CAPÍTULO 8
"Quiero tu tacto"
Los rayos entraron por el ventanal de su cuarto, entre los tonos anaranjados, amarillos y rojos le dio la bienvenida a la mañana, con los parpados pesados y pocas ganas de levantarse su mente volvió a lo que viva actualmente, entonces sintió otra fuente de calidez aparte de la suya, diferente a la de un celo o de un calor otoñal como el de la mañana, se podría decir que era algo interior, una calidez que punzaba a la par con su pulso y recorría en cada parte de sus venas; no sabía porque pero él podría llamarle a ese momento uno de los más felices en su vida.
Subió su mirada hasta su ventanal topándose con el rostro del Alfa aun dormido, ahí fue cuando su mente viajo a la noche pasada, el cómo Levi había entrado a su cuarto sin su permiso, el calor corporal que le había dado, las palabras intercambiadas y entonces el tacto de sus labios, tan real como ellos lo eran en ese momento. Un cosquilleo llego a sus labios, inevitablemente volvió su vista a los del Alfa, esa misma calidez dentro suyo pedía volver a besar de nueva cuenta. La respiración de Levi era acompasada, tranquila, el sueño era tan tranquilo que retuvo las ganas de besarlo de improvisto, en realidad prefería solo mirar la tranquilidad y la confianza que tenía en ese momento solo con Eren; los besos serían después.
Su mente viajo entre pensamientos de lo que podría hacer hoy para Levi, pensó en los momentos que podrían vivir después de lo vivido, imagino casi una vida entera al lado de Levi, su mente viajo y viajo enviando al saco roto el sueño de esa noche y el miedo inminente a que desapareciera una de las personas más importantes en su vida; su mente bloqueo las posibilidades malas. Tal vez desde ahí el día había comenzado mal.
Hanji entro a interrumpir el sueño del Alfa y la tranquilidad que el Omega tenía al mirarlo, sus mente regreso a lo que pensaría Hanji al verlos en la misma cama y tomando riesgo.
— Eren… —. Su voz fue silenciosa al ver a dos de sus pequeños abrazados en la misma cama, en realidad no podría estar más feliz ante la escena—. El desayuno ya está listo, trata de despertar a Levi y bajen.
— ¿Claro? —. Giro su cabeza en esa señal tan particular de pájaro por no recibir reclamación por Hanji, tal vez después llegarían los regaños.
—Por cierto. —Dijo antes de cerrar la puerta y desaparecer del cuarto. — Se ven adorables.
La pena subió al rostro de Eren marcando un sonrojo y hundiendo su rostro en el pecho de Levi para susurrar un "gracias" apenas audible. No fue la reacción que esperaba de Hanji.
Cuando la Beta se fue el cuarto volvió a estar en silencio. Eren volvió de nuevo su vista a Levi viendo como este respingaba la nariz a la comezón de una pelusa, Eren no pudo evitar una pequeña sonrisa ante su gesto. Ahora tenía que despertar al Alfa de su sueño o se perderían el desayuno.
—Hey, Levi… —. Dijo su nombre la manera más dulce y tranquila con la que podía despertar a alguien—. Levi despierta.
El Alfa soltó un suspiro pesado y su vista se fue abriendo de poco a poco hasta encontrarse con las dos esmeraldas frente suyo. Si, ahí estaba su Omega con una de sus mejores sonrisas y su vista hacia llena de alegría. Lástima que Levi no le pudiera corresponder de la misma manera.
—Buenos días. —Dijo.
—Hola.
— ¿Qué hora es?
—Casi las diez, Hanji quiere que bajemos a comer, hay que levantarnos.
La mente del Alfa volvió al presente después de haberse dejado llevar la noche pasada por los recuerdos paneas y pudo dormir, tal vez por eso bajo la guardia durando la noche. Ahora no sabía qué hacer con el pedazo de información que tenía en su mente y si era sincero consigo mismo le daba miedo ocuparlo de mala manera.
—¿Levi? —. La voz de Eren lo devolvió con quien se encontraba, aquellos ojos y el aroma a Miel en el cuarto le hacían dar un aire despreocupado a lo que pasaba. Nada era despreocupado de ahora en adelante, con suerte había vivo a salvo cinco años con Hanji y Erwin, con suerte ahora estaban juntos, con suerte mañana seguirían vivos. Quiso levantarse de la cama y salir a buscar soluciones, entonces la voz de esa noche volvió a su mente.
"No me dejes solo".
Ahora recordaba porque estaba con Eren en ese momento ¿Qué pasaría si se iba durante la noche? Rompería de nuevo la promesa de no dejarle solo, ya no quería romper promesas a la persona que era su destinado. Por lógica se necesitaban el uno al otro, era una necesidad para vivir. No podía dejarlo.
—Vamos a comer—. Decidió no pensar demasiado en lo que pasaría a futuro y disfrutar ese momento con las personas que quería, comenzando por volver a besar de improvisto a Eren y dejado a este con la mirada sorprendida—. Tengo hambre.
Y entonces Levi fue el primero en salir de las cobijas. Después hablaría con Hanji de lo que había recuperado.
…
El desayuno transcurrió de la manera normal y pasajera como todos los días para Hanji y Erwin, según ellos nada cambiaba, pero para las otras dos personas en la mesa era distinto: una con los nervios en los dedos por el beso de la mañana y otro con un remolino de ideas, su fuerte no era relajarse.
—Se quedaran solos en la tarde—. Dijo Erwin casi terminando su comida.
— ¿Pasó algo?—. Pregunto Eren de manera preocupada.
—Nada que Hanji y yo no podamos arreglar.
—Exacto, solo serán unas pocas horas Eren, volveremos casi a las ocho o las nueve—. Volvió su vista al rostro de Levi tratando de llamar su atención con la mirada, lo cual logro pues el Alfa alcanzo a captar antes de que se retirará—. ¿Está bien?
Levi solo asintió.
Eren se preguntó de qué iba esa mirada que le dirigía.
—Hay algunas cosas que quiero decirles—. La voz de Levi le supo agria y pesada—. Tal vez cuando vuelvan hablemos.
— ¿Es importante?
—Sí.
—Trataremos de llegar más tempano entonces.
Eren no entendía cómo es que entre los tres se dirigían miradas y palabras que él no alcanzaba a captar.
…
Alrededor de las tres de la tarde Eren se encontraba aburrido y desesperado por no encontrar que podría hacer. Levi estaba leyendo a su lado y con la mente en otro lado.
—Hey Levi. Hagamos algo, estoy aburrido.
—Solo duerme un rato.
—Eso no es divertido.
—Entonces sal fuera un rato.
—Eres un aburrido.
—Lo que digas.
La casa entera se encontraba en silencio, si colocaba música interrumpiría a Levi, si decía algo sería el mismo resultado, pero quería su atención ¿Dónde estaba el Levi de la noche pasada que lo había abrazado y besado, dándole solo su atención a él?
Entonces trato de arriesgarse solo un poco: jalo un poco el Libro que Levi tenía en manos y recostó la cabeza en las piernas de este, tal vez así al menos lo miraría. Pero no paso lo que esperaba, pues Levi ni se inmuto en mirarlo ni en decir una palabra de porque tomaba tanta confianza de repente.
Entonces se arriesgó aún más picando el vientre del Alfa y jalando de nuevo el libro, solo quería un poco de su atención, no era para tanto. Pero Levi siguió ignorando lo que hacía.
Harto de que lo ignorará decidió jugarse todas de todas soltando una mordida en el muslo del Alfa. Apenas clavado lo dientes se dio cuenta de su mal error, pues la mano jalando sus cabellos y la retirada del libro anunciaban que Levi se había molestado.
Levi harto de lo molestara decidió darle lo que pedía solo un poco de atención, levanto la cabeza de Eren agarrándole de los cabellos mientras este pedía disculpas y decía que no volvería a molestar, lo único que el Alfa dijo fue un "muy tarde" robándole las palabras de disculpa y plantándole un beso en el cuello dándole escalofríos en todo el cuerpo a Eren.
—Solo estate quieto un rato—. El Alfa volvió a sentarse en el sillón donde se encontraban y esta vez dejando a Eren entre sus piernas, el olor a miel le despejaba la mente y la calidez del cuerpo contrario es lo único que lograba hacerle procesar las cosas con orden.
— ¿Puedo hablar?
—Ya lo estás haciendo—. Eren entorno los ojos.
— ¿Qué tanto piensas? A menudo me quedo en las noches imaginando que tanto habrá en tu cabeza.
— ¿Por qué preguntas?
—Nunca hablas y siempre tienes esa expresión en tu rostro que habla por sí sola, algo como "Si te me acercas te golpeare hasta matarte". O parece que estas estreñido—. Eren sintió un jalón en su cabello, a Levi no le había gustado la última referencia—. A veces creo que Eres inescrutable.
—No lo soy.
—Te guardas las cosas o no me cuentas nada, hace cinco años que vivimos juntos y aun así parece que no te conozco.
Entonces Levi ya no contesto después de un rato y con una pregunta que tomo desprevenido a Eren.
— ¿Recuerdas algo del laboratorio? —. Pudo sentir como el sentimiento de miedo se centró en el pecho de Eren.
—No lo hago.
— ¿Has tratado de recordar?
— ¿Cómo por qué lo haría? Mi mente está bien sin esos recuerdos, mi vida es esta y no la pasada, mi preocupación es la escuela y mi familia, no lo que paso hace tiempo.
—¿Qué pasaría si hay algo importante atrás? ¿Alguien a quien olvidaste en el laboratorio?
—Estás loco. En ese lugar todo era muerte y dolor, mis pesadillas y las cicatrices que tenemos son muestra de ellos. En ese pasado no hay nada importante. Nuestro cuerpo y rostro es un rompecabezas y si lo armamos muestra nuestro pasado, en realidad no me gustaría armarlo.
—Entonces tampoco piensas recordar a tu madre—. Golpe bajo. El Omega trago salida y quedó callado ante la respuesta de Levi, no es algo que hubiera pensado antes, pero dio la respuesta que él pensaba que era verdadera.
—Hanji es mi madre.
Entonces fue Levi quien separó a Eren de él y avanzo a fuera de la sala, si hubiera tenido el cinismo de contestarle, esto le hubiera dicho: "que gran mentiroso"
—Voy a mi habitación. Come algo, seguro tienes hambre—. Ya no hizo falta decir más, la conversación había terminado y no muy bien para ambos, Levi desapareció por el pasillo y el sonido del pestillo de su habitación dio a entender que todo no saldría en un largo rato.
Por su parte a Eren comenzó pensar de más en lo que había contestado y las preguntas de Levi, hoy había estado más hablador que de costumbre.
Le comenzó a doler la cabeza cuando la luz del sol comenzaba a desaparecer y la oscuridad aparecía por las ventanas, tal vez un vaso de agua le quitaría el dolor, su sorpresa fue que al poner un pie en el suelo le ataco un mareo. Todo daba vueltas.
Agua, eso era lo que necesitaba.
Llego a costas a la cocina tropezando con todos los muebles que se le cruzaban, la vista le comenzó a fallar con forme paso a paso y el dolor de cabeza aumento considerablemente al tomar el vaso de cristal de una de la vitrinas, pareciera que la cabeza le explotaría de un segundo a otro o él mismo haría se golpearía contra la pared por la necesidad de deshacerse de él; entonces las rodillas comenzaron a flaquear al abrir el chorro de agua, era como gelatina, ni sus pies estaban respondiendo a lo que ordenaba, cuando se dio cuenta el vaso de cristal ya había caído de sus manos y su cuerpo temblaba con solo respirar.
Ahí estaba su celo irregular.
La respiración le comenzó a costar cada vez más, el calor en su pecho y labios incrementaron hasta el punto que la saliva ya no era suficiente para satisfacer lo punzante en sus labios. Trago saliva y volvió a pasar su lengua por los labios mordiendo estos de camino.
Abrazo su vientre con sus brazos y la necesidad de apareamiento se hizo presente.
La respiración alterada a más de tres grados de normal fue lo suficiente ruidosas para que Levi apareciera en el marco de la cocina.
Se removió inquieto y las rodillas cedieron al temblor dejándole caer al piso.
La temperatura de su cuerpo estaba en su límite, quería quitar las prendas sobre de sí, pero Levi estaba ahí, no quería que lo viera de manera tan débil.
Gruño y mordió sus labios, su vientre ardía, los jadeos para recuperar el aliento ya eran escandalosos.
Levi respiro el aroma encerrado en la cocina, la avalancha de feromonas le dio la bienvenida de golpe para tratar de descontrolarlo y abandonarse a los instintos.
— ¿¡Donde… están las pastillas!? —. Cubrió su nariz con la su playera dejando a la vista su abdomen, Eren solo apunto a un cajón en la cocina y volvió su mano a sus fosas nasales, el olor a menta le hizo perder más cordura de la que ya estaba perdida.
Levi alcanzo el cajón luchando contra los instintos, ahí estaba otro problema, ya no había supresores.
Eren se recostó en el piso, el cuerpo ardía y las lágrimas comenzaron a aparecer en su rostro, el dolor en su entrada se hizo presente, abrió las piernas dejándose llevar por los instintos, levanto el elástico de su ropa y alcanzo a su miembro, el pequeño tacto dejo libre miles de sensaciones demasiado agradables. Trato de pensar pero en ese punto las ideas nunca llegaban con claridad y el olor a menta en las fosas nasales le hicieron dirigir la mirada a la personas que recargada en el lavamanos luchaba por irse de la cocina. Quería a Levi, lo quería ahora.
Tomo su miembro con ambas manos y comenzó a acariciarlo lentamente, tenía experiencia, ya lo había hecho antes tratando de liberarse del placer, pero ahora era imposible no imaginar las manos del Alfa haciendo todo el trabajo.
—¡Levi! —. Gimió su nombre mientras apretaba las piernas con sus manos alrededor.
Quiso más.
MÁS.
Sus sentidos ya estaban segados por el celo.
El Alfa trataba de encontrar la fuerza dentro de todos esos años que lo habían mantenido lejos en los celos, eran escasas y las feromonas eran más fuertes que hace cuatro días.
Su respiración.
El olor.
Los instintos.
Su calor corporal subió y la respiración comenzó a faltar en sus pulmones, dentro de poco perdería la cordura sobre de sí.
Quizá ese día fue el más tortuoso para ambos.
—Levi… por favor… entra.
Eren abrió sus piernas he introdujo un dedo dentro para dilatarse y al mismo tiempo dándose placer, seguía sin ser suficiente. Introdujo un tercer dedo, mientras que con su mano disponible se masturbaba, gimió de nuevo el nombre de su acompañante, la saliva ya era demasiada.
El cuerpo le ardía
Quemaba.
Pero se sentía endemoniadamente bien.
Eyaculo cuando sintió el tacto de Levi en una de sus manos, aunque el éxtasis seguía presente, espero a que el Alfa actuara. Él por su parte suspiro y apretó el agarre en la mano del Omega.
El lugar apestaba a feromonas.
—Este no eres tú.
Deslizo la una mano por el pecho, casi pudo sentir como ardía la piel.
Eren enredo sus brazos alrededor de su cuello, Levi lo atrajo hacia sí y beso los labios de su pareja introduciendo la lengua dentro de esa boca que tanto ansiaba probar.
Deslizo su mano a uno de los muslos de Eren haciendo que este enroscara sus piernas alrededor de la cintura del Alfa y este lo alzara hasta dejarlo sentado en el lavamanos, subió un poco la playera del Omega y acerco aún más la cintura a su vientre. Eren gimió al sentir el miembro erecto de Levi bajo la tela del pantalón.
—Más… más.
Con Eren y sus brazos enroscados en su cabeza alzo su cuerpo sosteniéndolo de las caderas, apretó sus muslos hasta chocar con el marco de la cocina, Eren no liberaba el enrosque en la cadera del Alfa.
El único sonido en la casa era los gemidos de Eren y el pegajoso que provocaba el choque entre ambas lenguas.
Cuando Eren estaba a punto de volver a eyacular el choque con el armario del cuarto de Hanji le hizo detenerse, Levi volvió a besar bajando por el cuello y probando el pecho del Omega hasta una tetilla que decidió morder para darse gusto con el ultimo gemido de Eren y dejarlo caer en el piso dentro del armario de Hanji, Eren reacciono cuando se quedó en oscuridad total y el pestillo del armario al dejarlo encerrado.
—¡Levi! ¡Por favor… abre! Por favor… Levi…
—Eren… No me pidas si estas llevado por el celo.
Lo último que escucho fueron las pisadas apresuradas del Alfa al salir del cuarto de Hanji, dejándole encerrado y en oscuridad, recordando el sabor de sus labios y el tacto en sus muslos.
Esto no estaba planeado... pero bueno, un poco no hace daño xD Perdón por tardar.
¡Gracias por leer!
¡Leeren!
