Te estaré cuidando.

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Every Breath You Take - The Police


"-¿Y lo más importante?-

-Cuida de Sammy-"

-¿No estás emocionado Sam?- Dean se volteó desde el asiento del copiloto a ver a su hermano que se encontraba en la parte trasera del auto -Será tu primera cacería de Poltergeist-

-Si, seguro- contestó el menor con sarcasmo sin apartar su mirada de la ventana.

El rubio se volteó al frente para revisar si John aun no regresaba, al parecer seguía con su entrevista con los dueños de la casa en donde se encontraba el Poltergeist, entonces se pasó al asiento trasero al lado de su hermano.

-Vamos Sammy, será divertido- le animó dándole un ligero empujón en el hombro con el suyo.

-Uy si, súper divertido...- contestó aun más sarcástico si era posible.

-¿Se puede saber que te pasa?- preguntó el mayor molesto con la actitud del pequeño.

-No me pasa nada Dean- respondió escueto sin siquiera voltear a verle.

-Si tienes miedo puedes decírmelo, lo sabes- le removió el largo cabello para enfatizar sus palabras.

-¡No Dean!- se apartó del toque del mayor -¡No tengo miedo, deja ya de tratarme como a un crío!-

Dean no dijo nada más y se pasó de nuevo al asiento del copiloto, Jhon había salido ya de la casa.

-Bueno chicos, en una hora desocuparán la casa y entraremos a hacer nuestro trabajo- dijo el mayor de los Winchester cuando se encontró dentro del auto.

-Si señor- fue la única respuesta que recibió, por parte de Dean.

-o-

Una hora más tarde se encontraban en la casa colocando los componentes que acabarían con el espíritu en puntos estratégicos de la residencia.

Todo iba bien, Jhon estaba en el sótano, Dean en la primera planta y Sam en el segundo piso, los tres trabajaban rápido, el rubio más que los demás pues no le gustaba dejar al pequeño solo, entonces quería acabar lo más pronto posible para ayudar a su hermano con su parte.

En eso se encontraba concentrado cuando escuchó el golpe y la queja de dolor de su hermano en el piso de arriba, dejó lo que estaba haciendo y subió cual rayo las escaleras para auxiliar a Sam, cuando llegó se encontró con el menor tirado en el suelo mientras se sostenía un costado con los brazos.

-¡Sammy!- le llamó al tiempo que corría hacia él -Hey ¿Estás bien?- preguntó arrodillado frente a él mientras revisaba si no tenía alguna herida grave.

-Si...- contestó a regañadientes a causa del dolor -solo ha sido un golpe-

Dean se dispuso a levantar a su hermano en brazos cuando sintió un fuerte golpe que lo lanzó contra la pared del otro lado de la habitación.

-¡Dean!- fue el turno de preocuparse del pequeño quien olvidó su dolor para tratar de ayudar a su hermano.

-¡No Sam!- gritó el rubio mientras trataba de incorporarse -No te muevas- ordenó pues no quería que su hermano fuera golpeado de nuevo.

Se levantó por completo haciendo caso omiso al dolor en sus costillas y se dirigió de nuevo hacia Sam. Un nuevo golpe lo lanzó de espaldas contra una mesa arrancándole un lamento

-¡Dean!- grito el castaño con el miedo impregnado en su voz.

-Sammy, quédate quieto- dijo entre pequeños quejidos que trataba de ocultar del pequeño -estoy bien- mintió.

Para su alivio, John entró en la habitación con rapidez.

-¡Papá...Dean!- avisó el menor para que John ayudara a su hermano.

-En un momento Sam- John se acercó a la pared en la que debía colocarse el último componente y comenzó a abrir un hueco con un martillo.

-¡Apresúrate!- le alentó, volteó la vista para encontrarse con una mesilla en el aire que apuntaba con claras intenciones hacia él, cerró los ojos con fuerza esperando el golpe...nunca llegó.

Cuando abrió los ojos se encontró con el enorme cuerpo del rubio apresando el suyo, estaba de pie apoyando sus manos en la pared a los costados de su cabeza y temblando por el esfuerzo, aun así, lleno de dolor por haber intersectado el impacto, Dean le sonreía triunfante y con la mirada puesta en él.

-¿Estás bien Sammy?- preguntó con un hilo de voz.

Al menor se le llenaron los ojos de lágrimas ¿Como su hermano podía dejar de lado su propio bienestar por él? A él no le había pasado más que un rasguño, Dean había sufrido todos los golpes, seguro tenía una que otra costilla rota y se esforzaba por mantenerse en pie, y aún así preguntaba por él.

-¿Dean, porque?- preguntó sin poder contener más las lágrimas.

-Es mi trabajo ¿No es así? Protegerte Sammy-

Ante las palabras de su hermano, Sam no pudo más que abrazarse al cuerpo de su hermano con fuerza haciendo que éste soltara un pequeño quejido, pero al rubio no le importaba, no había mejor cura para las heridas de su cuerpo que el cariño de su pequeño, por eso devolvió el abrazo ignorando las punzadas de dolor y ambos se dejaron caer de rodillas en el suelo, Sammy contradiciendo las palabras que había dicho en el coche, buscando cual niño pequeño el calor que solo el cuerpo de Dean le proporcionaba.

Detrás de ellos, John , que ya había terminado con el Poltergeist, observaba la escena con una mezcla de tristeza y ternura en el semblante, se sentía reconfortado de saber que si él se iba, Dean estaría ahí para proteger a su hermano de todo y de todos, no quería llegar a otras conclusiones, pero si de algo estaba cierto, era de que el rubio amaba a Sam más que a nada y que sin duda daría hasta su vida por él.

No se había equivocado.

-o-

Recordando aquellas palabras dichas por John que marcaron su vida para siempre, recibió la nueva cuchillada, no protestó, a ese punto ya se había olvidado de como hacerlo, decidió mejor seguir inundándose con imágenes del ser que lo mantenía "vivo" en aquel lugar, el único por el que sentía que valía la pena seguir luchando y no perder las esperanzas pese a todo.

John nunca tuvo que decírselo, desde que Sam llegó a su vida, Dean se volvió su eterno protector.

Por eso, entre interminables cadenas enganchadas a su destrozado cuerpo mientras Alistair hacía nuevos cortes en él en la penumbra del infierno, con el recuerdo de Sam...sonrió.

"Lo hice bien, ¿Cierto Sammy? Cuide bien de ti..."

-o-

SAM

Desde que te fuiste, estoy perdido y sin rumbo.

Cuando sueño por las noches, tan sólo veo tu rostro.

Observo alrededor, pero eres tú aquello que no puedo reemplazar.

Siento frío y hecho de menos tus abrazos.

Sigo llorando Dean, Dean por favor...

"En cada aliento que tomes, cada movimiento que hagas, cada lazo que rompas, te estaré cuidando"