Un día a principios de primavera un nuevo enfermero llego a Bethlem. Un hombre serio y con lentes, a Ciel le pareció un tipo aburrido y demasiado normal por lo que ni le prestó atención. Pero fue en uno de sus paseos con Grell por los jardines que se fijó en que él le miraba.
-¿Acaso te gusta? –Pregunta Ciel- creía que amabas a William…
-Ciel, te voy a contar un secreto… -Grell le lleva aparte y en voz muy baja le explica:- él es Will… Ha logrado escapar de donde sea que le tenían, y ha llegado como voluntario. Nadie sospecha nada. Y así podemos estar juntos.
En una ocasión Ciel les cubrió mientras tenían relaciones sexuales. Al fondo en los jardines están los establos, y ellos se habían escabullido sin que nadie lo notara. Ciel vigilaba por si alguien venía, mientras ellos dos estaban en los establos amándose. Los ruidos que hacían, los gemidos que intentaban no emitir, llegaron a Ciel quien por un momento les vio curioso. Grell estaba a cuatro mientras William con los pantalones bajados le embestía por detrás y a la vez acariciaba la erección de Grell. Ambos soltaron a la vez un gran gemido.
Ciel tuvo envidia por un momento. Luego volvió a su deber de vigilar.
