Disclaimer: Los personajes pertenecen únicamente a Stephanie Meyer. Yo solo juego con ellos.

!MARATÓN DE TRES CAPÍTULOS! CAPITULO 3/3


MISS FRIENDSHIP.

CAPITULO 15: ALEJATE DE MÍ.

BELLA POV.

Nuestra relación con Edward, iba de color rosa, nótese mi sarcasmo. Al siguiente día que fui al instituto después del incidente de la obra, Edward ni siquiera me dirigió la mirada, bien, yo llevaba mi orgullo ante todo, y tampoco estuve mirándolo todo el día, es mas, lo ignore completamente, y estaba orgullosa de mi misma al hacerlo porque se que yo soy débil.

En la cafetería, no me senté mas con los Cullen y Alice, Emmett y Rosalie me dieron una mirada triste al mismo tiempo en sus lugares, les di media sonrisa y los salude con mi mano. Mi mal humor no iba a hacer que perdiera a mis amigos solo porque Edward era estúpido. Me senté con Liam, y, para el resto de la semana, se hizo una costumbre.

Era jueves, y decidí marcarle a Jake haber que sucedía con el. Me tenía preocupada. El contesto al tercer timbre.

-¿hola?-

-¿Jake? ¡Hola! ¿Como estas?- dije.

-¿Bella?- dijo.

-hum, si, quien mas.- reí.- ¿no tenias mi numero?- dije. -¿Qué pasa contigo y el instituto?-dije haciendo un puchero como si el pudiera verme. El suspiro al otro lado de la línea.

-me alegro de escuchar tu voz. Mira, no he estada ahí porque mi viejo hizo que me trasfirieran a el instituto que esta aquí, en la Push.- dijo como quien no quiere la cosa. ¿Qué?

-¿Qué?- dije.

-es que me metí en problemas, y el dijo que así me vigilaría y me castigo de esa forma, haciéndome venir aquí.- Dijo nervioso.

-¿Por qué te castigaron? ¿Qué puede ser tan grave para que te transfiera de Forks a allá?- el suspiro.

-la verdad, tenia la esperanza que no preguntaras.- dijo. –es que ¿recuerdas a Paul, el que decían que era mala influencia y todo eso? Bueno, el humm, se droga y… bueno, me invito un poco, yo solo quería probar, y, bueno, mi viejo me atrapo.- dijo con un suspiro. Yo tenía los ojos abiertos de par en par y había dejado de respirar.

-¿te atrapó usando drogas?- dije con un hilo de voz.

-yo solo quería probar, lo juro.- dijo excusándose como un niño pequeño al que han atrapado simplemente robando un dulce. Suspire.

-bueno, aunque te extraño, ese castigo es muy justo.- dije. ¿Por qué rayos quería probar la droga?

-humm, yo también pienso lo mismo.- dijo. Estuvimos hablando por una hora. Lo regañe un par de veces por el asunto de las drogas y el se disculpo. Luego me dijo que tenia que irse porque su celular había sido decomisado y el se lo había quitado a Billy mientras no estaba. Colgué y jugué un rato con Cocco. Trate de esconderlo de mama pero mientras estaba en el instituto ella lo encontró en mi habitación. Se me olvido echarle el cerrojo… y bueno, se puso a gritar y dijo, 'Bella, en tu habitación hay una bestia' y muchas cosas sin sentido. Peleó conmigo por el perro y le rogué que me dejara quedármelo. Al final acepto a regañadientes. Pero en fin, Cocco no tenía collar con identificación, así que ¿Por qué no adoptarlo? Incluso a Charlie le había gustado, y dijo que le conseguiría un collar con la dirección de la casa. El dormía conmigo en la cama. Era raro dejar que un perro callejero durmiera en tu cama, pero incluso sentía que lo quería.

Apenas y había habado con Alice. Solo por texto y nos habíamos visto en los pasillos. No tenía pensado regresar a la casa de los Cullen hasta que Edward se disculpara conmigo. No iba a pasar más vergüenza.

Hoy había quedado en verme con Liam en el centro comercial. Si, raro, lo se, pero el era lindo en muchos sentidos y sentía que era un muy buen amigo. Le había contado todo lo sucedido y me había apoyado en lo que respecta a Edward. Cuando llegue, lo encontré sentado en una mesa del FoodCourt viendo algo en su celular. Me acerque por detrás con ademan a asustarlo.

-ya se que eres tu, Bella.- dijo divertido.

-rayos, ¿Cómo supiste?-dije mientras me sentaba al lado suyo.

-Tengo un sexto sentido.-dijo guiñándome un ojo. Reí.

-Ay, si claro. ¿Cómo un superpoder?-

-Sip. Detecto chicas lindas pero torpes a 3km a la redonda.-dijo dándome una sonrisa. Sentí el rubor correr por mis mejillas. Me aclare mi garganta. El rio. –Solo bromeo, Bella.- dijo divertido.

-Ya… ya lo sabia.-dije levantando mi mentón. El rio de nuevo.

-Como digas.- dijo apoyándose en la mesa, más cerca de mí. Le sonreí. Justo cuando iba a decir algo, vi una melena rubia y una cobriza entre la gente que llamaron mi atención. ¿Qué diablos…? ¿Por qué mierda siempre tenían que estar en el mismo lugar que yo? Demonios, no se habían fijado que estábamos aquí, así que trate de esconderme detrás de Liam, haciendo que su figura sentada tapara la mía. –Bella, ¿Qué haces? ¿A quien miras?-dijo dándose la vuelta.

-¡No! ¡No mires!- dije el me miro con el seño fruncido. –son Edward y Tanya, maldición.- dije.

-¿Qué? ¿Que hacen ellos aquí?- dijo.

-No lo se. Es mi estúpida mala suerte.- dije.

-¿quieres ir a otro lugar? Tenía planeado invitarte a ver una película.- dijo con media sonrisa. Lo mire directamente a los ojos. –Eh, como amigos. No pienses en otra cosa.- dijo medio riendo. Me volví a sonrojar.

-Idiota.- murmuré con una media sonrisa. El rio de nuevo. –Ok, vamos. Pero acércate más a mí. No quiero que ni siquiera me dirijan la mirada.- dije. El murmuro un 'ok, entiendo' y se puso de pie. Me ofreció su brazo como en las películas antiguas y yo lo teme sonriente. Si ellos me veían con Liam, no dirán nada. Caminamos y pasamos por su mesa. Sentí sus miradas en mí pero los ignore. Seguí platicando con Liam como si nada y los pasamos. Llegamos al cine. Habían varias películas, y le rogué a Liam que viéramos una animada, ya que el quería ver una de acción. Al final, termino aceptando y vimos una de chico científico que inventaba una maquina que convertía el agua en comida y la enviaba al cielo. Era muy loca, pero me gusto mucho y me entretuve con Liam, mientras el le lanzaba palomitas de maíz a un chica de enfrente que hablaba por su celular. Su voz era estridente y hablaba con la nariz. Cada tanto volteaba ver atrás y Liam se quedaba viendo la pantalla fijamente y serio, fingiendo que el no había sido y yo siempre soltaba tremenda carcajada, que nos delataba, pero al final la chica no dijo nada. Salimos muertos de la risa de la sala de cine. No podíamos contenernos ya que el pelo de la chica quedo lleno de palomitas.

Luego de un rato, nos despedimos y cada quien se fue a su casa. Yo llegue a la mía y descubrí a papá con Cocco en el sofá. Se sonrojo un poco al verme, pero solo sonreí y no hice ningún comentario. ¿Quién no podía amar a Cocco si era tan tierno? En internet descubrí que su raza era Terrier. Era extremadamente lindo. Me asee y me acosté a dormir. No cene porque todavía podía sentir las palomitas en mi boca.

Al día siguiente, me desperté, tome una ducha, me cambie, desayune y Salí, pero, para mi mala suerte el monovolumen no arrancaba y mi papa ya se había ido al trabajo. Genial. Pensé en hablarle a Alice y lo hice, pero su teléfono estaba apagado. Maldición. Y entonces apareció en mi lista de contactos el número de Liam. Solté una risita al recordar la noche anterior y sentí nostalgia al recordar las salidas con Edward. Empuje ese pensamiento en lo más profundo de mi mente y le marque. Siete minutos exactos después, el ya estaba en la puerta e mi casa sonando su claxon.

El camino al instituto fui divertido. Liam era divertido. Reímos sin parar mientras el imitaba a la chica del cine. Cuando llegamos, todo el mundo –todos eran cotillas- nos miraban. Me sonroje. Sabía lo que estaban pensando. Estaban pensando que nosotros dos salíamos. Incluso Alice y Emmett se me quedaron viendo con los ojos abiertos y luego se miraron entre ellos con el rostro preocupado. Los salude con la mano. Entramos y seguían viéndonos raro. Al cabo de un rato, mi sonrojo se fue y solo pensé en que eran metiches. Me despedí de Liam y le di las gracias y me dirigí a mi primera clase. La compartía con Alice, así que le expliqué lo sucedido –incluyendo lo del centro comercial porque Edward se lo había mencionado- ella me creyó. Gracias a Dios.

El resto del día transcurrió tranquilo. Alice le dio por comer con Liam y conmigo y al parecer el duende y el se llevaron de maravilla. Estaba feliz con eso. No quería que ellos dos se llevaran mal.

Se me estaba haciendo tarde para la próxima clase. El timbre ya había sonado y los pasillos estaban vacíos. Iba camino al segundo piso, hacia la clase de artes. Benditas artes que no llevaban números. Mientras me dirigía a las escaleras, al pie de estas estaban Edward y otro jugador del equipo de futbol americano, creo que se llamaba Ben. Empecé a caminar más rápido y baje la mirada a mis pies. Cuando llegue lo ignore olímpicamente pero en lo que me disponía de subir el segundo escalón, me tomo del brazo y me hizo retroceder, pero aún así no me los soltó.

-¡ay!-dije. Levanté la mirada hacia el. El me miro serio.

-¿Qué diablos estas pensando?- dijo. Aun no me soltaba. Me estaba empezando enojar.

-¿De que demonios hablas?- dije encarándolo. Con un movimiento de la cabeza, le dijo a Ben que se fuera. El se fue dejándonos solos.

-¿Qué haces con ese tipo, Liam? ¿Qué lo único que quieres es provocarme? Sabes perfectamente que el no me cae bien y no me gusta verte cerca de el.- dijo. Mi mandíbula cayó abierta. ¿Quién se cree para decirme eso?

-¿Quién diablos te crees tu para decirme con quién estar y con quien no?- dije. Aun no me soltaba.

-Te alejaras de el y punto.- dijo. La rabia instalada en sus perfectos ojos verdes.

-Vete. Al. Infierno.- dije. –Prefiero estar mil veces con el antes que estar contigo.- dije mirándolo con odio. Su agarre se apretó más y más.

-Retráctate, Bella.- dijo con ira en la voz.

-oblígame, imbécil.- dije. Nunca habíamos peleado de esta manera, pero no podía detenerme. Estaba enfada y solo recurría a esto. Inconscientemente el apretó mas fuerte. Dolió. –ah… ¡suéltame! ¡Me lastimas!- dije mirándolo con pánico. Toda la ira de su rostro se desvaneció y me soltó. Sus dedos quedaron marcados en mi pálida piel de color blanco. El miro con pánico mi brazo. Me había lastimado, pero no había sido a propósito. El nunca me lastimaría a propósito.

-Yo… lo siento, es que…- dijo y se detuvo. –Tu…- dijo, la ira instalada en su voz de nuevo.

-Aléjate de mí. No te quiero ver más cerca de mí. Aléjate de Liam también. El confía en mí, y solo nos conocemos hace unas semanas. No como tu.- escupí. El me miro con más furia. No permití que dijera una sola palabra mas ya que Salí corriendo de ahí hacia las escaleras y hacia la clase de arte. Quería llorar, pero me forcé a no hacerlo. No iba a permitirme mas llorar por Edward Cullen. Mucho menos en el instituto.


Hola! ¡Ahí esta la maratón prometida! :3 Espero que les haya gustado y la hayan disfrutado. Es la primera maratón que hago así que si omito ciertas cosas, discúlpenme, soy inexperta xD Bueno, ¿que opinan? La película que Liam y Bella fueron a ver, es Lluvia de Hamburguesas xD es que amo esa peli :3 Bueno, OPINEN quiero saber que piensan de mi primera maratón. ¿Dudas? - (arroba)TattoedMaddox. ¡Los quiero!

Cherry.