Cuando ya no esté, sigue adelante por mí.

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Wherever You Will Go - The Calling


-Dean, porfavor no vayas, solo...solo quédate conmigo- dijo Sam mientras jalaba a su hermano de la chaqueta tratando de evitar que siguiera preparando sus armas.

-Sammy, solo será una noche- ignorando los jaloneos de Sam, el rubio siguió metiendo armas en una pequeña maleta verificando que estuvieran cargadas y se giró soltándose del agarre de su pequeño hermano para buscar el recipiente con gasolina -oh, ahí está- susurró al encontrarlo.

-Dean, haré lo que me pidas pero por favor no me dejes solo- se paró frente a Dean para impedirle el paso.

-No estarás solo, te quedarás con Bobby- trató de rodear a su hermano pero éste no le dejó.

-Yo lo se, pero...tengo miedo Dean- bajo su parda mirada al suelo, Dean lo observó con ternura y subió una de sus manos a la mejilla de Sam.

-¿De que tienes miedo Sammy?- preguntó al tiempo que acariciaba la mejilla con su pulgar.

-De...de que- el castaño sintió su voz quebrarse a causa del nudo en su garganta pero aun así se obligó a hablar -de que me dejes, de que te vayas y no vuelvas más...tengo miedo de que algo te pase y te aparte de mi lado-.

El mayor se sentó en el borde de la cama sin soltar la mejilla de su hermano y lo observó fijamente.

-Eso no va a pasar Sam, volveré, vamos ya tengo dieciocho años, se cuidarme bien, además papá estará conmigo-

-Yo lo sé, quisiera poder ayudarte y no tener que quedarme con Bobby mientras tu arriesgas tu vida- Sam sintió un nudo en la garganta al pensar que mientras el dormía tranquilo bajo las sábanas su hermano se enfrentaba a criaturas horribles y peligrosas en el frío de la noche.

-Hey, me ayudas bastante cuidándote a tí mismo, es lo único que necesito, saber que estás bien, ¿Puedes hacer eso por mi?- tomó un mechón del cabello castaño y lo acomodó detrás de la oreja del pequeño.

Una pequeña sonrisa se formó en los labios del menor -Si, lo haré, pero si me prometes que volverás-

Dean atrajó a su hermano a su cuerpo y lo abrazó con fuerza enterrando su rostro en el cuello de Sam y aspirando su aroma, ese aroma que tanto le gustaba y que no había encontrado en nadie más, era el aroma de Sam, su Sammy.

-Lo prometo, volveré-

-o-

Al día siguiente los Winchester de mayor edad regresaron a casa de Bobby, John con un brazo sosteniendo a Dean de la cintura y ayudándolo a caminar pues se había lastimado una pierna y tenía una fea cortada en el pecho, Sam corrió hacía ellos para ayudar a su hermano también.

-Volví Sammy- dijo el rubio con una mueca de dolor mientras era acomodado en uno de los sillones de la sala de su amigo cazador.

-Eres un idiota- contestó Sam preocupado pero sonriéndo feliz por poder volver a ver a su hermano, aunque fuera en esas condiciones.

-Siempre volveré contigo Sam-

"Y el tiempo que estemos separados te llevaré presente en mis pensamientos, pero si por alguna razón un día no vuelvo más, no quiero que me odies por romper mi promesa Sammy, quiero que sepas que hasta el ultimo segundo de mi existencia habré pensado en ti".

Tres días para cumplir el trato.

-Hey Dean ¿En que tanto piensas?- Sam dejó lo que estaba haciendo en su portátil y observó a su hermano que sostenía en sus manos una cerveza y la observaba perdido.

-Dean...-

El rubio salió de sus pensamientos y vio a Sam extrañado.

-¿Eh?-

-Pregunto que ¿En que tanto piensas?- Dean se rascó la nuca y le regaló una media sonrisa al pequeño.

-Solo estaba recordando Sammy-

Cuando Sam terminó con la investigación del caso que tenían, ambos se fueron a dormir, decidieron hacerlo juntos en la misma cama, con Dean abrazándose a la espalda del menor.

-o-

Cuando sintió a su hermano completamente dormido, el mayor se levantó de la cama con sumo cuidado para no despertarlo, caminó sintiendo la alfombra por sus pies descalzos y se sentó en una silla frente a la cama en donde momentos antes estaba acostado, observó como su hermano dormía plácidamente y sonrío, una sonrisa melancólica.

-¿Qué vamos a hacer Sammy?- susurró bajo -Mi partida es inevitable y ambos lo sabemos, es solo que...es solo que no queremos aceptarlo, ambos tenemos miedo de lo que pasará cuando el tiempo se haya agotado- cruzó sus manos y puso su barbilla sobre ellas apoyando sus codos en sus rodillas.

-Pero...¿Sabes que es lo más extraño? No temo ir al infierno, eso es por mucho lo que menos me preocupa, temo dejarte solo, tengo un miedo increíble a que no puedas seguir sin mi, a que te consumas en la soledad, yo estuve sin ti las más largas horas de mi vida y estoy seguro de que no habría soportado más tiempo, fue por eso que te traje de vuelta a la vida- se aclaró la garganta, no le gustaba recordar lo mal que lo había pasado por la pérdida de su hermano.

-Y yo sé que lo intentaste de todo Sammy, te ví noches enteras buscando en libros la manera de romper el trato fingiendo que buscabas información sobre algún caso- suspiro largo y tendido -pero seamos realistas, en un par de días mas ya no estaré contigo...- se detuvo un momento en silencio cuando Sam se movió, creyó que había despertado pero al ver que de nuevo se quedó inmóvil, continuó.

-Es por eso que ultimamente me he buscado un reemplazo, alguien que esté contigo cuando yo me haya ido- una lágrima solitaria bajo por una de sus mejillas y se apresuró a atraparla entre sus dedos.

-Me he preguntado quien podría tomar mi trabajo y cuidar de tí. Yo sé de sobra que nadie será capaz de amarte como yo, pero aun así necesitarás amor, porque así eres tu, el cursi Sammy que siempre necesita que lo amen, que yo te ame, y tal vez nunca te lo he dicho, pero me encanta eso de tí- se levantó de la silla y se sentó en la cama de al lado para poder ver más de cerca el rostro del castaño.

-Muy a mi pesar he pensado en Ruby ¿Sabes? No es que me agrade la idea, pero siempre hablas de que ella podría ayudarnos y cosas asi, tal vez te mantenga seguro, claro que me gustaría más que dejaras la caza, que encontraras a una chica que no fuera demonio- soltó una pequeña risa -no lo se...que te cases, que tengas hijos, que te alejes de esta vida que yo nunca quise para tí, tal vez algún día encuentres a alguien como Jess...- desvió su mirada a sus manos sintiendo más lágrimas caer de sus ojos.

-Como sea...tampoco te lo he dicho, pero he soñado con regresar a tu lado, me he imaginado encontrando la manera de volver a tí, para cuidarte de nuevo y guiarte como lo he venido haciendo todos estos años- clavó de nuevo su mirada en el menor.

-Y aunque no lo creas, he orado todas las noches buscando que alguién me escuche, deseando que exista alguien allá afuera que pueda trarme de vuelta contigo-.

Dean se puso de rodillas frente a la cama en donde yacía Sam y llevó una de sus manos al largo cabello castaño, le apartó algunos mechones de la frente y se la acarició con un pulgar.

-Me voy Sam, y aunque no tenga el valor de decírtelo cuando estás despierto quiero que sepas que pase lo que pase Sammy, que a donde vayas, yo estaré contigo, aquí...-dijo posando su palma entera en su frente -y aquí- bajo su mano hasta el pecho de Sam, justo encima de su corazón.

"Si pudiera lo haría, iría a donde sea que tu fueras."