Un lugar que habíamos olvidado.

Let me take you there-Plain White Ts'

- ¿Me dirás ya a donde vamos Sam?- El rubio preguntó por quincuagésima vez en lo que llevaban del camino.

-Dean, ya te he dicho que es una sorpresa, hombre ¿No puedes aguantar un poco más?- Sam regresó su vista a la carretera.

Dean se enfurruñó aún más en su asiento, llevaban en carretera hora y media y no sabía a donde diablos se dirigían. Esa mañana su pequeño no tan pequeño hermano lo había levantado a mitad de la madrugada diciéndole que se vistiera y arreglara sus cosas porque se irían del Motel y que le tenía una sorpresa, el mayor casi lo mata ahí mismo "Pero claro, tenía que usar su mirada de cachorro perdido". Y eso no era todo, encima le pidió manejar a su nena a sabe Dios donde y con su espantosa (a opinión de Dean) música.

La sacudida que dio el Impala al entrar a un camino de tierra lo sacó de sus cavilaciones.

-Ya casi llegamos- El moreno le sonrió con ganas y Dean no pudo evitar hacer lo mismo, le encantaba ver al pequeño tan feliz.

oOoOo

Quince minutos más de camino después el menor detuvo el auto.

-A partir de aquí tenemos que ir a pie- dijo antes de bajarse y dirigirse al maletero para sacar una enorme mochila.

Dean se quedó observando detenidamente el lugar, estaban rodeados de árboles y había un estrecho camino hacia el frente, no sabía que era pero algo le resultaba familiar "Jodidamente familiar" pensó.

-¿Vienes o no?- Dio un respingo al escuchar a Sam asomado en su ventana.

-Si...-

Se bajo del coche y caminaron por el pequeño sendero, a cada paso que daban la sensación de familiaridad crecía aun más, decidió pasar del asunto, ya se acordaría después.

-¿Que llevas ahí?- preguntó señalando la mochila que llevaba su hermano.

-Cosas- fue la simple respuesta de Sam, acompañada de otra sonrisa, ahora más grande que la anterior, el ojiverde se estaba impacientando, ¿Que es lo que tenía tan emocionado a su hermano? Dio un suspiro y se dispuso a esperar.

Al frente podía ver que los árboles desaparecían dejándole lugar a "¿Un claro?"

-Llegamos- el menor se detuvo cuando estuvo casi en el centro del claro y se volteó a ver a su hermano, Dean se quedó observando el lugar como ido, detrás de Sam había un lago con el agua tan cristalina que se podía ver el fondo iluminado por los pocos rayos del sol que ya comenzaba a salir, entonces recordó.

-Sam...- el moreno lo observaba expectante y todo sonrisas.

-¿Recuerdas?-

-Por supuesto que lo recuerdo, Verano del 99, yo tenía 20 años y tu eras un mocoso de 16- soltó una risita al rememorar -Papá se había ido de caza unas semanas con Bobby, tu estabas triste porque era verano y no querías pasarlo encerrado en el Motel...-

-Y tu me trajiste aquí- terminó de decir Sam.

-¡Wow! No puedo creer que recordaras el camino- ahora la sonrisa de Dean era tan grande como la de Sam.

-¿Y como olvidarlo? Fue el mejor verano de mi vida- El ojiverde sintió una calidez recorrerle al escuchar aquello -Ahora disfrutemos- Sam sacó de la mochila dos cobijas y tendió una en el pasto. Acto seguido comenzó a desvestirse hasta quedarse solo en bóxers, Dean lo miró atento y tragó en seco.

-¿Que no piensas nadar conmigo?- El rubio no contestó se fue acercando al pequeño mientras se deshacía de su propia ropa, ya en bóxers solamente, lo tomó del rostro con una mano y lo atrajo hacia él para besarle, lento y suave dando pequeños mordiscos a sus labios, lo que provocó que Sam abriera la boca para darle entrada a su lengua, y así lo hizo, volviendo el beso más apasionado, pasó una de sus manos por la espalda desnuda de su hermano haciendo que soltara un pequeño gemido.

Sam se separó de los labios de Dean sonriendo -Vamos que el agua se enfría- y se echo a correr hacia el lago.

El mayor se quedó un segundo parado para tomar una fotografía mental, Sam corriendo hacia el lago mientras lo volteaba a ver riendo "La imagen viva de la felicidad" se dijo mentalmente sonriendo y comenzó a correr hacia su hermano.

Cuando el ojiverde alcanzó al menor éste ya estaba con el agua hasta la cintura, se abalanzó y tackleó al pequeño haciendo que los dos se sumergieran en el agua, se incorporaron empapados, con el cabello pegado al rostro y riendo tan fuerte como podían.

-Te pareces al tío Cosa Sammy- señaló al ver que el cabello le tapaba casi el rostro entero.

-Calla tarado- contestó riendo.

Siguieron nadando, luchando y riendo un buen rato hasta que cansados salieron a tumbarse a la cobija que Sam había tendido, el moreno sacó unos sandwiches de la mochila y le pasó uno a su hermano.

-Lo tenías todo bien planeado ehh Sammy- dijo dando un bocado.

-Quería que fuera especial- contestó comenzando a comer también.

-Que cursi puedes llegar a ser Samantha-

-No lo arruines idiota- dijo soltando una risita.

Terminaron de comer entre bromas y palabrerío, a esas alturas ya estaba anocheciendo y seguían disfrutando como niños, Sam se quedó viendo a su hermano mientras éste le contaba una anécdota de cuando eran pequeños, se fijo en sus ojos, en sus pecas que tanto adoraba, en sus labios y la sonrisa que formaban mientras hablaba, quería verlo así siempre, feliz y "A mi lado" pensó con melancolía bajando la mirada a sus piernas cruzadas.

-¿Sam? ¿Estas bien?- preguntó el mayor preocupado.

-No quiero que te vayas- dijo casi en un susurro sin levantar la vista.

El silencio se apoderó del lugar, Dean sabía a que se refería su hermano, volteó al cielo suspirando, el tampoco quería irse y dejar solo al pequeño, quería irónicamente mandar todo ese asunto al diablo, tenía miedo pero tenía que ser fuerte por su hermano.

-No hablemos de eso ahora vale- le dijo sonriéndole con ternura y posando una da sus manos en su mejilla.

-Te quiero Dean- y con eso hizo desaparecer la distancia entre ellos juntando sus labios con los de Dean, el rubio lo recibió gustoso acariciando su mejilla y con la otra mano su espalda, fue recostando a Sam poco a poco hasta que quedó completamente tumbado en el suelo sin dejar de besarle, repartió caricias por todo su torso desnudo mientras Sam acariciaba sus costados y trataba de pegarlo aún más a su cuerpo.

El mayor abandonó la boca del pequeño y comenzó a depositar besos por su cuello intercalándolos con pequeños mordiscos, bajo hasta su pecho y pasó su lengua por uno de los pezones morenos para luego chuparlo, Sam gimió alto y se removió bajo el cuerpo de Dean y rozando su rodilla con el ya erecto miembro de su hermano.

-Sammy- soltó en un jadeo y se incorporó lo suficiente para quitarle los bóxers al menor, hizo lo mismo con los suyos y volvió a recostarse sobre Sam, le beso con pasión y dulzura y bajo de nuevo dejando besos efímeros por donde pasaba, no queriendo dejar un solo lugar intacto.

Sam lanzó un sonoro gemido al tiempo que arqueaba su cuerpo cuando sintió la boca de su hermano por toda la extensión de su miembro y otro más cuando lo sintió preparándole.

-Dean- alcanzó a decir cuando sintió que no podría más, entonces el rubio abandonó lo que estaba haciendo y subió hasta quedar frente al rostro de Sam.

-Sammy- y lo miro fijamente con aquellos ojos verdes que expresaban lo que su voz no era capaz. Sam acarició con dulzura su mejilla y delineó los labios contrarios con sus dedos.

-Te quiero- y Dean volvió a besarle con ímpetu al tiempo que se introducía en él.

-Sammy...Sammy...Sammy- jadeaba mientras daba embestidas suaves y profundas escuchando al pequeño gemir su nombre y haciendo también una grabación mental, quería llevar esos sonidos consigo siempre.

Sam no aguantó mucho más y se corrió gimiendo el nombre de su hermano tan alto que si no hubieran estado en medio de la nada seguramente les hubieran escuchado, Dean le siguió ahogando un gemido en un profundo beso, se separó y vio que Sam lo miraba sonriendo, devolvió el gesto y salió lentamente del moreno arrancándole un suspiro para tumbarse a su lado y atraerlo hacia él.

-Gracias por el viaje Sammy- besó su frente.

-Gracias a ti por dejarme traerte aquí- tomó la otra cobija y los cubrió con ella.

Ambos se dejaron caer en los brazos de Morfeo, ya tendrían tiempo para pensar en todo lo demás.

"Conozco un lugar en donde estaremos juntos y seremos así de jóvenes por siempre, ellos no sabrán quienes somos, podemos ir ahora porque cada segundo cuenta, sólo déjame llevarte ahí."