Nadie se te compara Sam.

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You're the inspiration - Chicago

-¿Te veré de nuevo?-

La chica era alta de cabello color caoba más allá de los hombros, sus ojos eran de un azul tan claro como los días de cielo despejado, tenía una sonrisa que podía brillar en la más oscura de las noches y piel tan suave que invitaba a acariciarla con la mayor delicadeza, era hermosa, como muchas otras mujeres con las que había estado a lo largo de sus veinte años de vida, eso sin contar lo simpática que era, lo tenía todo para que cualquier hombre pudiera enamorarse de ella, cualquiera, mas no él, porque simplemente ella no era Sam.

-Si claro, si regresamos algún día, te llamaré- contestó sonriéndole, la chica cortó el espacio entre ellos hasta que no hubo mas y lo besó, le devolvió el beso como solo él podría haberlo hecho dejando a la chica sin aliento y con ganas de más.

-Gracias por la mejor noche de mi vida- dijo ella al separarse posando sus ojos en los jade.

-No agradezcas, cuídate ¿esta bien?- acaricio una de las mejillas ajenas sin dejar de ver el azul en sus ojos -hasta pronto- le dio otro efímero beso y subió al Impala para regresar al motel.

John había ido a cazar a un Wendigo con Caleb y dejó a los hermanos solos en aquel pueblo, llevaba ya dos días fuera, tiempo que Dean aprovechó para estar con chicas y Sammy para abastecer sus conocimientos sobre cosas sobrenaturales y cultura por igual, ambos lo disfrutaban pues no tenían mucho tiempo libre en su ajetreado estilo de vida.

De regreso al motel Dean decidió prender la radio y reproducir uno de los cassettes que no escuchaba con frecuencia, o mas bien que no escuchaba cuando Sam o John le acompañaban, "You're the inspiration" de "Chicago" comenzó a sonar inundando el auto de aquella balada, el rubio comenzó a tamborilear con sus dedos sobre el volante mientras movía sus labios al compás de la canción como si él la estuviera cantando.

Recapituló lo acontecido con aquella chica unas horas antes y trató de acordarse de su nombre, cosa que no logró pues no es como si le hubiera puesto mucha atención, lo que si recuerda es haber comparado sus ojos con los de su hermano "Los ojos de Sam son mas expresivos, y cuando pone esa mirada de cachorro abandonado..." sonrío de lado cuando se lo imagino "no puedo negarle nada a esa mirada" también lo hizo con su sonrisa "Ella no tiene hoyuelos ni sus pomulos resaltan tanto como los de Sam cuando sonríe" de nuevo llegaron imágenes a su mente de las incontables veces que había visto sonreír al pequeño "y jamás sería capaz de iluminar mi mundo como lo hace la sonrisa de Sammy" y su piel "A veces creo que Sam debió ser una chica" se rió de sus propios pensamientos "su piel es demasiado suave para ser de un tío".

Con esos pensamientos llevó su mano a subir el volúmen de la canción lo suficientemente alto como para que su voz y su mente se perdieran en la melodía con la mezcla de los recuerdos de su hermano, sabe que lo vería en unos cuantos minutos pero simplemente no era capaz de dejar de pensar en él pues en donde quisiera que él estuviera Sam estaba siempre en su mente, en su corazón y en su alma.

-Sammy, you're the meaning in my life, you're the inspiration- cantó con más ahínco aquella parte de la canción en una muda dedicatoria a su hermano -You bring feeling to my life, you're the inspiration-

oOoOo

Minutos después se encontraba estacionando el Impala frente a su cuarto de Motel, se bajó del coche no sin antes haber quitado el cassette de la radio para asegurarse de que nadie más lo escuchara, caminó hacia la puerta de su habitación sonriéndo feliz de saber que del otro lado estaría Sam; al abrir la puerta la oscuridad del cuarto lo encubrió, escuchó unos ruidos seguramente provenientes de la televisión encendida en la pequeña sala.

-¿Sammy?- llamó sin obtener respuesta alguna, observó ambas camas para percatarse de que estaban vacías y sin algún signo de que habían sido usadas, eso lo alertó de inmediato.

-¿Sam?- llamó de nuevo mas alto pero obteniendo el mismo silencio de hace unos momentos.

Camino mas allá hasta llegar a la sala, se acercó por detrás del sillón que se posicionaba frente al televisor y se asomó por el respaldo, entonces le vió; Sam estaba recostado boca arriba a todo lo largo del sofá, tenía un brazo colgando de éste y el otro sobre un libro en su pecho, dormía plácidamente, Dean lo miró con ternura dando un suspiro de alivio, rodeó el mueble para situarse al lado de su hermano y se arrodilló frente a él.

Observó su cabello que caía sobre su frente, sus ojos cerrados a causa del profundo sueño al que se veía sometido, su piel que resplandecía bajo la luz que lo tocaba proveniente la televisión y sus labios ligeramente abiertos para dar paso a su respiración, lo confirmó entonces, no había nadie como su pequeño Sammy que con sus escasos dieciséis años ponía su mundo totalmente de cabeza, con nadie mas se sentía tan nervioso al estar tan cerca como lo estaba ahora, apoyando un brazo en el sillón y con su rostro a cortos centímetros del menor, sintiendo entonces su respiración sobre sus labios, nadie mas le provocaba esa ansiedad de poseer los labios, el cuerpo y la vida ajena, no necesitaba de nadie mas que de ese ser que se encontraba profundamente dormido ajeno a la cercanía y los pensamientos de Dean.

-You're my inspiration- canturreó en un susurro contra los labios ajenos, cerró los ojos y sonrió al tiempo que juntaba sus labios con los de Sam en un suave beso, se separó cuando sintió a su hermano removerse, el pequeño se volteó en el sillón hasta quedar frente a frente con el rubio, aun dormido.

-Dean...- murmuró entre sueños subiendo ligeramente las comisuras de sus labios.

Dean rió bajo y acarició el cabello de su hermano antes de levantarse, fue a una de las camas y tomó las cobijas y una almohada, regresó a la sala y cubrió el cuerpo del castaño con una de las cobijas, acomodó la almohada en el suelo al lado del menor, se acostó y se tapó con la otra cobija, con sus dedos dibujo figuras sin sentido sobre el dorso de la mano de Sam que estaba fuera del sofá y siguió tarareando aquella canción hasta que se quedó completamente dormido.

Desde siempre ha sabido que puede conocer a cientos de chicas, las que sean, probar sus labios y poseer sus cuerpos, pero nadie, absolutamente nadie podría compararse con Sam, su copiloto de vida, su mas preciado tesoro, su conflictivo compañero, su inseparable amigo, su único confidente, su extraño nerd, su mas grande sueño, su hermano; así que hasta el día de hoy, y después de todo por lo que han pasado, de haber crecido hasta convertirse ambos en los hombres que son, de haber externado por fin lo que sentían el uno por el otro, Dean observa a Sam y sigue admirándose, aun hoy siente aquellos nervios que lo dejan sin habla y aquellas ansias de beberse a su hermano, y sinceramente no cree ni quiere que eso acabe.

Tal como decía aquella canción que todavía de vez en cuando escucha, Sam fue, es, y siempre será su única Inspiración.

"Nuestro amor estaba destinado a ser, el tipo de amor que dura por siempre, y quiero tenerte cerca de mí para que me escuches decir que nadie más te necesita de la manera que yo lo hago"