DISCLAIMER: Los personajes pertenecen únicamente a Stephanie Meyer. Yo solo juego con ellos.


MISS FRIENDSHIP.

CAPITULO 21: ENFERMA.

BELLA POV.

-¿Si no se, el que?- pregunte frustrada cruzándome de brazos. Esto de no saber porque peleaban me estaba irritando. Y mucho. Edward bufo y miro hacia otro lado.

-Olvídalo, maldición.-

-¡No! ¡Ya estoy harta de que hablen a mis costas! ¡Ni siquiera se porque carajo pelean!-Dije. Me estaba irritando demasiado. En cualquier minuto explotaría. El suspiro y me miro a los ojos de vuelta.

-¿a que viniste? ¿A defenderlo a caso?- dijo medio divertido medio molesto.

-No es tu asunto.- dije como el lo había hecho hace unos segundos atrás. El rodo los ojos. –Solo quiero que ya se calmen los dos con esa estupidez.-

-Bueno, calma a tu mascota esa, y yo me calmo.- Dijo retándome. –Además, luego me lo agradecerás, créeme.-dijo guiñándome un ojo. Cerré mi puño con fuerza y explote, como un volcán de ira, solo que, en sentido metafórico, Edward detuvo la lava, ya que tomo con agilidad y sin vacilación el puño que iba a estamparse directo en su rostro. Sabía que el mío estaba rojo de ira. El empezó a reír. Intenté hacer lo mismo con mi mano izquierda, y el la atrapo de nuevo. Rio más fuerte. Forcejee con el una vez mas y el se acerco, me dio un beso en la cabeza y me soltó y salió corriendo fuera del vestuario de hombre mientras se carcajeaba. Yo me quede ahí estática. Grite de pura frustración. Le di una patada a un banco que estaba allí haciéndome daño a mi misma. Grite una vez más.

¿Qué estaba mal con Edward Cullen?

._._._._._._._._._._.

Camine rápidamente por las escaleras. Todo estaba a oscuras. Un sonido de desesperación se escuchaba en mi habitación. Suspire. Empecé a subir uno por uno, escalón por escalón, pero me era imposible. Cada vez que yo daba un paso, un escalón más se sumaba a las escaleras. Corrí más rápidamente. Sonidos agonizantes llenaban mis oídos, luego gritos, gritos de auxilio: era Liam.

Me asuste y corrí lo mas rápido que pude para poder llegar a mi habitación, ¿Qué demonios estaba pasando? Los gritos se incrementaron. Como pude, corrí hasta que pude llegar a la cima de estas, y cuando trate de abrir la puerta, esta tenia cerrojo. Empecé a golpearla para para que Liam intentase abrirla o algo. Nada sucedía, solo los mismos atormentantes gritos de antes. Sin saber cuando, comencé a llorar y a sollozar, pidiendo a gritos ayuda para Liam. Instantáneamente, casi por instinto, comencé a patear mi vieja puerta, y, a causa de la adrenalina, no se de donde saque fuerzas, la puerta se abrió, y el grito mas horrible y desesperante llenaron mis oídos. La habitación se torno blanca.

Me levante de un salto. ¿Qué demonios había sido eso? Respiraba con dificultad. Lleve mi mano hasta mi frente, y estaba tenia un sudor viscoso. Hice una mueca. Mi cabeza dolía al igual que todo mi cuerpo. Bufe frustrada. Genial. Había tenido una horrible pesadilla con Liam. Seguro estaba enferma. Caí de espaldas en la almohada. El dolor de cabeza aumento, tanto que decidí ponerme de pie para ir a buscar un poco de agua y luego buscar una pastilla. Mareos y mas mareos se cruzaban por mi camino, casi caigo en un par de ocasiones. Suspire mientras iba por el último escalón de las escaleras mientras tacaba mi frente y me sostenía del pasamano. Sentía mucho frio y estaba sudando cada vez más. Como pude, me serví un vaso con agua, lo tome todo y me serví otro. Emprendí mi caminata hacia arriba nuevamente y fui hasta el baño. Busque una pastilla para el dolor cabeza. Cuando la encontré, me la tome junto con el agua. Me mire en el espejo. Estaba pálida. Más de lo normal. Mis labios se veían blancos. Genial. Me había enfermado. Todavía era de noche. Las tres de la madrugada aproximadamente. Suspire. Camine hasta mi habitación y me recosté en la cama.

._._._._._._._.

-¿Bella? Bella, Cariño.- dijo mi madre despertándome. Gemí frustrada. Mi cuerpo adolecía completamente. Ella me miro fijamente. –Estas pálida.- dijo y acto seguido, toco mi frente. –Dios mío, Bella, estas ardiendo en fiebre.- Sentía como sus palabras retumbaban en mi cabeza. La martillaban una y otra y otra vez. –Espera aquí.- dijo. –No iras al instituto.- salió de la habitación y minutos después regreso y me dio otra pastilla. Malditas medicinas.

Recuerdo que ella murmuro algo, pero no se que fue, ya que caí en un profundo sueño nuevamente. Estaba tan cansada…

Desperté. Eran las dos de la tarde. Había dormido demasiado. Me sentía un poco mejor. Recuerdo que mi mama intentó que comiera, pero no lo logro. Me levante de la cama. Mi cuerpo aun dolía, pero no tan exagerado como en la mañana. Fui directo a la cocina, tome un plátano y lo comí. Comer me haría sentir mejor. Minutos después, me encontraba en el baño, vomitando todo el plátano. Asqueroso, lo se. Mi mama entro y sostuvo mi cabello. Y así fue durante los próximos dos días. Vomito, dolor, vomito, dolor.

Al segundo día de estar enferma y faltar al instituto, era de noche y decidí marcarle a Liam. Timbro una… dos… tres…

-¿Hola?- dijo un somnoliento Liam desde el otro lado del teléfono. Sonreí.

-Hola, Liam.-

-Bella, ¿Cómo te sientes? Escuche que estabas enferma. Lo siento, quise ir a visitarte, pero todavía estoy en cama por… tu sabes porque.- dijo. Ouch. ¿Tan duro golpeaba Edward?

-Si, no te preocupes, te entiendo.- dije evadiendo el tema de Edward. –Quise hablar contigo. Estoy tan aburrida. Solo somos la tele y yo.- dije mientras hacia un puchero hacia mi viejo televisor. Estaban pasando The Fresh Prince of Bel-Air.

-Ja. Ya me extrañas, ¿no es así?- dijo al otro lado del teléfono. La verdad, si, lo extrañaba.

-Narcisista.- murmure. El rio alto.

Seguimos hablando por un par de horas más hasta que el sueño, pudo con ambos. Al día siguiente era sábado. Ni me moleste en levantarme, y, para el domingo, me sentía de maravilla, todo gracias a 'la sopa especial de mama'. Ese día, programe el despertador para que sonase mañana en la mañana. No tenia pensado seguir perdiendo clases en el instituto. Además, a me sentía mucho, mucho mejor.

A la mañana siguiente, el despertador sonó a la hora que lo había programado. Me levante y fui directo al baño. Me duche y me puse una sudadera blanca con un osito en medio. Lo se, no es lo que generalmente uso, pero era nueva, Alice me la había regalado y no la había usado aun. Además me sentía de maravilla. Me puse un par de jeans ajustados y converse. Amarre mi cabello en una coleta alta y lista. Baje a desayunar y Salí. Mi camioneta estaba como nueva. La había extrañado tanto… todo apuntaba a que hoy seria un gran día.

._._._._._.

En el instituto, todo el mundo estaba alborotado, hacían ruido y las chicas estaban más chillonas y emocionadas de lo normal. Mire a todos extrañada ¿de que me perdí?

Le reste importancia y camine hasta mi casillero. Escuche a la chica de al lado que un tal Tom la había invitado al baile. ¿Baile? ¿Cuál baile?

Me di la vuelta y vi enfrente mío un enrome letrero pegado en un mural que decía 'Baile de Primavera' con muchas rosas, flores y adornos cursis de ese tipo.

Ah. Ese baile.

Rodé los ojos. ¿Por eso tanto entusiasmo? Era tan molesto. Tienes que conseguir 'el vestido perfecto' y los 'zapatos perfectos' te estresas por que el chico que te gusta no te invito, tienes que recibir a alguien que sea 'aceptable' según tus gustos… Suspire. Odiaba el maldito baile de primavera. Y el de invierno. Y el de otoño. ¿Hay baile de otoño? Me encogí de hombros y seguí caminado, hasta que una conocida vos dijo nombre. Me voltee para verlo. Liam venia caminado entre la gente. Su cara ya no tenía ningún morete ni nada por el estilo. Sonreí.

-¡Hola, Liam!- dije y el se acerco para depositar un beso en mi mejilla.

-Hola, Bella. ¿Cómo te sientes?- dijo.

-Mucho mejor.- dije. Empezamos a caminar a la clase de literatura. -¿Qué tal tu?-

-Mejor.- dijo. Poso su brazo en mis hombros. –Ya te extrañaba, pequeño monstruo.- dijo. Reí y le saque la lengua como niña pequeña.

-Yo no.- bromee. El se quedo callado un segundo. –Hasta soñé contigo. Fue fastidioso.- dije recordando la pesadilla perturbadora que había tenido con Liam.

-¿a si?- dijo. -¿Qué clase de sueño?- meneo sus cejas. Reí.

-Pervertido. No fue esa clase de sueño. Fue más bien una pesadilla.- dije.

-Ouch, Bella. Me lastimas, ¿sabes?- dijo reí otra vez.

-¡es en serio! Fue una pesadilla.- dije. El se puso serio. –Ugh olvídalo.- dije al ver que no me estaba prestando atención ya que estaba viendo algo enfrente de nosotros, y, al parecer por su mirada, no era agradable. Seguí con mis ojos donde el estaba mirando. Me tense inmediatamente. Era Edward. Venia caminando hacia acá distraídamente. Y (como no) con Tanya a sus espaldas siguiéndolo cual perrito. No había sabido nada de el desde el encuentro que tuvimos el y yo en los vestidores de hombres. El se percato de nuestra mirada y me ignoró olímpicamente, mientras fulminada a Liam.

Si las miradas matasen.

Esto era lo que me enfermaba. Literalmente.


:D - Les Sonrío para que no me peguen u.u Es que estaba de vacaciones y yo... uh... Ok, no. No tengo excusas. No merezco su perdón :'( Pueden pegarme, pero en la cara no porque cuando sea famosa, me van a decir fea :( Ok no, ya me calmo (el chocolate no es bueno, el chocolate no es bueno, lalala)

¿Como están hermosas criaturitas del Señor? - (Se me pego lo del Rubiiuh' D:)

Espero que les guste el capituloooo... Lo escribí con mucho amor... Si les aburre... Pos coman chocolate.

Ok. Lamento si no he respondido alguno de sus comentarios, pero es que estoy apuradisisisima. Los responderé luego, pero no dejen de postear Reviews. Me hacen felices con sus cosas y ocurrencias. Los amo. Mas si son larguitos e.e Ok, me despido, hermosos Saltamontes :'D

PD. ¿Alguien mas mira a a ElRubiusOMG? ¿No? ¿Nadie? ok. u.u

PD2: ¡Felicidades si llegaste hasta acá! Te has ganado el amor incondicional de la escritora :''3