—Muy bien, Pan—hablo su madre mientras le acomodaba la camisa—Ya estás lista para ir a la escuela.
—Pero, mama...—dijo una somnolienta pelinegra mientras hacía un pequeño puchero—Yo no quiero ir a la escuela.
—¿Por qué?—pregunto su madre con el ceño fruncido.
—Porque tengo mucho sueño—dijo para después tirarse en la cama, intentando consiliar el sueño.
Videl sólo negó con la cabeza y se fue de la habitación, pero no era para dejarla dormir, sino más bien, para traer una cubeta de agua y lanzarsela en la cara.
—¡Mamá!—gritaba la niña de ocho años mientras que por el susto se caía de la cama—¡Eso fue malévolo!.
—Nop—dijo la madre mientras sonreía alegramente—Eso fue una de las maneras de como levantar a tu hija "la floja", lo aprendí en el curso para padres.
—¡Mamá!—dijo la pelinegra mientras cruzaba las manos—Yo no soy floja.
—Como tú digas, mi princesa—dijo Videl mientras se retiraba de la habitación—Pero si no estás en la mesa en al menos diez minutos, preferirás mil veces estar en la escuela.
La chica sólo tragó saliva y se levantó torpemente del piso, no le aletaban esas palabras a quedarse dormida. La niña al poco tiempo bajo al comedor encontrándose con su padre y madre besándose.
—Rayos...—dijo la niña haciendo una mueca de asco—¿Podrían hacer eso más tarde?.
Los primerizos padres al escuchar la voz de su retoño se alejaron y miraron a Pan mal. Ellos se encontraban sonrojados y avergonzados.
—P-pan—dijo su madre desviando la mirada—No te quejes, cuando tengas novio vas a estar igual.
—¡¿Cuál novio?!—grito Gohan celoso, no le gustaba la idea de compartir a su hija con un muchacho, y menos con aquel bastardo de Thomas, ¡Le robó el primer beso a su pequeña!, quiso denunciarlo a la policía por "robo de beso infantil" pero... sólo lo corrieron a escobazos de la estación.
—Del novio que tendrá en su adolescencia, Gohan—dijo la mujer con un ceño fruncido—Ella va a casarse, tener hijos, tal vez divorciarse y estar en un asilo.
—Pero si ella va a hacer monja—dijo el hombre—¿Verdad que sí, Pan?.
—Eh...—dijo la pequeña mientras sonreía con nerviosismo—¿Si?.
—¿Eso es una pregunta o una afrimacion?—Pregunto Goten entrando a la cocina por un rico bote de leche.
—Las dos cosas—dijo Pan mientras caminaba lentamente hacia atras en un intento apresurado de uir.
—¿Eso se puede?—dijo Gohan mirando a su hija como si le hubiera dicho que 22= 234.
—Claro que sí—dijo Pan abriendo la puerta de la casa, dispuesta a irse, pero una mano fornida la detuvo.
—Yo y tú madre te vamos a acompañar—dijo Gohan con una sonrisa en los labios—Aunque más tarde hablaremos sobre tu futuro como Monja.
Pan sólo asendio asustada.
—Si un chico se quiere meter contigo, partele la cara, si una niña se quiere meter contigo, partele la cara, si viene un enemigo, partele la cara, si...
—Ya entendí padre, hay que partirle la cara a todos—dijo la niña mientras rodaba los ojos divertida por la situación.
—Exacto—dijo él hombre dándole la razón a su hija.
Ahora su madre se acercó a ella y le agarro los hombros—Cuidate.
Ella con una gran sonrisa asendio y se dispuso a entrar a la escuela, ella estaba preparada para aprender más, para comprender todo a su alrededor y ser una persona de bien.
—¡¿Qué hizo?!—preguntaba un atónito hombre mientras negaba con la cabeza ante la rebeldía de su hija.
—Ya le dije—hablo la directora exasperada—Su hija le lanzó bolitas de papel a la maestra, inicio una pelea de comida en la cafetería, le partió la cara a cinco niños y a otras tres niñas. Esa niña me temo que está expulsada.
—¡¿Qué?!—preguntaba Pan con el ceño fruncido—Pero tengo excelencia académica.
—Si, aunque tú comportamiento es demasiado...—la señora hizo una mueca—Imperactiva.
Pan sólo levantó las cejas expectante ante los gestos que hacían sus padres, su madre de estar en el enojo, paso a la felicidad, luego al enojó de nuevo y al último suspiró. Su padre primero llegó feliz, luego se puso de amargado, y al final tenía una mueca.
—No fue mi intención, directora—dijo la niña mientras columpiaba sus piernas en la silla—Yo sólo le mandé un papelito a la maestra, y eso que fue por accidente porque se lo iba a lanzar a Max—dijo ella recordando—La pelea de comida si la inicié yo, pero fue porque se me cayó la bandeja y se lo embarre a un compañero—Continuo—Y sobre los niños... Merecían aquel puño.
—¿Y crees que ese sea pretexto para golpearlos?—hablo la señora con le ceño fruncido—Si te estaban molestando, podías ir con los maestros.
—Nop—dijo bajando la cabeza—Aunque...—antes de que continuará hablando un sonido en su pantalón la distrajo, sacando rápidamente el celular.
—Uh... Una actualización en Fanfiction—dijo ella mientras tenía la mirada fija en el celular—¿Me esperan un momento? Es el último capítulo y está intenso la cosa.
—¡Pan!—los tres regañaron a la niña, haciendo que está guardara con rapidez el celular.
—Yo...
—Pan—interumpio la directora a la infante—Se que tú eres una niña sumamente inteligente, pero, aunque tengas todas esas virtudes tu comportamiento no es el deseado—habla está de forma determinada—Esta vez voy a dejar pasar lo ocurrido, pero a la próxima no habrá una segunda oportunidad.
—¿Ya es todo?—dijo la niña algo impaciente al ver como la directora sólo abría la boca.
—Si, aunque quisiera hablar con tus padres...—responde ella mirando al par de adultos perplejos por la situación.
—No hay problema...—dijeron los dos al mismo tiempo.
—Muy bien, puedes retirarte—dijo la directora dirigiéndose a la pequeña niña que desapareció de ahí ante el comentario.
—¡Por fin podré leer el final en Fanfiction!—fue lo último que se escuchó ante su retirada maestra.
—¿Qué ocurre?—hablo Videl tomando la atención de la señora que se había quedado embobada por la rapidez con la que había desaparecido la niña.
—Perdonen nuestro atrevimiento, primeramente—dijo la señora aclarando su voz—Pero hace ya algún tiempo le hicimos un Test de CI a su hija y los resultados fueron los esperados—hablo la pelirroja entregándole unos papeles que tiempo atrás yacía en una carpeta—Su CI es de 163 eso básicamente significa que es una niña prodigio, ante ello quisiéramos preguntarle algunas cosas...
—Espera un segundo—dijo Gohan no entendiéndo muy bien la información—¿Me está diciendo que aquella niña loca que tenemos como hija es prodigo?.
—Exactamente—dijo ella asendiendo con la cabeza—debemos darles tratos especiales ante aquella condición. Yo sugeriría avanzarle un curso.
—Vaya...—dijo Videl todavía perpleja ante la situación—Nunca pensé que aquella niña que se escapa todas las noches fuera tan... Inteligente.
—Es una vaga definitivamente—dijo Gohan respondiéndole a su esposa—Aunque eso no le quita lo astuta.
—Entonces está dicho, su hija estará un curso adelantado—dijo la señora con una tremenda sonrisa en los labios.
—Nunca dijimos nada sobre eso...—susurro Gohan para si mismo—Suena fantástico directora, mañana mismo empieza.
—¿Ya es todo directora?—dijo la pelinegra levantándose de la silla al ver que todo estaba arreglado.
—Si, pueden irse—ellos sólo asendieron y salieron de la amplia oficina, en busca de su pequeña.
Al encontrarla, ellos se encontraron con una muy extraña imagen... La niña se hallaba llorando con la mirada fija al celular. Los padres preocupados por el bienestar de su retoño fueron corriendo hacia ella y la abrazaron fuertemente.
—Pan...—dijo la mujer tratando de consolarla—Vamos, sé que no fue tu intención golpear a los niños, pero tampoco estés así.
—Concuerdo con tu madre—dijo el hombre acariciando a la niña—Se que estuvo mal aquello, pero te dieron una oportunidad.
La niña se soltó de los brazos de sus padres para verlos con el ceño fruncido—A mí no me interesa eso, sino más bien que... ¡La protagonista murió!—dijo ella cayendo en llanto de nuevo.
Los padres sólo vieron confundidos a la niña, pero de todos modos la abrazaron y lloraron con ella, aunque sus sollozos eran demasiados malos.
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