Disclaimer: Los personajes pertenecen únicamente Stephanie Meyer. Yo solo juego con ellos.


MISS FRIENDSHIP.

CAPITULO 16: CHICOS IDIOTAS.

BELLA POV.

Estaba harta llorar por estupideces, pero no más. Cerré los ojos con fuerza para retener las lágrimas, y camine hacia la puerta del salón de artes. Entre y el profesor me dirigió una mirada reprobatoria. Me senté en mi lugar habitual y mire al frente sin prestar atención a nada de lo que el profesor estuviera diciendo. Suspire y me obligue a mi misma a no pensar en Edward Cullen. Tome mi cuaderno y empezó a garabatear en el. Tenía que distraerme con algo, ¿no?

El timbre sonó, tome mis cosas y Salí de ahí. Camine muy rápido hacia la clase de historia. Esa la compartía con Liam. No quería toparme con ninguno de Cullen. Ellos me conocían bastante bien, como para saber lo que me sucedía. Llegue al salón y mire a Liam sentado justo al lado de mi pupitre. Me saludo con la mano. Liam le había dicho al chico que sentaba a mi lado, Josh, que cambiaran de asiento. El feliz dijo que si. ¿Tan malo era sentarse conmigo? Camine hacia el y tome asiento con un suspiro.

-¿Qué sucede, Bella?-

Suspiro.

-¿Es Edward, verdad? ¿Qué sucedió ahora?- dijo con cansancio. Probablemente ya se estaba hartando de todo este drama, al igual que yo.

-Me lo encontré, y me reclamo que porque rayos me llevaba contigo. ¿Puedes creerlo? ¿Quién se cree para decirme con quien puedo estar y con quien no?- dije furiosa.

-Tranquila, tigre.- dijo divertido. Lo fulmine con la mirada. El rio de nuevo. –solo cálmate, ¿quieres? El y yo no nos llevamos desde hace un muy buen tiempo. No me extraña que te diga esas cosas. Solo trata de no matar a alguien con tu furia, ¿quieres?- dijo. Le sonreí. La clase comenzó y traté de prestarle atención funciono un poco. Solo un poco.

Después de clase, Liam y yo fuimos a mi casa. Teníamos que hacer un trabajo de historia juntos, así que decidimos empezar ya. Justo cuando entre con el por la puerta, mi mama me quedo viendo con los ojos como platos.

-¡Hola!- dijo con mucho entusiasmo.

-Hola.- dijimos Liam y yo al mismo tiempo. Ella me miro con mucha emoción. Antes que dijera una tontería le presente a Liam.

-Mama, el es Liam, un amigo.- remarque un poco la palabra amigo. Ella sólo una risita tonta.

-Mucho, gusto, señora Swan.- dijo. Ella rio.

-Oh, no. Llámame Renne.- dijo. El le sonrió amablemente y le dije que se senara en el sofá. Justo cuando nos dio la espalada mi madre hablo en, según ella, susurros.

-Oh, por Dios, Bella ¡Es guapísimo!- al parecer Liam la había escuchado porque soltó una risita. Yo me sonroje. - ¿Por qué no habías contado?- dijo con una tonta sonrisa en el rostro. Sentí el rubor crecer mas y mas.

-Por Dios, mamá. Basta, ¿quieres?- dije. Me estaba irritando. Camine hasta el sofá sin esperar su respuesta.

-Bueno, entonces, ¿tienen hambre?- dijo ella. Suspire. Liam iba a hablar, pero lo corte.

-No. No tenemos. Ya comimos. Creo que ya es hora de tu telenovela y en tu habitación ay un enooorme tele así que…- dije. Ella empezó a reír.

-Si, hija. Los dejare solos.- dijo remarcando la palabra solos y me guiño un ojo. Sabía que mi rubor se había expandido por todo mi rostro. Ella subió las escaleras y luego se escucho la puerta de su cuarto cerrarse. Liam se empezó a reír. Lo mire mal.

-Los… Lo siento. Es que tu mamá… es divertida.- dijo en medio de una carcajada. Lo golpee duro en su hombro y luego saque los materiales. Paro de reírse. –pero yo si tenia hambre.- dijo serio.

-cállate y haz el trabajo.- dije. Terminamos como a eso de las seis el bendito trabajo, pero, ¡Hey! Era para la próxima semana así que tenia unos días libres de tediosa tarea. Mi madre bajo y se puso a hacerle un interrogatorio a Liam en el comedor, como si los dos saliéramos o algo.

-¿y que? ¿No llevaras a cenar a mi hija?- dijo descaradamente. Liam rio.

-¡Mamá!- le reclame.

-Deja, Bella. Tu mamá tiene razón. Vamos, te invito a cenar.- dijo con una sonrisa cálida en el rostro. Me sonroje y fruncí el ceño. Mi madre soltó un grito ahogado de felicidad. Se había salid con la suya. ¿Hasta cuando me dejara en paz? ¡Dios! Hice un puchero y me hundí más en la silla con todo y sonrojo. Liam le estaba siguiendo el juego solo para molestarme. El me sonrió más y se puso de pie. Tomo mi mano y me jalo fuera de la silla y me hizo caminar hasta la puerta. Fuimos a una pizzería. Cuando llegamos seguía con el ceño fruncido.

-hiciste todo esto para levarme la contraria, ¿verdad? ¡Mi madre esta loca! ¿Cómo se le ocurre decir eso?- dije mientras tomábamos asiento en una de las mesas. El me sonrió.

-Si, lo hice por eso. Es divertido verte hacer pucheros.-

-vuelves a hacer eso, Liam Jones, y te juro que te mato. ¿Quién la callara ahora? ¡Ella piensa que nosotros salimos!- el me miro extraño. -¿Qué?- dije.

-Nada, nada.- dijo. La camarera llego y tomo nuestra orden. Ella se fue y Liam y yo empezamos a platicar como normalmente lo hacíamos. La pizza llego. Fue divertido, pero para cuando llegue a casa estaba exhausta. El se despidió de mí y se fue, y justo como había dicho, mi mama me bombardeo con preguntas. Muuuuuuuuchas preguntas. La ignoré. Solo le aclaré que el y yo no estábamos saliendo. El fin de semana pasó sin más. Dormí casi todo el domingo. Charlie quiso arreglar mi auto, pero no pudo encontrar la falla, así que llamo a un mecánico, que lo remolco hasta su taller y dijo que me lo devolvería en tres días. Genial. Hasta el miércoles. Tendría que llamar al Taxi-Liam. Otra vez.

El lunes me desperté súper tarde, ya que mi despertador no sonó. Tenía tanta mala suerte… si Liam no hubiera llamado, todavía seguiría en cama. El paso a recogerme para ir al instituto. Me regaño un par de veces por haberme quedado dormida, pero yo no tenia la culpa. Era del despertador. Cuando llegamos, solo había un espacio y estaba nada más y nada menos que al lado de un volvo plateado. Justo al par de este, un chico y la rubia oxigenada. Maldición. Suspire

-Si quieres busco otro lugar.- dijo.

-No, aquí esta bien.- no iba a dejar que Edward Cullen nos hiciera dar la vuelta por todo el campus. El aparco al lado del auto de Edward y el se quedo viendo fijamente hacia nuestra dirección.

-Hey, ¿estas bien?- dijo Liam. Asentí mi cabeza. Tome mi mochila y mis libros. Salí del auto. El me imito y sentí la mirada de Edward en mí. Camine al lado de Liam pasándolos de lado. Tanya estaba lloriqueando diciendo algo como 'no, osito por favor' tenía todo el maquillaje corrido por el rostro. Edward fulmino con la mirada a Liam y habló. Dijo algo pero lo único que alcancé a escuchar fue 'hipócrita'. Liam se tenso a mi lado y se dio la vuelta y camino dos pasos hacia el. ¿Qué…?

-Si tienes algo que decirme, Cullen, aquí estoy.- dijo Liam. Me le acerque. Sujete con fuerza los libo que llevaba en al mano.

-¿Qué haces, Liam?- le susurre. Edward se le quedo viendo fijamente con el rostro serio.

-ye me escuchaste. Te llame hipócrita.- dijo. Ay Dios. El se separo de su auto y se acerco un poco a nosotros. Se miraba increíblemente sexy. llevaba un par de pantalones negros, una camiseta blanca y, encima de esta, una chaqueta de cuero con tenis blancos a juego.

-Amor, ¿Por qué le hablas a estos?- dijo Tanya mirándoos con desprecio. Tenia lagrimas negras machadas por todo el rostro y las pestañas postizas desacomodadas. Se miraba como el infierno. Solté una risita. Ella me volteo a ver. -¿y tu de que ríes, enana?- dijo. Me mordí la lengua. Murmure un '¿te has visto en un espejo?' -¿Qué?- dijo ella. No me había escuchado.

-Cállate, Tanya.- le dijo Edward. Abrí los ojos de par en par. Nunca le había dicho algo a si a Tanya. Ella abrió su boca.

-Bueno, por si no sabias, las cosas se dicen en la cara.- dijo Liam acercándose más a Edward, quedando cara a cara. Eran exactamente de la misma estatura.

-Por eso te lo estoy diciendo aquí. En tu cara. Hipócrita.- dijo Edward. Estaban muy cerca. Sus pechos casi tocándose. Dios, tenía que detener esto.

-Al parecer quieres problemas, Cullen.- dijo Liam con media sonrisa en el rostro. Desde este ángulo, casi hasta se miraba peligroso. Edward rio un poco.

-¿Y según tu, te tengo miedo?- dijo el. Me acerque a ellos dos un poco nerviosa. Empuje un poco a Liam hacia atrás, pero el no se movió. Levante la mirada hasta su rostro. Seguía fijo en el de Edward.

-vámonos de aquí, Liam, por favor.- Le susurre. El bajo su mirada hacia la mía. Se quedo viéndome fijamente por un momento.

-Claro, huye.- dijo Edward con una sonrisa viendo hacia atrás de Liam.

-Edward, basta.- dije. El poso su mirada en mí. No lo había echo desde que llegamos y la dejo ahí un momento. Suspiro y se dio la media vuelta, caminado en sentido contrario.

-¿¡Amor?!- grito Tanya y se fue corriendo detrás de el casi tropezándose con sus enormes tacones. Esto había sido raro.

-¿Qué fue eso?- le pregunte a Liam, mientras lo empujaba para que caminara. El suspiro.

-te dije que no nos llevábamos bien. Eso es todo.- dijo con desdén. Fruncí el ceño.

-¿Por qué te llamo hipócrita?- dije mientras entrabamos al edificio vacío. La primera clase estaba por terminar. El frunció el ceño.

-olvídalo, Bella. Ve a clases.- dijo y se marcho hasta su clase, dejándome ahí parada. Al parecer hoy los chicos estaban idiotas.

No, simplemente son chicos. No me corrijas idiota. Tú eres la idiota.

El resto del día, lo pase con Alice. No había vuelta a ver a Liam, Edward o a Tanya. Mejor. No quería toparme con los dos últimos. A la hora del almuerzo, no sabia donde sentarme. No encontraba a Liam, así que me senté en una mesa cualquiera y luego se unos minutos el me encontró y se sentó conmigo. El se disculpo por la actitud de esta mañana. Lo disculpe pero aun no olvidaba porque Edward lo había llamado hipócrita. No le iba a preguntar. Se podía enfadar de nuevo, así que lo olvide. Por ahora.

Nos habíamos quedado hasta tarde recibiendo la última clase. La compartía con Liam también. El estaba casi cabeceado del sueño, mientras yo me burlaba de el. Era la clase de física. Nadie quiere tener física a la ultima hora, cuando estas mas cansado. Suspire. El timbre sonó, pero el maestro todavía estaba dictando la tarea. Era enorme. Cinco minutos después terminó y todos salieron corriendo de ahí. Yo desperté a Liam.

-Hey, tu. Dormilón. Arriba. Ya te vas a casa.- dije sonriendo. El se despertó y rio un poco. Le pedí que me acompañara hasta mi casillero. Si supiera lo que me encontraría camino ahí.


Capitulo dedicado a: naiielii . hernandez

Hoooli Holaa! :3 Aqui esta el capitulo 16...Siento la demora, pero no tengo NADA, ABSOLUTAMENTE NADA de tiempo. Ya entre al cole y... ¡Me estan matando! Ya estoy en un nivel superior, asi que... se aprovechan :'( Okey, no, pero si es demasiada tarea y no tengo tiempo para nada, asi que empezare a subir los fines de semana. Sabado o domingo ;) kdjjjdfsjksdklaljk ¡El capitulo pasado olvide la dedicatoria! Pero bueno... Alguien por ahi me pide una imagen de Liam (Srita. Horan) pero la verdad no di con ninguna imagen que pudiera describir a Liam como yo lo imagino, aunque hay uno que talvez se pareciera (un poquito, nada mas) pero se ve un poco mas joven a lo que yo imagino a Liam, y fanfiction no deja poner enlaces y no se como hacer D: ¿Sugerencias?

Los quiero.

Cherry.