DISCLAIMER: los personajes pertenecen unicamente a Stephanie Meyer. Yo solo juego con ellos y la trama es mia. :p
N/A: Hola! ¿como esta lectores? solo queria disculparme por la tardanza. La verdad y la purita verdad es que no tenia internet por que lo cortaron como les habia dicho el capitulo pasado y estoy utilizando Internet de un modem movil, y creo que es muuuy lento y, creanme, no me gusta para nada cuando el internet esta lento. lo siento muchicimo en serio. Tratare de que esto no vuelva a pasar y dejarlas con la intriga, aunque si me siento melevola tal vez... jaja, no es bromita. ok, ya cierro el pico y dejo que sigan leyendo. Aqui el capitulo 8...
MISS FRIENDSHIP
CAPITULO 8: CITAS Y CELOS...
BELLA POV.
Conduje eufórica por las calles. No podía creerlo todavía. ¡iba a salir con Edward! ¡y sin una Tanya por en medio!
No estaba tratando de que se enamorara de mi o algo solo, por el amor de Dios, quería a mi mejor amigo de vuelta. Si lo se, soy egoísta. Es que esa tal Tanya no me daba buena espina. Solo eso.
Llegue a mi casa y me baje del automóvil. Había llovido y ni cuenta que me había dado. Solo por que en la estúpida clase de gimnasia, me había distraído mucho con Edward. Estaba haciendo señas e imitando al entrenador desde atrás. Me había echo reír. Me acordó a cada rato sobre nuestra 'cita'. A Tanya tampoco se le escapo. Cuando vio a Edward haciendo eso, me miro como si fuera a matarme con los ojos. Camino hacia el y lo beso. Yo me limite a soltar una risita... se veía muy insegura celando a Edward. Como si yo se lo pudiera quitar... La verdad, lo había perdonado por todo. Se me había olvidado lo que hizo... viéndolo desde este punto no parecía taaaannn grave...
Todo estaba lleno de lodo... la botas de llenaron de lodo hasta la mitad de mi pie.
-ay no...puaj...- murmure mientras caminaba o mas bien me deslizaba en el lodo hacia el porche. Entre a la casa y me quite las botas para no ensuciar el suelo. Deje las botas al lado de la lavadora. Después las limpiaría. Corrí hacia mi habitación me tumbe en la cama. Suspire.
Un momento... ¿qué me pondré hoy? Sonreí como tonta. Al parecer si necesitaría a Alice el día de hoy.
Me levante de la cama y fui a mi armario. Rebusque y rebusque hasta el fondo y no encontré nada bueno. Mire al suelo del armario. Habían unas bolsas de compras. Sonreí. Agradecía que Alice las hubiera comprado para mi aquel día que 'nos perdimos' en el centro comercial... esa duende es engañosa. Conoce hasta el lugar mas recóndito del centro comercial.
Las tomé con emoción y saque todo lo que había dentro en mi cama. Había un vestido con estampado de flores. Era bonito aunque me lo pondría solo si quería congelarme esta noche. Adentro había mas. Saque un Jean ajustado azul oscuro muy llamativo. Una camisa gris, holgada, enseñando un poco el hombro... Edward pensará otra cosa... por Dios, que estoy haciendo. Estoy actuando igual que Alice. Hum... ¿qué haría ella en esta situación? Probablemente me metería en ese vestido y me pondría mucho maquillaje. Descarte la idea de preguntarle a Alice mentalmente. Saque la ultima prenda de dentro de la bolsa.
Era una blusa, gris también , nada mas que esta era oscura y de tela. Era bonita. Tenia una especie de rosas de tela alrededor del cuello. No era ajustada. Mas bien holgada pero en la parte del estomago y sin mangas. Dejaba al descubierto mis brazos y la zona del cuello. Tenia también un volado al final de la blusa. Era perfecta. Necesitaba una suéter gris para hacer juego. Sonreí. Tenia uno que mama me había regalado para mi cumpleaños. Nunca lo use. Lo fui a buscar al armario. Ahí estaba. Los deje en mi cama y fui a hacer los deberes. Era un buen conjunto... supongo que había aprendido algo después de tantos año de amistad con Alice.
-muy bien Bella, dime, ¿qué sucede?- dijo mi mama mientras preparaba un poco de comida para ella y yo hacia mi tarea de español.
-nada... ¿por qué?-
-no entiendo... no dejas de sonreír, eso significa algo... y no me vengas con 'me estoy acordando de un chiste que me contó un amigo' ya, dime.- no estaba equivocada. Mi mama era muy observadora.
-no...no pasa nada mama.- dije viendo mi cuaderno. Solo rogaba a Dios que no me mirara a los ojos y se diera cuenta del porque.
-hum, como quieras, cariño.- dijo sarcásticamente. Suspire. Estaba inquieta. Eran las seis y media de la tarde. ¿y si llegaba tarde? ¿y si se le olvidaba? ¿y si tengo un accidente y no puedo ir? O peor aun, ¿y si el tiene una accidente? Ugh... las preguntas sin respuesta me estaban matando.
Tranquilízate, chiquilla. Solo estas paranoica, nada de eso pasará.
¡bien! La primera vez que mi 'conciencia' me daba un buen consejo y no me insultaba. Íbamos muy bien. La verdad, no creo que nada de esto salga mal.
No pude calmarme y subí a ducharme. Salí del baño. Solo había tardado diez minutos en la ducha. Me encerré en mi cuarto y me cambie. Me puse los botines que Alice me había puesto para la fiesta. Entre al baño y me cepille los dientes. Mi cabello se miraba genial y lo deje suelto. ¡bien! ¡la suerte estaba de mi lado! Nada de maquillaje. La verdad, no sabia hacer eso. Eso es trabajo de Alice pero ella no esta aquí. Suspire un par de veces antes de salir del baño.
¿por qué me ponía tan nerviosa? Le había dicho cientos de veces que saldría con Edward y su típica respuesta era 'que te diviertas' pero hoy no. Estaba sumamente nerviosa, como si le fuera a pedir permiso para casarme o algo...
baje las escaleras lentamente. Ok, me calme y me concentre. Llegue al ultimo escalón y la mire. Estaba sentada en el sofá, viendo televisión. Termine de bajar las escaleras completas y ella me miro. De pies a cabeza.
-te ves muy bien. ¿vas a algún lado?- dijo mirándome con los ojos entrecerrados.
-hem... si... yo...voy a salir con... Edward..-dije y le sonreí.
-a ok, que te diviertas.- dijo y volvió a ver la televisión. Suspire de puro alivio. Camine casi corriendo a la puerta. Camine por la calle hasta encontrar un taxi, cada vez era mas emocionante. Le di direcciones de el lugar, le pagué y me baje. Sonreí y entre al lugar. Escogí un mesa y me senté. Suspire. Mire mi reloj. Las ocho en punto. Genial. No tardaba en llegar. Edward nunca se demoraba. Un camarero se me acerco.
-hola, ¿puedo tomar tu orden?-le sonreí.
-¿podrías esperar un poco? Es que vengo acompañada con alguien pero el no ha llegado.-
-ok.-
-yo te aviso.- dije mientras el se iba. me quede mirando la puerta. Pasó el tiempo.
Ocho veinte. Talvez le pasó algo a su Volvo.
Ocho treinta. El camarero se me acerco de nuevo.
-¿puedo tomar tu orden ya?- le indique con la mano que esperara un poco mas. El me dio media sonrisa y se fue. Me estaba empezando a desesperar. Tome mi celular y marque el numero de teléfono de Edward. El timbre sonó y sonó y sonó, pero nadie contesto. Suspire. El camarero se me acerco una vez mas. Le dije me trajera un refresco de cola. Lo termine todo. Puse mi cabeza en la mesa. Suspiré una y mil veces. Me dignaba a ver el reloj.
Nueve y Diez.
No. No lo quería admitir. No todavía. Tenia que esperar un poco mas. Me entretuve jugando con los múltiples juegos que Emmett había instalado en mi celular. Después de todo no eran tan inútiles. Se me paso la mano. Cuando decidí que era hora de, nuevamente, ver el reloj, voltee a ver a mi alrededor. El lugar estaba desierto. Solo estaba yo. Suspire. El camarero se me acerco. Eche una mirada fugaz al reloj. Nueve cuarenta. ¿tanto tiempo había pasado jugando con mi celular?
-lo siento, ya es hora de cerrar.- asentí mi cabeza, Las lagrimas amenazando con salir. –Lo siento.- dijo el camarero. fue lo que bastó para que las lagrimas salieran. –En verdad lo siento Bella.- si yo...un momento, dijo Bella. Me limpie las lagrimas y lo voltee a ver.
-¿me llamaste Bella?- el me miro con media sonrisa.
-eso parece. Ese es tu nombre, ¿cierto?-
-si, me refiero a ¿cómo sabes mi nombre?-
-hem, vamos a la misma clase de biología. Soy Liam Jones.- dijo estirando su mano. La tome cautelosa.
-¿y como es que nunca te e visto en clase?- el soltó una risita.
-auch. Supongo que soy invisible para ti.- Sonreí tristemente.
-lo siento.-
-no te preocupes.- dijo sonriendo. – supongo que no vienes sola.- y toda la tristeza me invadió de nuevo. Recordé que Edward me había dejado plantada. Si, ahora si lo admito. No se como me puede hacer esto, digo ¿qué hice mal? Baje la cabeza y mire a otro lado. –Hey, lo siento.- dijo Liam. Lo mire a los ojos.
-no... no pasa nada.- dije dándole una falsa media sonrisa porque si era mentira. Pasaba de todo. –bueno, supongo que me tengo que ir.- dije levantándome de la silla. El me sonrió.
-sip. Es hora de cerrar.- le sonreí.
-un gusto conocerte Liam.- camine hacia la puerta. Oí un igual detrás de mi. Salí de el restaurante y mire a todos lados. La calle estaba fría. Camine en busca de un taxi. Quería llorar de nuevo, pero no tenia que pasar el resto de mi vida llorando por todo lo que Edward hace. No. Mas que todo quería llorar por cólera y lo hice. Me desahogué llorando. Las lagrimas salieron sin permiso de mis ojos y simplemente llore. De pura rabia. Edward se estaba pasando. Ya quería ver que excusa ponía. Suspire. La verdad... ya no se que decir sobre Edward. Estaba muy decepcionada de el. No pensé que llegaría a estos limites. Si, el y yo teníamos una relación de hermanos y mucha confianza pero el era un caballero y nunca haría algo así.
Escuche un trueno en el cielo. Subí la mirada. Todo estaba lleno de nubes. Genial. Ahora iba a caerme una tormenta encima. Empezó a llover horrible. Me moje de pies a cabeza. Mi día estaba perfecto. Ahora solo faltaba que apareciera una Tanya desquiciada en un auto y me arroyara y escondiera mi cadáver en su auto.
La verdad, empecé a tener un poquito de miedo. Me estaba adentrando a una zona que no conocía y me estaba empezando a perder. No sabia como ubicarme. Rara vez había pasado por esta zona. En la calle no había nadie. De vez en cuando pasaba una auto. Nada mas, pero ni un taxi a la vista. Tenia que apurar el paso. Mis papás se preocuparían por mi. Sin darme cuenta deje de llorar. La ira y tristeza no disminuyo pero al menos deje de hacerlo. Seguí caminando y... me perdí. No sabia que hacer. La lluvia no paraba y no tenia con que cubrirme. Estornudé. Ahora me había resfriado. Genial. Me quede parada a la orilla de la calle. Mire que un auto se orillaba y abría la puerta para mi. Me asuste de inmediato.
-¿Bella?- me asome a ver quien era. Era Liam. -¿qué haces allí en la lluvia? Sube al auto.- no estaba segura si subir o no. Papa siempre me dijo que no subiera al auto de un extraño pero Liam no era ningún extraño, ¿cierto? Subí cautelosa. Si no aparecía esta noche, será todo culpa de Edward.
-¿qué hacías allí?- dijo mientras empezaba a conducir. Sentí como mi cabello empezaba a gotear y escurrir agua.
-hum... me perdí.-
-¿por qué no trajiste tu Chevy?-
-¿conoces mi auto?- el soltó una risita.
-si. Todo el instituto lo conoce. Es muy llamativo... y ruidoso.- me reí.
-lo se. No lo traje por que tenia una cita con Ed... un amigo y me dijo que no lo llevara pero... el nunca llego. – dije suspirando.
-si, me di cuanta de eso.- lo voltee a ver. El se quedo en silencio mientras yo lo observaba sin que el se diera cuenta. Tenia los ojos de un extraño verde. Muy parecidos a los de Edward. Aunque los de Edward eran de un verde único. Casi como esmeraldas. Muy extraño. Era la única persona en el mundo al que yo había visto con ese color de ojos tan extraño, profundo y llamativo... ugh... tengo que dejar de pensar en Edward. Su cabello era café oscuro y lo usaba largo, a la altura de la nuca. Sus facciones eran finas. Su tono de piel era ni claro ni oscuro. Como un tono de bronceado claro. Mucho. Aunque dudo que sea bronceado. Vivimos en Forks. Era extraño. Muy difícil de dejar de ver. No era atractivo en si, pero tampoco era feo. El se dio cuanta que lo estaba observando y mire por la ventanilla. Estornude.
-genial, te resfriaste.- dijo encendiendo la calefacción.
-si, para mi gran fortuna. Primero me dejan plantada y luego pesco un resfriado. Justo lo que quería para navidad.- Liam rió. Se quitó la chaqueta y me la dio. Lo mire.
-no la quiero mojar.- dije devolviéndosela. Estornude. El no la tomo.
-te enfermaras mas si no te la pones.-
-pero no la quiero mojar.-
-solo póntela, Bella.- y me la puse. Mire por la ventana.
-¿doblo a la derecha?-
-si y luego a la izquierda.- hizo lo que le dije y llegamos a mi casa.
-en serio te agradezco que me hayas traído hasta aquí. No tenias que hacerlo.- el sonrió.
-no te preocupes. Estoy seguro que hubieras hecho lo mismo por mi.- sonreí.
-sip. Nos vemos luego. Lamento haber mojado tu auto.-
-no te preocupes. - me baje del auto y camine debajo de la lluvia hasta llegar a casa. Cuando entre moje todo el suelo y mi cabello aun seguía goteando. Toda mi ropa también. Mi mamá no se había movido ni un centímetro de su asiento desde que me fui.
-hola cariño, ¿cómo estuvo tu noche?- dijo sin despegar los ojos de la televisión.
-genial.- dije mientras subía las escaleras hacia el baño. Me quité toda la ropa mojada y me di un baño de agua caliente. Me vestí con mi pijama habitual y me fui a mi habitación. Estúpido Edward. No le quiero volver a hablar en mi vida. Estoy muy decepcionada con el. Si metes la angustia, tristeza, rabia, cólera, enojo, decepción, ira, preocupación, molestia, orgullo y mas decepción en una licuadora obtendrás lo que yo estoy sintiendo en este momento. Tania una rabieta, estoy exagerando pero, por el amor de Dios, ¿quién no se enojaría si te dejan plantada? Ugh... aunque primero debería saber lo que sucedió para que el no fuera...hum..
No podía ser posible que fuera tan cínico. El fue quien me invito y me deja plantada. ¡ni llamo! Ugh...
Me tumbe en mi cama. Mañana será un día nuevo. Espero que sea mejor que este. Muchísimo mejor.
Al día siguiente no me quería ni levantar de la cama pero lo hice. Me dolía todo el cuerpo gracias al resfriado. Tampoco quería ir al instituto pero lo hice también. El día empezó normal. Una ducha, ropa, desayuno, dientes... etc... nada fuera de lo usual. Me puse mis botas que casi por arte de magia estaba limpias. Mama las había limpiado por mi. Una blusa lila manga larga con botones de presión en la zona del pecho y jeans. Fui a mi monovolumen y manejé a el instituto. Aparque y fui a clases. Me encontré con Alice.
-hola.-
-hola ¿como te sientes?- pregunto. Estornude.
-mejor.- dije y caminamos en silencio.
-hum.. Bella, tengo algo para ti.- fruncí el seño. Ella saco una pequeña pulsera de plata con un dije de corazón lila. Ella sonrío. -¡hace juego con tu camisa!- dijo con una sonrisa mas enorme aun.
-no creo que yo...-
-shh... calla. Es un regalo de mejores amigas. Además la moda siempre pone a las chicas de mejor humor.- me le quede viendo mientras ella me la colocaba en la muñeca.
-es hermosa Alice pero yo no puedo aceptar algo así, yo nunca...- ella me callo poniendo su mano en mi boca.
-regalo de mejores amigas.-
-gracias Alice.- dije en cuanto quito la mano de mi boca. Era imposible pelear con ella. Siempre saldría ganando y yo quedándome con la pulsera.
-okay. tengo algo que decirte...- dijo bajando la mirada.
-¿qué sucede Alice?- dije curiosa.
EDWARD POV.
La verdad me sentía muy bien desde que le pedí disculpas a Bella. Me había sentido muy mal por lo que le dije. Emmett y Alice me hicieron abrir los ojos cuando discutieron con migo en el gimnasio y me hicieron sentir muy culpable. La pobre Bella se ha de haber sentido horrible por como la trate. Nunca debí decirle eso. Fue un error. Ella es mi mejor amiga y yo nunca debí de hacerla sentir así. Nunca. La invite a un restaurante de pizza para remediar las cosas entre nosotros. No quería que se sintiera incomoda con migo o mal. Tenia que estar todo perfecto entre nosotros. Ella era muy importante para mi. Mi mejor amiga.
Tanya apareció de no se donde y ella se marcho, como si hubiere visto algo feo. Sonreí. Se llevaba mal con Tanya.
-¿de que hablabas con esa?- dijo frunciendo el seño.
-nada.-
-pero la estaba invitando a salir.-
-si Tanya, pero ella es mi mejor amiga.-
-¿mejor amiga? ¿estas seguro? Tiene cara de roba novios. Estoy segura de que te estaba coqueteando.- rodé los ojos. Ya estaba empezando a irritarme con sus celos.
-Tanya, no empieces con tus celos, por favor.- ella me soltó y se puso a hacer un puchero.
-ugh... ¡Edward! ¿qué no lo ves? ¡ella te coquetea! Me quiere quitar a mi novio... espero que tu no le correspondas con sus intentos de seducirte. Es una víbora. Apuesto que ya le a robado novios a otras chicas. A Jessica le quiere quitar a Mike... estoy segura de que también a Lauren, yo...- ok, ahora si estaba irritado.
-¡Tanya! ¿podrías parar? Siempre discutimos por lo mismo. A ti te dan celos que hable con cualquier chica. Entre Bella y yo no pasa nada. Ella solo es mi amiga. Lo hemos sido desde pequeños. Para por favor. Ya no soporto esto.- dijo tomando el puente de mi nariz entre mis dedos. La miré. Me estaba viendo con los ojos de perrito y llenos de lagrimas.
-¿lo ves? Siempre tiene que ser todo el mundo antes que yo. Primero esta Isabella Swan, luego tu novia. Esto es muy injusto Edward Cullen. ¿cómo no quieres que sospeche si solo vives detrás de ella? ¡la invitaste a cenar! ¿ y yo que?- Tanya siguió despotricando vidrio sobre Bella mientras lloraba dramáticamente. Suspire y la abrace. Ella siempre hacia lo miso. Culpaba a alguna chica que me hablase de que yo la estaba engañando con ella. Ya estaba arto de eso. Ya no lo soportaba. Suspire mientras lloraba.
Ese era otro problema. Siempre terminaba llorando por todo y yo terminaba cediendo a todo lo que ella dijera o desease.
-Tanya, ya te lo dije. Entre ella ni nadie y yo no pasa nada. Tu eres mi novia y yo respeto mucho eso. Nunca te engañaría con nadie.-
-mas te vale mi amor.- dejo de llorar rápidamente y me beso. Caminamos de la mano hacia la cafetería. Compre su almuerzo y el mío y nos sentamos en nuestra mesa habitual. La verdad esta mesa estaba sin vida. Todos hablaban entre si. Menos con Tanya. Y yo para no quedar mal con ella tenia que hablar con ella. No podía dejarla sola. Era como una rivalidad. Mire a todos lados. También faltaba Bella en esta mesa. Se sentía vacía sin ella. La busque con la mirada. Estaba sentada con Jacob. Fruncí el seño y bufe. Ese tipo simplemente no me gustaba. Me le quede viendo un rato. Bella parecía feliz. Se reía de todo lo que el decía. Al menos ella también se ríe de lo que yo digo...Volví a fruncir el seño. Suspire. No entiendo por que no se llevaba bien con Tanya. Tal vez serian buenas amigas...
-¿qué dices amor?- voltee a ver a Tanya.
-¿de que?- ella rodó sus ojos.
-ugh... Edward donde estas…. Te estaba diciendo que si te gustaría que fuéramos de compras solo tu y yo esta noche.-
-no creo...-
-¿qué? ¿por qué terroncito?-
-saldré con Bella.- mala idea.
-¡ves! ¡lo que te acabo de decir! ¡ella siempre es primero que yo! Yo soy tu novia Edward. No puedes elegir entre una amiga y tu novia.- empezó a llorar y se levanto de la mesa y salió de la cafetería. Suspire y apoye la cabeza en la mesa y me golpee en ella dos veces.
-wow, hermano. Tu novia es un bestia.- dijo Emmett y se empezó a reír como loco. Le lance una mirada envenenada. – lo-lo siento hermano.- dijo ahogándose con su risa. Los demás soltaron risitas.
-Ya estoy harta de que haga eso cada almuerzo Edward.- dijo Rosalie.
-Si. Ya se esta pasando. Llora por todo.- dijo Alice.
-¿y que quieren que haga?- dije.
-es tu novia. Contrólala.- dijo Alice bufando.
-no entrare al baño de chicas.- dije haciendo un puchero. –ve tu Alice.-
-¿qué? ¿yo? Estas loco. ¿quieres que me acerque a esa bruja?- rodé los ojos y Emmett rió.
-mejor espero a que se le pase.-
-y déjame adivinar...esta vez llora por que tiene celos... de Bella.- dijo Alice. Asentí mi cabeza.
-Alice. Creo que tu eres la bruja.- dijo Emmett.
-cállate, gorila.- dijo Jasper.
-hermano, eres un mandilón.- dijo Emmett a Jasper. Me reí.
-¿irás o no?- dijo Alice irritada. Moví mi cabeza de lado a lado. Estuvimos hablando en grupo por primera vez en la cafetería desde que Tanya se había echo mi novia. El timbre sonó. Voltee a ver la mesa en la que se suponía que estaba Bella con Jacob. Ya se había levantado y se despedía de Jacob. Sonreí. No se por que ese tipo me caía tan mal. Antes me caía mal pero ahora me cae muuuy mal.
Camine con pesadez hacia el baño de chicas.
-Tanya, sal por favor.- grite desde afuera.
-¡no!-
-por favor. Perdóname.-
-¿y no saldrás esta noche con ella?-
-Tanya, es en serio.-
-ok, saldré.- Ella salió. Iba a darle un beso, pero ella se alejo de mi. La quede viendo.
-después hablaremos.- dijo ella. Se me hizo media sospechosa. No le di importancia y esta vez si me dejo darle un beso.
-vamos a clase.- caminamos hasta el salón de clase juntos. Cuando nos sentamos en nuestro respectivo asientos, ella se miraba un poquito nerviosa. Mire a la puerta esperando ver a Bella entrando por ahí. La verdad la extrañaba mucho. No había pasado tanto tiempo desde que nos separamos un poquito pero e pasado toda mi vida con ella. Todas mis travesuras habían sido con ella y la extrañaba. Ya no me reía en la clase de biología o en gimnasia tanto como lo hacia antes porque pasaba mas tiempo con ella y me divertía mas. Por algo la llamaba mejor amiga. Siempre estábamos juntos. Era extraño vernos separados. En cuanto ella entró, buscó a alguien con la mirada pero no pude saber a quien por que Tanya se me abalanzo encima y me empezó a besar como si su vida dependiera de ello. Me sorprendí pero le devolví el beso. Escuche al profesor entrar pero ella no me soltaba.
–Gracias Edward y Tanya por darnos una demostración de un muy buen intercambio de bacterias.- dijo el maestro Banner. Ella me soltó y se sentó bien en su silla.
El resto de la clase paso y el timbre sonó. Salí de biología y fui a gimnasia. Me cambie y salí a la cancha.
-hey, pronto tendremos practica de football.- dijo Emmett. Asentí mi cabeza. Empezamos con los ejercicios físicos y toda la clase me la pase haciéndole señas y tratando de chistear con Bella, como en los viejos tiempos, pero al parecer con Tanya aquí es imposible. Se me lanzo encima y me beso, otra vez. El entrenador nos llamo la atención. La jornada al fin termino y me dirigí casi corriendo a mi volvo.
-amor, espérame ¿crees que con estos tacones puedo correr?- le abrí la puerta y ella entro al auto. Subí yo y conduje hacia su casa.
-terroncito, ¿me llevaras de compras?- Dijo viéndose las uñas.
-no puedo.- me volteo a ver como si hubiera dicho una grosería.
-¿qué? ¿por qué?- no quería sacar el tema de Bella otra vez.
-por que no...-
-es lo que te digo –aquí vamos de nuevo...suspiré...- nunca te empeñas en mi siempre es tu familia todos todos todos menos Tanya, por que... ¿soy mojigata? Ugh...no se si...-
-ya, ok, te llevare al centro comercial.- la calle. Ella sonrió.
-te amo bebe.- dijo y miro por la ventana. Seguramente me iba a pedir dinero después para comprar un par de zapatos de mas de mil dólares y un vestido también.
Toda la tarde de compras. ¡Toda! Fuimos a cada tienda de ropa del centro comercial y Tanya nunca se decidió de que comprar así que se llevo todo. Di mil suspiro en esta tarde. Terminamos como a las cinco y media.
-¡me encanto ir de compras con tigo terroncito! ¿a ti no te gusto?-
-hum...creo que si.- murmure. Estaba cansado pero no podía dejar de pensar en Bella.
-ugh... ¿qué hacemos ahora? ¿te gustaría ir a cenar? Yo invito y tu pagas...- ella se rió sola de su propio chiste. Yo me limite a darle una media sonrisa.
-te iré a dejar a tu casa.-
-¿qué? ¡no! Yo quiero estar con tigo.-
-lo siento Tanya, pero no puedo.-
-ok, solo ve a dejarme.- dijo enojada. La lleve a su casa y ella se bajo dando un portazo detrás de ella.
-auch...- murmure mientras arrancaba mi coche y manejaba hacia mi casa. Se me hacia tarde, tenia que llegar rápido para poder alistarme para mi cita con Bella. Llegue a la casa. Alice se me quedo viendo extraño. Emmett y Jasper estaban jugando fútbol americano con una vasija de mamá. ¿qué diablos...?
-hey, dejen eso o Esme se enojará... Alice, diles algo.-dije mientras miraba a Alice. Ella simplemente se encogió de hombros. Mi teléfono empezó a sonar. Era Tanya. Suspire. Contesté.
-¿qué sucede Tanya?-
suspiro. – te extraño...- dijo. Esta vez fui yo el que suspiró.
-Tanya, si estas intentando hacer que no valla a mi cita estas muy equivocada.- dije mientras miraba a Alice y ella me dio media sonrisa. Le rodé los ojos.
-bien. Vete al infierno.- dijo y colgó furiosa. Me quede viendo mi celular. Escuche a Alice gritando mi nombre. La voltee a ver me miraba con los ojos abiertos y de repente todo se hizo negro.
listo. Aqui esta el capi. Ojalá lo hayan disfrutado y le haya gustado... los voy a dejar con la intiga jiji C: bueno, no hay nada mas que decir. Pronto subo el otro capitulo... los veo lueguito, chaoo!
Cherry.
