Nunca fui una persona que creyera en seres superiores o cosas por el estilo, pero de existir uno, definitivamente me odiaba, en gran medida. ¿Quién hubiera imaginado que de todos los posibles escenarios, de todos los posibles días, justo ocurriera lo más inesperado en el primer día? ¡En el primer día!, ¿Qué me espera el resto del año? Seguramente solo sufrimiento.

No fui capaz de ser consciente tras aquello, lo último que recuerdo es un intenso frío en mi rostro producto de las lágrimas que salieron de mis ojos a medida que corría por los pasillos en busca de un lugar tranquilo, después, logré hallar un rincón clandestino cerca de la salida trasera de la escuela, el cual no dude en usar para intentar descifrar lo que había pasado hace apenas un par de segundos.

En la tranquilidad de mi escondite, lo único que podía escuchar eran los acelerados latidos de mi corazón junto con mis frenéticas manos que se golpeaban contra el pavimento al ritmo de mis respiraciones en un intento por controlar mis impulsos. ¿Craig y yo juntos? Nunca en la vida aquella idea había cruzado mi mente, no por que se tratase de Craig, sino que por ser una relación amorosa. Aquello era una de las primeras cosas que detestaba en todo el mundo, tener que estar consintiendo a un otro, regalarle cosas, dedicarle tiempo... era simplemente demasiada presión, ¿Y si no le gustaba mi regalo?, ¿Y si me sudaba la mano mientras caminábamos juntos?, definitivamente era bastante presión... Entonces ¿De donde sacaron esas niñas que entre él y yo existía algo?


De pronto, entre tanto abotonar y desabotonar mi camiseta, un familiar y tranquilizador aroma llegó a mi nariz, se trataba de un pequeño envase con café líquido en su interior. Rápidamente lo abrí y a pesar de encontrarse frío, el simple olor logró que un escalofrío recorriera todo mi cuerpo sin poder evitar soltar un pequeño suspiro. Tras esto, lo tomé en completo silencio agradeciendo a mis padres por aquel pequeño gesto, el cual se volvió un salvavidas importante en mi primer día.

Para cuando mis latidos y respiración volvieron a la normalidad, pude sentir como mi cabeza me pesaba y dolía en gran magnitud, por lo que me apoyé en la pared de mi izquierda intentando concentrarme frente a lo que venía, pero ¿Qué es lo que se venía? En unos minutos, cuando el acto termine, bastará con que una persona me vea para que me llenen de preguntas y no me dejen respirar tranquilo... ¿Será muy tarde para cambiarse de escuela? O de estado, eso sería mucho mejor... Y ni hablar de cuando vea a Craig... su reacción había sido bien clara, no estaba contento, sino todo lo contrario, estaba molesto y al parecer lo estaba conmigo, ¿Acaso no sabrá que esto no es mi culpa? Dios... no puedo con esto, es mucho que procesar, ¿Qué es lo que voy hacer?

Lo que no podía entender era ¿Porqué con él?, ¿Qué diferenciaba a Craig del resto de mis compañeros? algún motivo debieron tener para fingir que estábamos juntos. Desde que tengo memoria me he juntado con él, no es que fuéramos mejor amigos ni mucho menos, simplemente eramos parte del mismo grupo de amigos, no lo odiaba, de hecho, me agradaba bastante. Desde que lo conocí admiré lo ordenado que era, nunca vi en su ropa alguna suciedad o algo que no estuviera bien puesto, de alguna forma eso me calmaba... —Oh dios...— Exclamé nervioso. ¿Acaso eso significa que me gusta Craig? No puede ser... es solo un amigo, ¿No? —¡Dios! —Exclamé nuevamente casi al borde del grito al sentir como mi mente volvía a jugarme una mala pasada. Rápidamente oculté mi rostro entre mis piernas y fui respirando pausadamente para intentar calmarme. "No estás enamorado de Craig, no lo conoces, es imposible, imposible". Repetía en mi mente aquellas palabras para relajarme aún más rápido.


Habían transcurrido bastantes minutos y ahí seguía yo, ocultó en mi perfecto escondite, no planeaba salir, con esconderme hasta el final de la clase sería suficiente como para ir a esconderme a mi casa hasta que termine el año, ese si era un buen plan.

De pronto, sentí un ruido muy cerca mío, creí escuchar mal, pero al escuchar otro aún más cerca, no pude evitar levantar mi rostro en un intento por descubrir aquello. Al hacerlo, sentí como mi cuerpo comenzaba a temblar, era él, me había encontrado y estaba en frente mío, mirándome con aquellos intensos ojos marrones, los cuales partían mi mente y mi tranquilidad en dos. "Tweek, que mierda acaba de pasar" Esas fueron las palabras que salieron de sus labios y las que terminaron por sacarme de mi estado de paz y tranquilidad.

Craig... yo...— Murmuré sin ser capaz de mirar su rostro, por lo que rápidamente lo bajé fingiendo concentrarme en el pavimento—No sé qué es lo que quieres... pero no es mi culpa...— Agregué luego al ver que él no se marchaba.

Y supongo entonces que no es culpa de nadie, y que por amor al arte hay millones de dibujos nuestros como si fuéramos pareja, todos parecen saber de aquello menos yo ¡¿Y me dices que no es tu culpa?! ¿Cómo explicas eso? Levántate, no sirve de nada que estés sentado ahí—Respondió con un tono agresivo y dominante, por lo que no tuve más remedio que hacerle caso mientras secaba mi rostro sin poder resistir aquella penetrante mirada.

Craig... te digo la verdad, yo tampoco sé qué fue lo que pasó, jamás creí que pasara algo como eso...yo... — Dije viéndome interrumpido al sentir y ver como tomaba mi camiseta y se dedicaba a abotonarla correctamente.—¿Tan difícil es ordenar tu maldita camiseta? ¡No es como si fuera nueva, es la misma que usas todo los malditos días! — Dijo tirando de esta hasta haberla arreglado, lo cual causó que perdiera el hilo de la conversación haciéndome sentir aún más miserable de lo que ya me sentía.—Craig... tranqulízate, estoy de tu lado, también detesto esto, quiero que se termine— Dije soltando un suspiro al ver como aquellas palabras lograban calmar su temperamento aunque fuera un poco.


Muy bien, que sepas que esto tampoco me gusta a mí, ser víctima de aquella humillación pública, el ser emparejado con alguien como tú... dios, ¡mírame, aún sigo molesto, nunca me había pasado algo así!—Dijo volteándose para golpear una pequeña caja de madera entre la basura, la cual se rompió y sus restos quedaron esparcidos por todo el lugar. —Ahora escúchame— Dijo después de unos segundos volteándose nuevamente para mirarme fijamente.—Esto es lo que haremos. Iremos a clases como si todo esto no nos importada, ya que ¡así es! y una vez terminada la clase irás con las niñas asiáticas y les dirás que detengan todo lo que están haciendo, ¿queda claro?—Dijo sin despegar su mirada de mi.—¿Qué? ¿Porqué yo? No quiero hacerlo, es mucha presión—Respondí mirándolo sorprendido y asustado. El tener que hablarle a desconocidos y sobre todo a un grupo de niñas, no era algo que estuviera en mi lista de deseados.

Pues porque YO lo digo, ¿mejor?— Respondió cubriendo su rostro con sus manos para luego bufar y caminar a la entrada. Al voltearse, pude notar como su semblante se volvía más suave y comprensivo, no supe descifrar el motivo, pero tras eso, soltó un suspiro y abrió la puerta diciendo.— Lo siento... ahora vamos a clases, si llegamos tarde se crearán nuevos rumores...

/Hey, hola a todos y todas. Lamento haber dejado la historia por un par de semanas. Lo cierto es que tuve que organizarme debido a mis clases en la universidad, pero no teman, seguiré actualizando de vez en cuando. Y ahí es donde entran ustedes, dejen comentarios, ya sea si les gusta o si no, todo me sirve para poder motivarme y no actualizar cada 1 mes. Así me hacen saber qué es lo que opinan, más allá de ser una simple visita. Mil agradecimiento a aquellas personitas que me escribieron comentarios de apoyo, realmente me alegraron el día y me daban motivaciones para actualizar. Espero les haya gustado el capítulo, nos vemos!