Jueves por la mañana. Un joven chico de cabellos verdes caminaba por su habitación vestido a medias. Solo traía puesto el pantalón de su uniforme, la camisa blanca totalmente abierta y una toalla blanca sobre su revoltosa cabellera que estaba usando para secarse.
Se sentó sobre su cama, y sujeto su móvil para comprobar la hora.
Todavía quedaba poco más de una hora para entrar a clases. Que decir, esa mañana había terminado antes con su entrenamiento matutino, con la idea de dedicar unos minutos más a leer esa carta que yacía sobre su escritorio, misma a la que se quedo mirando después de ver su móvil.
No se sentía con las mejores ganas de querer leerla honestamente.
La sola idea de imaginar lo que vendría en esa carta le ponía de nervios, le incomodaba y entremedio de eso, estaba un sentimiento de tristeza. Era curioso como un trozo de papel era capaz de ponerlo en ese estado. Pero, por más emociones negativas que le diera esa carta, sabía que debía leerla, lo quisiera o no.
Suspiro, y se puso de pie.
Dejo la toalla sobre el respaldo de la silla, y tomo la carta. Regreso a la cama otra vez y sostuvo el sobre al que se quedo mirando por varios minutos, rebuscando en alguna parte de su ser, el coraje para leer esa carta.
Tal vez estaba exagerando, o quería ser demasiado cuidadoso, realmente no estaba seguro.
—Quizá no sea nada malo—Dijo finalmente, abriendo el sobre. Por lo visto no era solamente una hoja, sino que eran dos hojas completamente llenas de información.
Tras desdoblarlas, prosiguió a leer.
Algunas cosas que venían en su contenido ya se había percatado de ellas. Un ejemplo era cuando los ojos rosa aparecían, que significaban que el quirk estaba activado y ejerciendo su efecto sobre la persona afectada.
La hostilidad y agresividad que daba Kirishima cuando alguien se le acercaba o tocaba más allá de lo permitido. Pero sin duda, hubo algunas cosas que le interesaron bastante.
"Los sentimientos del individuo en cuestión…", leyó. "Posibles desenlaces" "Que hacer cuando los celos llegan" "Los instintos del individuo" "Efectos más" Había leído algunas de esas palabras y analizado lo que venía en esa carta tan a fondo como le fuera posible.
Sin embargo, una parte de la segunda hoja le hizo pasar saliva de manera dolorosa. El titulo no se veía alentador, y las letras en rojo que dictaba: "Advertencia", tampoco eran buena señal.
"El cupido negro. He decidido ponerle así a este efecto, que es el más peligroso de todos y espero que nunca se deba repetir. Es un efecto que sucede cuando la mente empieza a cuestionar los sentimientos del corazón y el quirk mismo.
Cuando esto sucede, y todo empieza a entrar en conflicto. El quirk tratara de forzar al individuo a que obedezca sus órdenes. Si el corazón está en acuerdo con el quirk, la lucha será mucho más reñida contra la lógica del cerebro y hará que el afectado caiga en un estado incontrolable. No tendrá control sobre su cuerpo, ni su quirk y atacara a todo aquello o aquellos, que amenacen su felicidad y la de su pareja. Hasta donde pude conocer, este efecto surge con la intervención de terceros. En caso que suceda algo como esto, una forma de controlarlo es que la pareja en cuestión este con él, le mime y le asegure que lo ama solamente a él. Esta forma fue la que he visto funciona cuando el Cupido negro aparece. Esto talvez te recuerde a la Bella que calma a la Bestia, algo así es como funciona el contenerle.
No sé si se pueda controlar a base de golpes. Solo espero que si este efecto llega a pasar, seas capaz de controlarlo."
Izuku tembló un poco ante la idea de que eso le fuera a suceder a Kirishima. No quería que lo dañaran, o que él dañara. Tamaki lo había dicho, el quirk parece peligroso y con ese efecto de "Cupido negro", ya no dudaba que fuera peligrosa.
Si tan solo pudiera hacerle preguntas directas al civil del quirk… Pero, por el momento debería de conformarse con esa información y memorizar las cosas importantes, procurando que bajo ningún motivo ese efecto surgiera. Aún si debía defender a Kirishima y su falsa relación de Kacchan y Shōto a los golpes, lo haría.
Llamaron a su puerta. Honestamente no esperaba a nadie, supuso que debería ser Shōto o Iida. Antes de abrir la puerta, guardo la hoja dentro del sobre nuevamente y lo guardo en uno de los cajones de su escritorio. No debía dejar que esa clase de información saliera de su habitación, ni que cayera en las manos equivocadas. Que por equivocadas se refería a Todoroki y Bakugō.
Una vez la carta asegurada, se dispuso a atender el llamado de la puerta, todo para toparse con el rostro sonriente de Kirishima.
— ¡Buenos días, Izuku!—Saludo el pelirrojo, inclinándose para besar la comisura de los labios de su novio. —Hoy decidí venir por ti—La sonrisa se amplió más, mostrando esos afilados dientes que poseía.
Era una sorpresa verlo despierto más temprano que otras veces y más aún, que fuera por él a su habitación.
—C-Claro… ahm… Pasa por favor—Dijo Deku, mientras le dejaba entrar a su habitación.
Claramente no era como Kirishima, así que cuando el pelirrojo entro, cerró la puerta con seguro. No porque planeara algo inmoral con él, sino, porque podrían repetirse accidentes como el que sucedió el día de ayer.
— ¿Pasa algo?—Pregunto Eijirō, al ver que Izuku parecía estar ausente de sí mismo.
—Oh, no… No es nada. Solo tuve una pesadilla y la estaba recordando. —Mintió, esperando que le creyera y rogando porque no fuera capaz de leerle. Izuku no dejaba de pensar en esa carta y sus palabras, así como en todas las emociones que le embargan el cuerpo entero.
—Sabes que cualquier cosa puedes contar conmigo, ¿verdad?—Dice el pelirrojo. Kirishima ha dejado caer su mochila sobre el piso de la habitación y redujo la distancia entre ellos. —Recuerda que te amo y haría lo que sea por ti—
Esas palabras quedarían tatuadas en su corazón lo quisiera o no, pero no solo en su corazón, sino, que estarían grabadas en su cabeza todo el tiempo. Estarían marcadas en su alma incluso… Y esas palabras lo atormentarían una vez los días pasaran. Porque jamás las volvería a escuchar…
Eijirō, notando que su sonriente y amado peli-verde se denotaba de caído por esa "Pesadilla" que dijo, le tomo de las manos y jalo de ellas para llevarlo hasta la cama y ambos sentarse.
—Vamos, sonríe… No me gusta verte así de mal—Kirishima suelta una de las manos de Izuku, y la lleva hasta su mejilla, acariciando la misma con calma y cariño. Pasa su pulgar por las pecas que tiene el chico de ojos esmeraldas, a su vez que mantiene una sonrisa sobre sus labios.
Deku no puede evitar sonreír y dejar que sus mejillas se sonrojen ante esa mirada intensa y esa sonrisa tan sincera y cariñosa que le está dedicando el pelirrojo.
Siente que podría pasarse todo el jueves, el viernes, sábado y el domingo admirando esos ojos rojos que siempre le han estado mirando con intensidad. Le gustaba esa mirada en Kirishima y el cómo todo el sentimiento que siente por él, son gritados por esos ojos. Le gusta su sonrisa amplia y sus dientes, que, aunque siempre piensa que puede contarse al besarlo, ama cada uno de esos filosos dientes. Le gustan sus labios, su nariz, sus mejillas y esa cicatriz. Ama su cabello en puntas, y ese color rojo tan intenso que tiene.
¿Esta es la razón por la que a Kacchan le gusta Kirishima?, piensa mientras continua analizando y grabando cada detalle que puede de esos ojos que son el centro de su universo en ese momento.
¿Con ese amor es cómo ve a Kacchan?, vuelve a pensar, y la idea de tener que dejar de ver esos ojos, de sentir su intensidad y el amor con él que le mira, le estremece y le molesta. No quiere perderlo. Suena egoísta, lo sabe, pero no quiere que esos ojos vean a nadie más con esa intensidad como a él.
Eijirō, de su lado, no puede dejar de ver los grandes ojos verdes de Izuku. Lucen tan expresivos, con un aura inocente, pero que sabe que son capaces de demostrar gran valor y determinación cuando se lo propone. Ama esas pecas que se esparcen por las mejillas y que contrastan tan hermosamente cuando se sonroja. Le gusta su sonrisa sincera y tierna. Su cabello verde, esponjoso y rizado es otro de los puntos que más quiere de Izuku.
No sabe porque, pero en Deku, siempre ha visto a un chico bastante inocente, un poco extraño con esas manías de pensar todo en voz alta, bueno y noble, y que por alguna razón siempre que lo ve le dan ganas de meterlo en una cajita y protegerlo a toda costa. Aunque sabe que Midoriya tiene un quirk condenadamente poderoso, él siente ese deseo de protegerlo.
Casi yendo al límite de no dejarle ni a luz ni a sombra.
Ama esos ojos verde, el brillo, y su color. Un color que le trae paz, le da valor y le hace sonreír como un enamorado tal cual Fat lo dijo antes.
Pero esos ojos no pueden quedarse quietos, oh no, ya han empezado a detallar las mejillas de Izuku y contar cuantas pecas tiene en cada mejilla. A observar como su cabello sigue luciendo húmedo y esponjoso. Como la piel cremosa y suave es exhibida en el pecho de Izuku, en sus clavículas, el pecho, en su abdomen marcado y en esa V que se asoma ligeramente por encima del pantalón.
Ya antes ha visto ese cuerpo cuando se cambian en los vestidores, pero siente que es la primera vez que puede verlo y apreciarlo a detalle sin sentir una extraña culpa. No sabe a qué se deba esa culpa.
Se relame los labios. De repente ha sentido que hace demasiado calor, y que su boca se ha quedado seca.
En menos tiempo del que pareció, ambos labios se presionaron.
La otra mano de Eijirō soltó la mano de Izuku, y la llevo hasta sus mejillas para atrapar su rostro y no dejar que se aleje cuando empieza a hacer más profundo el beso.
Deku no opone resistencia.
Siente el aliento mentolado de Kirishima, y a su traviesa lengua queriendo entrar a su boca para jugar. Y el peli-verde le da total libertad de que lo haga. Abre sus labios, y dejando de lado el hecho que los dientes de Eijirō le asustan un poco porque los percibe demasiado filosos, trata de competir con la ágil lengua del contrario y explorar la boca ajena con el mismo deleite con el que lo hace Kirishima.
Lo consigue, pero quien lleva el control es el pelirrojo que sonríe en medio del beso. No sabe porque lo hace, pero no le da importancia, de hecho, no le importa en absoluto nada que no sea saborear esa boca.
No nota ni siquiera cuando Eijirō le empuja sutilmente para recostarlo sobre la cama y ponerse encima de él.
Se enfrasca en lo bien que se siente la boca de Kirishima, su aroma a esa colonia masculina, y el calor que proviene de su cuerpo.
Las manos del chico de ojos rojos, han dejado las mejillas de Izuku, y han dado a un nuevo punto de ataque. Las caderas del peli-verde.
Las manos se colocan y acarician las caderas, para después ir subiendo por los costados de su cuerpo. Los pulgares trazan los músculos de vientre y el pecho, mientras que el resto de los dedos busca delinear como puede los tendones de la espalda.
Izuku de su parte tiene rodeado a Kirishima por el cuello, dejando que este haga lo que guste al resto de su cuerpo.
Eijirō deja de atender sus labios un momento, y empieza a repartir besos por sus mejillas, queriendo besar cada peca. Deku ríe un poco ante las cosquillas que le hace. Después, empieza a dar besos por la mandíbula y finalmente llega al cuello donde continua repartiendo más y más besos, solo que estos ahora eran besos húmedos y ligeros mordiscos que daba a toda esa piel expuesta.
Mentiría si dijera que no tenía ganas de morderlo.
Como si quisiera marcarlo, como si quisiera dejar sobre su cuello una marca que le hiciera saber a todos que ese adorable joven de cabellos rizados y verdes le pertenecía completamente. Que solo él era su dueño.
Midoriya no opone resistencia cuando los labios de Kirishima están atendiendo su cuello y su hombro. La sensación es tan agradable que a conjunto con esas traviesas caricias que está dando a su cuerpo, siente que puede perderse en el placer. No por nada tiene una atractiva erección que presiona dolorosamente contra sus pantalones.
El aliento cálido de Eijirō choca contra su piel. Una alerta se despierta en Izuku, sabe lo que viene cuando los dientes rozan su piel y el aliento choca otra vez. Pero no hace nada, y ni hará nada. Porque como gusto culposo que se ha instalado en el por la pasión del momento, desea que lo haga.
Desea que deje todas las mordidas que quiera sobre su cuerpo.
De golpe, siente la punzada de dolor en esa parte que queda a escasos milímetros del cuello. La mordida ha incluso sacado sangre, y eso no ha importado a ninguno de los dos.
Tengo más camisas blancas del uniforme, piensa Deku extasiado por la mezcla del dolor y placer que está sintiendo. Claramente la herida no ha sacado chorros de sangre, pero sabe que alguna que otra pequeña gota caerá y manchara el blanco de su camisa.
Pero insiste, en ese momento no importa.
Al menos no hasta que siente como Eijirō se aparta y altera un poco la pose en la que estaban. Sujeto a Izuku por debajo de la espalda y lo ha levantado para dejar que su espalda se apoye contra la pared. Se acomoda entre las piernas del peli-verde y le besa nuevamente con la misma pasión de hacía unos instantes.
Deku tiembla cuando la alarma se intensifica todavía más en su cabeza, sobre todo cuando la respiración del pelirrojo se hace más pesada y escucha como la hebilla del cinturón de Kirishima es retirada de su lugar.
—E-Espera, Eijirō… Yo… Yo todavía no—Dice entre el beso que no le deja hablar y sus propios jadeos.
Ha sentido la erección del más alto rozarse con la suya y la descarga de placer le nubla los sentidos. Pero aboga todo el autocontrol que le queda y empuja un poco a Kirishima por el pecho. El pelirrojo se detiene, y observa a Deku, así como la herida de la mordida que le ha hecho que está dejando salir pequeños hilos de sangre.
—Oh… ahm… Yo… Lo siento, Izuku. Me deje llevar—Esboza una sonrisa nerviosa. Realmente estaba ansioso de poder hacerlo. Ya que no ha dejado de tener esos sueños y fantasías eróticas donde Izuku es protagonista. No cree poder explicar lo de la mordida. Tal vez ha sido un arrebato de pasión y el querer dejar evidencia de algo. —Lo lamento. Olvide que tenemos clases—Eijirō suelta unas pequeñas risas nerviosas para no provocar ese momento como algo más incómodo.
No era exactamente el asunto de las clases lo que había activado en Izuku la alarma. Sino el hecho de que no había llegado a ese grado de intimidad con nadie.
Era virgen en toda regla.
Él sabe que Kirishima y Bakugō mantienen una relación sexual activa. Incluso para ser tan jóvenes.
No es que ese detalle le gustara en lo absoluto, vaya, no quería ni saberlo. Pero en su momento, se sintió "complacido" de que Kirishima se lo hubiese contado, como una señal de confianza, ya que, según el pelirrojo nadie más sabia de eso, puesto que Katsuki se lo había prohibido de manera tajante. Es claro porque, ya que si alguno de los profesores se enteraba, no quería imaginarse las posibles broncas que tendrían. Ni que decir de lo que pensarían sus compañeros…
Izuku tenía miedo de lo que fuera a sentir, de lo que sucedería con su cuerpo y las sensaciones. O de quien sería el que metería a su amiguito en el trasero del otro. No sabe si Kirishima en su relación con Kacchan es el… ¿Cómo decirlo?, el pasivo o el activo. Así mismo, tampoco sabía que es lo que quería ser él en esa relación. Solo por juzgar la iniciativa de Eijirō, y su increíble habilidad besando, siente que es él quien lleva el rol de activo. Lo que lo dejaría a él como el pasivo.
La idea de dejarse someter por Kirishima le excito más y no sabe porque.
—N-No… no es por las cl-clases… —Susurra el peli-verde bastante rojo.
— ¿Entonces qué es?—Pregunta Eijirō, bastante curioso por saber la razón por la cual no proseguían a algo que ambos claramente deseaban. Solo bastaba ver esos bultos en sus pantalones para entenderlo todo. Si era algo que pudiera solucionar, lo haría sin problema alguno.
Deku ya no encontraba donde esconderse o que decir. ¿Realmente quería hacerlo? ¿Realmente quería darle su virginidad a Kirishima? Su respuesta era afirmativa (extrañamente), pero, la imagen de Todoroki le frenaba abrutadamente.
No podía hacerle eso. No debía hacerle eso al que si era su verdad pareja solo porque estaba teniendo un arranque hormonal. Él mismo Todoroki lo dijo antes "Solo estaban juntos por ese quirk", y Deku ya no se sentía tan seguro de querer entregarse bajo ese término.
—No voy a presionarte para que lo hagamos… —Escucha que dice el pelirrojo, quien lleva sus manos a las mejillas del pecoso para hacer que lo vea a los ojos. Eijirō esboza una sonrisa cuando se ven a los ojos. —… Además… existen otros métodos que podemos hacer sin necesidad de que haya penetración… ¿Que dices?—
Apenas las palabras del pelirrojo terminaron de salir, este pareció reaccionar a lo que había dicho, y por dicha razón quería azotar su cabeza contra la pared al escucharse como todo un pervertido desesperado por tener sexo… Al menos eso sintió Kirishima que dio a entender a Midoriya con su comentario.
Los dos se quedaron mirándose, sintiendo como un poderoso rojo intenso se apoderaba de sus mejillas.
Eijirō estaba por moverse y dejar que Izuku terminara de vestirse al ver que este no hacía o decía nada con respecto a su idea. No le culpaba, él (quizá) tampoco aceptaría, pero las manos del peli-verde le detuvieron.
—Y… ¿Y qué es eso q-que po-podríamos hacer?—Puede que Deku haya pensado su respuesta con la cabeza caliente, (tanto en bueno como en mal sentido), y que ese deseo lujurioso este tomando posesión de él, pero… ¿Qué más daba?
Estaban en su habitación, solos y con mucho tiempo antes de clases. Además, esa mordida y esos besos, esos sentimientos y esas sensaciones, le habían hecho decidirse a consentir su flechazo y seguir el "sabio" consejo de su superior. Incluyendo además lo que dijo el pelirrojo: "Hacer otras cosas sin penetración" Se bajaría esa calentura sin dejar su virginidad…
Kirishima sonríe, sin que ese rojo desaparezca de sus mejillas.
Varios gemidos se escuchan en la habitación.
Sonidos eróticos de jadeos, y húmedos también, a conjunto con el rechinido de la cama.
Izuku ya no lleva sus pantalones, ya que estos han terminado en el piso de la habitación, así como gran parte del uniforme de Eijirō. Mismo que está casi desnudo, puesto que su pantalón se encuentra a la altura de sus tobillos junto a su ropa interior.
Casi desnudo igual, se encontraba Deku. Solo que su ropa interior estaba a medio abandonar su cuerpo, ya que su bóxer colgaba sin pena y pudor de su rodilla derecha.
Ambos estaban sumidos en un ósculo demasiado intenso que dejaba escapar saliva por las comisuras de sus labios. La mano de Kirishima se movía rápidamente por todo el falo de ambos miembros que se rozaban en esa masturbación conjunta.
Las manos de Izuku mantenían a Eijirō sujeto por los hombros que usaba de apoyo para mover sus caderas en busca de más contacto de la mano del pelirrojo y el roce con el miembro del mismo.
Para ser la primera experiencia de ese tipo de cosas para Izuku, estaba demostrando ser alguien muy caliente que buscaba más placer en esas caricias que no dejaba de recibir. Eran adolescentes y sus impulsos poseían más poder dentro de sus cuerpos. Aunque eso sonara como una buena excusa realmente.
Los gemidos más altos fueron callados por los labios del otro, ahogándose en un placer que no estaba teniendo ninguna clase de límite.
Si Kirishima tuviera que clasificar las expresiones que más le gustaban de Midoriya, sin duda diría que esa expresión lasciva y excitada era su favorita. Ver las pecosas mejillas del más bajo rojas, ver esa boca jadeando su nombre y dejando salir pequeños hilos de saliva a causa de sus demandantes besos, esos ojos opacos por el placer y esa sonrisa torcida por la lujuria que se formaba cada que se miraban a los ojos.
Oh si, Eijirō amaba esa expresión.
Pero ninguna llegaría a compararse a esa finita expresión que dio Midoriya cuando su orgasmo le alcanzo.
Sus ojos se abrieron como platos, jadeo con fuerza abriendo la boca tanto como pudo, arqueo su espalda sin pudor de exponer todo el placer que sintió, presiono la piel de Kirishima bajo sus manos, casi enterrando sus uñas. Si antes el pelirrojo estaba enamorado de esa expresión lasciva de antes, verle sucumbir al placer completo, y esa cara que le regalo, le hicieron conocer otro nivel de enamoramiento. E igual modo, hacerlo llegar a su propio orgasmo.
Todoroki no dejaba de mirar en dirección hacia la puerta, esperando que llegara Izuku en algún momento. Su mirada incluso se había intensificado cuando noto que faltaban solo 5 minutos para que la clase comenzara y el peli-verde no daba señal alguna de aparecer.
Pero no solo él estaba así, Bakugō (aunque no lo dejara notar mucho), también miraba a la puerta, esperando que alguno de esos dos idiotas pareciera.
Sin embargo, nunca llegaron.
Aizawa había llegado, ni un minuto más ni menos. Y se dispuso a impartir la clase como siempre. Noto los dos asientos vacíos. Iba a pasar esa falta, simplemente por el quirk que no solo tenía a Kirishima, sino que también arrastraba a Midoriya.
Solo esperaba que cualquier excusa que tuvieran para no llegar a clase, fuera de suma importancia.
Después de la clase con Aizawa, la joven pareja de enamorados había hecho su acto de presencia por fin en el salón.
— ¡Nos vamos a caer, Eijirō!—Se escuchó la alegre voz de Izuku entremedio de sus risas.
— ¡Claro que no!—respondía Kirishima de mismo modo alegre y risueño. — ¡Solo debo abrir más las piernas!—
El alboroto atrajo algo de atención del resto de los alumnos de la clase, quienes miraron a la puerta bastantes interesados. Algunos más llamados por ese último comentario que había dado Kirishima, que cualquier persona de mente malsana, torcería su significado a uno muy malo.
Cuando la puerta se abrió, la joven pareja entró. Kirishima tenía sujeto a Midoriya por la cintura desde atrás, y ambos parecían querer caminar en esa posición. Que era un tanto incómoda para caminar. Eijirō llevaba ambas mochilas, sobre su espalda y sus piernas abiertas casi a cada lado de Izuku para poder caminar.
Midoriya estaba tan contento esa mañana, que olvido casi por completo el problema que estaba empezando a surgir y el sonido de un lápiz siendo dolorosamente partido a la mitad.
—Vaya, vaya… ¡Hasta que llegan!—Dijo Kaminari con una sonrisa. — ¿Dónde estaban? ¿Se quedaron a jugar a las espadas o algo así?—Se burló, ampliando más su sonrisa.
—Respeta su privacidad, Denki—Codeo Sero, igual sonriente y burlon que su amigo.—Son libres de explorarse mutuamente sin que lo expongamos—
—¡N-No hicimos nada de eso!—Defendió Kirishima en medio de un poderoso rojo que se posiciono sobre sus mejillas.—¡Nos quedamos dormidos, es todo!—
—Ese rojo de tus mejillas dice otra cosa~—Canturreo el rubio, queriendo seguir molestando a Kirishima con eso, quien sentía el rostro arderle de vergüenza.
Midoriya no estaba lejos de ese estado. Su rostro parecía un tomate en su mejor temporada, pero estaba tan avergonzado de eso que no podía decir algo.
No tardo mucho para que Eijiro bajara las mochilas y se lanzara a callarle la boca a Kaminari a golpes. Golpes amistosos, cabe aclarar.
Sero les observo desde su lugar, así como algunos que pasaron de ese evento. Al no considerarlo de sumo riesgo y solo ser parte de la cotilla entre esos dos.
—Midoriya, debo desaprobar su comportamiento si ambos han llegado tarde y reprochar que se quedaran… ¿jugando espa..? No importa, saltarse clases por estar juntos no es bueno—dijo Iida, quien miraba al pecoso levantar las mochilas del suelo.
—Disculpa, Iida—respondió Izuku, agradeciendo que su amigo peli-azul no repitiera esa frase de Denki.—Hubo un problema con el asunto del quirk de Kirishima—Susurro el peli-verde con cautela.
—Oh—respondió el delegado. — ¿Y esta bien ahora? ¿Se puso agresivo o algo así?—
—Ya todo está bien… Eijirō está mejor y estable. Fue un pequeño descuido mío que se puso mal—Mentiría si dijera que esa respuesta no la había ensayado en su cabeza desde que salió con el pelirrojo de su alcoba para que sonara sincera y convincente.
Izuku dejo la mochila de Eijirō en su asiento, y se llevó su mochila para irse a su propio lugar, mirando como el pelirrojo seguía persiguiendo a Kaminari por el salón.
En el transcurso a su asiento, una mano firme le sujeto de la muñeca con mucha fuerza.
— ¿Qué carajo estaban haciendo que no llegaban, Deku?—gruño Katsuki con furia. Una que Midoriya sentía tan palpable en esos ojos rubí.
Izuku observo la mano de Bakugō sobre su muñeca y percibió como había salido algo de humo de su agarre. A esa altura daba gracias de la manga del saco no fuera de una tela tan delgada.
—F-Fue algo con el quirk—respondió, tan firme como pudo y confrontando con toda la fuerza que tenía en ese momento a su amigo de infancia. Pero su voz había sonado dudosa y nerviosa. Haciendo que la mirada del contrario se intensificara más contra el pobre peli-verde que no sabía cómo manejar esa expresión.
—Hey, hey ¿Qué se supone que haces, Blasty?—como una ayuda divina, había llegado Kirishima, retirando el firme agarre del cenizo de la muñeca del pecoso con un movimiento que podría entrar en la categoría de agresivo y brusco. La sonrisa que tenía en ese momento el pelirrojo era un poco forzada que contenía su molestia. No importaba que fuera Blasty, incluso a él no le dejaría tocar a Midoriya sin su permiso.
Izuku observo en completa atención lo que hacía Eijirō, y noto que ese rosa no había aparecido.
— ¿Ya revisaste la puta galería de tu teléfono o no?—Eludió la pregunta Bakugō.
—No he tenido tiempo—respondió Eijirō, sujetando la mano de Izuku para entrelazar sus dedos.
— ¿Es que quieres que te muestre todo a la fuerza o que putadas?—Bakugō siempre era de perder la paciencia muy rápido. Y esta vez no era la excepción. Había escuchado lo que el intento de Pikachu había dicho y eso no le hizo para nada feliz.
No sabe si Eijirō recuerda la experiencia que tiene con él. Pero sabe que es un maldito calenturiento que no requiere de mucho para dejarse llevar por sus hormonas y someterse a sus instintos bajos.
Y por lo que conoce de Deku, sabe que el mitad-mitad y él no habrían intimado aún. El inútil de mierda de Midoriya era demasiado mojigato para querer abrirse de piernas, aunque podría esquivarse y ese inútil tenga un rasgo de puta caliente que él no conozca. No lo sabe, pero en su estado colérico donde no está pensando con lógica, todo eso es una probabilidad que realmente sea verdad.
Observa como Izuku aprieta un poco el agarre de manos que tiene con Kirishima, así como un rojo que se formó en sus mejillas. Eijirō de su parte, solo mantiene esa sonrisa de idiota que siempre tiene.
Pero en esos momentos donde está observando a Izuku que nota algo. Algo que la camisa blanca está buscando ocultar. Esta cerca del cuello, nota la leve hinchazón roja que se asoma levemente. Y él, por experiencia, sabe a qué se debe esa hinchazón.
Crujen los dientes de tal manera que la mandíbula le duele. Ya no está pensando bien y se ha dejado llevar por su incontenible rabia. En un movimiento veloz, se pone de pie y trata de estallarle la cara pecosa mientras le grita. Sin embargo, algo le bloqueo el ataque.
La atención se canalizo en ellos, en la explosión de Katsuki y en Todoroki que se acercaba tan pronto pudo cuando vio la intención del cenizo de atacar a Midoriya.
El humo de la explosión de Bakugō se dispersó, para dejar ver al escudo que protegió a Izuku de su ataque.
Kirishima tenía sus brazos a la altura de su rostro en forma de "X" con su quirk activado en ellos. Su uniforme se había destrozado de los brazos por el quirk del pelirrojo y la explosión que recibió.
— ¡¿Qué fue eso, Bakugō?!—reclamo Kirishima bastante furioso porque su amigo quería lastimar a su pareja. El rosa apareció por primera vez desde que habían llegado e incluso se notaba muy brillante.
— ¡¿Cómo qué que fue eso?! ¡TE ACOSTASTE CON DEKU!—grito. No pudo contenerlo más.
Eijirō iba a negar tajantemente y con menos diversión que como lo había hecho hace rato con Kaminari.
— ¡Y-Ya te dije que fue por el quirk!—respondió Izuku con el ceño fruncido, no queriendo dejar que Eijirō se hiciera cargo de esto solo.
— ¡Y una mierda con eso! ¡Este imbécil cabello de mierda siempre muerde a la hora de tener sexo!—estaba tan enfadado que no media sus palabras de ninguna manera. Ni siquiera a la hora de ponerse a revelar algo tan íntimo como eso delante de sus compañeros que no encontraban modo de detener aquello. Iida se acercó, en un intento de hacer valer su autoridad dentro del salón de clases.
Momo había hecho lo mismo para apoyar al delegado, así como los más cercanos amigos de los involucrados.
—Si es por lo que dije, solo estaba bromeando Bakugō—hablo el rubio del rayo con una sonrisa demasiado torcida por los nervios y porque sus bromas hayan creado ese problema.
—Se cómo luce esa maldita hinchazón—Gruño el cenizo nuevamente, y trato de sujetar a Izuku para demostrar ese hecho, pero Kirishima lo impedía e Izuku se mantuvo alejado de sus manos.
Todoroki observo la situación y de inmediato lo analizo todo. Descarto el comportamiento de Kirishima, ya que lo emparejo con el quirk. Pero, el comportamiento de Midoriya sí que le había llamado la atención.
Ver como se alejaba y parecía querer acomodarse el cuello de la camisa, fue que se cegó ante la idea de que esa broma hecha por Denki era verdad.
Jalado de la playera de Izuku, así como del mencionado hacia donde estaba él, para revelar a todos esa mordida que calzaba perfecta a la dentadura de Kirishima.
La mordida relucía demasiado fresca, y la piel a su alrededor hinchada y roja. Sin duda se veía dolorosa.
Hubo un silencio sepulcral en todo el salón, mientras todos los ojos se enfocaban en el cuello de Izuku.
— ¡¿Pero qué carajo les pasa a todos ustedes?!—grito Kirishima, bastante iracundo. No solo porque habían tocado a Izuku, sino, porque les estaban mirando como bichos raros y que todos parecían querer hacerlos sentirse incomodos con su relación. — ¡¿Qué no pueden soportar vernos felices o que putadas?!—
Era quizá la primera vez que todos escuchaban hablar a Kirishima como lo haría Bakugō cuando se enfada completamente. Midoriya observo con atención a su 'pareja' y vio como el brillo rosa aparecía intermitentemente en los ojos de Eijirō. Eso era una mala señal.
Deku lanzo la mochila a su lugar, y abrazo al pelirrojo, hundiendo su rostro contra su pecho.
—Eijirō, calma, calma por favor—Pidió el peli-verde.
— ¡¿Qué mierdas haces, Deku?!—Katsuki se lanzó por la espalda de Kirishima y le sujeto de los brazos para evitar que ese abrazo se consolidara.
— ¡No puedo ignorar esto, Midoriya!—hablo Todoroki, sujetando a Izuku con la idea de separarlo del pelirrojo.
— ¡Ya basta ustedes cuatro!—Ordeno Iida, pero nada que fuera a decir iba a servir para separarlos.
— ¡Suéltame Bakugō!—dijo Kirishima en medio del forcejo.
La escena hablaba por si sola.
Izuku aferrado en no soltar a Kirishima por nada del mundo. Kirishima luchando por abrazar a Izuku. Bakugō forcejeando por evitar que ese abrazo se cumpliera. Todoroki, luchando para separar a Midoriya de Eijirō.
Nadie se había percatado de la llegada de All Might que miraba la escena. Como maestro de la clase 1-A, había sido notificado por la condición de Eijirō.
No es que tenga la mejor de las experiencias manejando a los alumnos, pero incluso él sabía que no podría hacer mucho para separarlos. Menos cuando vio esa genuina desesperación de su pupilo en aferrarse a Kirishima.
Tal vez él no tenga modo de detener aquello, pero Aizawa sí. Mismo que había aparecido junto Toshinori.
El aura del salón se concentró en la llegada del segundo profesor, quien tenía activado su quirk. Su cabello negro se movía como si no tuviese gravedad, a la par que las vendas que llevaba siempre.
Los alumnos sintieron esa aura, y de inmediato giraron hacia donde estaba Aizawa.
— ¿Qué es lo que sucede aquí?—Dijo. Con una voz grave y con el ceño bastante fruncido. Toshinori le observo y le siguió cuando el peli-negro se adentró más al salón.
Su sola mirada ordeno al resto de los chicos a tomar sus lugares, dejando solo a Iida y Momo de pie, junto al pequeño grupo de sus cuatro compañeros. Todoroki no aflojo en ningún momento el agarre que tenía sobre la cintura de Midoriya, y miraba con bastante desafío a su profesor.
Bakugō hacia lo mismo.
Midoriya era el único que pareció ver a Shota con desesperación por su ayuda. Cosa que de inmediato el profesor analizo. Vio a Kirishima y el rosa de sus ojos que parpadeaba como una luz agónica. El pelirrojo ni siquiera había escatimado algo de tiempo en analizar a su profesor. Además del hecho de ver como una pequeña parte de la esclerótica, se había vuelto de un tono negro. Iniciando por ambos extremos del ojo.
—Bakugō, Todoroki. Suéltenlos—Ordeno Aizawa con firmeza.
Katsuki respondió con una especie de gruñido, mientras que Todoroki parecía querer reafirmar su agarre.
Sin embargo, la mirada del superior y sus siguientes palabras fueron suficientes para hacer que los dos mencionados soltaran a la pareja en cuestión.
—Como no se suelten, les pondré a limpiar los baños hasta que se gradúen—Sentenció/amenazo, a los jóvenes.
Bakugō y Shōto soltaron a la vez. Esperando que Midoriya y Kirishima se soltaran también, pero en lugar de eso, el abrazo se completó. Peor aún para poner a los otros dos más irritados, el pelirrojo hundió su cabeza en la curvatura del cuello y el hombro del peli-verde. Justo al lado opuesto de donde estaba la mordida.
Izuku sintió el aspirar profundo de Eijirō sobre su piel, así mismo el cómo le rodeaba de forma más posesiva. Eso pareció tranquilizarle. No podía verle la cara, pero esperaba que ese parpadeo rosa de su iris se hubiese marchado.
—Kirishima, ve a la enfermería y solicita un parche con ungüento… Podría infectarse esa mordida—dice Aizawa al ver la camisa y saco fuera del lugar de Izuku.
— ¿No sería mejor que lo llevara?—responde Eijirō después del abrazo, pero sin soltarse completamente de Midoriya.
—No—responde tajante y afilando más su mirada.
Kirishima se encoge de hombros, observa a All Might quien le dedica una sonrisa comprensiva. Tanto a él, como a Izuku.
—Andando, Joven Kirishima… Yo cuidare del Joven Midoriya—Menciona All Might, asegurándose de susurrar lo último.
Eijirō no detecta amenaza y afirma con el movimiento de su cabeza. Observa a Izuku y seguido se marcha.
Apenas Kirishima sale del aula, Aizawa interroga a Midoriya.
— ¿Quieres explicarte?—alza una ceja y cruza sus brazos.
Izuku se acomoda el uniforme. Y siente las miradas de todos sobre él. Busca valor en All Might que le observa.
—Yo… ayer… Ayer me topé con el civil del quirk—Empieza. Bajo ningún motivo se debe saber lo de la carta. —Y le hice algunas preguntas… me advirtió y me dijo que mantuviera especial cuidado en los ojos. Ya que estos serán una prueba para comprobar el nivel de Kirishima. Si estaban parpadeantes del rosa al rojo, era una mala señal—
Bien, le sorprendía el nivel con el que había mentido. No tanto la parte del peligro, esa si era real. Sino, la parte donde habla sobre que vio al civil del quirk.
Shota observo a los involucrados, y a los responsables del salón.
—All Might… ¿Te molesta prestarme Yaoyorozu, Iida y Midoriya unos minutos?—Pregunta Aizawa, observando al rubio.
—Todos tuyos—Le responde el ex –símbolo de la paz.
—Todoroki, Bakugō… Dejare pasar esto por ahora. Pero no lo haré si se vuelve a repetir. Por amor a dios, solo son unos días sin que tengan que estar con su pareja. Ya dije que todo regresara a la normalidad para el domingo. Hagan el favor de comportarse—Sentencia a los otros dos que solo se le habían quedado mirando bastante molestos.
Sin más que decir, Shota sale junto a los tres solicitados, dejando la clase en manos de All Might.
Después de lo ocurrido, Aizawa pidió que Izuku les explicara tanto a él, como a Tenya y Momo sobre el porqué de los ojos. Midoriya les explico lo que el Civil le "había mencionado", y sobre el "Cupido negro". Les dio tanto detalle cómo le fue posible que venía en la carta.
Con esa advertencia, Aizawa dio carta blanca al delegado y a la sub-delegada que podían usar la fuerza para intervenir otro ataque de "celos" o intervenir si notaban que las cosas ya se estaban saliendo de control. Pero sin duda, aclaro a los tres que bajo ningún motivo se debía dejar solo a Kirishima. Les dio permiso de usar sus quirk si era necesario.
Tras esa orden, y que Eijirō llegara con el parche y el ungüento, mismos que Momo aplico en Izuku, los cuatro regresaron al salón y Shota se marchó al salón de profesores, esperando que nada complicado sucediera en lo que fuera del día.
— ¿Midoriya?—Dijo Iida. — ¡Midoriya!—
— ¿Eh? ¿Qué sucede, Iida?—Pregunto el peli-verde que regresaba en sí.
— ¿Estas bien cariño?—Soltó Kirishima, mirando como Deku regresa a prestarles atención.
—Yo…—No sabe cuántas veces ha tenido que mentir en ese día, pero estaba seguro que se seguirían alargando más. —Solo estaba pensando en que necesito comer más carne—
— ¡Oh, eso puedes dejármelo a mí!—Sonrió el pelirrojo. — ¿Quieres otra hamburguesa o prefieres una salchicha? ¡Tú dime e iré a comprarla!—
—No, no, no. Así está bien… Solo pensaba en añadir un poco más de carne a mi dieta—Le sonríe a su respuesta.
— ¡Igual! ¡Yo sé de esto!—Insistió Eijirō. —Oye, Iida, ¿tienes más papas?—
—Claro—El chico de lentes le ofreció la porción de papas que no iba a comer, haciendo que el tema de la carne y la dieta de Izuku quedara en segundo plano. Permitiendo que Midoriya regresara en parte a sus memorias y la razón del porque estaba tan pensativo.
Hacía apenas unos minutos, Todoroki estaba comiendo con ellos. No se había creado el mejor ambiente, teniendo al medio albino y al pelirrojo en la misma mesa, pero fue soportable. Sin embargo, Shōto se había "adelantado" a ellos, y salido de la cafetería. Inmediatamente después de que él salió, Bakugō hizo lo mismo.
Dejando a Izuku bastante preocupado por lo que esos dos planearan para separarlos otra vez. No debía bajar la guardia bajo ningún motivo. No ahora que sabia el peligro en el que estaban.
Trato de concentrarse en comer y disfrutar lo que pudiera esos momentos, a la par, que pensaba en algunos planes de contingencia, en caso de que lo peor llegara a pasar.
¿Qué tan mala suerte se debe tener? ¿Qué tanto desea el universo que las cosas malas pasen? ¿Qué mal ha hecho antes para que el karma le castigue de esa forma? Oh, ya lo recuerda.
"No desearas a la mujer de tu prójimo" Recuerda haber escuchado por ahí. Honestamente no esperaba que esa regla fuera valida si en lugar de ser mujer fuera hombre. "No desearas al hombre de tu prójimo" Se repite, y recuerda lo que paso en la mañana, y todos esos deseos impuros que tiene ahora que ve a Kirishima.
Por desgracia, mala suerte y el propio karma, Izuku observa cómo es que Eijirō es lanzado a los lobos.
No tan literal.
El entrenamiento práctico se llevaría a cabo ese día en USJ. Sin Aizawa y con la presencia de Midnight junto a 13. Los había separado en equipos pequeños de tres. A él le había tocado estar con Tenya y Momo. Mientras que a Kirishima le habían dejado con Todoroki y Bakugō. Tal vez no están enterados de la situación completa, y por eso le dejaban con ellos. Deseaba que eso fuera.
Para empeorar las cosas, a él le tocaba primero participar. Era una actividad "sencilla". El clásico juego de "Héroes y Villanos". Solo que este iba a tener ligeras variaciones, según dijo la Pro-Héroe +18.
Los Héroes deberían de proteger un artefacto dentro de la zona de la ciudad "derrumbada". Y los Villanos, tendrían que robar ese objeto. Por lo que les habían dicho, servía de entrenamiento cuando los héroes debían de cuidar a un testigo o alguien importante de los villanos.
"Por favor… Que nada malo suceda", Pensó Izuku, antes de que su mente se ocupara plenamente en el ataque de sus compañeros.
Su equipo eran los héroes.
El resto de la clase, observaba el desarrollo de sus compañeros en pelea. El equipo de Iida iba bastante bien y conteniendo a los Villanos. Midnight hacia preguntas ocasionales a la clase, y 13 daba algunos datos interesantes sobre esa clase de situaciones.
Todo iba bien.
Demasiado bien…
— ¿Dónde esta Eiji?—Pregunto Kaminari a Hagakure y Ojiro que estaban más cerca de él. Aunque la pregunta se haya sentido más lanzada al aire que dirigida.
—Creo que dijo que iría al baño. —Le respondió Ojiro.
Denki afirmo con el movimiento de su cabeza, antes de recordar algo.
— ¿Dónde están Todoroki y Bakugō?—Pregunta otra vez, mientras observa a su entorno.
No los encuentra.
—Creo que en el baño también… —Responde Hagakure. —Bueno, eso creo, les vi irse por donde se fue Kirishima—
Denki sudor frío. Y una sensación irracional de inquietud le lleno. Tenía que ir al baño.
—Oye, oye… ¿A dónde se supone que vas?—Pregunta Midnight al verle levantarse y casi irse sin mencionar nada.
—Yo… tengo que ir al baño…—Responde con media sonrisa nerviosa. Sino le deja ir, esa inquietud que siente le hará estallar y no está seguro del porqué.
—Tendrás que aguantar, tres de tus compañeros están allá—Respondió firme la heroína.
Kaminari observa a la Sensei, y después la dirección que conducía al baño. Hizo lo posible por tranquilizarse. Aizawa les había advertido lo que pasaría si intentaban algo más… No tenían por qué insistir…
¿Verdad?
Pero lo hicieron…
Los celos son irracionales, avariciosos, explosivos y llenos de orgullo. Con ligeras pizcas de amor…
— ¡¿QUÉ DEMONIOS ES ESTO?! ¡SUELTENME AHORA MISMO!—Demando Kirishima al ser atrapado por hielo. Solo su cabeza estaba libre.
Había ido al baño, y apenas terminar sus necesidades básicas y empezar a limpiarse las manos. Katsuki y Shōto habían aparecido por la puerta, y ni bien haya parpadeado, el hielo le había atrapado.
—Estoy cansado de que tú y ese inútil estén juntos. —Hablo Bakugō, caminando hacia el pelirrojo que trataba de liberarse.
—Si sigues moviéndote, harás que tu piel se desprenda. —Dijo Shōto con calma. —Vamos a mostrarte algo, y después te dejaremos ir. —
— ¡¿DE QUÉ DIABLOS ME HABLAN?! ¡EXIJO QUE ME DEJEN IR AHORA!—Trato de zafarse del hielo, pero le era completamente imposible. El frío calaba en sus extremidades, y evitaba que pudiera activar su quirk.
—Ya te dijo el bastardo mitad-mitad que te controles, hazlo o yo mismo te desprenderé la piel—Ordeno Bakugō, a la par que sacaba algo de los bolsillos de su traje. —Ya que tú no quieres ver tu puta galería por tu maldita cuenta, te haremos verla—
Katsuki había sacado el móvil de Kirishima. Eijirō se prometió cambiar la contraseña de desbloqueo. Las manos de Katsuki se movieron por la pantalla táctil, aunque, por el hecho de que había estado sudando para llenar las granadas de sus manos, la pantalla se volvía "loca" ante su contacto y el sudor.
—Ten imbécil, muévele tu—Le paso el móvil a Todoroki, quien siguió las indicaciones de Bakugō para llegar a la galería. Una vez en ella, Shōto abrió la carpeta bajo el nombre "Pretty dandeleons 3 ".
Puso una Fotografía, y se la mostro a Kirishima, pero este cerro los ojos y movió la cabeza lo poco que podía.
Bakugō se acercó y le obligo a abrir los ojos para que viera toda esa evidencia, de ellos juntos.
Y lo hizo.
Observo cada Fotografía que Shōto le mostraba, cada pequeño video que había tomado. Le había enseñado todo lo que considero relevante. Fotos de ellos juntos, besándose, tomados de la mano, saliendo a pasear, e incluso había unas donde aparecía Katsuki dormido.
No cabía duda. Esa era la galería de un joven felizmente enamorado de su pareja.
Eijirō no dijo nada. Solo se quedó mirando a la nada.
Todoroki le descongelo y le regreso el móvil a Bakugō. Los dos se intercambiaron miradas, esperando cualquier reacción que pudiera dar el pelirrojo. Sin embargo, al paso de los minutos, este no había hecho movimiento alguno. No decía nada.
— ¡Ah! Eh… O-Oigan, chicos—Mineta había aparecido, abriendo la puerta y quedando debajo del marco. Observando la escena. —Y-Ya es su turno—dijo.
Por alguna razón, el ambiente empezó a ponerse frío y lúgubre. Y no tenía nada que ver con Todoroki.
Kirishima avanzo sin decir nada más, llevaba el rostro mirando el suelo y su caminar era lento. Caso parecía poseído.
Los otros le siguieron sin hacer más comentario alguno, dejando al pequeño Mineta extrañado y bastante inquieto por el actuar del pelirrojo.
Fueron Héroes. Y habían elegido un edificio que no estaba en las mejores condiciones. Realmente no lo eligieron porque eso podría despistar a sus compañeros, o algo parecido, sino, que ese fue el primer edificio que vieron.
El edificio ya de primeras no se veía seguro, ni mucho menos estable. Parecía más ruina que edificio en sí. Pero ahí estaban.
Kirishima no había dicho nada, solo mantuvo la mirada baja todo el tiempo hasta que llegaron al edificio. Había algunas cajas que daban el ambiente de ser un almacén en los pisos superiores. Estaban los marcos de las ventas, que evidentemente no tenían vidrio alguno. Unas ventanas daban a la parte trasera de un edificio que estaba detrás y eso les protegía. Las otras ventanas tenían escombros apilados.
Eijirō se había sentado sobre el suelo, recargando su espalda sobre una caja, y detrás de él, estaba el objeto valioso que debían proteger. Bakugō estaba a un extremo de la habitación, al igual que Todoroki que estaba a otro extremo.
Ninguno se decía nada.
El ambiente se sentía demasiado tenso. Llegando al punto de que cualquiera podría ser capaz de cortarlo con un cuchillo.
Katsuki observaba de reojo lo que hacía el pelirrojo. Kirishima se había llevado ambas manos a la cabeza, y se escuchaba su respiración irregular. El cómo jadeaba buscando aire.
—Oye, Kirishima… —Hablo el chico del quirk explosivo, queriendo acercarse al pelirrojo, pero apenas lo intento, Eijirō se puso de pie y trato de agredirlo con un puñetazo. — ¡¿Qué carajo te pasa idiota?!—Reclamo el cenizo. Sin embargo, su respuesta pareció ser respondida cuando el pelirrojo levanto la mirada.
Los ojos rojos de Kirishima, habían desaparecido completamente. Toda esa partecita blanca del rededor de su iris estaba completamente negra y el rosa brillaba a contraste con ella que hacia parecer que tuviera flamas rosa en sus ojos que no dejaban de ver a Bakugō con un odio indescriptible.
Pero la mirada de Eijirō no solo estuvo así con él, también se fue contra Todoroki.
No espero nada, y fue directo a los golpes con ellos.
— ¿Qué es lo que le pasa? ¿Por qué está atacando a sus compañeros?—Pregunto Trece al ver la escena, que tanto él, como Midnight y el resto de la clase veían.
Oh no.
Midoriya no dudo nada, y salió corriendo hacia su dirección. Iida y Yaoyorozu, inmediatamente comunicaron todo a los profesores lo que pasaba, y era claro que el que lo dijeran en voz alta, hizo que el resto de sus compañeros se enteraran de esa condición.
— ¡¿Pero cómo es que no…?!—Dijo la Pro-Héroe Midnight. Pero su pregunta quedo incompleta, al recordar que Aizawa le había dado ciertas reglas. Creía que estaba exagerando y no les tomo demasiada importancia. Ella no les daba clases directas a los alumnos de la 1-A. Por lo tanto no estaba completamente enterada.
—Midoriya como podemos… ¿Midoriya?—dijo Yaoyorozu, observando a su alrededor en busca del pecoso, pero este ya no estaba por ningún lado.
Izuku corría y saltaba tan rápido como podía usando su quirk, tenía maso menos una idea de donde estaban, pero, al escuchar estallidos y ver algunas llamaradas de fuego salir de un edificio, supo su ubicación exacta.
No tenía tiempo que perder, y uso un poco más del OFA para que sus saltos fueran más grandes.
El Cupido Negro había despertado.
— ¡¿Qué es lo que te pasa, cabello de mierda?!—decía Bakugō, esquivando los ataques y lanzando el algunos contra su "pareja", quien no parecía resentir sus estallidos o sus ataques. No parecía tener reacción al dolor.
El quirk de Kirishima estaba activado en manos y algunas partes de su cuerpo. Pero se enfocaba más en tener activo el quirk en las manos. Sus golpes eran precisos, pero lentos. Su fuerza era mayor, y el mismo quirk que de endurecimiento se veía mucho más tosco y "duro" que otras veces.
Los golpes no solamente iban hacia Bakugō, también iban en dirección de Todoroki, quien muchas veces trato de congelarlo al ver que el fuego no tenía demasiado efecto sobre él.
Kirishima parecía ser una marioneta.
No decía nada más que continuar con esa mirada cargada de rabia, y la insistente necesidad de golpearlos a como diera lugar.
Los estallidos, el fuego, los golpes que daban Eijirō, y todo el ajetreo de su lucha entre esas cuatro paredes, hacían que ese edificio se sacudiera de manera violenta al no tener cimientos sólidos.
— ¡Tenemos que controlarlo, o todo el edificio se caerá!—dijo Todoroki hacia Bakugō, justo a tiempo de esquivar un puñetazo del pelirrojo.
— ¡Entonces congélalo, imbécil!—Respondió el cenizo, lanzando un par de estallidos a Eijirō por la espalda, (no lo suficientemente fuertes para herirlo).
Los estallidos hicieron a Kirishima girarse ahora en dirección de Katsuki, y tratar de atacarlo. Todoroki estuvo a punto de congelar a Eijirō, pero, algo se interpuso en su camino.
Izuku había entrado al edificio, justo en el momento donde el hielo de Shōto se dirigía a Eijirō. Haciendo que atrapara al chico de cabello verdoso de las piernas hasta la cintura. Pero ni el hielo le detuvo.
— ¡Eijirō! ¡Eijirō! ¡Aquí estoy, por favor basta!—Grito Midoriya, y la sola voz del chico hizo detener en seco a su pareja.
—Izuku… —Se escuchó la voz de Kirishima, quien giraba de inmediato hacia donde creía venia esa voz.
Apenas las miradas de ambos se encontraron, Deku paso saliva de manera dolorosa. La mirada que tenía en ese momento el pelirrojo le causo escalofríos intensos por toda la espina dorsal. De cualquier modo, continuo con lo que pensaba podría solucionar el asunto. Le extendió los brazos, para que se acercara a abrazarlo, a la vez que formaba la mejor sonrisa que pudiera.
El pelirrojo iba a avanzar, como el poseído que era en ese momento, pero, apenas noto el hielo que tenía atrapado a su pareja, su mirada siguió el rastro hacia donde estaba Todoroki.
Gruño algo incomprensible, apretó los puños con rabia y se lanzó a atacar Shōto. Cómo si Eijirō tuviera algo de consciencia después de todo, pero no la suficiente para hacerlo detenerse por cuenta propia.
— ¡Kacchan, haz algo!—Pidió Deku, mientras él guiaba sus manos al hielo que le tenía preso de las piernas y lo golpeaba para tratar de zafarse.
Bakugō, al ver la escena de Deku y Kirishima, entendió que realmente no había nada que pudiera hacer para tratar de separarlos. No al menos si el quirk estaba activado. Dejando de lado el hecho de que Todoroki y Eijirō estaban peleando, se acercó a "ayudar" a liberar a Izuku del hielo. Ya que parecía ser el único que era capaz de controlar al pelirrojo.
— ¿Qué fue lo que le hicieron?—Escucho esa pregunta salir de los labios de Midoriya, con un tono grave y que restaba completamente todo ese tono infantil.
—Nada que te importe—Rechino entre dientes el cenizo cuando con un par de explosiones logro hacer ceder al hielo con mucha más facilidad y velocidad que Deku.
—Me importa porque eso es lo que ha puesto a Eijirō de ese modo—responde el peli-verde, igual de molesto y clavando esa mirada desaprobatoria en el cenizo.
Bakugō gruñe algo. El hielo en la parte inferior estaba más grueso que en el resto de las piernas, lo que tomo unos segundos más de tiempo para poder sacar a Izuku completamente de él. Tiempo suficiente para que Eijirō pudiera golpear la mejilla de Shōto con fuerza, haciéndole caer.
Katsuki se alejó de Deku y corrió para sujetar a Kirishima quien se retorcía de su agarre.
Midoriya termino de zafarse del hielo, y de inmediato se dirijo a Eijirō. Izuku le abrazo y hundió su rostro en el pecho del pelirrojo.
— ¡Eijirō, basta por favor!—Pidió Izuku. — ¡Ya está bien! ¡Estoy bien! ¡Aquí contigo!—insistió en seguir hablándole y afianzar más el abrazo. — ¡Kacchan, puedes soltarlo, está bien! ¡Yo lo retengo!—
Katsuki dudo. Pero se apartó. Kirishima empezó a calmarse. Respiraba bastante agitado y sujetando a Izuku por los hombros. Continuaba sin hablar.
Todoroki se puso de pie, y observo la escena junto al cenizo. No podían hacer otra cosa además de mirar.
Pero la "tranquilidad" se vio afectada cuando el edificio empezó a ceder completamente después de todo el ajetreo.
Shōto fue sacado por la ventana por una lengua; Katsuki fue sacado por unas cintas del mismo lado de la ventana, pero la pareja no había obtenido ayuda, sobre todo porque había sido la parte donde ellos estaban la que había cedido primero.
— ¡MIDORIYA!—Fue lo primero que grito Shōto cuando vieron al edificio colapsar delante de sus ojos. Así como algunos más de sus compañeros.
—DETROIT SMASH—
Se escuchó provenir en medio de la caída del edificio, seguido de ello, el cómo miles de pedazos de escombro salían volando a todas partes.
Deku, había cargado el cuerpo del más alto y usado su técnica contra el suelo. Misma que les hizo salir volando a los dos, siendo Izuku quien usaba su cuerpo como escudo para proteger al semi-inconsciente Eijirō que venía en sus brazos.
Midoriya se golpeó con varios escombros en medio del aire, a la par que la caída no había resultado de lo mejor. Se continuó usando como escudo para proteger a Kirishima en todo momento, incluso en la caída, hizo que el cuerpo del pelirrojo cayera encima de él y tratar de disminuir todo el daño que fuera posible.
El polvo que levanto la caída del edificio, no dejaba ver donde habían caído los dos chicos. Los escombros tampoco facilitaban demasiado la vista.
— ¡Allá están!—Señalo Mineta a una zona apartada del edificio.
Ojiro, Hagakure, Jiro y Mineta, fueron los primeros en llegar a ellos. Seguido de Iida y Momo, quienes apreciaron una escena que rosaba lo triste del asunto.
Kirishima sostenía a Deku en sus brazos, quien se veía bastante herido y lleno de tierra. Acariciaba con sumo cuidado el rostro del pecoso, y le mantenía apegado a su cuerpo. Iida se acercó a comprobar el estado de ambos, pero no pudo acercarse demasiado cuando Eijirō le gruño. Esos ojos rosa y negro seguían en su lugar, inmutables.
—Eijirō…—Izuku atrajo su atención, moviendo su brazo hacia el rostro del pelirrojo para que este le viera nuevamente. — ¿Estas… bien?—pregunto, dulce, gentil y con una sonrisa sobre sus delgados labios. Le ha costado levantar el brazo completamente y atraer su atención. Ha atravesado un edificio en desplome, entre todos los escombros y pedazos de cemento que conformaron el edificio. Siente (y tiene), todo el cuerpo apaleado.
El pelirrojo no dijo nada, y solo inclino su cabeza contra la de Izuku, pegando frente con frente y diciendo el nombre del peli-verde en el proceso, dejándose llevar por la tranquilidad que le estaba brindando tener a su pareja en brazos otra vez.
—Kirishima… debemos llevar a Midoriya a que lo revisen y a ti también—Dijo Iida, acercándose de nuevo, pero Eijirō le regreso la mirada, cargada de rabia, se puso de pie, con Midoriya en sus brazos y comenzó a correr.
El romperse constantemente huesos, y herirse así mismo cuando usaba su quirk antes, habían hecho de Izuku más resistente al dolor. El resistir golpes de los escombros y el cemento, aunque dolorosos, no habían sido suficientes para hacerlo perder la consciencia. Quería detener a Kirishima de su carrera, y de lo que estaba haciendo, sin embargo, antes de que pudiera hacer algo o decirle algo, Sero había lanzado sus cintas a las piernas del pelirrojo para hacerlo caer.
Soltó a Deku y por la misma fuerza de dejarlo caer con brusquedad, Izuku termino por ser separado algunos centímetros de su pareja.
—Deku, ¿estás bien?—Pregunto Uraraka, mientras que ella y Tsuyu se acercaban a él. Inmediatamente Eijirō empezó a moverse y retorcerse, liberándose de las cintas. Casi se abalanzaba sobre ellas para alejarlas de su novio.
Pero no fue todo. El resto de la clase empezó a acercarse a ellos y rodearles. El quirk de Eijirō se acciono otra vez, y miraba al resto, listo para atacar cuando ellos dieran la señal.
— ¡Por favor aléjense!—Pidió el peli-verde, poniéndose de pie dolorosamente. — ¡Solo lo están alterando más!—
— ¡Midoriya, ambos están heridos y necesitan atención medica!—Contra argumento Momo.
— ¡Solo denme algunos minutos para que Eijirō se calme, les prometo que estaremos bien!—Insistió. Pero era claro que sus compañeros no parecían confiar demasiado en lo que decía, sobre todo en cómo se estaba comportando Kirishima y en las heridas que él tenía.
— ¡En tus condiciones no podrás controlar a Kirishima!—Hablo Iida.
Izuku instintivamente empezó por reducir el espacio entre Kirishima y él. Así como Eijirō, estaba listo para enfrentarse y defender su relación de sus compañeros, incluso si debían ser a los golpes.
Antes que los profesores llegaran, la clase 1-A había tomado el control de la situación.
Sero utilizo su quirk para atrapar a Kirishima, pasando las cintas inmediatamente después de ser cortadas a Denki, quien electrocuto al pelirrojo. Iida y Todoroki sujetaron a Deku antes de que este pudiera ayudar a su novio.
Apenas la electricidad de Kaminari había logrado poner de rodillas al pelirrojo, quien se retorcía del agarre de las cintas tanto como le era posible, en un desesperado intento por estar al lado de Midoriya, quien era retenido por los otros dos mencionados y protegido por Uraraka, Tsuyu y Ashido. Fue necesaria la intervención de Bakugō, Denki, Sero y Tokoyami así como de Ojiro y Koda para someter al pelirrojo.
Deku luchaba contra el agarre firme de sus amigos para ir hacia donde estaba Eijirō, pero por más que lo intento no podía zafarse.
Mucho menos cuando esa neblina rosa con ligeros matices purpura apareció.
Todo se hizo oscuro después.
¿Cómo están?—Pregunto Uraraka una vez que vio salir a Momo de la enfermería. Junto a ella iba Asui, Ashido, Denki y Sero.
—Ambos están bien… Midoriya ya despertó y quiso quedarse con Kirishima hasta que despierte. —Responde la joven peli-negra con una sonrisa. —Recovery Girl dijo que ambos están bien y que no tienen ninguna herida que requiera de mayores cuidados—
Los chicos suspiran. La noticia les ha tranquilizado enormemente, sobre todo por lo sucedido.
— ¿Podemos pasar a verlos?—Pregunto la castaña. Yaoyorozu niega.
—Cuando Kirishima despierte, es mejor que solo vea a Midoriya con él—aclara al porqué de su negación.
— ¡Chicos!—Una voz sonó desde detrás del pasillo. Haciendo que el pequeño grupo girara a ver de quienes se trataban.
Mirio, junto a Tamaki y Nejire se acercaban a ellos a pasos veloces.
—Escuchamos lo que paso de Midnight-sensei… ¿Cómo están?—Pregunto el rubio mayor primero.
—Ambos están bien—responde Momo. —Los Profesores dedujeron que sería mejor dejarlos solos hasta que Kirishima despierte. Es mejor que se encuentre con Midoriya solo—repite la sub-delegada.
Los más grandes suspiran casi al unísono. Sobre todo Tamaki y Togata. Realmente no se habían enterado por parte de Midnight, sino, que habían espiado a sus profesores cuando vieron al Civil del quirk entrando al salón de profesores junto a Fat Gum, quien lo había "escoltado" y "encontrado" cuando lo solicitaron.
—Solo resta esperar a que Kirishima despierte—responde la joven peli-negra, mirando hacia la puerta de la enfermería.
Ella había sido asignada a quedarse y confirmar que ambos estaban bien, mientras que Iida, había sido citado junto a Bakugō y Todoroki en el aula 1-A por Aizawa y All Might.
Haciendo que ahora, solo fuera cuestión de tiempo que Eijirō despertara.
Desde hacía algunos días, siempre pensaba que ver a Eijirō dormido era la cosa más hermosa del mundo. No sabe bien porque, pero lo era.
Incluso con las vendas que protegían algunas heridas hechas por los estallidos de Bakugō, el hielo y fuego de Todoroki, los golpes de algunos trozos de cemento que le golpearon, seguía siendo hermoso verlo.
A Izuku no le importaría quedarse así toda su vida. Admirando al pelirrojo durmiendo, y viendo cada cara que hacia entre sus sueños o la saliva que escaba de sus labios entre esos ronquidos que indicaban el nivel profundo de sueño en el que estaba.
Había sujetado la mano de Eijirō, y la acariciaba celosamente, sin apartar sus ojos de su rostro, esperando cualquier señal de que el pelirrojo fuera a despertar.
Estaban solos en la enfermería después de todo.
Yaoyorozu había salido desde hacía un par de horas, al igual que Recovery Girl.
Tuvo mucho tiempo para pensar en todas las cosas que habían pasado e incluso en lo que él mismo sentía por ese chico que dormía.
¿Era amor realmente lo que había en su corazón por Kirishima? Sí, lo era. Ya estaba seguro de que si lo era. No era solo un flechazo inofensivo como creía.
Un flechazo no te hace admirar a una persona incluso dormida. No te hace pensar en él cada minuto que no están juntos. No te hace desear abrazarlo a cada instante. No hace que tu corazón lata desembocado por la idea de que lo lastiman o que está en peligro. No hace que estés dispuesto a lastimar personas si eso mantiene seguro a tu persona especial. No te hace desear defender algo a los golpes si es necesario…
Un flechazo no tiene ese poder para aumentar cada sentimiento y sensación que sientes al estar con esa persona.
Un flechazo no es tan fuerte.
Y lo que él sentía por Eijirō si era un sentimiento demasiado fuerte. Mucho más fuerte que el que siente por Todoroki.
Una vez había escuchado decir, que: "No puedes estar enamorado de dos personas al mismo tiempo, porque si realmente amaras a la primera, no te habrías enamorado de la segunda"
Y él, se había enamorado de esa segunda persona. Seguía sin sentirse cómodo con la idea, ya que era algo sumamente nuevo.
Solo restaba esperar, que diría Kirishima cuando despertara o que sucedería con ellos ahora. Porque… había algo más en esa advertencia que había leído del cupido negro, una nota más que deseaba con todo su ser no sucediera.
"… debo decir, que, si el cupido negro llegara a surgir y logra ser controlado hasta que el efecto pasa. Existen dos cosas que pueden pasar. Una; evidentemente no tendrá ningún recuerdo de lo que hizo, y sentirá que solo se ha quedado dormido. La relación continuara y él efecto seguirá actuando hasta que los días indicados pasen. Dos; el recordara lo que hizo, a su vez, que el quirk se verá anulado completamente."
—No quiero que recuerdes nada, Eijirō… quiero seguir contigo así unos días más… Porque… Sé que no puedes ser mío… Y yo no puedo ser tuyo… Por favor… No recuerdes nada—Susurro Izuku, conteniendo algunas lágrimas. Sabe que es egoísta decir eso, puesto que Kirishima es libre de amar a quien él quiera.
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Notas:
Ha sido el segundo capitulo más largo que escribo para un fanfic... Y, no sé, me gusto (?) Más aparte, quería seguir mi objetivo de no pasar de 7 capítulos. (Claro, descontando el prologo (?) )
Pero bueno, aquí esta la continuación después de tanta demora. Que se sepa que mis ausencias y el aplazo de los capítulos siempre valen la pena viniendo de mi. (?)
En fin. No se que más decir, solo, agradecer infinitamente su paciencia a que actualice ღ
Muchas gracias por apoyar este fic. Y por todos sus reviews ღ
¡Nos leemos!
Att:
Midna-Nightly (づ ᴖ ɜ ᴖ)づ
PD: Ya que su servidora es Multishipper, decidí escribir un fic KatsuDeku. Y... pues solo eso, quería decirlo. Si les sobra algo de tiempo y no tiene más que hacer, pudieran pasarse darle una leída y me dijeran que tal ha quedado. Siento que lo escribí tan mal que por eso nadie lo lee~ (Tal vez porque es katsudeku... )
Solo va un cap, pero la actualizare pronto ^^
PD: Gracias por su atención ღ
