Un día hubo mucho jaleo y Ciel se acercó para ver al nuevo paciente, gritaba, pataleaba y maldecía a quienes le habían traído. Un hombre, aunque por su largo cabello rojo parecía mujer, estaba siendo internado por sus familiares. Ciel escuchaba a los enfermeros decir que le habían traído por haberlo encontrado en la cama con otro hombre. Ciel no entendía porque eso era considerado una enfermedad.

Cuando el paciente se calmó y aceptó su destino Ciel decidió acercarse a él.

-Si has venido a burlarte vete… -El pelirrojo tenía ahora el cabello corto y llevaba el uniforme de paciente como él, se le veía ido pero era por los tranquilizantes que le daban cada día-

Se encontraba sentado en un banco, el más alejado de todo el jardín, con la mirada fija en un punto y un rostro sereno pero infeliz. Ciel le había observado toda la semana que llevaba ahí. Le había visto llorar, ser la burla de todos, ser acosado y golpeado incluso. A veces otros pacientes eran los culpables y los enfermeros no hacían nada para detenerlos.

Ciel se sienta junto a él. –No voy a burlarme. –Asegura- ¿Por qué estás aquí?

-Por amar a un hombre. –Contesta sin mirarle. Ciel seguía sin comprender-

"Oh… que triste" Meylin llora.

"Mmm parece buena persona" Observa Finny.

"¿Qué más da que sea marica?" Dice Bard.

-Cuando llegue aquí… Me llamaron loco, y yo les llamé locos a ellos, y los maldije, y ellos me superaron en número. –Dice Ciel mirando también un punto fijo en el jardín. Pero sabía que el hombre le miraba- No estoy loco ni enfermo. Tú tampoco Grell Sutcliff. –Ahora le mira y ve lágrimas en los ojos de él- es una pena… tenías un bonito cabello… -Mira su pelo rojo, que le recordó a su tía… apenas recordaba los rostros de sus familiares pero el pelo rojo de su tía jamás le ha caído en olvido…-

Ciel hizo por primera vez un amigo en ese lugar.

La frase que dice Ciel fue dicha por el dramaturgo Nathaniel Lee quién fue encarcelado durante cinco años en el hospital Bethlem.