y Eren sabía que cuando se escuchaba de esa manera nadie podría pararla con palabras ni con acciones, era Hanji, la gran Hanji Zöe—. No será tan complicado.

—Hanji… Eren era un caso diferente, él es un Omega, fue más fácil que aceptara el papeleo, el tramite y el traslado. Para ellos era alguien menos que alimentar—. Omega, Alfa, Beta, ¿Por qué nos afecta tanto las clases? —. Levi es un Alfa. Además, ¿Sabes al menos cómo reaccionaría Eren si se entera que alguien más viviría con nosotros?

Eren se quedó pensativo unos momentos sobre las palabras de Erwin, realmente no le desagradaba la idea de que hubiera un nuevo residente en la casa, aun si los Alfas tuvieran la capacidad de detectar el celo de un Omega, según las enseñanzas de Erwin, obedeciendo solo a los instintos, se decía que los alfas podrían controlarse a la perfección si se lo propusieran, así fuera un olor demasiado fuerte como para afectar a los Betas. El gran problema era que NINGÚN ALFA estaba dispuesto a tales actos, siempre sería mejor a su vista abusar de un Omega que tragarse los instintos. Eren creía que era más por el orgullo que alguna otra cosa.

Aun sabiendo todo ello al Omega no le molestaba, también existían los inhibidores, así que no todo el paquete caería sobre los hombros de Levi sino también sobre los de Eren, pero si de por sí ya ocupaba los inhibidores para su propio bien nada le costaba tomarlos por el bien de una persona ajena a él.

Además, fuera de las clases sociales del Alfa, Omega y Beta, Levi también era un ser humano, carne y hueso, que tenía sentimientos, también necesitaba un hogar.

—Tal vez tengas razón—. La voz de Hanji cambio sorpresivamente a una de tristeza y rendición, Eren dudo por unos minutos si realmente era la mujer con la que comía cada mañana—. Sabía que dirías algo así… Así que me ocupe del papeleo antes de venir a casa.

—Espera… ¿¡Qué!? —. En el rostro de Hanji una sonrisa dibujada y la misma voz de triunfo en su garganta habían vuelto, esta vez no se irían por más que Erwin viera solo los contras de la adopción.

— ¡Ay Erwin! —. La castaña soltó un largo suspiro y una gran sonrisa después de ello, tomo algunos papeles del fondo de su bolso y se los tendió a su acompañante, la hoja se podría leer en letras grandes y llamativas, "SISTEMA DE ADOPCION. Distrito Trost"—. Moblit está a la cabeza del distrito, ya me hecho una manita de ayuda en el papeleo, solo necesito tu firma y el tramite se llevara a cabo desde mañana.

Erwin mira los papeles con ojos abiertos y sorprendidos de la delantera que le ha llevado a mujer frente a él.

La atmósfera se ha tornado incómoda para el Omega. Erwin se había quedado sin palabras ante ello, ¿Tan malo era adoptar a un Alfa? Usualmente siempre se espera que Erwin aceptara cualquier situación en la que Zöe llevara la delantera, tratándose aún más de una situación como aquella era seguro que no se negara, ayudarían a una persona y para ello el Beta nunca se negaba o dudaba demasiado. Sin embargo esta situación era diferente, Eren no lo comprendía, apenas a sus nueve años le era posible reconocer la diferencia de las clases.

"Soy un Omega, ¿Qué tiene de malo serlo?" Una de las tantas respuestas que le contestaba a sus compañeros de la escuela cuando estos le agredían o insultaban por su categoría, "Tú eres un Beta y el también, ¿Qué tiene de diferente?" Tal vez si sus compañeros pudieran ocupar una neurona de su cerebro podría tratar de comprender que no importa en realidad las etiquetas si no la persona en cuestión, pero parecía que les costaba demasiado detenerse a pensar y solo atacaban a eran con más insultos y en el peor de los casos con golpes. Claro, Eren nunca se lo había dicho a Hanji, solo le ocasionaría problemas que era más que obvio que no eran necesarios.

La sala siguió en silencio por casi medio minuto, Eren solo estaba esperando la respuesta que daría Erwin y saldría disparado a arreglar su cuarto antes de que Levi terminara de bañarse.

—Nunca voy a lograr ganarte ¿Cierto? —. La voz del Beta sonó áspera y pesada, libero un suspiro de rendición, llevo una mano a su nuca y otra a sus ojos tratando de procesar rápidamente lo que haría—. Solo… hay que cuidarlo bien, parece que se romperá con un solo golpe, y hay que hablar con Eren sobre esto, tendremos que tener más cuidado con su celos en ahora en adelante.

Con eso dicho Hanji sonrió de oreja a oreja entregándole los papeles gustosa y Eren por fin yendo a terminar de limpiar su habitación.

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Reluciente.

Así es como se veía su cuarto.

Sonríe ante su gran trabajo, nunca creyó que podría limpiar su habitación en tan poco tiempo, nuevo récord para Eren. El chiquero que se encontraba hace diez minutos había desaparecido por un lugar limpio y lleno de libros a su alrededor, el olor a putrefacción era casi cubierto por el olor a lavanda que estaba en el lugar gracias al aromatizante que había colocado apenas comenzado, el piso reluciente y los libros ordenados de favoritos a odiados en su cabecera, piso y estantes, se podría decir que había más libros que ropa.

Contento por sus resultados obtenidos en poco tiempo, fue por el invitado de esa noche, apenas estar frente a la puerta de baño los nervios le comenzaron a carcomer la piel.

¿Y si su aspecto no estaba bien? Ya no le daba tiempo de arreglarse, además, ya era nueve de la noche, nadie se arreglaba a esas horas y menos con la lluvia que hacia afuera.

¿Y si no le agradaba? Era imposible ya habían hablado momentos antes, además no era como si Levi amara hablar con las personas.

¿Qué tal odiaba el olor a lavanda que había en el cuarto?

¿Si no le agradaban los libros?

¿Qué tal si tenía hambre? Tenía que bajar a preparar algo de comer.

Tal vez el tiempo que se le había pasado pensando en cuestiones sin lógica, pues el baño se abrió frente a él liberando una pequeña cortina de vapor .

"Igual a mis libros de terror."

Pero claro, esa era su realidad, no un libro.

— ¿Levi? —. Susurro bajito al ver que nadie salía de dentro del cuarto, asomo la cabeza por la puerta apenas alcanzando a ver una silueta entre el vapor viéndose al espejo del cuarto de baño, Eren se armó de la poca valentía que tenía y entro de lleno al cuarto colocándose a un lado del Alfa, este apenas sentir alguien a lado suyo reacciono en defensa derribando a Eren de golpe colocando ambas de sus manos alrededor del cuello y amenazando con apretar el agarre si este intentaba hacer algo en su defensa. Al Omega el aire le comenzaba a hacer falta a sus pulmones apenas sintió el agarre y respirar era difícil en su posición, pero a pesar del mareo que ese estaba haciendo presente, solo contesto sacando una sonrisa de su boca.

—Tie-enes… que mos…trarme como hacer… eso—. Coloco sus manos en las del Alfa, alcanzándole a ver los ojos, jugó a saber de qué color eran, a simple vista podrían parecer un azabache oscuro, tal vez acercándose un poco al negro absoluto, pero había algo más en esos ojos, fuera del color o la poca luz que recibían, había ciertas emociones que Eren reconocía porque las había vivido en carne propia.

Enojo.

Euforia.

Rencor.

Pero sobre todo… miedo.

Un miedo que nunca se había tratado con manos amables, si no con agresiones e insultos transformando todo ese miedo en coraje suficiente como para lastimar a las personas que se atrevieran a ponerle un dedo encima.

Tal vez fue por esa razón que Eren fue incapaz de reaccionar agresivo y solo le devolvió una sonrisa amable tocando las manos del Alfa y soltando un suspiro.

Alguien que no se defendía, alguien solo esperaba lo que llegara el momento indicado para ser soltado. Para Levi era alguien estúpido y bobo; Eren el bobo, gran título para ese mocoso. Sus manos sintieron el cálido tacto del Omega recordando cómo había compartido con el su hechizo mágico, extrañamente los lugares tocados por el Omega solo lograban provocar alivio y un leve ardor en la zona.

¿Quién era Eren según Levi? Solo era un Omega más del montón, alguien que se dejaría guiar por los instintos y su celo, no había porque tener excepción en él, todo los Omegas eran iguales, así el hubiera ayudado con el dolor en sus articulaciones nada cambiaba como es que sería en realidad, alguien que solo buscaba con quien saciarse, había conocido miles de Omegas que ahora la impresión que tenia de ellos seria la misma para todos.

—Hey… Levi… —. Eren coloco las manos a los costados tratando de evitar algún ataque de pánico ante la situación, "Respira, solo unos momentos" contaba de uno en uno mentalmente hasta calmar las ansias e hiperventilar hasta sufrir un ataque de pánico frente a su invitado especial, las terceras impresiones siempre era importantes—. No… puedo respirar… bien.

Y volvió a sonreír.

Sonrisas, malditas sonrisas.

¿Por qué sonreía ese maldito Omega?

Su vida estaba en las manos de un Alfa que no conocía. ¿Acaso no era suficiente razón para tratar de defenderse? Entonces…

¿Por qué tenía las manos a los costados en vez estar luchando por su vida?

"Estúpido Omega."

— ¿Me podrías… soltar… por favor?

Tal vez fue por como lo dijo, o el dolor que comenzó a volver en sus articulaciones, porque no tenía tiempo que estar perdiendo con un mocoso como Eren, soltó el agarre a la garganta sentándose a un costado de viendo como el omega comenzaba a sobar su cuello y tomaba oxigeno de su alrededor poniéndose de pie al mismo tiempo.

—Tienes que colocarte algo de ropa nueva, no puedes estar con esa vieja y desgastada, te volverás a ensuciar—. Hizo un pequeño puchero al ver como Levi volvía a ocupar su ropa gastada en lugar de la que Eren le había llevado momentos antes—. Te ayudare a ponerte la ropa, pero quítate eso o tus heridas se infectaran, esa cosa esta llena de microbios, Hanji dice que se pueden meter a tu sistema y hacerte enfermar. Anda, te ayudare.

Tiende una mano hacia Levi, este en respuesta le mira sentado desde el piso, duda unos segundos pero termina por aceptar quedando de parado de golpe por el impulso de Eren, no se niega demasiado a las sugerencias de Eren de quitarse la ropa y colocar la nueva en el canasto de una esquina, el Omega le ayuda en cada acción con sumo cuidado de no tocar las heridas o hacer algo que provoque la furia del Alfa. Al final de colocar la última prenda Eren suspira aliviado de que todo haya ido bien y ahora vayan en dirección su cuarto.

— ¡EREN! ¡Mi pequeño! —. La voz de Hanji son desde el primer piso en cuanto vio a Eren de paso a su cuarto, abrió los sorprendida cuando vio a Levi yendo de tras de Eren y con cabeza gacha tan fácilmente, —. Hola Levi. Eren ¿Qué estabas haciendo con Levi?

—Ayudando—. Contesto con algo de risa en sus palabras.

— ¿Cómo? —. Preguntó aún más extrañada Hanji al escuchar a hablar a Eren tan normal, su acercamiento hacia las demás personas nunca era sencillo y ahora al ver aquello lo único que ocasiono fue preocupación y muchas dudas.

—Habías dicho que Levi necesitaba ayuda, así que ayude a sus heridas y a su cuerpo.

—No, yo dije que llevaras una muda de ropa a Levi y preguntaras si necesitaba algo, no que cuidaras sus heridas.

—Es lo mismo—. Entorno los ojos.

—Bueno, de todas maneras que bueno que le hayas ayudado. Pero, es hora de dormir, mañana tienes clases y Levi seguro está cansado. ¿O no Levi? —. El mencionado no contesto—. Él dormirá en la sala, mientras conseguimos otra cama donde pueda dormir mien-

—No, Levi dormirá en mi cama, en mi cuarto—. Interrumpió sacando una mirada de sorpresa en Hanji.

— ¿Y tú? ¿Dónde es que dormirás?

—En el piso.

—Creo que sería mejor si-

—Sus heridas empeoraran si duerme en el sillón y el piso le hará mal el sus articulaciones por el frió, está diluviando fuera así que la temperatura bajara por la noche, dormirá en mi cama—. La Beta se quedó mirando de lejos al rostro de Eren, nunca le había puesto alguna replica a lo que dijera Hanji, sin en cambio esta vez fue diferente, no dudo mucho de que era buena señal de su desarrollo con ella y Erwin, así que solo asintió a lo que había dicho el Omega y le vio alejarse con Levi en dirección a su cuarto. Levi tal vez ayudaría a la situación en casa. Hanji sonrío de nueva cuenta dirigiéndose rápidamente a la cocina para contarle lo que había pasado a Erwin quien también reacciono con la misma impresión que Hanji.

Mientras tanto Eren comenzaba a explicar a Levi donde dormiría y como se suponía que funcionaban las cosas en la casa, desde rutinas hasta comidas y días de descanso, dijo que si necesitaba algo no dudara en pedirle lo que fuera. La plática de bienvenida se desvió en el momento en el que Levi comenzaba a tomar lugar en la cama aun con desconfianza y liberaba un quejido de dolor al recargar una mano en el colchón, Eren le escucho buscando el motivo del dolor, no fue muy necesario que buscara demasiado pues una pequeña gota de sangre se comenzaba deslizar desde el hombro del Alfa. Actuó impulsivamente tomando la mano de su invitado quien apenas sentir el tacto le alejo dando un golpe en la mano de Eren.

—No me toques.

—Pero tengo que ver tu herida o empeorara.

—Siempre sangran, déjala.

—Prometo no lastimarte, pero déjame ver.

—No.

—Hagamos un trato, si tú me muestras tu herida y me dejas curarla yo prometo dejarte en paz o que resta de la noche—. Eren suspiro, tal vez así le dejara atenderle. Solo vio como Levi alzaba la manga de la playera y dejaba ver la pequeña herida que tenía, no era como para alarmarse tanto como lo había hecho Eren, era apenas una cortadura de apenas dos centímetros y poco e profundidad, "siempre sangran" eso había dicho, no había porque alarmarse, pero lo que no se podría pasar por alto era la marca de cicatrices en la muñecas del Alfa—. ¿Qué te paso? —. Alcanzo a rosar las marcas antes de que Levi jalara de nuevo la playera y las dejara ocultas bajo la tela.

—Supongo que solo quería descansar—. La voz misma voz apagada de hace momentos y luego en un leve susurro—…Ya no me queda nadie.

Eren entendió sus palabras. Aunque él no sabía lo que Levi había vivido en el laboratorio, tampoco lo forzaría a que le dijera con detalle que le había pasado, sabía a qué se refería y el objetivo de porque las había hecho.

—No lo vuelvas a hacer—. Hablo con voz ronca y dolida—. Ahora me tienes a mí y tienes a Hanji y a Erwin, las mejores personas que podría haber en este mundo, tienen un corazón tan grande como esta casa, así que… ya no estás solo.

Y luego silencio.

Ninguno de los dos dijo algo más después de ello, lo siguiente que se logró hacer solo fueron leves movimientos y una tarareo inventado por parte de Eren para hacer que el momento no se volviera tan incómodo fuera de ello ninguno volvió a dirigirse la palabra.

Eren como le había dicho a Hanji: durmió en el piso abrazado a uno de sus peluches y una de sus cobijas sobre de si, no es como si el piso fuera lo más incómodo le agrada sentir frió en sus hombros y su espalda, así que no le importaba en realidad, así como tampoco le importaba que hubiera una persona más en su habitación. Esa noche durmió tranquilamente con un leve olor a menta en el aire, tal vez el aromatizante de lavanda era realmente de menta, se ocuparía de cambiarlo a la mañana siguiente. No tuvo pesadillas por una noche por suerte, se moriría de la vergüenza si Levi le escuchaba llorar o gritar en la noche.

Por otra parte, el Alfa se quedaba mirando al Omega en el piso, preguntándose como una persona podría sonreír sin una esfuerzo ante los demás, cómo es que podía liberar cierto brillo ante las personas. Hay luces puras que si te acercas te enciendes con ellas, quizá Eren sería una como ellas.

Por momentos se sintió celoso de Eren, él tenía una vida, él tenía personas que le querían, tenía un hogar y una familia ¿Por qué no podría tener al menos una cosa de ello? Él lo había perdido todo y tal vez lo peor de su situación en que no lograba recordar una sola cosa dentro del laboratorio o antes de entrar a ese lugar de dolor y tortura; no recordaba su vida, no recordaba si antes tenía un perro un gato, si su padre le traía regalos, cuál era su comida favorita o cual era su programa favorito, la amnesia le estaba carcomiendo la mente, más cuando no tenía un una sola imagen de su madre, una madre que seguro de habría protegido si le llevaban, que le había entregado todo su mundo a su niño para educarlo con principios.

¿Seguiría viva? Si era así entonces ¿Dónde estaría? ¿Habría tratado de buscar a Levi a toda costa? ¿Cómo sería su cabello, sus ojos, su sonrisa, sus comidas diarias, su tono de voz, sus cantos?

¿Y si estaba muerta? Entonces al menos le gustaría saber dónde estaba la lápida de su madre, ir a darle algunas flores, tal vez contarle que había perdido la memoría pero por suerte lograba recordarla a ella, tal vez darle algunas lágrimas por no haberla protegido, decirle cuanto le extrañaba y la necesitaba en esos momentos.

Por unos momentos tuvo frustración por dentro que le hicieron tirar de su cabello y liberar un suspiro de pánico, pensó aún más las cosas y esforzó a la mente para recordar algo sobre su pasado, solo logrando convocar una escasa imagen sobre el interior del laboratorio y las personas dentro, más Alfas, más Omegas, personas desconocidas.

Miro a la ventana de un costado, la noche era fría y apenas era las diez.

El Omega se movió en el piso, dijo algunas palabras y volvió a abrazar a su peluche.

"Bobo Omega"

Con eso últimos pensamientos y esperando que sus pesadillas no volvieran cerro los ojos convocando al poc sueño que le pudo llegar a los ojos. Soltó un suspiro, y volvió a tomar aire un leve olor a miel le llego a las fosas nasales, casi le provoca una mueca al pensar que le fastidiaría toda la noche pero la único que logro aquel aroma fue calmar aún más sus pensamientos y hacerle dormir apesr de todo.

Esa noche no hubo pesadillas.

Gracias por leer!

-Leeren-

PD: siento que esta vaina muy lento, tratare de hacer que avance más rápido.