Después de muchísimo tiempo de no actualizar, aquí traigo un nuevo cap :)
Perdón y gracias :D
Inspirado en: I Don't Wanna Miss a Thing - Aerosmith
-¿No es adorable?- preguntó posando una de sus delicadas manos sobre su propio pecho en un gesto de ternura.
-El más adorable- respondió él apartando la mirada del pequeño ser que se encontraba sumergido en un profundo sueño para observar el semblante de aquella mujer que tanto amaba -es idéntico a ti-
-¿Tú crees?- hizo un mohín pensativo volteándose para encarar al alto hombre -pues yo creo que se parece más a ti-
-¿De qué estás hablando?- rió -¿Lo has visto bien? tiene tus ojos, tu cabello, incluso tiene tus pequeñas pecas, es idéntico a ti Mary- recogió un mechón del rubio cabello de su esposa y lo acomodó detrás de su oreja.
-Que poco observador amor- Johnn la miró confundido -verás, cuando él se ríe- giró un momento su rostro hacía el bebé para recalcar sus palabras -no puedo más que recordarte a ti y lo feliz que me hace escucharte reír-
Su esposo sonrió orgulloso y abrió la boca para decir algo pero ella siguió hablando.
-También sonríe igual que tú, es como si las esquinas de sus labios fueran a alcanzar sus orejas- ambos rieron, Mary sostuvo la mejilla ajena con una mano y comenzó a acariciarla con su pulgar haciendo que el pelinegro se reclinara hacia el contacto -de igual manera, cuando se acurruca entre mis brazos buscando calor y cariño, me recuerda tanto a tu lado sensible y cuando buscas mis caricias cual niño pequeño-
-Mary...-
-Y esa misma mirada que ahora me regalas, es la que pone él siempre que me ve, como si quisiera tenerme a su lado para siempre, tan llena de amor-.
Johnn tomó el rostro de su esposa entre sus manos y pegó su frente a la contraria.
-Te amo- le susurró -los amo a ambos, no tienes una idea de lo feliz que me hace tenerlos a mi lado- besó la pequeña nariz de la rubia -y te prometo Mary, que siempre voy a protegerlos, a ustedes, mi familia- acercó sus labios a los de la mujer y la besó con ternura en suaves roces que se asemejaban a caricias.
Mary rodeó el cuello de Johnn con sus brazos y se puso en puntas para profundizar el beso sin que dejara de ser dulce, se separaron con lentitud y con una sonrisa brillante en sus rostros.
-Dejemos dormir al pequeño- murmuró bajo ella deshaciendo su abrazo y acercándose a la cuna del bebé.
La rubia se inclinó para acariciar el delicado rostro de su hijo y lo cubrió con una manta.
-Te amo chiquillo- le dijo bajito -Que los ángeles te protejan esta noche- le besó la frente con delicadeza.
Johnn se acercó también y se agachó para besar la nariz de su bebé, justo como le encantaba hacer con su esposa.
-Hasta mañana campeón- susurró.
Ambos salieron de la habitación del pequeño rubio y se dirigieron a la suya tomados de la mano, al llegar destendieron la cama y se metieron en ella arropándose con las cobijas, se acercaron frente a frente y se quedaron viendo.
-Creo que Dean será el consentido de nuestros diez hijos- fue él quien rompió el silencio.
-No puedes tener consentidos cuando se trata de hijos, no es...- Mary dejó de hablar analizando las palabras de su marido -¡Oye espera! ¿cómo que diez hijos?- preguntó causando que John Winchester se echara a reír por su inocencia.
-Eres encantadora amor- recibió como respuesta un pequeño empujón por parte de la rubia -Te amo- expresó al tiempo que contorneaba con sus dedos el rostro de Mary.
-También te amo- contestó colocando su mano sobre la de John en su mejilla.
John abrazó a Mary a su cuerpo y acarició su cabello hasta que se quedó dormida.
Ahí, en la oscuridad de la habitación, se quedó contemplando al ser que más amaba, aquella mujer que le robó el aliento desde que la vio por primera vez, de la que se había enamorado como nunca creyó llegar a hacerlo, la que le dio la dicha de tener un hermoso hijo y por la que agradecía cada nuevo día a su lado.
Observó su sonrisa, que aun dormida le parecía de lo más radiante, no le apetecía dormir pues sentía que entonces nada podía superar a la realidad, se quedó detallando con la vista y con suaves caricias el rostro de su amada y escuchando su acompasada respiración, hasta que irremediablemente, se quedó dormido.
Y John nunca amó a nadie de la manera que amó a Mary, la madre de sus hijos y poseedora de su completo corazón.
JOHN
Porque no quiero perderme una sola de las adorables veces en que sonríes.
No quiero perder tampoco una sola oportunidad de besar tus labios.
Lo que más quiero es estar contigo justo como ahora, quiero abrazarte con fuerza y nunca dejarte ir.
Solo quiero quedarme contigo, así, por el resto de los tiempos.
Dean bajó la mirada al enorme cuchillo entre sus manos mientras caminaba a su víctima.
Se había dado por vencido al fin, ya no era más el chico "recto" que siempre le habían enseñado a ser.
Pensó en sus padres, recordando aquella época en donde todo era más sencillo, tal vez ellos entonces hubieran querido que Dean creciera en un ambiente lleno de amor, que cuidara de su hermano y estudiara, que terminara una carrera, que fuera un exitoso doctor, abogado, bombero, lo que sea.
Pero no eso en lo que se había convertido, todo menos eso.
-Lo lamento- dijo en tono derrotado, y realmente no supo a quien de todas las personas que había decepcionado iban sus palabras.
