Desde las primeras sesiones Ciel y Sebastián habían hablado de salir de ahí y recuperar el título de Conde de Ciel además de las tierras que le pertenecen. Habían pasado seis meses, Ciel había mejorado y podido controlar todos sus problemas. Bard, Finny y Meylin seguían ahí pero Ciel les aceptaba como una parte de él, al igual que Sebastián que estaba al tanto de ellos.
-Quiero que Grell y Will salgan también. –Pide Ciel en una de sus charlas sobre su Plan de escape-
-¿Por qué? –Sebastián alza una ceja, intrigado-
-Ellos… me caen bien. –Admite Ciel. Y en verdad Grell es su único amigo-
Sebastián tenía todo planeado y se lo había explicado a Ciel. Había presentado ante un abogado que aún quedaba un Phantomhive vivo y que reclamada su fortuna, título y tierras. Por supuesto a la familia no le hizo gracia. Sebastián se había presentado como su representante legal y había prometido traer a dicho heredero y presentarlo ante la familia. Ciel debía salir de ahí, y antes de presentarlo ante la familia debía recibir algunas lecciones de etiqueta.
-No te preocupes por eso Sebastián… Solamente debo fingir ¿no es así? –Ciel puso los ojos en blanco- solo sácame de aquí. –Pide mientras se tumba en el regazo del mayor-
-Saldremos. Pero hay que hacerlo bien. –Comenta Sebastián-
"Al fin… al fin nos vamos de este lugar" Dice feliz Meylin.
"Volveremos a casa… y está vez nadie nos quitara lo que es nuestro" Dice Finny.
"No dejaremos que nos vuelvan a humillar" Dice Bard.
